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Rusia: El gran heredero


Rusia, o la Federación Rusa, es el pais más grande del mundo en cuanto a superficie, se extiende por el E de Europa y N de Asia, forma parte del BRICS y es uno de los mayores productores mundiales de combustibles fosiles.
Fue el corazon de la extinta Union Sovietica, lider del comunismo durante varias decadas. Posee el mayor arsenal nuclear del mundo, es una de las grandes potencias militares junto con EEUU.
Esta también dentro de los 10 paises más poblados del mundo.


Datos generales

Capital: Moscu (12.108.250 habitantes)
Población: 146.020.030
Superficie: 17.125.246 km²
Densidad: 8,3 hab/km²
Idioma: ruso
PIB: US$2.097.000 millones
PIB per capita: US$14.611
Moneda: rublo ruso
IDH: 0,778
Independencia: 862 (primer estado ruso)
Bandera:

Mapa:


Geografia:

La Federación Rusa se extiende a través de la mayor parte del norte del supercontinente Eurasia por lo que existen una gran variedad de paisajes y climas. La mayor parte del paisaje consiste en llanuras enormes, tanto en la parte europea como en la parte asiática que son ampliamente conocidas como Siberia.

Estas llanuras son predominantemente estepa al sur y arbolado denso al norte, con la tundra a lo largo de la costa del norte. Se encuentran cadenas montañosas a lo largo de las fronteras del sur, como el Cáucaso (conteniendo el monte Elbrus, el punto más alto de Rusia con 5.633 m) y el Altái, y en la parte este, como la Cordillera Verjoyansk o los volcanes sobre Kamchatka. Notables son los montes Urales en la parte central que son la división principal entre Europa y Asia.



Las principales islas de Rusia se encuentran en los archipiélago de Nueva Zembla, Tierra de Francisco José, islas de Nueva Siberia e islas Kuriles, además de la isla de Wrangel y la isla de Sajalín.

Muchos grandes ríos fluyen a través de las llanuras desembocando en las costas rusas. En Europa estos son el Volga, Don, Kama, Oká y el Dviná del Norte, mientras otros ríos nacen en Rusia, pero desembocan en otros países, como el Dniéper y el Dviná Occidental. En Asia se encuentran los ríos Ob, Irtysh, Yeniséi, Angará, Lena y Amur. Los lagos principales incluyen el lago Baikal, lago Ládoga y lago Onega.



Aunque en Rusia hay una gran variedad de climas, sin embargo, en líneas generales, se considera que predomina el clima continental, caracterizado por una gran variabilidad térmica, con biomas de tundra, taiga y estepa, predominantemente. La zona que corresponde al Cáucaso posee un clima subtropical. En Siberia, los veranos son calurosos, con temperaturas de hasta 30 °C, y los inviernos extremadamente fríos, con récords mundiales en Oimiakón de −71,2 °C. Las precipitaciones, comúnmente, son bajas.





División administrativa del territorio:



Demografia:

La Federación de Rusia es una sociedad diversa y multi-étnica, hogar para 160 grupos étnicos y pueblos indígenas distintos. Aunque la población de Rusia es relativamente grande, la densidad de población es baja por la enorme extensión del país. La densidad es mayor en la parte europea de Rusia, cerca de los montes Urales y en el sudoeste de Siberia.



El 73% vive en áreas urbanas. Un 80,9% son de origen ruso, seguido de un 3,7% de origen tartaro, hay otras tantas minorias.

Según el Centro de Investigaciones Sociológicas de la Universidad Estatal Lomonósov de Moscú, el 50.6 % de los adultos se considera adherente de la Iglesia ortodoxa rusa, mientras el 43.3 % se considera sencillamente cristiano.



Según una ley de 1997 sobre religión, las cuatro religiones tradicionales de Rusia son la Iglesia ortodoxa rusa, el Islam, el Budismo y el Judaísmo. Todas las demás religiones deben cumplir una serie de requisitos para su inscripción y derecho a predicar. Se calcula que existen alrededor de 15 millones de musulmanes rusos, siendo así el Islam la segunda religión con más adherentes en Rusia. El budismo, especialmente de tipo tibetano o lamaísmo es mayoritario en algunas regiones del sur de Rusia, especialmente Buriatia, Kalmukia, Tuvá y Yakutia. En zonas rurales de Siberia y Chukotka se practican cultos paganos y chamanistas de manera sincrética con religiones como el budismo y el cristianismo. Rusia es el sexto país con mayor cantidad de judíos después de Israel, EE. UU., Canadá, Reino Unido y Francia.



