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Santa María versus idolatría

Saludos cordiales, mis hermanos en Cristo. El motivo por el cual hoy les escribo, es para advertirles que no se dejen engañar, a fin de evitar que los lleven por mal camino. Este es el punto más vulnerable de la fe católica, pues es el punto más atacado por Satanás que siempre busca contradicciones en la santa fe católica. Los demonios no comprenden las verdades de Dios pues, así como Jesús dijo “nadie viene a Mí, si mi Padre no lo llama”, de la misma manera nadie interpreta correctamente las verdades de Dios, si Dios no lo revela.
Hay que ser inteligentes en la fe, y no fanáticos. El fanatismo conduce a interpretaciones falsas y superficiales. En cambio solo la inteligencia nos puede permitir analizar con profundidad las escrituras (bíblicas y apócrifas) por su significado retórico. Incluso aunque digamos que muchos relatos bíblicos no sucedieron realmente, de todo relato bíblico se puede tomar una enseñanza.
También quiero aprovechar para invitar a los protestantes a que lean la presente nota y la reflexionen. Sepan que no son ustedes los que hacen el mal, sino que los malvados los han engañado, y ustedes son víctimas de un engaño. Esto no es una crítica hacia nadie, sino una defensa propia en respuesta a las críticas recibidas de parte de los líderes protestante que, sin la menor inteligencia, hablan de las verdades de Dios creyendo que la biblia lo dice todo y que todo lo que no está escrito en la biblia, no es verdad y, por lo tanto, desautorizan a la tradición gracias a la cual la biblia existe.

Correctas definiciones:
Latría: Es la adoración suprema de la cual solo Dios es digno, en las tres personas de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo, y Espíritu Santo. Porque solo Él tiene excelencia absoluta e infinita.
Idolatría: significa “falsa adoración” o bien “adoración a una falsa deidad”. Se le llama así a la adoración suprema a todo aquel que no sea Dios. Esta práctica es una aberración y, por lo tanto, es condenada severamente por Dios.
Dulía: Veneración (no adoración) a los ángeles y santos por la excelencia de sus virtudes. Los veneramos, no como si fueran dioses, sino porque son servidores de Dios, y a quienes Dios ama y que reciben su santidad de Dios.
Hiperdulía: Veneración suprema que solo la Santísima Virgen María recibe por ser la madre de Dios, la reina de la creación, el arca de la Nueva Alianza, el medio por el cual Dios viene a los hombres.

