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terrorismo de estado en Argentina (1902-1983)

Periodo de 1900-1910:
Desde las últimas décadas del siglo XIX la Argentina inició un proceso de industrialización.
Para el segundo gobierno de Julio Argentino Roca, la clase trabajadora estaba compuesta en su gran mayoría de artesanos y obreros de talleres pequeños y de un puñado de asalariados en grandes establecimientos.
A fin de enfrentar las condiciones extremas de explotación que implicaba la modernización capitalista, los trabajadores definieron distintas acciones sindicales, entre ellas la huelga.

La primera victima:
La represión se había iniciado.
Pocos meses después, en octubre, los obreros de la Refinería Argentina, ubicada en Rosario, se declararon en huelga. La policía intervino brutalmente y el obrero Budislavich fue muerto de un balazo, en momentos en que huía de la carga policial y se encontró detenido en su fuga por un alambrado.
La primera víctima del movimiento obrero había caído.
La sangre de un trabajador regó el suelo argentino, ese suelo que los productores fecundan con su sudor, enriqueciéndolo de día en día, más y más. La emoción que este hecho produjo en todo el proletariado argentino es indescriptible. Cuatro días después los trabajadores rosarinos en masa realizaron una grandiosa manifestación de protesta.

El estratégico gremio de los estibadores del puerto de la Capital fue uno de los promotores del movimiento de resistencia, que se fue extendiendo hasta alcanzar a todos los oficios del país y que fue apoyado por la federación obrera Argentina, surgida a partir de un acuerdo entre anarquistas y socialistas. Cuando la federación Obrera Argentina (FOA) declaró en el año 1904 una huelga general, el gobierno respondió con la implantación del estado de sitio y la aplicación de la ley de residencia, que permitía expulsar del país a los considerados “agitadores extranjeros”.
Durante el segundo gobierno de Julio A. Roca, se elaboró un proyecto de “Código de trabajo”, en el que se reconocían algunos derechos como la jornada de ocho horas y la legalización de los convenios colectivos. Si bien fue rechazado por el congreso, sentó las bases de las futuras leyes laborales del país.

El estado continúo con un fuerte régimen represivo como reacción/devolución a las demandas de los movimientos huelguísticos y a las organizaciones de los trabajadores. En los últimos años de la primera década del siglo XX el número de huelgas alcanzó una cifra cercana a las ochocientas.

“huelga de inquilinos”:
Buenos Aires fue la ciudad que más atrajo inmigrantes recién llegados de Europa. Este impacto no fue acompañado con un proyecto de urbanización y la escasez de alojamiento ocasiono un aumento desmesurado de los alquileres. En 1907, los residentes de la zona sur de la Capital se declararon en huelga. El conflicto llegó a involucrar a más de mil conventillos y 140.000 personas. También contaron con el apoyo de la federación Obrera Regional Argentina (ex FOA). La huelga se extendió por tres meses y los propietarios se vieron a no aumentar las rentas de los inquilinos.

1º de mayo de 1909:
En la movilización del 1º de mayo de 1909 doce obreros anarquistas fueron asesinados por las fuerzas de seguridad. Tras este hecho los trabajadores en la FORA y la UGT declararon una huelga general por tiempo indeterminado. Durante una semana, Buenos Aires y otras ciudades permanecieron paralizados. El gobierno, por primera ves en la historia de huelgas generales de la Argentina, negocio con el comité de huelga la libertad de los presos y la reapertura de los locales obreros.
El coronel Falcón, responsable de la cruel represión, fue asesinado poco después en manos del anarquista Simón Radowitzky.

Periodo de 1911-1918:
Roque Sáenz Peña alcanzó la presidencia en 1910 a través del sistema oligárquico. Sin embargo, luego de entrevistarse con Hipólito Yrigoyen con el fin de incorporar a la vida política a los sectores representados por la UCR, impulsó la reforma electoral y fue así que en 1912 se sanciono “la ley de Sáenz Peña”. A través de la instauración del sufragio masculino, secreto y obligatorio para todos los nativos o naturalizados mayores de 18 años de edad, se pretendió eliminar la manipulación política inducida en los mecanismos electorales, sí como revertir la escasísima ciudadana en los comicios.

