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¿Qué pasó en chernobyl, cómo y por qué ocurrió el siniestro?






30 años después del desastre nuclear más grave de la Historia, la radiactividad sigue dañando la biodiversidad en la zona directamente afectada (Zona de Alienación). En el año del vigésimoséptimo aniversario de la catástrofe en Chernobyl, la naturaleza ha dado un segundo aviso contundente sobre la peligrosidad que comporta la fabricación de energía nuclear o de fisión





Chernobyl era una ciudad ucraniana, ubicada cerca de la frontera con Bielorrusia. Tenía unos 43.000 habitantes. En la actualidad, se encuentra abandonada y desolada debido al accidente ocurrido en la central nuclear situada a 7 km, durante la madrugada del 26 de Abril de 1.986. En aquel entonces, Ucrania todavía formaba parte de la Unión Soviética.
Junto a Chernobyl se encontraba Pripyat, un distrito nuevo de la ciudad que se construyó en los años setenta para alojar a los trabajadores de la central. Pripyat era una ciudad soviética ejemplar. Una semana antes del accidente, tenía previsto inaugurar un parque de atracciones para los trabajadores.


Causas del accidente:

Durante un experimento para comprobar si la energía de las turbinas podía generar suficiente electricidad para las bombas de refrigeración de los reactores en caso de fallo (corte del suministro eléctrico que garantiza la refrigeración de los reactores), un error provocó una enorme subida de potencia que causó el sobrecalentamiento del núcleo del reactor número 4 y provocó su explosión, lo cual dio lugar a la formación de una nube radiactiva gigante que afectó con diferentes intensidades todo el continente europeo.
Debido a las circunstancias dadas y el secretismo político soviético, hay muchos detalles que jamás podremos conocer.
La cantidad de dióxido de uranio, carburo de boro, óxido de europio, erbio, aleaciones de circonio, grafito y rayos gamma liberados en la explosión, fue 500 veces superior a la liberada por la bomba atómica arrojada sobre la ciudad de Hiroshima en el año 1945.

Hasta hoy, el accidente de Chernobyl ha sido el más grave de la Historia, a pesar el de Fukushima I también haya alcanzado el nivel 7 de la escala INES.
Desde aquel 26 de Abril de 1.986, nada ha vuelto a ser igual en la Zona Alienada, el área de 30 km2 alrededor de la central.


Tras el accidente ¿Cómo se actuó?:


En 1986, Ucrania formaba parte de la Unión Soviética (URSS), y formó parte de ella hasta que ésta se desintegró en 1.991. En un principio, las autoridades soviéticas pretendieron ocultar la gravedad del accidente, con el pretexto de evitar alarmar innecesariamente a la población. Sin embargo, ocultar información formaba parte de las estrategias políticas soviéticas. De todas maneras, tampoco se tenía ningún precedente para poder prever hasta dónde llegarían las consecuencias del siniestro, ni tampoco se sabía con exactitud cómo había que actuar.
Pese a los esfuerzos para oculta el accidente, al día siguiente, por efecto del viento, una nube radiactiva cubrió Europa. Los sistemas de seguridad de la central nuclear de Forksmar, en Suecia (a más de mil km de Chernobyl), detectaron una cantidad de partículas radiactivas muy superior a los estándares de seguridad y, por la orientación de los vientos, determinaron que éstas procedían de Europa Oriental. El nivel era tan alto que, en un principio, los expertos suecos pensaron que la URSS podría haber sufrido un ataque nuclear con una bomba atómica 500 veces más potente que la de Hiroshima.





El Gobierno de Suecia alertó a la población local y a la Comunidad Internacional y se tomaron medidas restrictivas en algunos países de Europa. En España no se tomó ninguna precaución. Dos días después, satélites espía estadounidenses localizaron el punto exacto de la explosión.
Finalmente, aunque de forma tardía, la presión internacional obligó a la nomenclatura soviética a admitir el siniestro, pero no admitieron la magnitud de su gravedad. No fue hasta el 14 de Mayo, cuando el secretario general, Mijaíl Gorbachov, leyó un informe oficial sobre la tragedia minimizándola. A pesar de que se acuse a la URSS de ocultar información, todos los Estados son cómplices de este silencio, ya que todos los gobiernos ocultan a la población información sobre los riesgos nucleares.

