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Tragedia Minera en la era K. Lo que Cristina olvidó

TODOS JUNTOS LO HICIMOS POSIBLE.

Gracias por Premiar el trabajo. Y Aclaro que el Post que esta segundo, el usuario aclara que se baso en este para realizarlo. Si dicen Repost, estan errados. Fijense las fechas y veran que este se realizo primero.


Esto puso en su post que va Segundo su creador.


Agradezco al usuario: "ElTuma" que intentó postear información similar y se la censuraron. Cuando vi sus post los recomendé dos veces (a medida que los borraban). Luego de que los cierren 2 veces, decidí armar mi propio post con la información que pude conseguir. Investigando al respecto encontré la información y videos citados junto con el documental sobre el hecho, cosas que pueden observar no se encuenran en el post de dicho usuario. Agregué diversas fuentes también. Espero que esta vez los "Tadingueros K" no lo cierren.

Censura 1: http://www.taringa.net/posts/info/7441903/Tragedia-Minera-en-la-era-K_-Lo-que-Cristina-olvido.html
Edit: 22:53hs. Lo acaban de reabrir hace 10 minutos, estuvo más de 5 horas offline)

Censura 2: http://www.taringa.net/posts/info/7443089/Tragedia-Minera-en-la-era-K_-Lo-que-Cristina-olvido.html
Edit: 00:22hs. Lo acaban de reabrir, estuvo más de 6 horas offline por los kirchneristas)









Leyendo un Twitter de la señora presidenta diciendo esto:



A través de su cuenta en la red social Twitter, la jefa de Estado preguntó qué hubiera pasado en Argentina si una mina se desplomara y atrapara durante 70 días a los mineros que trabajaban en su interior. “El Gobierno, responsable de todo” contestó citando al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y agregó “¿te imaginás TN?” por el canal de cable del Grupo Clarín: “Organizando marchas a Plaza de Mayo”, se respondió. También le dedicó unas líneas a la oposición, que avizoró haciéndole un “juicio político” y “retirándole la ciudadanía y deportando” al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. Aunque “la Constitución nacional lo prohíbe”, la Presidenta imaginó una situación judicial similar a la lograda por Clarín en relación a la ley de medios y a un artículo que lo obliga a desfinanciar: “Medida cautelar y listo”, sentenció.


Me llego el recuerdo de una tragedia que ocurrio en Tierras de Los Kirchner que vaya a saber uno por que, la jefa de Estado Cristina se olvido. Hay mala Memoria.

Pero si ustedes quieren saber que hubiese pasado si lo de Chile ocurriese aca no hay que imaginarselo. Solo hay que investigar....

Aqui el material






14 Muertos en la Mina de Rio Turbio, Santa Cruz


El 17 de Junio de 2004 14 obreros en la mina de Río Turbio en la provincia de Santa Cruz murieron dentro del yacimiento de carbón de Río Turbio a causa de un denso humo que provoco su ahogamiento.

Lo menos turbio es el Rio



La nefasta gestión del ex concesionario Sergio Taselli se cobró la vida de 14 mineros en Río Turbio. El contexto es tan denso como el humo que ahogó en un túnel llamado Unión 9 y parte de las galerías 1P5 y 2P5 a catorce trabajadores.

Casi 50 mineros lograron salir del infierno ese 14 de junio de 2004. Pero 14 hombres no lo consiguieron.
El rescate de los cuerpos duró días enteros y fue seguido paso a paso por la opinión pública del país con la ínfima esperanza de que apareciera alguno con vida.
Pero todo fue en vano: 14 días después de la tragedia los socorristas retiraron los últimos cuerpos carbonizados y se abrió así una investigación en busca de culpables que aparece hoy lejos de su final.
No fue un accidente, ni una catástrofe natural, ni un terremoto. El suceso está en plena etapa de investigación y está muy próximo el inicio del juicio para encontrar a los verdaderos responsables de esta tragedia que aún están libres.



Ahora al cumplirse seis años de tanta muerte se tiran las culpas unos a otros tratando de salvarse, entre el Gobierno, los funcionarios, los policías y los bomberos.

Ahora se culpan unos a otros, quiere decir que sabían cuáles eran las medidas que había que tomar y no se tomaron.