Economia:

La crisis económica que afectó a todos los países post-soviéticos en los años 1990 fue peor que la Gran Depresión en los países de Europa Occidental y los Estados Unidos en los años 1930. Incluso antes de la crisis financiera del año 1998 el PIB de Rusia disminuyó hasta la mitad de los niveles de principios de la década de los 1990. Con el comienzo del nuevo siglo, los crecientes precios del petróleo, mayores inversiones del exterior, mayor consumo interno y mejor estabilidad política reforzaron el crecimiento económico de Rusia.

A finales de 2007 el país disfrutaba del noveno año de crecimiento continuo, con una media del 7 % desde la crisis financiera del 1998. En el 2007 el PIB de Rusia fue de US$2 billones 76 mil millones (est. PPA), el sexto más grande del mundo, con el crecimiento de 8,1 % desde el año anterior. El crecimiento se debe principalmente a bienes y servicios no transables para el mercado interno, en comparación con la extracción de petróleo y otros minerales y las exportaciones.

El salario medio en Rusia fue de unos 640$ al mes a principios de 2008, comparado con 80$ en 2000. Aproximadamente el 14 % de los habitantes vivían por debajo de la línea de pobreza en 2007, muchos menos comparado con el 40 % del año 1998. El desempleo en 2007 era del 6 %, mientras que en 1999 era del 12,4 %.

Historia:

Historia antigua:

Los antepasados de los rusos fueron las tribus eslavas, cuyo origen inicial se ubica, piensan algunos expertos, en las áreas boscosas de las marismas del Pripet (entre Polonia, Bielorrusia y Ucrania). Estos se extendieron hacia el Este, mezclándose con algunas tribus de origen fino-ugro; y hacia el sur, entre el río Don y los Cárpatos, en lo que hoy es Ucrania, región que tras la época de Atila vio el movimiento de varios pueblos, y en cuya costa sur Crimea mantenía un amplio contacto con la cultura griega.

Tras la caída del Imperio Romano se vieron influenciados por el cristianismo griego cuando Cirilo y Metodio, misioneros procedentes de Bizancio, evangelizaron a los eslavos y crearon una nueva escritura (escritura cirílica, en honor a Cirilo) para traducir los evangelios, que aún se usa en la zona oriental de Europa para escribir el ruso. Conforme la suerte del Imperio bizantino entraba en declive, su cultura supuso una continua influencia sobre el desarrollo de Rusia en sus primeros siglos de existencia.



Rurikovich y Rus (862-1237)

Los vikingos, llamados "varegos" por los bizantinos, eran un pueblo dedicado tanto a la piratería como al comercio. Empezaron a aventurarse remontando los ríos desde el mar Báltico al Este hacia a los mares Negro y Caspio. Los eslavos de las inmediaciones de los ríos a menudo les contrataban como protectores. De acuerdo con la Crónica de Néstor, un varego llamado Rúrik llegó a ser el príncipe de Nóvgorod alrededor de 860 antes de que sus sucesores se trasladaran al Sur y extendieran su autoridad a Kiev. A finales del siglo IX, el gobernador varego de Kiev ya había establecido su supremacía sobre una vasta zona que gradualmente vino a ser conocida como Rusia.



La Rus (o Principado) de Kiev, el primer estado eslavo oriental, emergió en el siglo IX en las inmediaciones del valle del río Dniéper, a partir de un grupo de pequeños principados interesados en mantener el comercio fluvial de la zona. El Principado controlaba el comercio de pieles, cera y esclavos entre Escandinavia y el Imperio Bizantino. A finales del siglo X, la minoría escandinava ya se había mezclado con la población eslava.



Entre las principales aportaciones de la Rus está la introducción de la variante eslava del culto ortodoxo, profundizando aún más la síntesis de culturas bizantina y eslava que definiría a la rusa durante los siguientes mil años. La región adoptó el cristianismo en 988 en el acto oficial de bautismo público de los habitantes de Kiev por el príncipe Vladímir I.



En adelante, los príncipes de Kiev seguirían el ejemplo bizantino y mantendrían la Iglesia directamente dependiente de ellos, incluso en ingresos, de manera que la Iglesia Rusa y el Estado estuvieran permanentemente unidos.

La tribu túrquica de los kipchakos substituyó los pechenegos como fuerza dominante en las regiones del sur de la estepa vecinas a Rus en el final del siglo XI y fundó un estado nómada en las estepas a lo largo del Mar Negro (Desht-e-Kipchak). El rechazo de sus ataques regulares, especialmente contra Kiev, era una carga pesada para las áreas meridionales de Rus. Las incursiones nómadas causaron una afluencia masiva de la población eslava a regiones más seguras, fuertemente boscosas del norte, particularmente al área conocida como Zalesye.

