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Un Batallón de Venezolanos en el Ejercito Argentino

El 2 de Diciembre de 1820 José de San Martín recibió sorpresivamente el refuerzo del Batallón Numancia al que renombraría Voltígeros de la Guardia en su Campaña en el Perú




El Batallón Numancia recibe por parte de Bernardo O’Higgins la Bandera del Ejercito Libertador confirmando su incorporación al Bando Patriota


Originalmente creado el 17 de diciembre de 1813 en Venezuela por el realista José Yáñez con el nombre de Batallón Numancia, con oficiales y soldados de Guayana, destacados de las ciudades de Barinas y hombres reclutados de los llanos venezolanos y más tarde reforzado con gente de Maracaibo. El "Numancia" combatió con valentía durante la Campaña de Simón Bolívar de Guerra a Muerte por la Independencia de Venezuela.

En el año 1815 el coronel Sebastián de la Calzada reorganizó completamente el batallón añadiéndole las milicias de Maracaibo, y al llegar la expedición pacificadora del general Pablo Morillo a Venezuela, el "Numancia" fue incorporado a las fuerzas expedicionarias y pasó a la Nueva Granada, donde tras acabar con la resistencia, incorporó una recluta neogranadina, incluidos prisioneros revolucionarios, con ellos aumento hasta formar un regimiento de Línea de tres batallones llamados primero, segundo y tercero de Numancia. El regimiento sería capturado en la Batalla de Boyacá.


Luis Urdaneta Comandante Venezolano del Batallón Numancia


El durante su captura por los españoles el Numancia marchó a pie a en una travesía penosa desde la Venezuela, pasando por Colombia y Ecuador llegando a Peru en febrero de 1819. Posteriormente pasan a Trujillo donde las compañías 5.ª y 6.ª, que se hallaban en cuadro, completan sus filas con reclutas peruanos.

En aquel entonces estaba al mando del teniente coronel español Ruperto Delgado. Más tarde, tras el desembarco en Perú en 1820, de la expedición libertadora del general José de San Martín, crecía la desconfianza del ejército español hacía el virrey Pezuela, al ritmo que también crecía la infiltración revolucionaria hábilmente dirigida por agentes como López Aldana, Joaquín Campino, Rosa Campuzano y Manuela Sáenz, quienes buscaban atraer al "Numancia", integramente formado y dirigidos por venezolanos en su mayoría y refuerzos peruanos, a la causa independentista.

Nace el Batallón Voltígeros y se unen a la causa Patriota




El 2 de diciembre finalmente el batallón "Numancia", por instigación de los capitanes Tomás de Heres y Ramón Herrera, se sublevó con éxito en lo que se conoce como el Paso del Numancia. Este acontecimiento, uno de los más decisivos de la Expedición Libertadora, permitió a José de San Martín aumentar su fuerza con un batallón veterano y debilitó en igual medida a los realistas, que finalmente abandonaron Lima. Al momento en que el Numancia se pasó a los patriotas contaba con 996 plazas, de las cuales 671 eran grancolombianos y 325 peruanos.

Durante las campañas de San Martín en el Perú, el batallón renombrado como Voltígeros de la Guardia destacó como una de las mejores unidades del Ejército Unido Libertador del Perú.

El retorno hacia las filas del Mariscal Sucre y el Fin del Batallón




En 1821 el general Antonio José de Sucre, quien se hallaba en el Ecuador luchando contra los realistas, dirigió una carta a San Martín en donde le solicitaba que devolviera el batallón, alegando que sus soldados deseaban a su vez volver a Venezuela, pero el Protector del Perú rehusó desprenderse de él y envió en su lugar a la División del Norte de Andrés de Santa Cruz. El "Voltígeros" permaneció en el Perú tras la retirada de San Martín, y se integró a la división grancolombiana, primero de Juan Paz del Castillo, más tarde de Sucre, y con él que participó la batalla más importantes de la guerra, la batalla de Ayacucho, en la que formó parte de la segunda División comandada por el general José María Córdoba.

Luego de la capitulación de Ayacucho el batallón siguió hasta el Alto Perú en el ejército del mariscal Sucre permaneciendo en la recién fundada República de Bolivia como parte de las fuerzas colombianas acantonadas allí, el 25 de diciembre de 1827 el batallón se sublevó en La Paz tomando en seguida el camino a la frontera peruana pero perseguidos por las tropas bolivianas y grancolombianas leales a Sucre resultaron derrotados y dispersos, 84 voltigeros fueron muertos y 300 hechos prisioneros entre estos últimos 99 heridos