Y en esta tragedia hay muchos cómplices porque sabían lo que hacia Taselli y lo dejaron hacer.
Los trabajadores denunciaron infinidades de veces las irregularidades en nuestra empresa; antes de la tragedia se desarrollaron 8 años de concesión privada sin control (en manos de Taselli), que contaron con el aval de distintos gobiernos de turno, nacionales, provinciales y locales. En su momento éstos permitieron que se destruyera la parte operativa, las normas de seguridad para que este empresario obtuviera ganancia al más bajo costo.



En todo este proceso hubo 2 años “estatales” en manos de Duhalde que tan sólo se limitaron a mantener los subsidios para pagos de sueldos, de donde también salían los gastos del funcionamiento de la empresa.

Los controles


Pero no sólo los gobernantes de turno tienen responsabilidades, también fallaron los organismos de control. Ellos tienen su responsabilidad, la comisión fiscalizadora de YCRT S.A., Dirección Provincial de Minería, Secretaría de Energía y Minería de la Nación, Superintendencia de Riesgo del Trabajo, Subsecretaría de Trabajo de la Provincia de Santa Cruz también la ART (Aseguradora del Riesgo del Trabajo), los ministerios de Economía y de Trabajo y las intervenciones estatales.

Todos son responsables

Las muertes de los trabajadores no fueron obra del destino, de la fatalidad ni de la casualidad, fue obra de la desidia, la insensibilidad, la falta de prevención y mantenimiento, la desatención de seguridad e higiene, la falta de capacitación y la desinversión crónica.
Estos hechos prepararon el terreno para la mayor tragedia laboral y minera del país.


La mina

La mina no está abajo. Está arriba del suelo y sobre el nivel del mar porque la mina es un cerro, un largo cerro cubierto de pasto y manchones de nieve que atesora 580 millones de toneladas de carbón atravesados por 150 kilómetros de galerías excavadas desde 1943.



Turbia como el río que da nombre a la mina, intrincada como su red de galerías, así se presenta la búsqueda de la verdad y de los verdaderos responsables de las muertes en este olvidado rincón del sur argentino.

Casi como una obligada necesidad, se recuerda el sexto año de ocurrida la muerte de los 14 mineros de Río Turbio.
Del 14 de junio de 2004 en adelante, pasado el dolor, la bronca, y las primeras demandas organizadas por los familiares y compañeros de los mineros, crece la sensación de impotencia, de descreimiento, de impunidad.

El simple cotejo de las condiciones en que los trabajadores ingresaban al yacimiento en oportunidad de la tragedia, es la prueba evidente de las responsabilidades del Estado y sus funcionarios que a su cargo tenían la obligación de velar por la seguridad de los trabajadores que perdieron la vida aquella noche.

Los autorescatadores con los que hoy ingresan los mineros, que garantizan oxígeno en caso de necesidad, de haber estado a su disposición en aquellos momentos, habrían salvado la vida a cada uno de los 14 operarios.

Recuerdos


Rosario Gaitán habla mirando el cerro de entraña negra que por pocos segundos le perdonó la vida y lo dejó escapar la noche del 14 de junio de 2004.

«El humo del incendio no me dejaba ver ni respirar. Caminábamos a ciegas escapando con mis compañeros por la galería, tomados de las manos y la ropa, cuando tropecé con uno que estaba caído y nunca más se levantó. Me caí y conmigo cayeron otros que tampoco se levantaron. Contarlo es una cosa... vivirlo fue terrible. Todavía sueño que hablo con ellos.», manifestó.

Aquella noche murieron asfixiados catorce hombres rudos que trabajaban en el socavón.

Así como el cerro del cual viven los 15.000 habitantes de la cuenca carbonífera no tiene nombre, el cerro es «la mina» a secas. El yacimiento nunca fue rentable, salvo de 1994 a 2002, lapso de la concesión otorgada a Sergio Taselli, y sólo porque el Estado le dio al empresario italiano subsidios por 163 millones de pesos para pagar los sueldos de 1300 mineros y empleados, y le garantizó un precio sostén dos veces superior al internacional para venderle a un único cliente cautivo, la Central Térmica de San Nicolás.

Diez días antes de la tragedia, Kirchner fue a la mina y anunció inversiones por 320 millones de pesos. Pero fue demasiado tarde.