Consecuencias del accidente:

Hasta pasados algunos meses y años, tras el fatídico 26 de Abril de 1.986, nadie podía imaginarse lo graves que podían llegar a ser las nefastas consecuencias de un accidente nuclear.

Todavía no se ha realizado ningún estudio exhaustivo que determine el número total de afectados por el desastre, directa o indirectamente, humanos y no humanos. A pesar de no contar con cifras concretas, la evidencia muestra una verdadera tragedia humana y, lógicamente, una hecatombe sin precedentes para toda la biodiversidad de la región, ya que las secuelas del accidente siguen vigentes tras el paso del tiempo, generación tras generación.

La gran mayoría de documentos relativos al desastre de Chernobyl, como otros archivos sobre la política desarrollada en la URSS, han desaparecido, dejando una gran incógnita


Consecuencias sobre la población humana:





Después de la explosión del reactor, los operarios que se encontraban en la central fueron trasladados al hospital de Prípyat, donde murieron horas después. Presentaban extraños síntomas que no se supo cómo tratar. El color de su piel había cambiado, presentaba un aspecto más oscuro y dorado, orinaban sangre, tenían náuseas, dolores de cabeza y dolores intestinales, se les caía el pelo, tenían los ojos hinchados y se les había deteriorado la médula ósea. Empezaron aparecer en su piel un tipo de quemaduras de aspecto verdoso que se comían la carne. Murieron con algunos órganos literalmente derretidos. Lo mismo sucedió con 31 bomberos que se desplazaron inicialmente a la central para apagar el fuego; su actuación fue en vano, ya que ese fuego no se apagaba. Los bomberos actuaron sin un equipo de protección adecuado.
Existen imágenes grabadas por militares que muestran el estado en el cual quedaron los cuerpos de los operarios y bomberos. Dichas imágenes fueron ocultadas durante más de 20 años y se encuentran muy degradadas debido al efecto de la radiactividad.
- Durante los primeros días, varios helicópteros arrojaron sobre el reactor una mezcla de arena, arcilla, plomo, dolomita y boro absorbente de neutrones. El boro absorbente de neutrones evitaría que se produjera una reacción en cadena. El plomo estaba destinado a contener la radiación gamma y el resto de materiales mantenían la mezcla unida y homogénea. Cuando el 13 de mayo terminaron las emisiones, se habían arrojado al núcleo unas 5.000 toneladas de materiales.
- Para frenar las emisiones de radiaciones, se construyó un búnker de hormigón armado que cubriera el reactor, este búnker es conocido eufemísticamente como el “sarcófago”. En la actualidad, debido a la degradación del sarcófago original, se está construyendo uno nuevo para cubrir el original. El reactor estuvo liberando radiación y químicos altamente tóxicos durante 10 días.
- Las personas que participaron en la construcción del sarcófago y otros trabajos de desinfección (militares, campesinos y otros voluntarios) se denominaron “liquidadores”. Ninguno de ellos fue informado sobre la peligrosidad de la exposición al polvo radiactivo. Se les proporcionaron trajes, botas y máscaras de plomo, un equipo insuficiente que dificultaba el trabajo ya que pesaba un promedio de 30 kilos.
- Los liquidadores fueron aprox. unos 600.000 y aunque eran muy jóvenes, muchos de ellos murieron prematuramente y la salud de unos 200.000 ha quedado gravemente dañada. Actualmente, son considerados inválidos de Chernobyl.
- 116.000 personas que habitaban en la región tuvieron que ser evacuadas; por tanto, no pudieron regresar jamás a su hogar. Sin embargo, no se llegó a evacuar toda la población que habitaba en las zonas altamente afectadas. La evacuación no se realizó hasta 36 horas después de la explosión, cuando era ya demasiado tarde. La población no fue informada en ningún momento de la gravedad de la situación. Permanecía en la ignorancia. La evacuación se realizó bajo la promesa que sólo duraría tres días, pero se les mintió deliberadamente para agilizar la logística.
- Los refugiados atómicos fueron obligados a abandonar sus animales: algunos murieron abandonados dentro de los hogares, otros que se encontraban en la calle y en el campo fueron tiroteados porque su pelaje se impregnaba de radiactividad y podían transportarla.
- Se aisló un área de 30 km2 alrededor de la central nuclear, conocida como Zona de alienación (popularmente conocida como zona muerta), que sigue todavía vigente. Las ciudades de Chernobyl y Prípyat, así como otros 74 pueblos vecinos fueron abandonados. El desastre de Chernobyl supuso también el desarraigo de una cultura. Algunas casas fueron destruidas y enterradas.
- 5. 000 .000 de personas vivían en áreas contaminadas y 400.000 en áreas gravemente contaminadas. Esta contaminación ha generado una multiplicación x 74 del índice de cáncer.
- En total, más de 14 países de Europa fueron afectados por estándares de radiactividad que superaron de largo los límites de seguridad. Las consecuencias derivadas de la radiación se han hecho visibles con el paso del tiempo. La incidencia de cáncer de tiroides en Bielorrusia, Ucrania y Sur de Rusia se ha elevado notablemente especialmente en niños. También ha aumentado la incidencia de leucemia, otras enfermedades crónicas, especialmente, las que afectan el sistema digestivo y el sistema inmunológico. También aumentó el índice de mortandad infantil y las malformaciones congénitas: la microcefalia (cuando la cabeza es anormalmente pequeña) y la microftalmia (cuando los ojos son más pequeños de lo normal), la aparición de tumores del tipo teratomas sacrocoxígeos y la malformación en gemelos que deriva en hermanos siameses. Estos efectos son conocidos como “síndrome de Chernobyl”.
- Toda Europa desarrolló una política de restricciones para retirar de la cadena de consumo los alimentos procedentes de áreas contaminadas, pero no se pudo llegar a controlar toda la cadena. Todavía hoy, sobretodo, en Ucrania y Bielorrusia, la población se alimenta de cultivos y animales procedentes de suelos contaminados. Los cánceres posteriores se deben, sobretodo, a la ingesta de alimentos contaminados.
- A pesar de la gravedad de los hechos, la dependencia energética relativa a la producción de la central de Chernobyl, obligó a que ésta no se clausurara hasta el año 2.000.
- Parte de la comunidad científica teme que la radiactividad no se extinguirá hasta dentro de 300.000 años.





