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Si Tienes Pene Debes Saber Esto



1. El pene es muy bueno prediciendo tu estado de salud general.

Tu corazón, tu peso, el estrés o tus niveles de testosterona: todo puede afectar tu pene y su funcionamiento. “Es la vara de la salud”, dijo el doctor Harry Fisch, profesor clínico de urología y medicina reproductiva del hospital presbiteriano de Nueva York, y autor de The New Naked.
Si pasa algo con tus genitales, consulta a tu doctor para asegurarte que no sea un síntoma de algo más. Y por otro lado, si no pones atención a tu salud en general, puede que tu pene no funcione normalmente.



2. El esperma también tiene un reloj biológico.

Si bien un hombre puede concebir un hijo hasta bien entrados sus setenta años, no es algo común. “El hombre puede producir esperma toda su vida, pero no hay duda de que la calidad y cantidad del mismo disminuye con los años”.
La mayoría de los estudios revelan una disminución a partir entre los 50 y 55 años, pero el esperma puede comenzar a mermar incluso a fines de los treintas. “Algunas investigaciones indicaron que los niños que nacen de padres muy adultos tienen mayores riesgos de tener esquizofrenia y autismo”.



3. La eyaculación precoz es muy, pero muy común.

En la mayoría de las investigaciones, se considera eyaculación precoz a acabar a menos de uno o dos minutos de penetración y sentirse incómodo o ansioso al respecto. “Las estadísticas varían de estudio a estudio, pero se suele cree que, en algún punto de sus vidas, afecta a entre un 10% y 30% de los hombres”. Puede suceder toda la vida (que suceda cada vez que tienes sexo) o ser adquirida (algo nuevo), pero si te molesta, habla de ello con tu doctor. Pueden sugerirte diferentes técnicas, como condones o cremas, ciertos medicamentos, hasta incluso masturbarte antes de tener sexo con tu pareja.



4. El tamaño de tu estómago puede afectar tus erecciones y tu fertilidad.


“Cuanto más grande es la panza, menores son los niveles de testosterona”. Eso se debe a que dentro de las células de grasa corporal la testosterona se convierte en estrógeno, un proceso conocido como aromatización. “Esta transformación sucede mucho más rápidamente en la grasa del estómago”. Pero el tamaño de la panza también se relaciona con otros problemas médicos que afectan a la testosterona (como la diabetes o presión alta) que también pueden afectar el impulso sexual y la fertilidad.



5. El tamaño de tus testículos también es importante.

“Generalmente, tus testículos deberían ser más o menos del mismo tamaño, y ser del tamaño de una nuez”. Si notas que uno es mucho más grande que el otro y que cuelga más abajo, podría ser un signo de varicocele (la inflamación de una vértebra del testículo). “Si te pasa eso, consulta a un doctor lo más pronto posible, ya que puede afectar tu esperma”. Y si tus testículos son más pequeños que una nuez, puede ser una señal de que no estás produciendo tanto esperma o testosterona, de modo que vale la pena consultar a un urólogo.



6. El tamaño no del pene varía MUCHO, y no tiene nada que ver con tu pericia sexual.

El largo y ancho de tu pene solo son medidas estéticas, no dicen nada sobre tu valor personal, tu impulso sexual ni tu habilidad para satisfacer a tu pareja. Y más allá de lo que hayas visto en pornografía, el largo promedio del pene en realidad es de 13.1 centímetros erecto, y 8 centímetros flácido. No hay mucho que puedas hacer para agrandar tu pene, así que no te preocupes demasiado en medirlo. Hay personas que prefieren un tamaño en particular, pero el buen sexo y la compatibilidad sexual se pueden alcanzan con cualquier tamaño.



7. Los baños calientes son malos para tus testículos.

“Meter tus testículos en agua caliente es como remojar bolsitas de té”. Cuando tus bolas se calientan demasiado pueden interrumpir la producción de esperma, así que si buscas niños, aléjate de los jacuzzis.



8. Eyacular seguido puede ser bueno para tu salud.

Los estudios aún no son conclusivos, sin embargo hay investigaciones que asocian las eyaculaciones frecuentes con un menor riesgo de cáncer de próstata.