La concesión a Taselli ocurrió durante la gobernación de Kirchner, y si bien fue una decisión de la Nación, Santa Cruz retuvo el poder de policía laboral y el control de la seguridad.

Un año después de iniciada la gestión privada de Taselli, se creó una comisión de Fiscalización que incorporó un representante de Santa Cruz: Daniel Cameron, actual secretario de Energía de la Nación.

El período de Taselli a cargo de la mina “es indefendible”, pero luego por dos años se hizo responsable la Nación. Durante la mayor parte de este período, el interventor del yacimiento fue el santacruceño Eduardo Ariel Arnold, hoy diputado nacional.

«Lo recibimos sin los subsidios y el precio sostén de Taselli -cuenta Arnold-, pero la urgencia era volver a producir. El presupuesto era exiguo y más del 90% se iba en sueldos.»

Peralta

A Arnold lo siguió otro interventor: Daniel Peralta, que lo reemplazó días después del incendio.
Cuando era subsecretario de Trabajo provincial, Peralta le cerró la mina a Taselli durante cincuenta días. «Le dije que la seguridad era cero. Pero finalmente -se lamenta Peralta quien el 14 de junio era diputado provincial- ocurrió la escena que quise evitar: el llamado a la noche, el bolsito y el viaje a Turbio».

El actual Gobernador reconoció en aquella ocasión que «no hay empresa. El Estado la retomó pero no está consolidada jurídicamente». La razón es que no existe un YCF residual. «Hay que remontar diez años de desinversión y falta de mantenimiento. Los anteriores interventores hicieron lo que pudieron con los recursos que les asignaron”, dijo.

Taselli



Un informe (lapidario) de la Auditoría General de la Nación, que también cuestionó a la comisión de Fiscalización, y una serie de denuncias penales radicadas en el juzgado de Caamaño, marcaron el fin de la concesión a Taselli. Las causas se unificaron bajo dos figuras, dice una fuente judicial: «estafa agravada y contrabando». «No es verdad que me sacaron la concesión. Yo la dejé en 2002 -replica Taselli- porque cortaron el subsidio para los sueldos durante un año. Y dejé la mina en perfectas condiciones. La cinta donde dicen que empezó el fuego la puse yo. Pero no creo que el problema fuera la cinta, ni el transformador, que es antiexplosivo y no requiere mantenimiento. Yo creo que al iniciarse el incendio no le dieron importancia y no impidieron el ingreso del tercer turno de mineros, ni les ordenaron salir por atrás, no por adelante.» , dijo en su momento.
«Acá van a acusar a perejiles para evitar la responsabilidad del Estado nacional», afirmaba por aquel entonces Luis «El Ángel Negro» González, dirigente de la Lista Negra de ATE, otro denunciante de Taselli junto con Bernardino Zaffrani, abogado de Río Gallegos.

Qué pasó

Los catorce mineros, habían tratado de salir por la galería a bordo de un camión con 36 compañeros: entre ellos, Gaitán y Segundo Tejada. Las galerías revestidas con arcos de hierro y tablas de eucalipto son anchas y permiten el paso de camiones.

«Yo recién había entrado con el tercer turno -recuerda Tejada- pero adentro nos dijeron que esperáramos porque no había energía”.

El humo impidió el avance del camión de Tejada y los mineros siguieron a pie sin ver nada. Al borde del desmayo, Gaitán escuchó la voz de Wanzo que lo animaba a avanzar. Tejada también escuchó voces de aliento desde atrás del humo. «Sabía que iba a morir pero igual avancé‚ con las rodillas que se me doblaban hasta que alguien me agarró del brazo. “Sabe que todo esto pudo evitarse», cierra Tejada.

Con 62 años y 31 en la mina, Tejada, riojano, ganaba en aquel entonces mil pesos.

http://www.infoglaciar.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=6905:a-6-anos-de-la-tragedia-de-rio-turbio&catid=18:africa&Itemid=27



Al cumplirse cuatro años de la muerte de 14 obreros en la mina de Río Turbio en la provincia de Santa Cruz, la justicia decidió procesar a tres ex directivos de la empresa. Sin embargo, no avanza en las responsabilidades políticas que sembraron el terreno para que esta ¿tragedia? sea posible: los organismos del estado y la gestión privada del empresario Sergio Taselli, calificado como “otro Yabrán” por Hebe de Bonafini. Un testimonio del momento de aquel Cromañón minero.