La Rus de Kiev acabó desintegrándose como estado a causa las disputas armadas entre los miembros de la familia principesca, que colectivamente detentaban el poder, siendo la cabeza de ellos, el mayor y rotándose en los puestos secundarios según la edad. La posición dominante de Kiev se trasladó con otro príncipe Vladímir a una ciudad a la que puso su nombre en el norte Vladímir, pasando el príncipe de Vladímir a ser el principal, mientras Súzdal y la República de Nóvgorod al Norte y el Principado de Halych-Volynia al Suroeste ganaban poder e independencia.

La conquista por los mongoles (o tártaros) que habían sido unidos en una política expansionista por Genghis Khan, en el siglo XIII fue el momento final, quedando el sur bajo dominio tártaro y el norte sometido a vasallaje. La división entre los príncipes locales hizo fácil y corta la conquista. Kiev sería arrasada, la zona occidental será absorbida por la Mancomunidad Polaco-Lituana y el norte caería bajo la influencia sueca. La región de Súzdal, dominada por los mongoles, y la independiente ciudad báltica de Nóvgorod, estrechamente unida a las redes comerciales alemanas y suecas, establecerían las bases para la Rusia moderna.






Invasión mongola y principado de Moscu(1237-1547)

A partir de 1237 los mongoles iniciaron una invasión a gran escala contra territorio ruso, ciudades como Kiev fueron arrasadas.

Conquistadas buena parte de sus tierras, pasaron a depender muchas de ellas a la Horda de Oro, una ves que se desintegro el Imperio Mongol. Ellos ubicaron su capital en Sarai, cerca de la actual Volvogrado.

Al inicio de la invasión mogola, Moscu no tenia ninguna influencia, fue quemada por los mongoles en 1238, y recien para principos del siglo XIV tuvo su primer principe, aun bajo influencia extranjera. Aunque poco despues iba a prosperar como el principal estado ruso.

Daniil Aleksándrovich, el hijo menor de Nevski, fundó el principado de Moscovia, centrado en la ciudad de Moscú, que llegaría a expulsar a los tártaros de Rusia. Bien situado en el entramado fluvial del Este de Europa y rodeado de bosques y marismas que le ofrecían protección frente al enemigo, Moscovia fue en un principio vasallo de Vladímir, pero pronto absorbió a su estado matriz original.

Un factor determinante de la superioridad de Moscovia fue la cooperación entre sus mandatarios y los señores mongoles, que les garantizaron que el título de Gran Príncipe de Rusia y el control de la recaudación de impuestos del tributo mongol fueran hereditarios para los descendientes de Nevski. El prestigio del principado aumentó sobremanera cuando llegó a ser el centro de la Iglesia Ortodoxa. Su líder, el obispo metropolitano, se trasladó de Kiev a Vladímir en 1299 y unos años más tarde estableció la base permanente de la Iglesia Ortodoxa en Moscú.

Horda de Oro, cerca de 1300


A mediados del siglo XIV, el poder de los mongoles entró en declive, y los Grandes Príncipes de Rusia se sintieron capaces de oponerse abiertamente al yugo mongol. En 1380, en Kulikovo, cerca del río Don, el kan fue derrotado y, aunque esta reñida victoria no marcó el fin del poderío tártaro en Rusia, infirió enorme fama al Gran Príncipe. El liderazgo de Moscú en Rusia estaba firmemente consolidado y su territorio considerablemente expandido gracias al comercio, la guerra y los matrimonios.

Principado de Moscu


Durante el reinado de Iván III, que había contraído matrimonio con Sofía Paleóloga, comenzó a gestarse la idea de la Tercera Roma. Sofía era sobrina de Constantino XI, el último Emperador bizantino e Iván podía reclamar ser el heredero del derrumbado Imperio Romano de Oriente (Imperio bizantino). Iván compitió con su poderoso rival noroccidental Lituania por el control de algunos de los principados semiindependientes que formaron la Rus de Kiev en el Dniéper superior y las llanuras del río Donéts. El abandono de algunos príncipes, las escaramuzas fronterizas y una larga e interminable guerra con Lituania que acabaría en 1503 permitieron a Iván III extender al Oeste sus dominios, que se triplicaron durante todo su reinado.

Durante el siglo XV, los gobernantes de Moscú consideraron todo el territorio ruso como su propiedad. La Horda de Oro finalmente desaparecio a principios del siglo XVI

Gradualmente, el mandatario moscovita emergió como un líder poderoso y autocrático: un zar.

Ivan III


Zarato (1547-1721)

Ivan IV fue el primer gobernante moscovita que empleó el título de zar.