Dulía versus idolatría:
Ciertamente la idolatría está prohibida por la ley de Dios. En éxodo 20, 2-6 dice: Yo Soy Yahvé, tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de la servidumbre. No tendrás otros dioses delante de Mí. No te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay en el cielo, ni de lo que hay abajo, en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque Yo soy Yahvé, tu Dios, un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera o cuarta generación de los que me odian, y que uso de misericordia hasta mil generaciones con los que me aman y guardan mis mandamientos (fin de cita). Ese es el primer mandamiento. Pero en el texto original (en hebreo) al decir "imagen" se utiliza la palabra "pesel" que significa "ídolo".
Ahora bien, si ustedes creen que la idolatría es la acción en sí de postrarse ante una imagen o persona, repasemos cómo se presentan esas situaciones en la misma biblia. Veamos en primer lugar lo que sucede en el libro de los hechos de los apóstoles cuando Pablo y Bernabé estaban evangelizando a los paganos. Estos paganos, que tenían sus culturas y sus creencias, al ver que Pablo fue capaz de sanar a un rengo, sucede lo siguiente, en el capítulo 14, versículos 11 al 15: Cuando las gentes vieron lo que había hecho Pablo, alzaron la voz, diciendo en lengua licaónica “los dioses se han hecho semejantes a los hombres y han bajado a nosotros”. A Bernabé le dieron el nombre de Júpiter, y a Pablo el de Mercurio por cuanto era él quien llevaba la palabra. El sacerdote de Júpiter, que se encontraba delante de la ciudad, traía toros y guirnaldas a las puertas, y junto con la multitud quería ofrecer un sacrificio. Al oír esto los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus vestidos y se lanzaron sobre la gentía clamando y diciendo “hombres ¿qué es lo que hacéis? También nosotros somos hombres, de la misma naturaleza que vosotros. Os predicamos para que dejando esas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que ha creado el cielo, la tierra y el mar y todo cuanto en ellos se contiene” (fin de cita). Pablo reaccionó de esa manera porque ellos estaban cometiendo la idolatría y, si no los hubiera detenido, sino que hubiera permitido que lo hicieran, habrían cometido ellos la aberración de hacerse adorar como si fueran dioses.
Por otro lado, sucede también que, cuando José, hijo de Jacob, era administrador del faraón de Egipto, había escasez en el mundo y 10 de los otros hijos de Israel (Jacob) fueron a Egipto a comprar víveres, y no se dieron cuenta que el hombre que tenían en frente era su hermano José. La biblia dice “cuando llegaron los hermanos de José se postraron delante de él rostro en tierra” [Génesis 42,6].
Entonces, si comparamos lo descrito en el génesis, con la anécdota de Pablo y Bernabé entre los paganos, notamos a simple vista, que hay una diferencia, debido a que Pablo y Bernabé impidieron a las personas que se los adoraran, pero en el caso de José, que también era un hombre santo, este no tuvo problema en que se postraran rostro en tierra ante él. Pero, más a fondo, otra diferencia se percibe: En el caso de los apóstoles, las personas se comportaron de esa manera porque pensaron que Pablo y Bernabé eran dioses y quisieron adorarlos, por lo tanto cometieron la idolatría. En cambio en el caso de José, no se trataba de una adoración a un ídolo, sino de súplica humillándose ante un hombre. En ese caso no se cometió la idolatría, porque ellos eran conscientes de que ese hombre no era ningún dios, y su intención al postrarse ante él no era de adorarlo.
Y así como ese caso, también recordemos lo que sucede en primer libro de reyes, capítulo 18, versículos 7 a 9: Estando Abdías de camino, he aquí que Elías le salió al encuentro. Le reconoció y cayó sobre su rostro diciendo “¿eres tú, mi señor Elías?” Él le respondió “yo soy. Vete y di a tu señor: ahí está Elías”. Y después de que Elías es llevado al cielo, cuando Eliseo se aparece entre las aguas, la biblia dice: viendo esto los discípulos de los profetas que estaban en frente, en Jericó, decían “el espíritu de Elías reposa sobre Eliseo.” Y saliéndole al encuentro se postraron delante de él en tierra [2 Reyes 2, 15]. Ni los discípulos de los profetas cometieron idolatría, ni Eliseo hizo que lo idolatraran, sino que lo veneraron como un santo ciervo de Dios, acción que la santa iglesia católica da el nombre de “dulía”.
O bien, entendamos por qué Dios le ordenó a Moisés que fabricara un arca (objeto fabricado por un hombre) en la cual incluyera dos querubines (imágenes de lo que hay arriba en el cielo) [Éxodo 37, 1-9]. También la biblia dice: Dijo entonces Yahvé a Moisés “hazte una serpiente y ponla en un asta; quien quiera que haya sido mordido (por una serpiente) y la mirare, vivirá” [Números 21,9]. Y Salomón incluyó en el templo de Jerusalén imágenes de ángeles y querubines [1 Reyes 6, 23-30].
Lo que el mandamiento prohíbe es la mera idolatría, que está mal aunque ésta se practique sin imágenes. Lo que significa que lo que está condenado no es la fabricación de imágenes, sino el inventar deidades falsas. La veneración a la Virgen María no es idolatría sino hiperdulía.

El Avemaría:
Ahora voy a proceder a repasar verso por verso el avemaría para que vean que no la tenemos por diosa.
- Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo: esas son las palabras con las que el arcángel Gabriel saludó a María y, al decir "salve" le dio un saludo digno de reyes. Esas palabras las usamos nosotros, los cristianos, para saludar a nuestra reina.
- Bendita tú entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre: esas son las palabras con las que su prima Santa Isabel, llena del Espíritu Santo, la saludó al recibirla.
- Santa María, madre de Dios: “Santa” es por medio de Dios ya que nadie es santo por sus propios méritos. Y “madre de Dios” porque así lo enseña la iglesia. María no solo es la madre de Jesús en su categoría de hombre, sino también en su naturaleza de Dios. Negar eso es como decir que María es madre de la mitad de Jesús, o que Jesús es un híbrido mitad hombre mitad dios. Pero él es 100% hombre y 100% Dios.
- Ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte: le pedimos a María intercesión porque somos pecadores.
Entonces ¿en qué parte endiosamos a María? Si en las monarquías los súbditos hacen genuflexión ante los reyes sin cometer idolatría ¿Cómo se puede llamar "idolatría" a la veneración a la que es reina de toda la creación?