La causa que investiga el crimen de 14 obreros dentro del yacimiento de carbón de Río Turbio parece por fin apuntar hacia parte de los responsables verdaderos. El juez federal Gerardo Caamaño dictó el procesamiento de los ex directivos de la empresa, Fermín Lauro Garnica, Eduardo Schabner y Esteban Loncaric, por el delito de homicidio culposo y sobreseyó a los trabajadores Ramón Pazos, Gregorio Tolosa y Tomás Rodríguez, quien habían sido inculpados del “accidente”.

Éxito empresarial

A pesar del rumbo que tomó el caso, el trabajador Raúl Wanzo quien además es dirigente de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) advierte que todavía hace falta determinar las responsabilidades políticas, señalar a los que pasaron por alto los controles. Dice que la mina en 2004 trabajaba a sabiendas de que había sido destruida por la gestión privada de Sergio Taselli, una especie de “vaciador serial” que entre sus victimas incluye a las firmas Parmalat, Metropolitano y Matarte.

Raúl recuerda que “cuando el empresario se hizo cargo del yacimiento generó mucho miedo en el sector de supervisores y jefes, se rodeó de obsecuentes que pusieron en marcha su estrategia: funcionar, pero con menos gente y menos gastos”.

Socios

Desde noviembre del 94 hasta mediados de 2002 cuando se le rescinde el contrato a Taselli y vuelve al Estado, los organismos de control documentaron todas las falencias en materia de seguridad del yacimiento de Río Turbio. Inclusive el Ministerio de Trabajo de la Nación realizó un informe de más de ciento cincuenta páginas detallando cada falla, cada violación a la seguridad laboral. Sin embargo, algunos funcionarios miraron para otro lado mientras los trabajadores y la comunidad intuían que un “accidente” podía ocurrir en cualquier momento.

El lunes 14 de junio de 2004 a las 22.30 un chispazo en uno de los rodillos de la cinta transportadora que saca el carbón de la mina a la superficie inició un incendio. Enseguida una mezcla de gases tóxicos que se desprenden de las paredes de los yacimientos de carbón hizo un muro que sepulto a 14 obreros a 600 metros de profundidad. Raúl recuerda que esa noche trabajó y que fue uno de los que llegó al lugar. Vio como salieron los 43 sobrevivientes. “Yo tengo esa imagen que me vuelve cada tanto, de los compañeros que salían de una pared de humo con la boca llena de espuma y, a la vez, sentía la angustia de contar los minutos y saber que era imposible que otros pudieran sobrevivir”.

Poco de accidente tiene el episodio, la gestión privada exigió extirpar puestos de trabajo y uno de ellos fue el del empleado que se encargaba de controlar el funcionamiento correcto de la cinta trasportadora. Raúl denuncia que “la subsecretaria de trabajo de la provincia fue habilitando y consintiendo que se trabaje de todas maneras, siempre la desidia, o el arreglo político para que todo funcione igual”.

A callar

El dirigente de ATE actualmente es el único querellante en la causa por el vaciamiento del yacimiento de carbón de Río Turbio contra Taselli. Opina que el gobierno provincial puso plata para calmar la bronca de la comunidad. Cuenta que “les fueron dando trabajo a los familiares de las víctimas, a algunos le pintaron la casa, les dieron ladrillos”. Dice que en un pueblo chiquito como ese se ven todos los movimientos y que el reclamo de justicia en parte de la sociedad se fue acallando.

Para Raúl la muerte de los 14 obreros de la mina en Santa Cruz, Cromañon y el incendio del avión de LAPA, muestran coincidencias: corrupción, desidia y la precariedad como situación generalizada. El Estado y el mercado, cuando trabajan armoniosamente bajo la ley de la impunidad.

