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Si Scioli pierde el ballottage lo veo en su casa

Reina en la radiofonía argentina y cautiva todas las mañanas a la audiencia de Mitre con ácidas críticas al gobierno kirchnerista que el 10 de diciembre emprenderá inexorablemente la retirada, tras su larga década en el poder. A dos días del comicio, sentencia: "Cristina fue un extravío". Y agrega: "El peronismo va a tener que aprender a vivir con la alternancia".






Marcelo Longobardi es el periodista más escuchado en la radio argentina. Conductor de Cada Mañana por radio Mitre, su extensa trayectoria en televisión, radio y gráfica comenzó en 1983 con la fundación de la revista Apertura. Del final del kirchnerismo y las elecciones del domingo próximo, conversó extensamente con 3Días.

Afirma que Cristina Kirchner deja un "país exahusto" y que nunca tuvo la talla para ser presidenta. También que destruyó todo el legado de su esposo, Néstor Kirchner, y que su Gobierno, más que ser evaluado por analistas políticos, debería ser objeto de debate para sociólogos y psicólogos.
Longobardi también analiza el futuro del peronismo y sostiene que, en caso de que Mauricio Macri sea electo presidente, ese partido deberá aprender a "bancarse fuera del poder".

¿Cómo cree que van a ser recordados los 12 años de kirchnerismo en la historia argentina?
- Como una época muy mala. Yo no encuentro en los dos últimos mandatos de Cristina nada especialmente bueno. En todo caso, en el mandato de Néstor Kirchner, con independencia de su personalidad y su formato político inaceptable, uno puede encontrar cierto ordenamiento: el tema de la Corte, la autoridad presidencial, alguna lógica inicial del manejo de economía hasta el 2005, pero no mucho más que eso. A partir de Cristina, todo fue un extravío. Y el final ha sido un giro prácticamente de 360 grados… hemos vuelto al principio. El kirchnerismo se terminó convirtiendo en lo que denunció.

¿Cree que Cristina incluso ha destruido lo que le dejó Néstor Kirchner?
- Totalmente. Cristina no dejó nada en pie de lo que recibió de Néstor Kirchner. El gobierno de Cristina fue autodestructivo. Debería ser analizado por los sociólogos, psicólogos y no sé si tanto por los analistas políticos. Y lo más relevante es que perdió una oportunidad gigantesca porque tenía todo a favor.

¿Influyó haber ganado con el 54 por ciento de los votos?
- Yo creo que viene de antes. Cristina no estaba en condiciones de gobernar un país. No era una dirigente de magnitud, nunca fue un cuadro político como se dijo. Hay mucho mito en torno a Cristina, que fue una gran parlamentaria… yo no sé de qué hablan. Cristina tuvo diagnósticos infantiles, se salió del camino muy rápidamente con el tema del campo, con la valija de Antonini Wilson, cuando arrancó su primer mandato, y a partir de ahí su gobierno fue una revancha, una batalla, una guerra, una pelea constante contra todo y contra todos, al punto que deja un país que está exhausto. Cristina deja un país que está exhausto de ella. Gane quien gane, el lunes la gente va a respirar, porque la gente está harta.

Pareciera que ese sentimiento no fue leído correctamente por Daniel Scioli…
- Yo no entiendo qué pasó exactamente con Daniel Scioli. Lo conozco mucho a Scioli, como lo conozco a Macri, y los dos me han sorprendido. Los periodistas políticos hemos sido críticos de Macri por su escasa predisposición a la política, creímos que se equivocaba con un formato tan purista, pero finalmente se le alinearon los planetas. No le quito méritos ni a él ni a María Eugenia Vidal, pero la contribución de Cristina Kirchner fue muy importante, por el desmanejo de la interna de la provincia de Buenos Aires. A la inversa, Daniel tuvo una performance, en la campaña especialmente, muy por debajo de lo esperado.

Porque nunca se despegó del kirchnerismo duro…
- Yo siempre dije que Scioli es un motonauta, y los motonautas no doblan. Scioli no dobla y nunca dobló. Creyó que podría liderar una coalición heterogénea, contradictoria como es el kirchnerismo y evidentemente no pudo. El principal problema que tiene Daniel Scioli es que no ha logrado ser el jefe de su espacio político. Y Macri sí lo logro. Mauricio Macri es el jefe de un formato.

Si vuelven a equivocarse las encuestas y el lunes gana, ¿Scioli dobla?
- No va tener otro remedio que doblar. La pelea por la conducción del justicialismo ha sido diferida, en el caso que gane, para después de las elecciones. Y va a ser un problema, porque le quita velocidad y le quita gobernabilidad. Macri se las ingenió para llegar con un nivel de gobernabilidad y autoridad superior al de Scioli. Contra todos los pronósticos.

