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Una foto muy especial

Texto del Com. (R) Pablo M. Carballo

Fue un 25 de mayo de 1982. Era el día de la Patria y estábamos en medio de la Campaña por la recuperación de nuestras Islas Malvinas.

En esos días yo sentía el deseo de ir al combate, pese al miedo, considerando que una acción ofensiva decidida era el mejor camino para lograr nuestro objetivo y al mismo tiempo provocaría que ellos nos temieran más aún de lo que nosotros pudiéramos temerles a ellos.

Me vestí con el equipo completo, traje antiexposición, buzo de vuelo, anti-g, equipo de supervivencia y salvavidas, pues estaba como primer alerta (una de las escuadrillas que debían despegar en caso que llegue una misión ordenada) y, como todas las mañanas, luego de desayunar concurrí a la sala de pilotos. Cuando entré al edificio en que se encontraba el Grupo Aéreo, al que le decíamos el "submarino" pues tenía una forma alargada, vi a varios oficiales y suboficiales que se encontraban en el largo pasillo y, casi sin pensarlo, grite: -¡Viva la Patria!, ¡Ojalá que hoy podamos festejar este día como corresponde!-. La respuesta fue un - ¡Viva la Patria!- a coro que retumbó en las paredes.


Pablo Carballo


Enseguida llegaron las primeras misiones ordenadas y partió el "Turco" Palaver hacia su avión, con su cara de centurión romano, en un vuelo del que nunca volvería.

Cerca del mediodía llegó mi turno y debí despegar con cuatro aviones, junto con el Teniente Rinke, El 1er Teniente Velasco y el Alférez Barrionuevo, para atacar a dos buques de guerra ingleses que se encontraban al norte de la Isla de Borbón, los que tenían como misión encontrar con su radar a los aviones argentinos que se dirigieran a las Malvinas, enviándoles la Patrullas Aéreas de Combate (PAC), conformadas usualmente por dos aviones Harrier, equipados con la serie más moderna de misiles Sidewinder AIM-9L, norteamericanos, capaces de alcanzar a un avión desde cualquier ángulo, mientras que nuestros A-4 Skyhawk no tenían ningún misil y para combate aéreo contaban con un viejo cañón que usualmente se trababa.


Carlos Alfredo Rinke


La Escuadrilla de Palaver había hecho un reabastecimiento nocturno, un poco antes de la del "Inca" García, a cargo de una Escuadrilla de aviones A-4C y estos dos amigos, sin saberlo, volaban hacia un destino común, ya que ambos atacaron esa mañana el buque hospital "Uganda" y al ver la gran cruz roja pintada en su casco, supendieron el ataque sin lanzar sus bombas, iniciando sus regresos hacia el continente por el norte de la Isla de Borbón y siendo abatidos por sendos misiles "Sea Dart" lanzados desde el destructor "Coventry".

Dice un poema al respecto de este día: -Bogaban a lo lejos, cayéndose del mar, al fin del horizonte, dos sombras de maldad, la "Coventry" y la "Broadsword", prontas a disparar, buscando a los A-4 dentro de su radar.


Carballo en un Skyhawk A4B


Mientras yo me ataba los arneses inferiores del avión, el Suboficial Escobar limpiaba cuidadosamente mi cabina y al hacerlo, sin darse cuenta, estaba quitando el producto que impedía que se forme sal en el parabrisas.

Despegamos y nos dirigimos al lugar de reabastecimiento, recibimos combustible mientras volábamos desde dos Hércules C-130 y nos dirigimos a mediana altura hacia las Islas; no sabíamos que los radares de las fragatas ya nos habían captado, pese a que nos encontrábamos a 240 kilómetros de ellas.

Descendimos hasta alcanzar vuelo rasante y, gracias a Dios, desaparecimos de las pantallas de sus radares cuando íbamos a través de 70 metros de altura. Cuando puse mi avión cerca de las olas, una mano de pintura marina cubrió de sal mi parabrisas impidiéndome la visión hacia adelante y me dejó sin mira, acordándome inmediatamente de Escobar y toda su familia, que es excelente.


Poker de Ases, Carballo, Carmona, Cachon y Rinke


Rodeamos por el oeste la Isla Gran Malvina, con rumbo noreste y nos dirigimos hacia la Isla "Rasa", separados por secciones, o sea dos aviones en cada una de ellas.

Cuando llegamos a la isla puse rumbo norte y las vi, eran dos puntitos negros allá lejos, en la unión del horizonte con el cielo, en mar abierto y dije a mis camaradas:-Okey chicas, estoy a la vista- e inmediatamente pensé:- De esta no nos salvamos.


