Check the new version here

Popular channels

Sabio a sus propios ojos

Mejor es el muchacho pobre y sabio, que el rey viejo y necio que no admite consejos.
Eclesiastés 4:13


Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo. Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él.
1 Corintios 8:2-3

Sabio a sus propios ojos

«Sólo sé que no sé nada», afirmaba Sócrates, filósofo de la Grecia antigua. Sócrates era consciente de que en su búsqueda de la sabiduría, todo su saber era insuficiente. Su intuición nos recuerda el lenguaje de los Proverbios: “¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él” (Proverbios 26:12). Estar satisfecho con su propia sabiduría es pretencioso. La verdadera sabiduría, por el contrario, es humilde, considera al prójimo como superior a sí mismo, y sabe escuchar. Por ejemplo, un buen director debe saber reconocer el valor de sus colaboradores y tener en cuenta su opinión. Muchos conflictos se podrían evitar si supiésemos escuchar humildemente al otro.
¡Si la humildad y la escucha son necesarias en mis relaciones con los demás, cuánto más en mi relación con Dios! ¿Qué soy yo ante él? Dios mismo nos dice: “Oíd, y vivirá vuestra alma” (Isaías 55:3). El punto de partida para ser cristiano es escuchar a Dios.
Pero ante Dios necesitamos más que humildad, necesitamos la fe que recibe la Palabra de Dios; y esto debe manifestarse durante toda nuestra vida cristiana. A medida que los años pasan corremos el peligro de reemplazar la vida de fe por una existencia basada en nuestro conocimiento, nuestra sabiduría y nuestras experiencias. Una actitud así nos alejaría del Señor. Permanezcamos atentos a su Palabra y a su Espíritu, el cual nos muestra lo que debemos corregir en nuestra vida.
0
0
0
0
0No comments yet