Consecuencias sobre los ecosistemas y los animales:

Zona cercana a la central de Chernobyl:
Tras la explosión, él área comprendida en 4 Km2 de bosques de pino de las cercanías del reactor adquirieron un color marrón-naranja con un tono dorado y se calcinaron y cayeron. Se conservan imágenes grabadas por militares de estado del bosque. Desde entonces, este bosque es conocido con el nombre de "Bosque Rojo”. En todo el radio de 30 kilómetros alrededor de la central se disparó la mortalidad de plantas y animales y se produjo una pérdida de capacidad reproductiva de los mismos por las alteraciones bioquímicas que cambiaron el color de los árboles.
- A corto plazo, los animales silvestres y de ganado más expuestos directamente a la radiación murieron porque se les desintegró la glándula tiroides.
- A largo plazo, los animales afectados han muerto por enfermedades diversas y han sufrido cambios en la estructura de su ADN, lo cual ha derivado en malformaciones extrañas y estas mutaciones genéticas dificultan o imposibilitan su supervivencia.




magen principal: Ganado afectado por la radiactividad en el área Chernobyl después de 1986. Según la Organización Mundial de Salud (OMS), unos 9.000 animales murieron víctimas de este accidente, según Greenpeace murieron unos 93.000. En realidad, no se sabe de cierto el total de víctimas humanas y no humanas


Zonas alejadas de la central de Chernobyl:

Tras el accidente, las partículas radioactivas fueron esparcidas por el viento por diversos puntos de Europa. En el Norte de Noruega, aparecieron renos muertos. Una investigación determinó que los animales habían muerto porque habían comido líquenes que habían absorbido partículas radioactivas.
En realidad, el número total y las consecuencias de los animales afectados no se podrá saber de cierto jamás, debido a la magnitud de los hechos, al secretismo soviético y a la complicidad de otros Estados nucleares