El grito de Alcorta:
Dos mil chacareros reunidos en el pueblo de Alcorta, provincia de Santa Fe, iniciaron una histórica huelga conocida como “el grito de Alcorta”, en protesta por los sobrevaluados cánones de arriendo que les exigían los terratenientes y por los altos precios de las comercializadoras intermediarias. A partir de ese conflicto se organizó la Federación Agraria Argentina, que fue concebida como una herramienta de lucha contra los terratenientes en las Sociedad Rural Argentina.

En abril de 1906 se desarrollaron las primeras elecciones presidenciales bajo la vigencia de la ley de Sáenz Peña. Hipólito Yrigoyen, el candidato de la URC, fue electo por 370.000 contra 340.000 votos. Su gobierno promovió la incorporación de los sectores medios a la vida política partidaria y a la administración estatal.
Las primeras mujeres que lucharon por su derecho a la participación política fueron las socialistas y anarquistas. Diversas asociaciones encarnaron esta lucha, que daría frutos medio siglo después.

Primera insurrección:
La finalización de la primera guerra mundial fue celebrada por numerosos sectores. Mientras los socialistas festejaron el triunfo de la democracia y la paz, los comunistas vieron en el fin de la contienda la oportunidad de que se fortaleciese la reciente revolución Rusa de 1917, primera insurrección obrera triunfante en la historia.

La reforma universitaria:
En 1918, los estudiantes de Córdoba lucharon por una universidad autónoma, con elección de sus propias autoridades y gobernaba igualitariamente por docentes, graduados y estudiantes.
Este movimiento, conocido como reforma universitaria, se extendió a las universidades de Buenos Aires, La Plata y otras de America Latina. A partir de esta jornada de lucha, se lograron buena parte de las demandas y se constituyó la federación universitaria Argentina.

Periodo de 1919-1929:
Pese a las buenas intenciones proclamadas por el radicalismo, las luchas sociales se agravaban al igual que la represión estatal.

Una semana trágica:
En enero de 1919, los obreros de los talleres metalúrgicos Pedro Vesena iniciaron una huelga en reclamo de la reducción de la jornada laboral, el descanso de día domingo, aumento de salarios y la reincorporación de trabajadores despedidos.
Se desato una brutal represión donde fueron asesinados cuatro obreros. El conflicto se extendió como un reguero de pólvora y las asociaciones obreras convocaron a una huelga general.
Durante la semana trágica, la policía fue secundada por la “liga patriótica Argentina”, un grupo de choque dispuesto a asesinar anarquistas, rusos, judíos y todos aquellos considerados “enemigos de la patria”. Muchos de los integrantes eran miembros de la oligarquía y como tal, contaban con el apoyo del poder e incluso de algunos sectores del gobierno de Yrigoyen.
Estos trágicos episodios dejaron una cantidad aproximada de 1.500 muertos, 5.000 heridos y cerca de 50.000 prontuarios.

En los años de 1920 y 1921 los obreros rurales se organizaron para defender los derechos de la FORA, de orientación Anarquista. La policía local, amparándose en la ley de residencia, los encarceló para luego intentar expulsar del país a varios de los cuadros dirigentes. En respuesta, los obreros declararon una huelga que luego continuaría con la demanda de aumento de salario y con la modificación de las inhumanas condiciones de trabajo. Ante la extensión del reclamo, el gobierno decidió enviar tropas del ejército comandadas por el teniente coronel Benito Varela. A pesar de lograr un acuerdo entre las partes, los estancieros no respetaron la negociación y el conflicto resurgió con fuerza. Para acallar a las voces disidentes, Varela fusiló a 1500 obreros. En 1923, el anarquista alemán Kurt Wilckens vengó a sus compañeros asesinados, matando al teniente coronel Benito Varela en la ciudad de Buenos Aires. Tiempo después, Wilckens sería encarcelado y asesinado por las fuerzas de seguridad penitenciarias.

En otro orden, miles de niños de familias de inmigrantes eran explotados en casas de comercio, fábricas y talleres de la ciudad de Buenos Aires. En lugar de establecer un sistema legal destinado a proteger e integrar a los menores, el estado impuso, al amparo del poder judicial, un sistema de centros correccionales de características carcelarias.