El arca de la alianza:
Una vez explicado que no siempre que uno se postra antes algo o alguien es idolatría, sino solamente cuando es en adoración suprema a alguien que no es Dios, voy a proceder a hablar de uno de los objetos dignos de adoración de los que se habla en la biblia.
En el éxodo capítulo 25, versículos 10 a 15 se encuentran las descripciones que Dios le da a Moisés de cómo debe ser el arca de la alianza. El arca de la alianza es la presencia de Dios en la Tierra, y la biblia dice “pondrás el propiciatorio sobre el arca, y dentro del arca el testimonio que Yo te daré. Allí me encontraré contigo, y desde encima del propiciatorio, de en medio de los dos querubines colocados sobre el Arca del Testimonio, te intimaré todas mis órdenes para los hijos de Israel” [Éxodo 25,22]

María, arca de la Nueva Alianza:
Entonces, así como el arca de la Antigua Alianza es signo de la presencia de Dios, y es digna de veneración, como sucede en Josué 7,6 “Josué rasgó sus vestidos y se postró en tierra sobre su rostro delante del arca de Yahvé hasta la tarde, así él como los ancianos y se echaron polvo sobre sus cabezas”. Del mismo modo María, arca de la Nueva Alianza, es signo de la presencia de Dios, y es digna de veneración y culto por encina de todos los santos, pero no por encima de Dios sino por la gracia y las virtudes que de Dios recibe al ser elegida como Madre. Por eso siempre ha intercedido por el pueblo de Dios, así como sucede en las bodas de Caná en el evangelio según San Juan, capítulo 2, versículos 1-11, en que María ruega a Jesús por un favor que no era de suma necesidad y, al mismo tiempo es por medio de ella que la gente obedece “haced lo que Él les diga”.

María, Madre de Dios:
Algunas religiones cristianas dicen que lo único que hace a María madre de Jesús es que Dios necesitó un vientre en el cual nacer, pero una vez nacido ya María no tiene nada que ver con Jesús. Pero eso es incorrecto porque María nunca se desentendió de su hijo, sino que estuvo con Él hasta el final. Y dice la misma biblia: (Dios le dice al rey David) “Cuando tu vida llegue a su fin y vayas a descansar entre tus antepasados, yo pondré en el trono a uno de tus propios descendientes, y afirmaré su reino. Será él quien construya una casa en mi honor, y yo afirmaré su trono real para siempre. Yo seré su padre, y él será mi hijo. Así que, cuando haga lo malo, lo castigaré con varas y azotes, como lo haría un padre. Sin embargo, no le negaré mi amor, como se lo negué a Saúl, a quien abandoné para abrirte paso. Tu casa y tu reino durarán para siempre delante de mí; tu trono quedará establecido para siempre.” [2 Samuel 7, 12-16] Y en los santos evangelios se lo llama a Jesús “hijo de David” ¿Cómo puede Jesús ser descendiente de David sin ser hijo de María? De José no era hijo porque José no es su progenitor, sino que Santa María concibió embarazo por obra del Espíritu Santo sin dejar de ser virgen, por lo tanto su linaje humano está ligado a una sola persona, y esa persona es María, por eso es descendiente de todo antepasado de María a pesar de haber existido antes que todos ellos. La naturaleza de hombre y Dios en Jesús son una sola e indivisible y, por regla de tres simple, si María es la madre de Jesús, y Jesús es Dios, por lo tanto María es la madre de Dios.

María en el Apocalipsis (capítulo 12):
La mujer revestida del sol y con la luna bajo sus pies, y una corona de 12 estrellas en su cabeza, es la santísima virgen María. Porque estaba embarazada, y daría a luz un varón que apacentaría todas las naciones con cetro de hierro. Algunos dicen que esa mujer es la iglesia; pero la iglesia no es madre de Cristo, sino esposa ¿Dónde se ha visto que una mujer de a luz a su esposo? Por lo tanto esa mujer es la virgen María.
En ese pasaje se relata la persecución que satanás desata contra María y la hiperdulía por medio de los herejes incultos a quienes inspira para debilitar al verdadero cristianismo. María es atacada y desmerecida injuriosa e impetuosamente con argumentos torpes e irracionales. Y aunque estén tan convencidos de que el culto a María es idólatra, de todos modos no es razonable desmerecer a la Madre del Mesías que, no bastando el inmenso dolor de que su hijo le fuera quitado, también intercede por la gente y le recuerda a su hijo Jesús de las personas que lo necesitan incluso aquellos que Jesús no tuviera planeado ayudar como sucede en las bodas de Caná (Juan 2, 1-11). Pero Dios permite que esas personas manifiesten su odio, para demostrar que están del lado de Satanás, puesto que si estuvieran del lado de Jesús, no insultarían a su madre, sino que obrarían con amor e inteligencia.

