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Vargas Llosa ironizó sobre el gobierno"socialista&quot

El escritor peruano habló del casamiento homosexual y la liberalización de la marihuana en Uruguay



Con su usual tono polémico, el escritor peruano Mario Vargas Llosa habló de la izquierda latinoamericana y el nacionalismo europeo, criticando a unos y otros. Uruguay y el presidente José Mujica fueron parte de sus críticas en una conversación el viernes con la prensa en Aix en Provence, Francia, donde fue el invitado de honor de la Fiesta del Libro.

"En Uruguay, este gobierno, de extrema izquierda en un principio, es ejemplarmente democrático y ha llevado a cabo reformas liberales extraordinarias como el casamiento homosexual y la liberalización de la marihuana. ¡Bienvenido sea un socialismo como el de Mujica! Eso no tiene de socialismo más que el nombre", observó divertido Vargas Llosa.

Sobre el gobierno de Evo Morales, reelegido para un tercer mandato en Bolivia, opinó lo mismo. El autor, considerado un liberal, aprovechó también la oportunidad para criticar que se haya "satanizado" tanto este calificativo.

Para el autor de 78 años, "hoy en América Latina hay un consenso en favor de la democracia e incluso de la economía abierta de mercado, lo cual era antes impensable". Por eso, se muestra "más bien optimista" respecto a la región.

En América Latina "no hay dictaduras militares. Está Cuba, que es una dictadura más o menos anacrónica, y Venezuela, que camina hacia la dictadura, sin haber llegado del todo a ella, porque hay una oposición muy viva", dijo el escritor, que acaba de adaptar para el teatro el Decamerón de Boccaccio.

El nacionalismo europeo

Con Europa, Vargas Llosa fue muy crítico. El nacionalismo es sinónimo de "regresión" y supone "la amenaza más grave para la construcción" del continente, dijo.

"Es increíble que esto reaparezca en Europa, donde pensábamos haber superado algo tan limitado", agregó.

En un contexto de fiebre nacionalista en regiones como Cataluña o Escocia, el Nobel de Literatura de 2010 arremetió contra "una visión sectaria y limitada de la vida, que siempre genera guerra, discriminación y racismo". En su opinión, "esto es exactamente lo contrario de la civilización y la integración dentro de la diversidad".

En el encuentro, el autor de Conversación en La Catedral o La fiesta del chivo, entre otros muchos títulos, añadió a propósito del nacionalismo que "encerrarse en lo conocido es una regresión".

La escritura sigue

Activismo político aparte, el escritor tiene en camino varios proyectos literarios.

Vargas Llosa acaba de terminar de escribir una pieza de teatro, "los cuentos de la peste", inspirada "muy libremente" del Decamerón del italiano Boccaccio, "una obra que siempre lo ha impresionado", según afirma.

En la pieza, que será montada a comienzos de 2015 en Madrid, cuenta la historia de "unos jóvenes enclaustrados en un jardín de Florencia", azotada de la peste, y que "deciden escapar a la muerte contándose historias".

Aparte, está empezando también a escribir una novela ambientada en Perú, aunque según dijo no sabe todavía muy bien qué derroteros tomará.

El nobel se felicitó por el vigor de una literatura latinoamericana "muy viva", en la que "para un joven escritor es más fácil ser publicado ahora que hace cincuenta años", gracias a un creciente cosmopolitismo y "la mayor simpatía por parte del público local hacia los autores nativos".

El peruano volvió a declararse un ferviente admirador de la literatura francesa, manifestando su aprecio por "los mismos de siempre", Victor Hugo, Flaubert, Stendhal o Malraux.

Antes que a Sartre prefiere a Albert Camus, por "su idea justísima de que no se puede separar la moral de la política", ya que esto precisamente conduce "a la violencia, la brutalidad y la intolerancia, es decir al despotismo y el totalitarismo".