Periodo de 1930-1942:

La depresión de 1929:
En 1929, la caída de la bolsa de Wall Street produjo una gran recesión a nivel mundial. Esta impulsó un proceso de “sustitución de importaciones”, que acelero la industrialización y repercutió en la conformación de nuevas direcciones político-sindicales de la clase trabajadora. También provocó la caída de la producción, el aumento la desocupación, el repliegue salarial y la suspensión de créditos. Adquirió entonces especial ascendencia el partido comunista y los organismos gremiales que éste impulsaba.

Mientras tanto, la corriente anarquista estaba siendo diezmada por la represión policial. En febrero de 1931, el joven militante anarquista Severino Di Giovanni, escritor y periodista, fue ejecutado en la Penitenciaria de las Heras en la cuidad de Buenos Aires.

La gran huelga del 36:
En octubre de 1935, el gremio de los albañiles, de orientación comunista, declaró una huelga en reclamo de aumento de salarios y otras mejoras. El paro duró dos meses. En solidaridad, el resto el resto de los gremios convocó a una huelga general para el 7 y 8 de enero de 1936. El apoyo del pueblo fue masivo y se manifestó a través de piquetes y actos multitudinarios. Numerosos activistas fueron encarcelados y torturados. Con esta lucha se logró la jornada de ocho horas, el aumento de salarios y el reconocimiento de la Federación Obrera de la Construcción.



Barricada callejera durante la huelga general. Enero de 1936

“Fraude patriótico”:
Durante la década infame prolifero la corrupción electoral. El llamado “Fraude patriótico” orquestado por los punteros políticos se espesó en el robo de boletas, el “voto cautivo”, la expulsión de fiscales y la adulteración de urnas

Periodo de 1943-1954:
El gobierno de Castillo, que había mantenido una dudosa neutralidad durante la segunda Guerra Mundial, avaló como candidato a presidente al terrateniente Pro-aliado Patrón Costa, lo que provocó la respuesta de un ideario nacionalista. En junio de 1943, el Grupo de Oficiales Unidos (GOU) se sublevó y condujo al poder al general Ramírez. En este grupo comenzó a destacarse el entonces coronel Juan Domingo Perón quien fue nombrado como Ministro de guerra y meses después Vicepresidente de la Republica y Secretario de Trabajo y Previsión.
El ascendente de Perón en los sectores más humildes propició en septiembre de 1945 un movimiento militar en su contra, que le exigió al presidente de facto Edelmiro Farell que alejara a Perón de todos sus cargos y lo confinara en la isla Martín García.
El 17 de octubre, los trabajadores se movilizaron hacia la plaza de mayo para exigir la libertad de su líder. Por la noche, el general Farell accedió a que Perón se dirigiera a la multitud congregada frente a la Casa Rosada.

Primera presidencia:
Entre las mejoras que el peronismo otorgó a las clases populares, se cuenta una más justa redistribución de la renta, que alcanzó en 1952 el mayor índice de la historia con un 57,7%. Durante el primer plan Quinquenal se multiplicó la construcción de viviendas, hospitales, escuelas y centros de veraneo para los trabajadores. También se nacionalizaron los ferrocarriles, los teléfonos, los puertos y se impulsó fuertemente la industria.

Segunda presidencia:
A partir de 1951, durante la segunda presidencia de perón, el crecimiento económico comenzó mermar y junto con ello se fue gestando un malestar del que los sindicatos-bases sociales del peronismo-no estuvieron excluidos.

Las mujeres votan:
Desde principios del siglo XX, diversas asociaciones de mujeres socialistas y anarquistas bregaron por su derecho a la participación política. Sin embargo, pasó más de medio siglo que el 11 de noviembre de 1951, por iniciativa de Eva Duarte de Perón, las mujeres pudieron ejercer voto.

Durante el Cabildo Abierto del 22 de agosto de 1951, en un acto multitudinario convocado por la CGT, Eva Duarte fue postulada para acompañar al general perón en la formula presidencial. Pese a estar minada por el cáncer, dialogo con el pueblo. Una semana después, por radio, Evita desechó su candidatura, hecho que pasó a la historia como su “renunciamiento”.