“Otro Yabrán”

Hace dos años la presidenta de la Asociación Madre de Plaza de mayo, hasta Hebe de Bonafini, más allá de su reconocida solidaridad con el gobierno, denunció a Sergio Taselli y sus vínculos con el gobierno de Nëstor Kirchner. Dijo textualmente Bonafini sobre Taselli, el 2 de febrero en Plaza de Mayo:

“No quiero pensar que sea amigo de alguno de los que están en la Casa de Gobierno. Espero que no, porque si es amigo de alguno de ellos tenemos que empezar a escupirlo. Y nosotras siempre dijimos que los amigos de nuestros enemigos también son nuestros enemigos. Si Taselli tiene algún amigo en la Casa de Gobierno ése pasará a ser enemigo de los trabajadores de Gándara, de los trabajadores de las minas –que también él las negoció- y también pasará a ser enemigo de las Madres. Porque Taselli es un atorrante; es peor que Yabrán, es peor que Moneta y que todos estos atorrantes juntos. Ojalá que ninguno sea amigo. Y si lo es ya empezaremos a decir lo que tenemos que decir, que lo decimos ahora: los amigos de nuestros enemigos son también nuestros enemigos. Las Madres no queremos tener amigos que tengan amigos ladrones, chorros, coimeros, que se hacen ricos a partir del trabajo de los hombres y mujeres que trabajan en sus fábricas”.
Luego dijo a lavaca “Yo sé de lo que hablo. Este tipo fue el que hizo todo el quilombo de las minas donde murió la gente. Y ahora compra por un peso las empresas, y después no le paga a la gente durante meses, la mata de hambre. Compra por nada, remata por nada, echa a la gente”. (Aclaración: Taselli compró las empresas como Gándara por un valor simbólico, y supuestamente se hace cargo de las deudas, muchas veces las liquida, aunque todas estas maniobras podrían definirse, por así decir, como un verdadero río turbio).

-¿Por qué lo llamó otro Yabrán? (Alfredo Yabrán, empresario telepostal cercano a la dictadura y luego al menemismo, inesperadamente suicidado en mayo de 1998).

-Porque ¿qué hizo Yabrán con el Correo, o el otro, Moneta (Raúl Moneta, conocido como uno de los tantos “banqueros de Menem”, y actual accionista en diversos medios de difusión)? Son tipos chorros, mafiosos, como que nadie los puede tocar. Y este Taselli es igual o peor, pero fijate que nadie publicó nada de lo que dije
-Lo de Taselli y su relación con el gobierno, ¿es una sospecha o una certeza?

-Es seguro que hay alguien o algunos dentro del gobierno que son amigos de él. Y se va a descubrir. Siempre se descubre. Alguien le hace la palanca. Estos tipos siempre tienen una palanca, un juez, un ministro, o el gobernador, y eso es lo que no hay que permitir. Es un tipo del duhaldismo, pero supuestamente Duhalde ya no tiene más poder. Entonces, ¿cómo sigue haciendo lo que hace? Algún lazo tiene que haber con gente del gobierno, y si no, que salgan a decir que no.

Las batallas de Silverio

Un testimonio conmovedor, publicado por lavaca es esta carta del abogado Dino Zaffrani, donde traza un perfil de Silverio Méndez, uno de los mineros fallecidos en los túneles de Río Turbio. Fue escrito cuando la suerte de Silverio aún era incierta, bajo los escombros, el 15 de junio de 2004. La carta además es un repaso en el momento de lo que venía ocurriendo y del perfil de Méndez, descripto como un referente “que ha estado en todas: como militante, como delegado, dirigente combativo y como simple trabajador.”
Este es el texto completo de la carta de Zaffrani:

