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Que nos va a pasar a todos después del default? Averigualo.

Argentina al borde de una situación de doloroso aislamiento. El futuro.


julio 31, 2014



El bienestar económico de los argentinos está en manos de personas que desconocen las reglas de un juego al que pretenden jugar como expertos resolviendo situaciones que tienen que ser discutidas con la misma astucia y las mismas indecorosas formas de un sistema judicial y financiero que no tiene misericordia ni ideología. La soberbia del inepto es siempre fatal.



QUE PASARA DE AHORA EN MÁS.

Argentina es un país que a los ojos del sistema financiero internacional no ha pagado sus deudas. Ese sistema no toma en cuenta las causas sino los efectos: argentina no ha pagado sus deudas.

No interesan los discursos, ni los depósitos de buena o mala fe a cuenta. No se pagó a los tenedores de bonos legítimos, no ya a los especuladores, no se pudo pagar a nadie. La impericia del gobierno llevó a esta situación. Las razones no importan. No se pudo, no se quiso o no se supo.


Que ha comenzado ahora:


Lo mas grave serán los recortes de gastos, porque se lo harán a los mas pobre: Los diarios se seguirán llevando en avión al Calafate. CFK leerá un ejemplar de Clarín que nos ha costado u$s 50.000 por cada fin de semana a todos nosotros. Pero esa inmoralidad no es nada: el primer pato que se comerá en la boda son los jubilados que son la más fácil fuente de recursos. No tendrán ajustes de jubilaciones porque no tienen lobby no son carne política para nadie. Son viejos sin lobby, sin nadie que los represente.

1. Empresas demolidas. El mercado argentino es más un termómetro que una radiografía de la economía real. Las cifras son claramente demoledoras: a comienzos de los ’60 la bolsa porteña tenía 700 empresas y hoy sólo son 104. El valor de mercado de todas las empresas argentinas sumadas cotizaba a fines de 2013 unos u$s 44.733 millones, cifra que se derrumbó a u$s 15.000 y aun más tras la devaluación y quedó muy por debajo de Brasil, México, Chile, Colombia, Perú, Bolivia y HASTA Venezuela.

2. ENORME BRECHA entre el dólar oficial y el paralelo, además de más restricciones. Ante el default el dólar será muy escaso y el deseo de compra para protegerse aumenta.

3. Muy fuerte recesión. El impacto directo del default es un no crecimiento en el mejor de los casos o un grave retroceso en el peor, con enorme presión inflacionaria.
Caída de todas las inversiones extranjeras al mínimo y una actividad resentida aún más por un escenario ya muy complicado manejado por inexpertos jóvenes sin corbata y que se presentan a reuniones en el 254 de Park Avenue con mochilitas de colores para discutir con los lobos de Wall Street¨ grafica un empresario de primerísimo nivel y que apoyaba al Gobierno. “Ya lo vivimos y es un escenario que no quiero repetir”, agrega el mismo ejecutivo, CEO de una multinacional.

4. Graves dificultades en el comercio exterior. Este efecto es uno de los más penosos.
“A quienes se les incumple con las obligaciones tienen derecho a tomar acciones y eso genera un impacto concreto en las relaciones bilaterales”, comenta Daniel Marx, titular de Quantum Finanzas y responsable de una de las mas aciagas épocas de argentina cuando actuaba como Secretario de Hacienda (Plan Brady) y sin que se le caiga ninguno de sus anillos.

Y agrega si arrepentimiento: “Creo en la lógica de la negociación pero siempre hay que considerar el terreno. Hay una serie de agravios personales que van y vienen y eso complicará los futuros pasos”, dice impunemente.

5. Un remedio peor que la enfermedad. Con lo tomado del ANSES no hay problema, porque los bonos se pueden pagar en la Argentina pero hay que reestructurar esa deuda, algo que lleva tiempo y comisiones que por renegociar 50.000 millones de dólares van a terminar siendo más que lo que se debe hoy a los buitres.

6. Falta absoluta fondos. La Argentina compra energía en dólares y al contado porque no tiene autoabastecimiento ni créditos, pero los dólares provienen exclusivamente de mantener el superávit comercial. Es decir, exportar más de lo que importamos. Eso ya no ocurre y emitir moneda para reemplazar la caída sería catastrófico. Como pagaremos la energía?

De rodillas ante Uruguay y Bolivia? Ya estamos de rodillas.

7. Imposibilidad absoluta para financiarse en el mundo. En tiempos donde el dinero sobra a nivel internacional, el costo argentino se ha disparado. Las provincias que ya estaban alistadas para emitir deuda tendrán que rever sus tasas que suelen ser prohibitivas para los pocos países que incumplen a nivel internacional. Eso genera también presión de corto y mediano plazo para el pago de sueldos públicos y aguinaldos.

8. Sin ninguna inversión de ningún tipo. No pagar a quien se le debe genera también la desaparición total de la inversión local y extranjera directa para aquellos países que plantean una terna ante cada nuevo desembolso. “¿Por qué debería invertir alguien en un país donde no invierten ni sus propios ciudadanos y que no cumple siquiera con ellos sus pagos, no incentiva la inversión y tiene un sistema judicial totalmente corrupto que siempre falla según le dicta el gobierno?”, dice cualquier empresario del mundo.

El futuro de un país al borde de un doloroso aislamiento.