Cabildo abierto del partido Justicialista: Renunciamiento de Eva Perón 22 de agosto de 1951.

Tras los intentos de golpes militares de 1951 y1952 se modifico el código penal, aumentando las condenas por desacato a la autoridad, actos de espionaje, sabotaje o traición.

Periodo de 1955-1965:
Al promediar el segundo gobierno peronista, la crisis económica y el creciente enfrentamiento con la iglesia católica dieron lugar a que diversos sectores comenzaran a conspirar.Un intento de golpe de estado se desato el 16 de junio de 1955, cuando aviones de la marina bombardearon la plaza de mayo y sus alrededores, provocando la muerte de unos 300 civiles y miles de heridos. Esa noche, la respuesta de los peronistas se tradujo en el incendio de varias iglesias, locales políticos opositores y centros representativos de la oligarquía como el jockey club.

El primero de marzo de 1956, la autodenominada “Revolución libertadora”, que en septiembre de 1955 derroco al gobierno constitucional peronista, prohibió por decreto la mención de nombre y la representación de todo símbolo que aludiera a la figura del general Pero. Este “delito de opinión” tuvo el estatuto de no excarcelable.
La dictadura desató una cruel represión ilegal donde fueron fusilados dieciocho militares y trece civiles. A la par de estos hechos el cadáver de Eva Duarte de Perón fue secuestrado de la sede la CGT, permaneciendo desaparecido por más de 15 años.




Quema de símbolos peronistas durante el
derrocamiento del General Juan Domingo Perón,
Buenos Aires Argentina, septiembre de 1955.

Plan continentes:
Desde 1955, la clase obrera protagonizó una espontánea resistencia en las fábricas, en los sindicatos y en las calles, que tenia como fin el regreso de perón a la argentina y la recuperación de las conquistas obtenidas durante su gobierno. Esta gesta intento ser contenida con la instauración del estado de sitio y el “plan continente” (conmoción del orden interno), que consistía en juzgar a los acusados de terrorismo ante tribunales militares.

En 1958, acorde con su política de reducir las competencias del estado, el gobierno de Arturo Frondizi restringió las partidas presupuestarias oficiales destinadas a la educación y cedió al sector empresarial y la iglesia el derecho de crear universidades y otros centros de enseñazas privadas, facultados para expedir títulos habilitantes. Numerosos estudiantes y docentes de todo el país salieron a la calle en defensa de la escuela pública, la enseñanza laica y el monopolio estatal de la educación superior. A ellos se enfrentaban los sectores eclesiásticos, partidarios de la llamada “enseñanza libre”.

El triunfo de la Revolución Cubana y la figura mítica de Ernesto “Che” Guevara provocaron un fuerte impacto en la juventud de América Latina. Muchos militantes atraídos por el ejemplo Cubano decidieron conformar organizaciones guerrilleras. En 1963, unos pocos jóvenes constituyeron el Ejército Guerrillero del Pueblo y se alzaron en armas en la Provincia de Salta. Al frente estaba el “Comandante Segundo”, nombre de guerra del periodista argentino Jorge Ricardo Massetti, famoso por haber entrevistado a Fidel y al Che durante su lucha en Sierra Maestra y fundador de la agencia cubana de noticias Prensa Latina.

Periodo de 1966-1972:
El 28 de junio de 1966 el general Juan Carlos Ongana tomo el poder mediante un nuevo golpe de Estado derrocando al presidente radical Arturo Illia. Este gobierno diseño una política económica favorable a los grandes capitales industriales y financieros, deteriorando la pequeña y mediana empresa, así las economías regionales. La estrategia económica sumada a un fuerte conservadurismo y congelamiento político, precipito una aguda crisis entre la sociedad y el estado.

La noche de los bastones:
Cuando se dio a conocer que las Universidades serían intervenidas y perderían su autonomía académica, la comunidad universitaria tomó las casas de estudio. Las fuerzas de seguridad recibieron la orden de desalojar las facultades, apalearon con “bastones largos” a los resistentes y profesores heridos y detenidos. Este episodio generó, además, la renuncia de gran cantidad de docentes e investigadores, muchos de los cuales marcharon al exilio.