El progreso del poder autocrático del zar alcanzó su punto máximo durante el reinado (1547–1584) de Iván IV. Iván fortaleció la posición del zar hasta un punto sin precedentes, subordinando a su voluntad a la nobleza sin ningún reparo, exiliando o ejecutando a muchos de sus miembros ante la menor provocación. Pese a todo, Iván fue un estadista con una visión a largo plazo que promulgó un nuevo código de leyes, reformó la ética del clero y construyó la gran Catedral de San Basilio, que todavía se encuentra en la Plaza Roja de Moscú. Introdujo la autoadministración sobre el nordeste de Rusia, donde había pocos grandes propietarios de tierras.

El zar Iván IV venció a los tártaros de Kazán en 1552, sin embargo los tártaros de Crimea continuaban devastando las tierras rusas. En 1571 estos tártaros de Crimea incendiaron la capital rusa y redujeron a la esclavitud a ciento cincuenta mil rusos. En otro frente, Iván IV luchaba por la salida de Rusia al mar Báltico y el acceso al comercio marítimo. Esto fue causa de una guerra extenuante, y al final infructuosa de Rusia contra Letonia, Polonia, Lituania, Suecia y territorios alemanes.

A la muerte de Iván dio comienzo un período de guerras civiles conocido como el Período Tumultuoso. La disputa en la sucesión y el resurgir de la nobleza fueron los principales detonantes del conflicto.

Cuatro años (1600-1604) de mala cosecha causada por las bajas temperaturas en los meses veraniegos provocaron el hambre y la desorganización económica.



Las disputas sucesorias durante el Periodo Tumultuoso causaron pérdidas de numerosos territorios en favor de la Comunidad Polaco-Lituana y Suecia en guerras como las Dimitríadas, la Ingria y la de Guerra de Smolensko. Muchas ciudades rusas fueron devastadas por los intervencionistas polacos y suecos. La recuperación llegaría a mediados del siglo XVII, cuando diversas guerras emprendidas contra la Comunidad Polaco-Lituana (1654–1667) proporcionaron sustanciales beneficios territoriales, incluyendo Smolensko, Kiev y la parte oriental de Ucrania.

Se logró restaurar el orden en 1613 cuando Miguel Románov, relacionado por matrimonio con la Dinastía de Rúrik, fue elegido por la Asamblea Nacional (Zemsky Sobor) para ocupar el trono. Así dio inicio el periodo de la Dinastía Románov, que duraría en el poder desde 1613 hasta el triunfo de la Revolución de 1917.

El deber inmediato de la nueva dinastía fue el de restaurar el orden. Por suerte para Moscú, sus mayores enemigos, la Comunidad Polaco-Lituana y Suecia, habían entrado en conflicto entre sí.

Los cosacos y campesinos produjeron una rebelión que se extendio de 1667 a 1671.

Pedro I, el Grande (1672–1725), consolidó la autocracia en Rusia y desempeñó un papel crucial en la adaptación del país al sistema europeo de estados. Desde sus modestos orígenes en el siglo XIV como Principado de Moscú, Rusia se había convertido en la nación más grande del mundo en tiempos de Pedro. Con la Gran Guerra del Norte, de principios de siglo, se aseguro una salida al mar.



Imperio Ruso (1721-1917)

Pedro estaba fuertemente impresionado por los avances tecnológicos, bélicos y políticos de Occidente. Estudió sus tácticas militares y fortificaciones para más tarde crear un ejército de 300.000 efectivos solo movilizados para él y a los que reclutó de por vida. En el intervalo 1697-1698, se convirtió en el primer príncipe ruso en visitar Occidente, donde su séquito y él causaron una profunda impresión. En una ceremonia especial, Pedro asumió el título de emperador a la vez que el de zar, y Moscovia pasó a llamarse oficialmente Imperio ruso en 1721.



Habrían de pasar casi cuarenta años antes de que un gobernante ambicioso e implacable se sentase en el trono ruso. Catalina II, la Grande, fue una princesa alemana que se casó con el heredero del zar. Siendo este un absoluto incompetente, Catalina tácitamente consintió su asesinato. Se anunció oficialmente que murió de un ataque cerebrovascular y en 1762 llegó al poder.

A la muerte de Catalina, en 1796, su política expansionista había convertido a Rusia en una de las grandes potencias europeas. Se habian ganado tierras a expensas de Polonia y el Imperio Otomano y poco despues en 1809 se ocupo Finlandia.



Napoleón cometió un enorme error tras sostener una disputa con el zar Alejandro I y llevar a cabo la invasión de Rusia en 1812. La campaña fue un desastre. Aunque ocupo Moscú, la estrategia de tierra quemada impidió que el ejército francés se abasteciera en el territorio invadido. Durante el terrible invierno ruso, miles de soldados franceses encontraron la muerte sobre la nieve.

En 1813 el ejército ruso junto con los patriotas alemanes ha vencido el ejército francés en Alemania y entrado en París.