En el pasado hemos sido víctimas de otros incompetentes que llegaron a afirmar por cadena nacional que le hablaban al mercado con el corazón y éste les respondía con el bolsillo (como si otra cosa fuera posible). Por esa gente y por éstos dirigentes actuales hemos llegado a éste punto, al costado del mundo y a la lamentable par de Venezuela, Burkina Faso y Bolivia.

Mientras la delegación argentina enviada a EE.UU., encabezada por un impresentable ministro de Economía mantenía una larga reunión con el mediador Daniel Pollack, los representantes de la Asociación de Bancos de la Argentina (ADEBA) llevaban a cabo una negociación paralela con los holdouts para intentar solucionar con dignidad el litigio que finalmente hizo caer a la Argentina en cesación de pagos.

La propuesta de los banqueros, que había sido llevada la Asociación d Bancos Argentina consistía en ofrecer una muy razonable y casi aceptada garantía de u$s250 millones para facilitar el cumplimiento de la sentencia en favor de los fondos especuladores.

Las negociaciones entre los fondos de especulación y los bancos argentinos no tuvieron un final feliz por exclusiva responsabilidad de un inexperto e insensato Kicillof, bajo instrucciones de la aun mas inexperta e ideologizada Presidenta CFK cuyo actitud altanera y la patología de encerrarse en sus propias ideas sin compartir ni consultar a nadie ha logrado un resultado propio de un monarca aislado.

Ayer, parecía que la única esperanza para evitar el default quedaba en manos de los banqueros (al menos así se encargaron de mostrarlo desde las propias entidades financieras).

Pero, según los propios bancos, tras una larga reunión los astutos especuladores buitres rechazaron la propuesta. Afirman desde las entidades financieras, que los dichos del ministro Axel Kicillof alimentaron la desconfianza de los buitres que exigen más garantías y endurecieron su postura.

Acaso se pretendía jugar con expertos sin haber aprendido las reglas del juego?

Nadie se dio cuenta que lo que estaban discutiendo es el futuro de 40 millones de personas?

Por qué pensaron solamente en ellos y en su futuro?

Por qué fueron inmisericordes con nosotros?

Sin dudas esta tarde del aciago 31 de julio de 2014 día que quedará grabado a fuego en la memoria de los argentinos van a repetir un discurso como el de Galtieri cuando las tropas regresaron destruidas de Malvinas con ese tono de soberbia nos impedía hasta llorar nuestros muertos.


Este conjunto de gobernantes legitima y equivocadamente electos que se han enriquecido a costillas de todos los argentinos no tendrán ninguna vergüenza en discursear públicamente sobre la intransigencia, la agresividad, la injusticia, la codicia y la maldad de los fondos buitres.

Acaso esperaban otra cosa?

Si fuera así, no solo son ineptos y responsables de años de sufrimiento económico de un pueblo que sufrirá por su culpa, sino que son hipócritas sin remedio.
Porque hay que recordar que a cambio del depósito ofrecido por los bancos argentinos, los retorcidamente inteligentes especuladores estaban listos para aceptar que pudiéramos cumplir con el pago de intereses de los bonos bloqueados desde el 30 de junio por disposición de un babeante juez norteamericano.

Durante la tarde, se pensó llegar a una solución con la compra de los bonos por Bancos argentinos. Sin embargo, la colorida y ofensiva conferencia de prensa brindada por Kicillof en el consulado argentino de Nueva York, hizo caer cualquier acuerdo.

Mientras los bancos y los holdouts estaban en pleno cierre de un entendimiento, escucharon juntos la rueda de prensa que brindaba un joven con un discurso de barricada propio de un estudiante universitario de bajas calificaciones y retorcida ideología.

Las infantiles expresiones agresivas del ministro, insultando a un juez y a los bonistas, llevaron la negociación privada al fracaso.

El frustrado acuerdo contaba con el visto bueno de Juan Carlos Fábrega, titular del Banco Central. Por estas horas, y luego de lo ocurrido, Fábrega dijo claramente que piensa dejar su cargo, pero que lo hará cuando logre estabilizar mínimamente a situación, para no huir como otros cobardes.

A última hora del miércoles, el diario argentino Infobae pudo confirmar que la comitiva de banqueros liderada por el economista Sebastián Palla emprendía el regreso a Buenos Aires.

“No me extraña que pueda ocurrir una solución entre privados”, murmuraba desmayadamente un desahuciado Kicillof durante una conferencia de prensa, y agregaba:

“Como la plata que tenía que pagar la Argentina tenía que llegar a bonistas y aparentemente el juez podría dársela a los fondos buitres, se generó un problema entre privados”.

Un completo lavarse las manos. Una forma de no reconocer su incapacidad. Un inepto. Un hombre sin dignidad. Un títere manejado por un malvado titiritero.
De todos modos, el imprudente Kicillof se mostró distante de las conversaciones entre privados y afirmó que se enteró “por los diarios que banqueros iban a hacer ofertas, y eso es porque ahora el problema se lo trasladó Griesa a los privados”.

Porque dice eso el ministro a instancias de la Presidenta?

Porque puede ser acusado con fundamentos de mala praxis y actitudes incompatibles con las obligaciones de su cargo y caer en una justicia argentina que – ante el proceso de retirada del gobierno – se retorció sobre su propia miseria y ahora apunta hacia otro lado comenzando una casa de brujas sobre los funcionarios actuales fogoneada por una oposición que aprovechará sin piedad la gravísima situación para llevar agua a sus molinos, como cualquier político de cualquier ideología y en cualquier parte.
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