9. La disfunción eréctil puede suceder a cualquier edad. Si pasa seguido, es una buena razón para consultar al doctor.

En hombres más jóvenes, suele ser psicológico: estrés, ansiedad, preocupación por enfermedades venéreas, o simple falta de inspiración. Tu erección puede desaparecer por varias razones: beber de más, falta de sueño, o que te preocupe tu relación. “Pero si tu pene no funciona de forma consistente, habla con tu doctor, no lo ignores y tomes un viagra”. Puede ser un síntoma de un problema de salud latente como diabetes, alta presión sanguínea, o bajo nivel de testosterona.



10. Tomar esteroides puede arruinar tus niveles de testosterona y encoger tus testículos.

Tomar esteroides, anabólicos u otras fuentes artificiales de testosterona provoca que tu cuerpo interrumpa su propia producción de esa hormona, porque cree que ya tiene suficiente. “Si tu cuerpo no produce su propia testosterona, puedes terminar con un menor conteo de esperma y un encogimiento de tus testículos”.



11. La falta de sueño puede afectar tus erecciones.

“Al no tener suficientes horas de sueño, puedes notar que pierdes tu erección matinal, y tu impulso sexual se reduce dramáticamente”. Sí, está bien sentirse demasiado cansado para tener sexo.



12. Fumar y beber son muy malos para tu pene.

“Fumar puede dañar el revestimiento de tus vasos sanguíneos (incluso aquellos que conducen la sangre al pene), afectar las erecciones, e incluso dañar el esperma”. “Fumar marihuana no es mucho mejor. Fumar de vez en cuando no hace mucho daño, pero existe una relación comprobada entre fumar mucha marihuana y la ginecomastia (pechos en hombres), ya que se cree que los químicos del cannabis pueden tener un efecto similar al estrógeno”. Esto no es bueno para el esperma, así que si fumar todos los días impactará en tu fertilidad.
En cuanto a la bebida: un vaso o dos de vino pueden relajarte y estimular tu corriente sanguínea, pero beber mucho más que eso puede provocar que te resulte casi imposible alcanzar una erección. Esto es porque el alcohol actúa como un depresivo que adormece tus sentidos, incluso la sensibilidad de tu pene. Aquí tienes más información sobre el efecto del alcohol en tu vida sexual.



13. Que tengas un pene no significa que puedes alcanzar un orgasmo cuando lo desees.

La eyaculación con retraso es real, y puede que ya te haya sucedido. Es cuando no tienes problema en llegar o mantener una erección con una pareja, pero no puedes llegar al orgasmo, tardas demasiado, o tienes que terminar por tu cuenta. Aproximadamente un 50% de los hombres reconocieron haberla padecido al menos una vez durante el año pasado.
Puede tener muchas razones; la edad, medicaciones, alcohol, ansiedad u otras condiciones de salud. También es posible que tus hábitos masturbatorios o de consumo pornográfico tengan algo que ver, en especial si estás acostumbrado a acabar de un modo específico, y no puedes hacerlo junto a una pareja. La eyaculación con retraso puede ser difícil de tratar, pero si sucede todo el tiempo es conveniente consultar al doctor.



14. Deberías lavarte el pene luego de tener sexo.

Esto te ayuda a evitar infecciones, ya que las bacterias crecen más rápido cuando los fluidos corporales (tuyos o de tu pareja) se secan sobre la piel.



15. Una pequeña curvatura peneana de nacimiento no es grave. Pero una nueva curvatura que además duele puede serlo.

Es perfectamente normal tener una pequeña curvatura, en especial si siempre fue así. Pero si tienes una nueva curvatura y te duele, puede ser la enfermedad de Peyronie, una curvatura pronunciada y dolorosa, provocada por cicatrices en el pene, que suelen deberse a algún tipo de trauma (entraremos en ese tema más adelante). Si te parece que tienes algo así, consulta al doctor cuanto antes.



16. Es posible fracturarse el pene, así que ten cuidado.

¿Recuerdas ese trauma peneano que mencionamos más arriba? Habitualmente es una fractura de pene, que sucede cuando rompes tejidos conectivos muy importantes. Suele suceder durante el sexo, cuando un pene choca con algo duro (como un hueso púbico, el coxis, o un mueble) o se estira de más (como cuando tu pareja se inclina demasiado, hacia afuera o hacia adentro). “Si escuchas un sonido fuerte y tu pene se vuelve flácido y magullado, acude a un doctor dentro de las 10 a 24 horas”. Los estudios demostraron que es más fácil de arreglar inmediatamente luego de que sucede.