Conclusión:
En fin, estas explicaciones son solo un resumen. Hay toda una teología capaz de responder a este tema de que la hiperdulía no es idolatría. Siglos de estudios y tradición no pueden equivocarse, y alguien que solo leyó la biblia no puede contradecir a todas las generaciones de eruditos que estudiaron la fe con inteligencia y sabiduría. Pues, de la tradición fue escrita la biblia; y todo lo que dice la biblia debe ser interpretado con inteligencia y a la luz de la tradición, y no con ignorancia y fanatismo.
Puedo citar el ejemplo de la carta de San Judas, que en el versículo 9 dice: En tanto que el mismo arcángel Miguel, cuando en litigio con el diablo le disputaba el cuerpo de Moisés, no se atrevió a lanzar contra él sentencia de maldición, sino que dijo solamente “¡El Señor te reprima!” (fin de cita). Al decir esto, el apóstol San Judas alude a un escrito apócrifo que se llama "asunción de Moisés", es decir que cita una fuente que no está en la biblia. O bien, en los libros de reyes y los de paralipómenos, cada vez que un rey muere el texto dice “los demás echos del rey tal o cual están escritos en los anales de los reyes de Israel”, ¿están esos anales de los reyes incluidos en la biblia? De manera que la misma biblia afirma que hay más información que no está incluida. El caso es que las personas que escribieron sus respectivos escritos no fue que dijeron “vamos a escribir la biblia”, sino que la biblia surgió mucho después de que los escritores murieron y no se imaginaron que en el futuro existiría una biblia. La biblia no es la obra de Dios, sino que se trata de la obra de Dios, pero es obra de hombres.
Así como doy estos dos ejemplos, hay muchos otros escritos y libros que tampoco están en la biblia de los cuales algunos hablan de la Santísima Virgen, pero que no estén en la biblia no significa que sean mentira. Pero, en su momento, cuando se confeccionó la biblia, no hubo necesidad de incluirlo todo, y aunque la hubiera habido, habría sido imposible; como dice San Juan: Jesús hizo también muchas otras cosas: si se quisiera ponerlas por escrito, una por una creo que el mundo no bastaría para contener los libros que se podrían escribir [San Juan 21, 25]. Es decir que así como muchos escritos no están en la biblia, también hay cosas que ni siquiera fueron escritas, pero que la tradición enseñó de forma oral sin necesidad de escribirlas. Todas esas cosas fueron conservadas por la tradición y, por ese motivo, las iglesias protestantes no los enseñan: no porque esas cosas sean falsas sino porque, al irse de la iglesia católica, se apartaron de la tradición para atender sus deseos personales y facilidad de culto de la gente. Entonces, para promocionar sus cultos y que sus iglesias funcionen, necesitan atraer gente, y para poder conseguir gente necesitan que las personas crean que la iglesia católica es el diablo. Entonces se agarran de este punto que encuentran contradictorio, no para explicar por qué su iglesia existe, sino para argumentar que la nuestra es falsa. Y como son unos ciegos que guían a otros ciegos, no se dan cuenta del daño que le hacen a las almas, pues ellos no solo no entran al cielo, sino que tampoco dejan entrar a muchos que quisieran.
A partir de la tradición católica se creó la biblia, y a partir de la biblia se crearon todas las iglesias y sectas cismáticas. Sean prudentes y no busquen contradicciones en la fe católica. Si usted es protestante y el pastor de su iglesia ha leído la biblia, sepa que yo también la he leído y usted también puede hacerlo, por lo tanto en eso el pastor no está más instruido que yo ni que usted. Los sacerdotes católicos, en cambio, son respaldados por el estudio y la formación seminarista.
Si usted es católico y tiene dudas respecto a los temas de la fe, no se deje instruir por cismáticos, pregunte a un sacerdote o catequista; porque los cismáticos, por mucho que hayan leído, no dejan de ser herejes; o bien pida discernimiento al Espíritu Santo para no caer en el engaño. La iglesia siempre ha tenido como función principal salvar almas. No tenga vergüenza de preguntar, que no será tenido por hereje en estos tiempos de confusión en que es normal que la gente se haga preguntas, pero siempre acuda a fuentes católicas. Los católicos no deben dialogar con protestantes en asuntos religiosos, porque eso es como buscar puntos en común con el diablo o, incluso peor, es como dejarse instruir por él.

Les saludo, hijos de Santa María, con amor fraterno,
Mauro.
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