La CGT de los Argentinos:
Durante gobierno de facto del general Onganía, se produjo una fractura en la central obrera. Mientras la CGT Azopardo, conducida por el dirigente metalúrgico Augusto Timoteo Vandor, adopto una política complaciente con la dictadura, la CGT de los Argentinos, encabezada por el grafico Raimundo Ongaro. “MAS VALE HONRA SIN SINDICATOS QUE SINDICATOS SIN HONRA” “Y “UNIRSE DESDE ABAJO Y ORGANIZARSE COMBATIENDO”.

“El cordobazo”:
En la ciudad de Córdoba se desarrollo un proletariado ligado a la industria automotriz, que con un alto grado de conciencia y organización hizo frente tanto a la burocracia sindical como a la dictadura militar. El 29 de mayo de 1969 estallo una rebelión popular para repudiar al régimen. En el llamado “cordobazo” participaron masivamente los obreros y los estudiantes. Con un claro respaldo de la población, más de 30.000 manifestantes desafiaron a la policía y la gendarmería, que tuvieron que replegarse. El general Ongania ordenó entonces el envió de tropas del ejército para ocupar la ciudad.

Los montoneros:
Uno de los hechos más contundentes y simbólicos que definió el lanzamiento publico de la organización de montoneros fue el secuestro y la muerte del General Aramburu el 29 de mayo de 1970. Este había encabezado el derrocamiento de Perón en 1955 y era el responsable de los fusilamientos de junio del 1956, la desaparición del cadáver de Evita y otras medidas antipopulares.

El viborazo:
En marzo de 1971, el gobierno del general Levinsgston nombró interventor de Córdoba a Camilo Uriburu, un nacionalista conservador que prometió “cortarle la cabeza” a los sectores más radicalizados. En respuesta a esta intervención, se desataron una serie de huelgas y movilizaciones, en las que tuvieron un decisivo protagonismo los trabajadores agrupados en los sindicatos clasistas. Estos hechos, conocidos como el “vivorazo”, provocaron la renuncia del interventor y al poco tiempo, del presidente de facto.

La masacre de Trelew:
El 15 de agosto de 1972, un grupo de guerrilleros escapó del penal de máxima seguridad de la seguridad de la ciudad de Rawson.
En una conferencia de prensa en el aeropuerto de Trelew, los fugados que no lograron evadirse, reafirmaron la unidad de las organizaciones guerrilleras FAR, ERP y Montoneros responsables del operativo.
El 22 de agosto, la marina fusiló a 19 guerrilleros en la base Almirante Zar. La Junta Militar encabezada por el general Lanusse justificó la masacre encubriéndola en la figura de un intento de fuga.

Periodo de 1973-1975:
Héctor Campora, candidato triunfante por el Frente Justicialista de Liberación con casi 50% de los votos, ocupó la presidencia el 25 de mayo de 1973, La intensa campaña electoral a su favor fue protagonizada por la Juventud Peronista que elaboró la consigna de “Lucha y vuelve” en alusión al retorno de Perón. Entre otros hechos, el triunfo se tradujo en la amnistía y liberación de todos los presos políticos.

El regreso de Perón:
El 20 de junio de 1973, Perón regresó al país luego de 18 años de exilio. La recepción en Ezeiza fue organizada por la derecha peronista, representada por José López Rega, ministro de Bienestar Social, el coronel Osinde, jefe de la SIDE y los grupos de choque de la burocracia sindical.

Este sector, conociendo la capacidad de movilización de la Juventud Peronista, atacó tiros a sus nutridas columnas que avanzaban hacia el puente 12. Hubo numerosas víctimas de las que no hay cifras oficiales hasta el momento.

La muerte de Perón:
La muerte de Perón el primero de julio de 1974 conmovió al país. Miles de personas desfilaron ante su féretro. El deceso del líder, sumado a la asunción a la presidencia de María Estela Martínes, su viuda y hasta entonces vicepresidencia, provocó el recrudecimiento de los conflictos entre las diferentes fuerzas internas del peronismo.