Un A4B del Grupo 5 de Caza y Ataque (Mat. Charly 207)


Dije, no con mucho entusiasmo, un -¡Viva la Patria!- por la radio, e incié el ataque final. Inmediatamente las fragatas comenzaron a tirar, mientras yo ordenaba:-¡A pleno!- (dar toda la potencia al acelerador)- y luego: -¡A la de atrás!- (atacar a la fragata que estaba al oeste).

El mar danzaba como si tiraran inmensas piedras en él, mientras el cielo se teñía de manchas negras, producto de las explosiones; primero esa pared de fuego estaba delante nuestro pero pronto nos sumergimos en ella. Yo agradecía a Escobar el que se me hubiera formado sal, porque así no veía parte de todo lo que nos estaban tirando. Eran dos buques muy grandes y mientras mi avión volaba a cerca de mil kilómetros por hora sobre las olas yo pensaba:-En cualquier momento reviento-.



Skyhawk A4b.... que épocas!


A mi lado, aunque un poquito más abajo, pues no tenía sal en el parabrisas, volaba el Teniente Rinke, el hombre de hielo, imperturbable como siempre, balanceándose muy cerca de las olas, mientras chorros de agua se elevaban a su alrededor.

A todo esto, en el Destructor "Coventry" no había podido lanzarnos misiles Sea Dart, capaces de alcanzar a un avión que se encuentre hasta 65 kilómetros de distancia, pues la Isla de Borbón, que se encontraba a nuestras espaldas, daba un eco que disimulaba el de nuestros aviones, por lo que ordenaron al Destructor "Broadsword" que nos arrojara misiles "Sea Wolf". Como su nombre lo indica, "lobo de mar", este misil es un caza misiles, pues derriba misiles enemigos en el aire, pero en este caso lo lanzarían contra nosotros.

El sistema Sea Wolf estaba en modo automático y selectaba el mejor blanco. Su radar nos buscó, pero al volar tan cerca nuestros aviones (uno del otro) empezó a dudar: ¿Cuál es el mejor blanco? y cuando estábamos muy cerca, a menos de un minuto del blanco, pudo diferenciar un avión del otro y estuvo listo para ser lanzado. En ese momento, inexplicablemente, una falsa tercera imagen apareció en la pantalla del radar y fue seleccionada como la mejor, pero al ver que no existía, el sistema se anuló. Un libro inglés explicó: "Sólo quedaba esperar el ruido de las chapas al penetrar las bombas".

Cuando calculé, pues no tenía mira por el tema de la sal en el parabrisas, que estaba en distancia de lanzamiento, apreté el pulsador de mi bomba mientras que, al mismo tiempo, en ese preciso instante y en la cubierta del destructor "Broadsword", el Teniente inglés Robert Bell Davies, como si fuera un turista en un crucero de descanso, demostrando un valor increíble o una inconciencia total, se plantó con su cámara fotográfica frente a nuestros aviones que llegaban y sacó una extraordinaria foto de los dos A-4 "Skyhawk" volando en medio de las explosiones.


Otro A4B (C-222) calculo que post conflicto de Malvinas


Detrás entraron los aviones de Velasco y Barrionuevo, quedando como resultado la "Coventry" hundida (por esa sección) en veinte minutos y la "Broadsword" seriamente averiada por nosotros.

Poco tiempo después de la Campaña de Malvinas, Rinke vio la foto por primera vez en un viaje que hizo a Europa con los cadetes y me regaló una copia en la que decía algo así como: "impresionante foto tomada desde el CL 22 "Broadsword" instantes antes de que los atacantes lancen sus bombas. A la izquierda el Capitán Carballo y a la derecha el Teniente Rinke". Luego pude verla en muchísimos libros y programas relacionados con este tema, siempre con inscripciones parecidas y actualmente puede bajarse de Internet.


Una foto muy especial


El escritor de temas aeronáuticos francés Jean Yves Broward, quien es amigo mío, me envió esa foto en colores, muy grande y totalmente nítida. Tiempo después se la presté al escritor escritor español Salvador Mafé Huertas, quien estaba escribiendo un libro sobre el tema, anunciándome posteriormente que no le había llegado, aunque luego salió publicada en su libro.



La misma foto pero en alta calidad y sin editar


Creo que esta foto es una muestra del valor inglés (por el improvisado fotógrafo) y de lo terrible que fue cada uno de los ataques que llevó a cabo nuestra gloriosa Fuerza Aérea Argentina en la Campaña por la recuperación de nuestras Islas Malvinas, en los que volábamos en gracia de Dios y con un tremendo amor a nuestra Islas Malvinas.



Carballo y Rinke post guerra de Malvinas



Carballo y Rinke el año pasado durante el ejercicio Garra si no me equivoco, en las instalaciones de la EAM



Gracias por pasar, si te gusto compartirlo con tus amigos
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