Aun desempeñando un papel político preponderante durante el siguiente siglo gracias a la derrota infligida a la Francia napoleónica, la no abolición de la servidumbre hipotecó cualquier tipo de progreso económico en Rusia. Mientras la economía europea crecía imparable durante la Revolución industrial, que comenzó en la segunda mitad del siglo XVIII, Rusia quedaba rezagada como jamás lo había estado con respecto a Occidente, generándole este considerable atraso nuevos y graves problemas al imperio.

El Imperio Ruso fue derrotado en la Guerra de Crimea, entre 1853 y 1856, poco despues vencio en una nueva guerra a los turcos, entre 1877 y 1878.
Se vendieron a EE UU las unicas posesiones rusas en America en el año 1867.



El desastre de la guerra ruso-japonesa de 1904-05 fue el inicio del fin, si bien la primer revolución llevada a cabo por los soviets fallo, el zar no iba a poder mantenerse por mucho tiempo. Los soviets, ya se habian dividido anteriormente en bolcheviques y mencheviques.



El zar Nicolás II y sus colaboradores hicieron entrar al país en la Primera Guerra Mundial con entusiasmo y patriotismo, y con la defensa de los hermanos eslavos ortodoxos, los serbios, como principal argumento bélico. Sin embargo, la debilidad de la economía rusa y la ineficacia y corrupción del gobierno solo estuvieron ocultadas muy brevemente por el manto de fervor nacionalista. Los reveses militares y la incompetencia gubernamental pronto decepcionaron a la población. El control alemán del Mar Báltico y el bloqueo germano-otomano del Mar Negro cercenaron las vías de entrada al comercio marítimo internacional e impidieron la llegada de mercancías de primera necesidad.

A mediados de 1915, el impacto de la guerra era desmoralizante. La comida y el combustible escaseaban, el número de bajas era escandaloso, y la inflación no dejaba de escalar. Las huelgas aumentaron entre los obreros mal pagados de las fábricas y los campesinos, que exigían reformas agrarias, estaban inquietos. Mientras, el descontento general con el régimen se agravaba por momentos a causa de los informes que afirmaban que un místico semianalfabeto, Grigori Rasputin, se había granjeado una importante influencia política dentro del gobierno. Su asesinato a finales de 1916 acabó con el escándalo pero no restauró el prestigio perdido del régimen.



Lenin regresó a Rusia desde su exilio en Suiza, con ayuda de Alemania, que esperaba que un conflicto civil generalizado obligase a Rusia a retirarse de la guerra. Se produjo una sonora recepción a cargo de miles de campesinos, obreros y soldados ante la llegada del tren que traía a Lenin a Petrogrado. Después de muchas maniobras entre bambalinas, los bolcheviques formaron un nuevo gobierno liderado por Lenin en noviembre de 1917, y obligaron a Kérenski y su ejecutivo a huir hacia el exilio; todo esto, durante los sucesos que serían conocidos como la Revolución de Octubre.

Cuando la Asamblea Constituyente Rusa, que se reunió en enero de 1918, rehusó convertirse en un mero instrumento de los bolcheviques, fue disuelta por los partidarios de Lenin. Con la disolución de la Asamblea constituyente, desapareció el último vestigio de la anterior y efímera democracia burguesa. A partir de ese momento, estando la oposición moderada fuera de combate, Lenin pudo desvincular su régimen de la Gran Guerra mediante el duro Tratado de Brest-Litovsk firmado con Alemania, que impuso a Rusia grandes pérdidas en territorios.


Inicios del comunismo y Union Sovietica (1917-1991)

Un poderoso grupo de contrarrevolucionarios denominado el Movimiento Blanco comenzó a organizarse para derrocar a los bolcheviques. Al mismo tiempo las potencias aliadas enviaron cuerpos expedicionarios para apoyar a las fuerzas anticomunistas. Los aliados temían que los bolcheviques estuviesen conspirando con los alemanes como consecuencia de Brest-Litovsk; también tenían la esperanza de que los blancos reanudasen las hostilidades contra Alemania. En el otoño de 1918 el régimen bolchevique sobrevivía en una situación peligrosa, enemistado con las potencias aliadas y los opositores internos.



Estando Rusia estancada en su guerra civil, las fronteras entre Polonia y Rusia no quedaban claramente definidas por el Tratado de Versalles tras el fin de la contienda mundial. La Guerra Ruso-Polaca (1919–1921) (Ofensiva de Kiev), que finalizó con la derrota del Ejército Rojo, determinó temporalmente los límites entre ambos países.