El creciente ascenso de la lucha de clases llevó al debilitado gobierno de María Estela Martínes de Perón a dictar la intervención del ejército en la provincia de Tucumán. Con la excusa del accionar de las organizaciones revolucionarias, las Fuerzas Armadas ejercieron una fuerte presión sobre el gobierno con el objetivo de “aniquilar” el foco de guerrilla rural conducido por el ejército revolucionario del pueblo (ERP) y luego extender la represión a todo el país.

La triple A:
La alianza Anticomunista Argentina, conocida como triple A, o el Comando Libertadores de América, entre otros grupos, tuvieron como objetivo minar el alto grado de movilización y organización popular.
El accionar de estas bandas paramilitares y policiales, integradas también por miembros de la derecha peronista, se tradujo en el asesinato de numerosos militares políticos de la izquierda y del peronismo revolucionario.

Periodo de 1976-1983:
En Argentina, el 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas dieron un golpe de Estado. La junta militar destituyó a la Corte Suprema de la Justicia imponiendo el “Estatuto para el proceso de reorganización nacional” por encima de la Constitución. Disolvió los partidos políticos y el Congreso Nacional e intervino los sindicatos.

La política neoliberal aplicada por la dictadura implicó la apertura indiscriminada de la economía, el crecimiento de la deuda interna y externa, el desmantelamiento de la industria Nacional, la liquidación del mercado interno y la reducción de la renta de los sectores populares.
Para alcanzar sus objetivos, este plan requería el disciplinamiento de la sociedad en su conjunto, y en especial de la clase obrera, a través de la supresión de sus derechos adquiridos.
La estrategia sistemática que practicó el terrorismo de Estado fue la desaparición forzada de las personas calificadas como “subversivas”, especialmente los identificados con la izquierda y el peronismo revolucionario.
Hasta el momento se identificaron a lo largo del país 500 centros clandestinos de detención establecidos por la dictadura, donde los secuestrados eran sometidos en forma continua a torturas físicas y psicológicas. La inmensa mayoría fueron asesinados y aún hoy continúan desaparecidos.

Abuelas de plaza de mayo:
Esta organización surgió el sábado 30 de abril de 1977 cuando un grupo de madres de desaparecidos comenzó a reunirse en plaza de mayo con el fin de hacer público el reclamo por la aparición de sus hijos. El histórico gesto de rondar la Pirámide de Mayo fue un desafío al estado de sitio imperante, que impedía que más de tres personas permanecieran reunidas.
Algunas de las Madres comenzaron además a bregar por la aparición de sus nietos nacidos en cautiverio en los centros clandestinos. Alrededor de quinientos niños fueron apropiados por los represores. La búsqueda y el reclamo de las Abuelas de plaza de mayo permitió que hasta hoy 88 niños y jóvenes recuperaran su verdadera historia e identidad.
Las madres y abuelas de plaza de mayo, como se las llamó desde entonces, obtuvieron reconocimiento local e internacional y fortalecieron el reclamo de justicia junto a otros organismos de derechos humanos.



Madres y Abuelas de plaza de mayo reclamando por las personas desaparecidas.

La activa denuncia internacional de exiliados y sobrevivientes acerca de las atrocidades que ocurrían en la Argentina fue fundamental para ejercer la una fuerte presión internacional contra la dictadura.
El genocidio Argentino tuvo una Comisión interamericana de Derechos Humanos de la OEA en 1979.
El 30 de marzo del año 1982, la CGT convocó a una huelga general y a la realización de actos masivos en todo el país en repudio al régimen. En Buenos Aires, unas 20.000 personas se enfrentaron con las fuerzas represivas.
Ante el deterioro de la situación económica y el incremento de las luchas sociales, la dictadura jugó su última carta mediante el desembarco de tropas en las Malvinas, en manos del Reino Unido, cuya recuperación era un anhelo histórico de la Argentina. A tres meses de iniciada la guerra, la derrota escandalosa terminó de definir la caída del régimen militar.

Para tener en cuenta:
El pueblo de la Nación Argentina debió pagar un gran precio para poder lograr obtener una condición de calidad de vida digna. Para obtener la libertad y los derechos que hoy poseemos se debió superar la actividad represiva del Estado, la cual causo muerte y sufrimiento. Tener presente en nuestra memoria estos hechos nos permite apreciar nuestra libertad y estimula a mejorar nuestro presente.




espero que les halla servido.
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