17. Investiga sobre qué enfermedades de transmisión sexual te conviene revisarte, y qué tan seguido.

Existen muchas enfermedades de transmisión sexual, y la mayoría de ellas no presentan síntomas. El tipo de evaluación estudios que hagas dependerá de tu cantidad de compañeros sexuales, el tipo de geniales que tenga tu pareja, y lo que hagas cuando tienes sexo. Para una explicación detallada de quién debe evaluarse para qué enfermedad, mira nuestra guía para revisarse. Para empezar, todos deberían revisarse por VIH al menos una vez, y si es a menudo, mejor. También deberías pedir revisarte por enfermedades venéreas cada vez que tengas algún síntoma, cuando a tu pareja le dé un estudio positivo por algo, y cada vez que sientas que quedaste expuesto.



18. Si aún no lo hiciste, probablemente debas darte una vacuna para el HPV.

El HPV (virus de papiloma humano) es la enfermedad venérea más común y, de acuerdo al centro de control y prevención de enfermedades de estados unidos (CDC en inglés), en algún momento de la vida afecta a toda persona sexualmente activa. Hoy en día no existen estudios para HPV para personas con pene, pero sí hay una vacuna. El comité de prácticas de inmunización del CDC recomienda vacunarse a los 11 o 12 años, pero si aún no te vacunaste, tienes tiempo hasta los 26 años. De hecho, expertos recomiendan la vacuna para hombres adultos que estén en riesgo de contraerla.



19. Si estás en riesgo de contraer VIH, habla con tu doctor sobre la profilaxis previa a la exposición (PPRE).

En 2012, la asociación estadounidense de drogas aprobó una píldora diaria llamada Truvada, y los estudios indican que reduce el riesgo de contraer VIH hasta un 92% si se consume una vez por día. Las autoridades médicas la recomiendan enfáticamente para cualquier persona en riesgo de contraer VIH. Sin embargo, no protege de otras enfermedades venéreas, así que es importantísimo seguir utilizando condones y realizarse estudios periódicos. Si estás en una relación sexual con alguien que es VIH positivo, si eres un hombre y tienes relaciones sexuales con hombres, o si tienes sexo sin protección que podría ponerte en riesgo de contraer VIH, consulta a tu doctor.



20. Asegúrate de utilizar el condón correctamente.

Algunos errores comunes: ponerlo luego de haber comenzado, no usar lubricante (o usar un lubricante con base aceitosa, que rompe el látex), no dejar un poco de espacio en la punta, tener el tamaño incorrecto, o no sacárselo inmediatamente luego de usarlo. Todas estas son violaciones al código de uso de condón, y pueden dejarte expuesto a enfermedades venéreas y embarazos no planeados.



21. Si puedes, no te perfores el pene.

Si pienses perforar la cabeza de tu pene (o hacerte una perforación a lo Prince Albert), deberías saber que hay muchas complicaciones posibles (como sangrado excesivo, irritación crónica, o incluso daño en la uretra) que pueden dejarte orinando por el agujero incorrecto.



22. Si deseas tener hijos en algún momento, deberías chequear tu esperma durante tus 30s.

La infertilidad no es un problema exclusivamente femenino; es un asunto de pareja. De hecho, según la sociedad estadounidense de medicina reproductiva, en un 40% de parejas que no pueden tener hijos, el hombre tiene la responsabilidad total o parcial. Si aún no tienes hijos pero deseas ser padre en el futuro, te hagas un estudio de esperma durante tus treintas. Así puedes saber si existe algún daño en tu esperma, y puedes hablar con tu doctor sobre factores médicos y de estilo de vida que puedan afectar tu fertilidad.



23. Recuerda revisar tus genitales en busca de nuevos bultos, protuberancias y cambios.

Estar al tanto de tu pene no es tarea de tu pareja, tu doctor ni de nadie: es tu responsabilidad. “Así que revisa con regularidad tu pene, testículos e ingle en busca de lunares inusuales, lesiones, protuberancias o manchas”.
Si algo se ve extraño, comentalo con tu doctor. Probablemente no sea nada, pero nunca se sabe, así que no tengas vergüenza de preguntarlo. Se trata de tu pene, tus bolas y tu fábrica de hacer bebés. No los dejes colgados.


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