“Río Gallegos, 15 de junio de 2004
Entre los 14 compañeros mineros atrapados dentro del Yacimiento de Río Turbio a la altura del marchante 22 donde se produjo el derrumbe, se encuentra Silverio Méndez. El es jujeño y al decir de otros como él, “…he nacido entre las piedras, doctor”, se enorgullecía del mojón inicial de su origen humilde, qué digo …..humilde. Silverio fue el Secretario Adjunto de la Seccional ATE Río Turbio desde 1999 al 2003, disidente del ATE Degenarista. Ha estado en todas, como militante, como delegado, dirigente combativo y hasta hoy 15 de Junio como simple trabajador en uno de los turnos que ingresaron a la mina. El último turno de Silverio y sus 13 compañeros. Las peleó todas, encabezando asambleas, juntando firmas, marchando a Río Gallegos para reclamar ante casa de Gobierno por cada reivindicación y cada promesa incumplida. Oponiéndose a la entrega menemista del Yacimiento al concesionario Sergio Taselli en 1994, en la toma de la mina aquel año y en las posteriores para que se fuera, exigiendo el cumplimiento del pliego de bases y condiciones que jamás cumplió ante la cómplice mirada del gobierno provincial de Néstor Kirchner, que nunca lo controló como era su obligación. Silverio no hablaba al bulto, lo hacía uno por uno convenciendo a cada compañero y a fuerza de perseverancia se había ganado el respeto entrañable de todos. Deja compañera e hijos como el resto de los trabajadores que han quedado atrapados. Ellos no han muerto por accidente, ni por autocombustión de los gases dentro de la mina. Han dejado sus vidas de laburantes desconocidos por la desidia y complicidad de los gobernantes que antes eran menemistas y hoy se dicen progresistas. Porque durante la década pasada no hubo control a la voracidad de Taseli, el concesionario asociado de la burocracia de Fatlyf (Federación de Luz y Fuerza), hoy trenes Metropolitanos y Zapla, que no invirtió un miserable mango en seguridad. Porque la mina como antes del 2002 y hasta hoy, no tenía seguridad, igual que en las épocas de Taselli. Porque el Estado se ocupaba simplemente del pago de sueldos. En ese sentido el caso de Yacimientos Carboníferos Río Turbio se convierte en una sentencia firme contra todas las políticas privatizadoras y de entrega del país, que no han sido revertidas por el actual gobierno. A esos mineros los mataron por trabajar. Porque los hacían trabajar a la qué me importa. En una asamblea reciente Silverio trató al entonces interventor de la mina Eduardo Arnold de “negrero”, reclamándole con pasión por estas cosas pequeñas como la seguridad y la falta de inversión y el peligro de trabajar en una mina que estaba literalmente parada, en riesgo permanente. “Chiquito” Arnold, un tipo de honor, prefirió en vez de ocuparse de estas cosas de laburantes, en ir a contratar a un abogado para querellar a Silverio por calumnias e injurias. Y como si esto fuera poco -como dicen en los colectivos los vendedores ambulantes- le reclamó $ 50.000 de indemnización por daño moral. A un trabajador reclamarle $ 50.000, ……….vaya honor.

Me tocó defender a Silverio como letrado. Finalmente Arnold desistió de la querella, tal vez en conocimiento de que en Santa Cruz le devuelven el dinero de tasa de justicia al desistirla, como ocurrió con el entonces Gobernador -hoy Presidente- cuando me reclamara $ 1.000.000 por acusarlo de complicidad con Carlos Menem y Taselli al permitirle que vaciara la empresa que hoy se llevó puesto a mi amigo Silverio. Arnold y otros, antes menemistas, después duhaldistas, hoy “progres”, es actualmente el Vicepresidente de la Cámara de Diputados de la Nación y ha venido a Turbio a derramar lágrimas de cocodrilo. Los compañeros y mi amigo Silverio no ocupan ninguna banca ni juran por nada, sólo el polvo, el monóxido implacable y la bronca le hacen compañía en el fondo de la tierra y las piedras, de donde vino. La historia de Silverio no figura hoy en la tele que se ocupa de la liberación de Cristian y del superclásico Ríver-Boca. Taselli sigue al frente de Trenes Metropolitanos que cobró subsidios estatales del Secretario de Transportes, Ricardo Jaime, quien no le rescinde el contrato no obstante lo desastroso de la gestión ferroviaria privada en Buenos Aires que también se cobró muchas vidas. Pero la muerte de Silverio es un grito de vida y un dedo acusador a estos cachivaches que simulan estar haciendo historia y a la hora de los bifes rajarán en polvorosa”.

Dino Zaffrani **Ex abogado de la Seccional ATE Río Turbio, amigo de Silverio Méndez y dirigente del Movimiento Antiimperialista y por la Paz Mundial (MAP)

http://lavaca.org/notas/la-muerte-de-14-obreros-en-santa-cruz/





Cristina: Mejor antes de twittear

hace un poco de Memoria.

Gracias a Todos y aprovecho para compartir

MI POST Nº 100!!



link: http://www.youtube.com/watch?v=-DpA40t6dQI
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