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Venezuela esta tan bien que ...

Estoy cansado de los limosneros kk que defienden a mansalva "democracias" como la de maduro, si, con minúsculas. Para allá vamos; Argentina se convierte en Argenzuela, y nuestros políticos no hacen nada. Acá tenes uno de los últimos "logros" de los zurditos de mierda:

La alarmante falta de insumos en los hospitales de Venezuela ya comprende a ocho de cada 10 de los ítems de uso diario, e incluso se están reutilizando marcapasos cardíacos donados por parientes de muertos, según reveló Cristino García, director ejecutivo de la Asociación Venezolana de Clínicas y Hospitales (AVCH).

Además faltan siete de cada 10 medicamentos, y las personas empiezan a pedirlos por redes sociales. Las operaciones electivas se realizan en apenas 33 clínicas de 236 habilitadas, porque faltan materiales.

En una clínica "todos los días se necesitan alrededor de 379 rubros, pero en este momento no queda stock en 296 de esos rubros", contó García, cuya entidad reúne 236 clínicas y hospitales privados.

Al ser consultado por el tema de los marcapasos, explicó que "familiares de fallecidos han contactado agencias de distribución y médicos tratantes para donar los aparatos. El reciclado de marcapasos cardíacos está comprobado".

La sequía de divisas ha llevado al gobierno de Nicolás Maduro -que monopoliza los dólares- a escatimar su entrega a importadores, colocando al país con las mayores reservas petroleras en un default comercial selectivo, con deudas estimadas en más de 3.000 millones de dólares solamente en el sector salud.

El periódico venezolano El Nacional confirmó el preocupante panorama con un representante de la Asociación Venezolana de Distribuidores de Equipos Médicos, Odontológicos, de Laboratorios y Afines. "Las últimas importaciones que pudimos hacer las trajimos en octubre pasado. Si se agota lo que ya está en los centros públicos y privados, no tenemos cómo despacharles más", aseguró.

A su vez, María Yánez, presidenta de la Red de Sociedades Científicas Médicas, comparó el escenario del sector salud con una persona que está en terapia intensiva. "Tenemos fallas en el 55% de los materiales para exámenes de rutina como el perfil 20, y del 70% en los de pruebas específicas. De casi 700 tipos de medicamentos que se requieren en medicina crítica, sólo quedan 34. La salud está en etapa terminal: tenemos una falta total de más de 40.000 rubros, por lo que podemos esperar el colapso total del sector de salud pública", afirmó.

Morir en lista de espera

El sistema de salud pública del país caribeño está repleto de pacientes que aguardan una cirugía durante semanas ó incluso meses, y que en la espera a veces pierden su vida. Mientras que otros engrosan interminables filas en las que diariamente padecen multitudes frente a farmacias de todo el país a la caza de antibióticos, retrovirales o una simple pomada analgésica.

Uno de estos imperdonables casos es el de Yahaira, una trabajadora de limpieza que tenía un problema cardíaco (válvula bicúspide) y debía ser operada, pero al ser considerada una intervención "no urgente" quedó en lista de espera hasta que hubiese insumos. "Un día antes de Navidad tuvo una crisis y falleció camino al hospital", relató su viudo.

"Ya se hizo público el fallecimiento de 13 pacientes del servicio cardiológico del hospital clínico universitario por escasez de insumos, como por ejemplo prótesis valvular de aorta", explicó Yánez en un coloquio sobre el estado de la salud en Venezuela.

Informes evocados por Yánez agregan que otros 42 pacientes que aguardaban turno para cirugía en sus casas habrían perdido su vida por las mismas razones. "La crisis hospitalaria en Venezuela afecta los sectores tanto público como privado, y hoy una enfermedad grave es prácticamente sentencia de muerte", comentó en ese foro el médico Delmiro de Barrio.

Redes sociales, la última esperanza

Por estos motivos, los venezolanos comenzaron con sus propias medidas para paliar la escasez. Así, más de una iniciativa en las redes sociales busca que las personas puedan encontrar los remedios que necesitan. Por ejemplo, en Twitter hay un "grupo nacional de médicos comprometidos con la salud del pueblo venezolano" que divulga todos los mensajes de quienes piden remedios, para que los que sepan dónde conseguirlos los puedan ayudar.

La Fundación La Pastillita, también por Twitter, tiene un registro de las personas con medicamentos de sobra y, ante un pedido, le dan al necesitado el dato y el teléfono de su posible donante.

Esto se hace para conseguir productos menos comunes, pero también para obtener medicinas más típicas, como reguladores de la presión, antibióticos, para el Mal de Parkinson o el hipotiroidismo, e incluso se ven pedidos de insumos para operaciones. "Una amiga tomó hoy su última dosis de Prozac. Ruego donación ó venta de al menos dos cápsulas", pide alguien.
Asimismo, comenzó un movimiento de oferta de medicamentos: las personas que tienen excedentes lo anuncian en Twitter y, si alguien los necesita, se contactan para concretar la entrega.

Robos de comida

La comida se convirtió en un bien suntuoso en Venezuela. A tal punto que bandas criminales roban los alimentos que más escasean, para luego venderlos en el mercado negro.

El último caso registrado es también el más elocuente. El pasado viernes 9, un grupo comando compuesto por cuatro delincuentes armados, irrumpió en un supermercado Día a Día de La Vega, en Caracas.

Tenían un objetivo primario: la caja fuerte. Como no pudieron abrirla, fueron por un botín alternativo: el dinero de las cajas registradoras... y la comida.

Como iban en moto, solamente pudieron llevarse cajas de atún enlatado, sacos de harina y azúcar refinada, según informa El Nacional. Un robo muy parecido ocurrió el mismo viernes en otra sucursal de Día a Día, ubicada en la ciudad de Maiquetía, en el estado de Vargas.

Este tipo de eventos conviven con los saqueos más tradicionales que se desencadenan en contextos de anomia y escasez. Eso le ocurrió el martes anterior a dos camiones que transportaban productos Bimbo en la ciudad de Catia, en el mismo estado. Un grupo de 15 personas los detuvo, bajó a los conductores, extrajo toda la comida y huyó.

El jueves siguiente le tocó a un camión que trasladaba embutidos, también en Catia. Un número no precisado de personas lo paró y se fue con 92 kilos de chorizos.

La situación es cada vez más caótica en el país. Algunos analistas aseguran que parte de esos robos ni siquiera se realiza para abastecer el mercado negro, sino para cubrir las necesidades familiares. El desabastecimiento es tan grande que los delincuentes temen quedarse sin comida y prefieren quedársela en lugar de cambiarla por dinero.

En un intento por contener futuros desbordes, la ministra de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Carmen Meléndez, ordenó a la Policía realizar patrullajes en supermercados y depósitos desde la madrugada hasta la noche.