Canales populares

"Quién es Sarmiento? Yo conozco a Brian Sarmiento”



Polémica toma de escuelas: “¿Quién es Domingo Faustino? Yo conozco a Brian Sarmiento”



“Gómez, ¿Cuánto es la raíz cuadrada de 37.400?”, le pregunta el profesor de matemática a un alumno en una escuela pública de Capital Federal. “¿2000?”.

El profesor levanta la vista y lo mira sorprendido: “¿Dos mil?”. El alumno lo desafía, mientras se toca el pelo: “Sí, claro. Koleston 2000”.

Ante las risas generalizadas de sus compañeros, el profesor se acomoda los anteojos y vuelve a formular la pregunta: “Raíz le dije, Gómez”, a lo que éste le responde: “Lo único que sé de raíces es gracias a la tintura, si no, ¿Cómo cree que hago para tener el color negro azabache para parecerme a Sarmiento?”.

La discusión ya cambia de tono. “Pero si Sarmiento era calvo, Gómez. No se pase de listo, por favor”. Silencio sepulcral en la sala, miradas de confusión entre los compañeros. “¿Brian, el que juega en Newell’s? Mire todo el pelo que tiene”, mientras le muestra la foto del cantante bailarín y futbolista que tiene en su celular.


“Tal vez el problema del Gobierno porteño haya sido ir muy de golpe con esto de la reforma educativa”, reconoce una docente mientras calienta la pava para tomarse un té, aprovechando estos días en que su escuela está tomada y tiene un poco más de tiempo para pasar con los suyos.

“Años de inicio de clases interrumpidos, de gremios metidos en el medio entre los alumnos y la institución, docentes que hacemos lo que podemos, padres que se ponen a la altura de sus hijos como si tuvieran una regresión a la adolescencia para terminar un secundario que se vio interrumpido vaya a saber uno porqué”.

Se la nota muy amargada a Norma, quien sube y baja el saquito en su taza, como apurando el té. “Para aquellos que nos formamos en escuelas públicas, donde la palabra del rector, de la directora e incluso de la celadora era santa, suena lejano que se pueda dar una reforma educativa profunda en este marco de desapego con la autoridad”.


El rector de una reconocida Universidad privada, la que prepara a la mayoría de los emprendedores que hoy triunfan en el mundo con sus startups, no oculta su molestia y desliza que “la discusión es política, siempre es política en este país que se empecina en perder 3 horas diarias, promedio, en discutir cosas que sólo le interesan a los manifestantes de la nada. Estamos ante la tiranía de los delegados gremiales que utilizan a los encapuchados en las calles, a los trabajadores en las fábricas y a los jóvenes en las escuelas, para sus fines. Si no mire lo que pasa con la reforma laboral, uno de los caballos de troya para terminar con 72 años de clientelismo”.

Le decimos que entendemos su enojo por la situación de la toma de las escuelas, pero no logramos unir la reforma laboral con esto. “Se lo voy a explicar mejor: la reforma laboral, la tributaria y la educativa son parte de lo mismo. Se vienen momentos duros porque el modelo de país que se construyó en el imaginario de la gente, está cayendo como un castillo de naipes”.

Duro lo de este señor que podría hacerse el desentendido dado que su Universidad, al ser privada, no forma parte del conflicto. “Acá lo que está en juego es el sistema educativo que le tenemos que dejar a las futuras generaciones. En lugar de poner la energía en tomar las escuelas, deberíamos discutir las materias que tendrán aquellos que ni siquiera comenzaron el colegio”, afirmó.

Y continuó: “La clave es formar docentes que entiendan que el celular no es un enemigo de su clase sino una herramienta para acelerar el conocimiento. Si entendemos que escuelas con WiFi le dan velocidad a los buscadores, que todo está al alcance de la mano, habremos avanzado años luz. Deberíamos aprovechar el tiempo para discutir la duración de las clases, porque si hoy un chico aprende viendo tutoriales de 2 minutos en Youtube no podemos pretender que presten atención durante 2 horas hablando de temas que nos aburren a nosotros mismos. Tenemos tantas cosas por discutir si queremos avanzar, pero no, todo vuelve a una marcha, una pancarta, un encapuchado y un grupo de padres que en lugar de ayudarlos se solidarizan como si fueran un amigo más”.
0No hay comentarios