La constitución, adoptada en 1924, establecía un sistema federal de gobierno basado en una sucesión de soviets emplazados en pueblos, fábricas y ciudades en las regiones más grandes. Esta pirámide de soviets en cada república integrante culminaba en el Congreso de los Sóviets de la Unión Soviética. Pero mientras la apariencia era que este congreso ejercía la soberanía, este órgano estaba de hecho controlado por el Partido Comunista, que a su vez era supervisado por el Politburó desde Moscú, la nueva capital de la Unión Soviética, tal y como lo había sido bajo los zares antes de Pedro el Grande.



El período comprendido desde la consolidación de la revolución bolchevique en 1917 hasta 1921 es conocido como el período del comunismo de guerra. Bancos, ferrocarriles y naves fueron nacionalizados y la economía monetaria restringida. Pronto surgiría un fuerte rechazo popular ante los cambios. Los campesinos requerían pagos en metálico para adquirir sus productos y no aceptaron con agrado el tener que ceder los excedentes de grano al gobierno como parte de su política de guerra civil.

A medida que la economía rusa se iba transformando, la vida social de la gente sufrió cambios igualmente drásticos. Desde el comienzo de la revolución, el gobierno intentó debilitar la dominación patriarcal de la familia. El divorcio no requeriría más intervención judicial; y para liberar totalmente a la mujer de las responsabilidades de la maternidad, el aborto fue legalizado en fecha tan temprana como 1920.

Los años entre 1929 y 1939 comprenden una década turbulenta en la historia rusa, un período de industrialización masiva y luchas internas al establecer Iósif Stalin control casi total sobre la sociedad rusa, ostentando un poder sin restricciones desconocido incluso para los zares más ambiciosos. Tras la muerte de Lenin en 1924, Stalin luchó con otras facciones rivales del Politburó, especialmente León Trotsky, por el liderazgo de la Unión Soviética. En 1928, con los trotskistas exiliados o expulsados del poder, Stalin fue capaz de poner en práctica un programa radical de industrialización.

En 1928 Stalin propuso el primer Plan Quinquenal. Abolida la NEP, fue el primero de unos planes dirigidos a la rápida acumulación de capital mediante el ensamblaje de vastos complejos de industria pesada, la colectivización de la agricultura, la manufactura restringida de bienes de consumo. Con la implantación del plan, por primera vez en la historia un gobierno controlaba toda la actividad económica. Mientras en los países capitalistas las fábricas y las minas se encontraban inactivas o funcionando por debajo de su rendimiento máximo durante la Gran Depresión y millones de obreros fueron al paro, el pueblo soviético trabajaba bastantes horas al día, seis días a la semana en un extenuante intento de revolucionar la estructura económica de Rusia.

Es más, la supervivencia de la URSS frente a la inminente acometida nazi fue posible en parte gracias a la capacidad de producción obtenida con dicha industrialización.

Mientras los planes quinquenales fueron avanzando, Stalin fue afianzando su poder personal. La policía secreta reunía por miles a ciudadanos soviéticos para su ejecución. De los seis miembros originales del Politburó de 1920 que sobrevivió a Lenin, todos fueron purgados por Stalin. Los viejos bolcheviques que habían sido leales camaradas de Lenin, altos oficiales del Ejército Rojo, y directores de industria fueron liquidados en las Grandes Purgas.



Tras la firma del Pacto Mólotov-Ribbentrop con la Alemania nazi en 1939, los soviéticos invadieron la parte oriental de Polonia (este territorio poblado por los ucranianos y los bielorrusos, fue conquistado por los polacos en 1919-1920) y comenzaron una guerra con Finlandia conocida como la Guerra de Invierno (1939–40). Ganó la Unión Soviética, que se anexionó parte del Istmo de Karelia, que pertenecía antes a los principados medievales rusos, y luego el imperio ruso durante muchos siglos

Alemania, le declaró la guerra y cruzó la frontera el 22 de junio de 1941. Los ejércitos de los aliados alemanes, Hungría, Rumanía, Croacia, Finlandia, Italia y los voluntarios antisoviéticos de muchos países europeos han entrado también en la URSS. Para noviembre, el ejército alemán se había apoderado de Ucrania, comenzó el asedio de Leningrado y amenazaba con tomar la propia capital, Moscú.





Tras lograr defender con exito Moscu, la victoria soviética en la Batalla de Stalingrado demostró ser decisiva, invirtiendo el curso de toda la guerra. Después de perder esta batalla los alemanes carecieron de la fuerza suficiente para sostener el frente ruso y la URSS llevaría la iniciativa hasta el final de la contienda. A finales de 1943, el Ejército Rojo había roto el asedio de Leningrado y recuperó buena parte de Ucrania. A finales de 1944, el frente se había trasladado más allá de las fronteras originales de 1939, adentrándose en Europa central. Siendo decisivamente superiores en número de tropas, los soviéticos entraron en Alemania oriental, capturando Berlín en mayo de 1945. La Gran Guerra Patria contra Alemania finalizaba así triunfalmente.