Este artículo fue publicado en Europa Press 20 años después de la catástrofe, cuando se hicieron los primeros estudios sobre el efecto del siniestro en la biodiversidad de la región, hasta 20 años después, sorprendentemente, no se había hecho ningún estudio al respecto.
La fauna local sigue padeciendo el accidente de Chernobil

La radiación ha afectado más de lo que se pensaba a los animales que habitan cerca del lugar donde se produjo el desastre nuclear de Chernobil, según denuncia un nuevo estudio, que muestra que la fauna local sigue sufriendo los efectos de la mayor tragedia nuclear de todos los tiempos.

El informe revela que el número de abejas, mariposas, arañas, saltamontes y otros invertebrados habría disminuido en mayor medida en lugares contaminados que en otras áreas, debido a los altos niveles de radiación que dejó la explosión de la central de Ucrania que se produjo hace más de 20 años.
Los primeros indicios apuntaban a que se estaba recuperando la cantidad de animales que habitaban cerca de la zona donde se produjo la explosión de la central y que obligó a miles de personas a abandonar sus casas y a evacuar las áreas colindantes.

Respecto a la cantidad de muertes relacionadas directamente con el accidente, el número varía. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), unos 9.000 animales murieron víctimas de este accidente, mientras que el grupo defensor del medioambiente Greenpeace predice una pérdida eventual de 93.000 de ellos.

"Nos hemos quedado asombrados al ver que no ha habido ningún tipo de estudio en este tema", declaró Anders Moller, miembro del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia, y quien dirigió el estudio. "El nuestro ha sido el primer análisis que se ha centrado en determinar cómo afectó el accidente en la abundancia de la población animal", declaró Moller.


CONSECUENCIAS

Los investigadores compararon la población animal actual en áreas radioactivas con otras zonas menos contaminadas y concluyeron que algunas habían quedado casi completamente despobladas de determinadas especies de animales.
"Hay áreas que cuentan con más de 100 animales por metro cuadrado", declaró Moller, quien añadió que, por contra "hay otras zonas que tan sólo acogen una media de un espécimen por metro cuadrado", dijo.

Asimismo, el estudio demuestra también que las especies que vivían cerca del reactor nuclear de Chernobil presentan más deformidades, incluidas la decoloración. "Normalmente los animales (deformados) son devorados con rapidez, y es difícil escapar si tus alas no tienen el mismo tamaño", precisó el jefe de la investigación, y añadió que "en este caso, encontramos un alto índice de anomalías en animales deformados".




Chernobyl, Prípyat y sus alrededores constituyen hoy un conjunto de ciudades fantasmas. La ausencia de humanos ha generado una tranquilidad que ha sido aprovechada por la vida silvestre. Plantas diversas, aves, insectos, mamíferos, ambibios y reptiles, han poblado la Zona Alienada. Bielorrusia ha declarado su parte de la zona afectada reserva natural y Ucrania quiere hacer lo mismo. A pesar de la aparente tranquilidad, Chernobyl es un paraíso radiactivo, donde la radiactividad sigue dañando a los animales y a las plantas.

Ayer Chernobyl, hoy Fukushima I, ¿mañana…?
Quizá detrás del accidente de Chernobyl había una verdadera imprudencia y la URSS era un Estado con notables deficiencias, pero como ha quedado demostrado después del accidente de Fukushima, pese a tomar todas las precauciones la energía nuclear es incontrolable, no se pueden diseñar sistemas de seguridad que garanticen al 100% que no se puedan producir desastres nucleares después de fenómenos naturales o, inclusive, después de atentados terroristas. La culpa del siniestro en Fukushima no ha sido de un tsunami o de un terremoto, la culpa es humana.