¿Lo de Scioli sería la repetición de la disputa de poder entre Kirchner y Duhalde?
-Creo que más compleja, porque Duhalde no le ofreció mucha resistencia a Kirchner, y en el caso de Daniel, va a tener que disputar el poder de verdad.

¿Cuánto poder retiene Cristina después del 10 de diciembre?
- Muy poco. Cristina ya no tiene capacidad de conducción política. Ha fracasado con todo lo que se propuso en los últimos tiempos, especialmente desde el 2013 hasta ahora: el pacto con Irán, la democratización de la Justicia, terminar con Clarín, fracasó en todo. Y lo que terminó de poner en evidencia la crisis política de Cristina es lo que sucedió con Randazzo, que terminó con la interna delirante entre Aníbal Fernández y Domínguez. Eso no lo hace ningún político sensato. Y en realidad ella sustituyó la conducción política clásica por el garrote, por la denuncia y la pelea. Funcionó como dirigente mientras funcionó el garrote, ahora se acabó el garrote y se acabó Cristina.

Y para usted, ¿quiere o no quiere Cristina que gane Scioli?
- De pálpito diría que no, en apariencia Cristina no quiere que gane Daniel Scioli. Pero no lo sé.

¿Lo desconoce a Scioli en este rol agresivo?

- La verdad es que para mí este último Scioli es un personaje desconocido. Y si esto fuera una cuestión estratégica, esa estrategia está violando su personalidad. Tampoco lo veo muy cómodo con el papel que está haciendo, se le nota en la cara. Yo le tengo mucho respeto y aprecio personal, y creo que es un tipo muy valioso. Lo conocí en los años 90 cuando trabajaba en Canal 9 y su padre era el dueño. Él era corredor de lancha y yo columnista en el noticiero.

Entonces usted cree que Scioli tendría más problemas de gobernabilidad que Macri en caso de ser presidente…
- El caso de Macri es raro, porque el batacazo que pegó es tan potente que se queda con la Ciudad, la Provincia, la Nación si gana el domingo, y los gobernadores lo van a apoyar porque no tienen más remedio, porque no van a incendiar sus provincias, y porque no habrá liderazgo en el peronismo en los primeros tiempos.

Están Massa y Randazzo…
- No creo que el peronismo los acepte tan fácilmente, porque los están viendo como partes responsables de la derrota del PJ. Y las facturas en el peronismo se pagan. Habría que pensar en Juan Manuel Urtubey, y si es el líder del futuro peronismo, en ningún caso lo veo a Urtubey en contra de Macri, al contrario. Así que Macri sería un experimento político muy distinto a lo que estamos acostumbrados a ver. Hoy uno lo ve a Macri como un tipo con poder aún antes de haber ganado. Y diría que demasiado poderoso, y allí deberemos confiar en su mesura y su nivel de autolimitación.

¿Y si Scioli pierde, ¿dónde lo ve el lunes en términos políticos?
- Si pierde lo veo en su casa. Aunque había un acuerdo entre Scioli y Macri para que ambos ocuparan un lugar en el gobierno del otro. Me parece que esto se rompió por sus disputas personales que me parecen inaceptables en profesionales de la política. Se han peleado demasiado y no sé si sigue en pie. Eventualmente Scioli podría ser un gran embajador en Italia o en El Vaticano. Pero… Macri no acordó con Massa, ¿va a acordar con Scioli? El comportamiento de Macri ha sido mucho más frío y calculador del que imaginábamos todos.

Ahora si el FPV pierde, ¿cree que más de uno se jubila, por ejemplo, Aníbal Fernández?
- Es importante el concepto de la alternancia. El peronismo va a tener que aprender a vivir con la alternancia, que es una lección que el peronismo se debe a sí mismo. Creo que el kirchnerismo duro no va a tener ningún papel relevante en el futuro, habrá un bloque minoritario de La Cámpora en el Congreso. Y no le veo tanta dificultad a Macri para conseguir consensos en la Cámara de Diputados.

¿Y el miedo al peronismo opositor, qué no deja gobernar?
- No le veo el menor margen de maniobra de ningún tipo para ser destituyentes. No le veo un rol relevante a Cristina, al menos por ahora. Es de esperar que el peronismo vuelva a una instancia parecida a la de (Antonio) Cafiero, que haya un nuevo líder democrático del peronismo que lo reconstruya. Que sea un peronismo republicano, que aprenda a vivir en democracia. Y que por los próximos cuatro años u ocho años, tenga que bancarse fuera del poder.
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