Aunque la Unión Soviética fue uno de los vencedores en la Segunda Guerra Mundial, su economía había sido devastada durante el conflicto a causa de la invasión nazi, cobrándose 27 millones de vidas. 10 millones de población civil y 3.5 millones de prisioneros de guerra soviéticos fueron víctimas del terror, que fue realizado por los alemanes y sus aliados en el territorio de la URSS.

La colaboración entre los Aliados les hizo ganar la guerra y supuestamente serviría como base para la reconstrucción y la seguridad europeas durante la posguerra. Sin embargo, el conflicto entre los intereses soviéticos y estadounidenses, conocido como Guerra Fría, dominaría la escena internacional durante las siguientes décadas, asumiéndose como un choque de ideologías en apariencia.



La Guerra Fría surgió de la disputa entre Stalin y el presidente Harry Truman sobre el futuro de Europa del Este después de la Conferencia de Potsdam en el verano de 1945. Rusia había sufrido tres devastadores conflictos desde el Oeste los anteriores 150 años, por lo que la meta de Stalin fue la de establecer una zona de estados tapón entre Alemania y la URSS. Truman acusó a Stalin de traicionar los acuerdos de Yalta. Con Europa Oriental bajo el control de la URSS, Stalin también ganaba tiempo mientras se desarrollaba en secreto su propio proyecto de bomba atómica.

En abril de 1949, los Estados Unidos patrocinaron la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), un pacto de defensa mutua en la que la mayoría de las naciones occidentales firmaron actuar contra un estado concreto que atacara a cualquiera de los socios. La Unión Soviética estableció un contrapacto oriental a la OTAN en 1955, denominado el Pacto de Varsovia. La división de Europa en dos bloques se extrapolaría más tarde mundialmente, especialmente tras 1949, cuando el monopolio nuclear norteamericano vio su fin con la prueba de la primera bomba atómica soviética y el comunismo se hizo con el poder en China.



Los principales objetivos de la política exterior soviética fueron el mantenimiento y la mejora de la seguridad nacional y el sostenimiento de la hegemonía sobre Europa Oriental. La Unión Soviética mantuvo su influencia sobre el Pacto de Varsovia mediante la represión de la Revolución Húngara de 1956, la Primavera de Praga en Checoslovaquia en 1968, y apoyando la persecución del movimiento Solidaridad en Polonia a principios de los años 1980.

Mientras la Unión Soviética continuó manteniendo estrecho control sobre su esfera de influencia, la Guerra Fría dio paso a un período menos tenso tras 1961 y 1962 (en este año se dio la crisis de los misiles en Cuba) con unas relaciones internacionales más complejas para las que el mundo no se dividía tan claramente en dos claros polos opuestos. Los países menos influyentes tuvieron mayor capacidad de maniobra para afirmar su independencia, y las dos superpotencias fueron solo medianamente capaces de reconocer intereses comunes al tratar de vigilar la proliferación de armas nucleares en tratados como el SALT I, SALT II y el Tratado sobre Misiles Anti-Balísticos.

Tropas sovieticas invadieron Afganistan en 1979.



Durante la lucha por el poder que aconteció tras la muerte de Stalin en 1953, sus más estrechos colaboradores salieron derrotados. Nikita Jrushchov afianzó su posición en un discurso ante el XX Congreso del Partido Comunista detallando las atrocidades de Stalin y atacándolo por promover un culto a su personalidad.

La economia se estanco para la decada del 70, sin poder la industria mantener el alto grado de crecimiento que llevaba.

Aunque ciertos aparatos y otros bienes fueron progresivamente más accesibles durante los años 60 y 70, las mejoras en construcción y producción de alimentos no fueron suficientes. La naciente cultura del consumismo y la escasez en bienes de consumo, inherentes a un sistema de precios no regulado por el mercado, fomentó el robo de propiedades estatales y el crecimiento de un vigoroso mercado negro.



Dos tendencias dominaron la década siguiente: el aparente desmoronamiento de las estructuras económicas y políticas, y los intentos por invertir ese proceso mediante reformas improvisadas. Después de la rápida sucesión de Yuri Andrópov y Konstantín Chernenko, figuras de transición con fuertes raíces en la tradición breznevita, el relativamente joven y enérgico Mijaíl Gorbachov llevó a cabo cambios significantes en la economía y en el liderazgo del partido. Su política de glásnost liberó el acceso público a la información después de décadas de represión gubernamental. Un intento de golpe de Estado, termino de minar el futuro de la URSS.