Japón es un país pionero en desarrollo de tecnologías, dispone de recursos, personal formado y preparación para poder afrontar fenómenos naturales; sin embargo, tras el terremoto y el posterior tsunami no ha podido hacer nada para evitar un desastre como el de Chernobyl en los alrededores del recinto nuclear de Fukushima I.
Han sido evacuadas más de 200.000 personas en un radio de 40 km alrededor del complejo nuclear y la situación que se vive ahora es de incertidumbre. Nadie puede prever de cierto hasta dónde llegarán las consecuencias la radiactividad.
Si la central nuclear de Garoña (Burgos) sufriera un percance similar, teniendo en cuenta la dirección noroeste del viento que suele ser la habitual en la zona, el material radiactivo llegaría hasta Zaragoza. El material se iría depositando en el valle del Ebro contaminando zonas pobladas como Vitoria y Logroño, en cantidades que solo se conocerían cuando pasara mucho tiempo.
A pesar que algunas personas hayan querido reabrir el debate sobre la energía nuclear y presentarla como una energía segura, limpia y libre de emisiones de CO2, la Asociación Animalista Libera! , por la seguridad de humanos y no humanos, se declara contraria al modelo energético nuclear y pedimos pide a los gobernantes que se desarrolle un nuevo modelo energético basado en las energías renovables.


¿Por qué el modelo energético nuclear no es un modelo viable?
Hace pocos años, en el marco del debate sobre la lucha contra el cambio climático, la producción de energía nuclear fue presentada como el mejor modelo energético. Sus promotores presentaron el modelo de fusión como un proceso para producir energía de forma limpia, sin causar emisiones de CO2.
No obstante, esta argumentación es tendenciosa ya que no expone toda la verdad.

La producción de energía nuclear es dependiente de una materia prima no renovable: el mineral Uranio 235. Actualmente, el uranio se extrae solamente en 18 países, de los cuales los principales son: Canadá, Australia, Kazajstán, Nigeria, Rusia, Namibia, Uzbekistán, EEUU, Ucrania, África del Sur y China. Hasta ahora, el modelo energético ha sido dependiente del petróleo, pero dado que nos acercamos al Peak Oil (escasez de petróleo) habrá que encontrar soluciones. El petróleo ha generado innumerables conflictos. De la misma forma que no es una buena solución depender del petróleo, no lo es tampoco depender del uranio. Para nada queremos que las guerras provocadas en los países donde hay yacimientos de petróleo, se terminen provocando de la misma manera en los países en los que se encuentran yacimientos de uranio. Aunque es cierto que durante el proceso de fusión atómica no se emite CO2, quienes dicen que la energía nuclear no emite gases olvidan que durante las extracciones y transporte del uranio sí se emiten grandes cantidades de CO2.
Para la obtención del combustible requerido por una sola central nuclear durante un año, es necesario extraer 250.000 toneladas de uranio, las cuales deberán ser tratadas con métodos altamente tóxicos y que dejarán cerca de 30 toneladas anuales de residuos peligrosos, grave problema que será endosado a generaciones futuras, ya que no se ha encontrado todavía ninguna solución para hacer desaparecer estos residuos. Los residuos derivados de las centrales nucleares son los únicos que se almacenan y vitrifican impidiendo su dispersión libre a la atmósfera ya que son altamente contaminantes. Aunque los cementerios nucleares cuenten con medidas de seguridad, las transformaciones geológicas de la tierra u otros fenómenos naturales no permiten afirmar que sean totalmente seguros. Una parte de estos residuos se pueden someter al reprocesamiento nuclear para aprovechar el plutonio para la fabricación de armas.
Cada central nuclear sólo puede tener una vida media de 30 años. El modelo nuclear es realmente limitado.
Los siniestros en Chernobyl y Fukushima son más que suficientes para descartar el modelo de energía de fisión de átomos; es demasiado peligroso.
Por un nuevo modelo energético:

Las energías renovables son aquellas que se producen de forma continua, son inagotables a escala humana, tienen su origen en el Sol, el viento o en los saltos de agua, etc. y vale la pena aprovecharlas. La energía nuclear no es un modelo de energía renovable ya que depende de la extracción de uranio. Tampoco es una alternativa “libre de carbono” que pueda hacer frente a los combustibles fósiles y por tanto al calentamiento global.
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