Solo el Imperio Ruso acabó reconfigurado bajo el liderazgo bolchevique entre los Imperios del este y centro europeo. Stalin lo condujo por la senda de la industrialización y la agresión Nazi acabó convirtiéndolo en una superpotencia rival de los Estados Unidos. La economía centralizada acabó demostrándose menos sostenible con las tecnologías postindustriales y con las demandas de una nueva clase media y una burocracia forjada bajo su tutelado. La Perestroika anticipó el desmantelamiento de la economía, y la glásnost permitió a las minorías étnicas y los nacionalistas, hasta entonces invisibles para el público, adquirir notoriedad. Cuando Gorbachov trató de reformar el partido, debilitó los vínculos que cohesionaban el Estado y la Unión.



A finales de los años 80, Gorbachov subestimó la importancia de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia (RSFSR), que emergió como un centro de poder rival de la Unión Soviética. Una reacción nacionalista rusa contra la Unión llegó cuando muchos rusos empezaron a creer que Rusia había subsidiado a otras repúblicas, cada vez más pobres, con petróleo barato, por ejemplo.

El intento de golpe de Estado en la Unión Soviética en el verano de 1991 por comunistas de la línea dura fracasaría con la ayuda de Yeltsin. Los cabecillas del golpe pretendieron salvar el partido y la Unión; sin embargo, apresuraron el colapso de ambos.

La Unión Soviética se disgregó oficialmente el 25 de diciembre de 1991. El acto final del traspaso de poder de la Unión Soviética a Rusia fue la cesión, de Gorbachov a Yeltsin, de las maletas conteniendo los códigos para desplegar el arsenal nuclear.



Federación Rusa (1991-2014)

A mediados de los años 90, Rusia era una democracia multipartidista, mas era difícil asegurar un gobierno representativo a causa de dos problemas estructurales: el enfrentamiento entre el presidente y el parlamento, y el anárquico sistema de partidos. Aunque Yeltsin ganó prestigio en el extranjero al mostrarse como un demócrata para debilitar a Gorvachov, su concepción de la presidencia era muy autocrática, actuando bien como su propio primer ministro (hasta junio de 1992) o bien nombrando para tal cargo a gente de su confianza, sin tener en cuenta al parlamento.

Durante 1993, el contencioso entre Yeltsin y el parlamento culminaría con la crisis constitucional de octubre. Esta llegó a su punto crítico cuando, el 3 de octubre, Yeltsin mandó a los tanques a bombardear la Casa Blanca (Moscú). Con este trascendente (e inconstitucional) paso de disolver a cañonazos el parlamento, Rusia no había estado tan cerca del enfrentamiento civil desde la revolución de 1917.

Las reformas económicas consolidaron una oligarquía semicriminal enraizada en el viejo sistema soviético. Aconsejada por los gobiernos occidentales, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, Rusia se embarcaría en la más grande y más rápida privatización jamás llevada a cabo por un gobierno en toda la historia. A mediados de década, el comercio, los servicios y la pequeña industria ya estaban en manos privadas. Casi todas las grandes empresa fueron adquiridas por sus antiguos directores, engendrando una clase de nuevos ricos cercanos a diversas mafias o a inversores occidentales. En la base del sistema, a causa de la inflación o el desempleo, muchos obreros acabaron en la pobreza, la prostitución o la delincuencia.



A pesar de todo, un supuesto regreso a la economía dirigida parecía casi imposible, contando con el rechazo unánime de Occidente. La economía Rusa encontró el fin del calvario con la recuperación a partir de 1999 en parte gracias al alza de los precios del crudo, su principal exportación aun quedando lejos los niveles de producción soviéticos.

Tras la crisis financiera de 1998 Yeltsin se encontraba en el ocaso de su trayectoria. Solo unos minutos antes del primer día de 2000, dimitió por sorpresa dejando el gobierno en manos de su primer ministro, Vladímir Putin, un antiguo funcionario del KGB y jefe de su agencia sucesora tras la caída del comunismo. En 2000, el nuevo presidente derrotó con facilidad a sus contrincantes en las elecciones presidenciales del 26 de marzo, ganando en primera vuelta. En 2004 fue reelegido con el 71% de los votos y sus aliados ganaron las legislativas, pese a las reticencias de observadores nacionales y extranjeros sobre la limpieza de los comicios.



Desde la caida de la Union Sovietica, Rusia ha estado envuelto en varios conflictos armados: Primera Guerra Chechena (1994-96), que acaba con la retirada rusa y la independencia de facto de Chechenia, y la Segunda Guerra Chechena (1999-2009) que acabo con las principales guerrillas independistas de la región. Ademas estuvo la guerra de Georgia (2008) y la partipación el la Crisis de Ucrania (2014), donde se ha anexionado la peninsula de Crimea.


Bandera de la Union Sovietica


Vladimir Putin, presidente ruso.

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