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Verdades y mentiras sobre los prisioneros de guerra de URSS

Uno de los estereotipos que se inculcan de manera sistemática en la conciencia pública ha sido el mito sobre el destino de los prisioneros soviéticos después de su liberación del cautiverio alemán. Los historiadores y publicistas "democráticos" pintan un cuadro que desgarra el alma a los lectores: los ex soldados soviéticos, una vez liberados de los campos de concentración alemanes, casi en su totalidad fueron enviados a los campos de Kolyma o, cuando menos, a batallones de castigo.



Hablando en términos generales, el sentido común más elemental nos dice que los soldados que regresan del cautiverio enemigo deben someterse a una investigación de parte de los servicios de contraespionaje, aunque sólo sea por el hecho de que al menos una parte de ellos, a priori, estará compuesta por agentes enemigos. Los alemanes habían estado utilizando este conducto para infiltrar a sus agentes en territorio soviético. Así lo describe en sus memorias Walter Friedrich Schellenberg:



"En los campos de prisioneros de guerra se seleccionaban miles de rusos, que, después de pasar la instrucción, eran lanzados en paracaídas sobre el territorio de Rusia. Su tarea principal, junto con la transmisión de información, era el sabotaje político dirigido a la población y actos de sabotaje militar. Otros grupos estaban destinados a luchar contra los guerrilleros, y para ello se introducían agentes nuestros en las filas de los partisanos rusos. Con el fin de tener éxito rápidamente, comenzamos a reclutar voluntarios entre los prisioneros de guerra rusos directamente en la línea del frente"1.



Por lo tanto, la creación de campos de filtración para investigar a los soldados liberados tras su cautiverio era imprescindible. Estos campos se crearon a finales de 1941 por la orden № 05212 del Comisario del Pueblo de Defensa.



En estos campamentos especiales, las verificaciones no se aplicaban únicamente a lo ex prisioneros de guerra. El contingente que ingresaba en estos campos de filtración se dividía en tres grupos:

1- Prisioneros de la guerra y soldados que resultaron cercados;
2- Policías, alcaldes rurales y personas civiles, sospechosos de actos de traición;
3- Civiles en edad militar que residían en territorio ocupado por el enemigo.

¿Pero acaso los ex prisioneros fueron realmente enviados en masa desde los campos de filtración a Kolyma? Analicemos los documentos de archivo relativos a este tema.



Según la información facilitada por los colaboradores de la sociedad "Memorial" A. Kokurin y N. Petrov a la revista "Libre pensamiento"4 del 1 de marzo de 1944, los organismos del NKVD investigaron a 312.594 ex soldados del Ejército Rojo, que habían sido prisioneros o habían estado cercados. Su posterior destino fue el siguiente:




Así pues, resulta que el 75,1% de los ex prisioneros pasaron con éxito la investigación y fueron devueltos al Ejército Rojo, a trabajar en empresas de la industria militar o a pasar un trabamiento medico. El 0,6% murió, lo cual no resulta sorprendente dadas las condiciones de vida en los campos de concentración alemanes de los que habían sido liberados. Resultaron represaliados (detenidos o enviados a batallones de castigo) el 6,2%.



Un lector atento probablemente habrá notado ya que las categorías anteriormente apuntadas no incluyen a todos los ex prisioneros. El destino de 56.403 efectivos militares (18,1%) no aparece especificado en este documento. Sin embargo, podemos estar seguros de que esas personas no se perdieron en las extensas estepas siberianas, porque la conciencia “liberal” de los “luchadores por la libertad” no les permitiría silenciar un hecho tan lamentable. Lo mas lógico es que estas 56.403 personas, en el momento de publicarse este documento, simplemente estaban “en transito”, es decir, aún no habían sido investigadas y seguían en los campos de filtración. Referente a estas personas Kokurin y Petrov han escrito que en los campos de filtración del NKVD había 75.314 personas en aquel momento. Pero no vamos a ser demasiado exigentes con estos autores: las personas que fabrican los mitos de las decenas de millones de víctimas de la represión estalinista sufren por definición una carencia patológica de conocimientos de aritmética elemental.




Casi al mismo tiempo, esta misma información fue publicada por A.V. Mezhenko en la "Revista histórico-militar” 5:

Datos sobre los ex-prisioneros de guerra que se mantenían en los campamentos especiales durante el período comprendido entre octubre de 1941 y marzo de 1944:





A diferencia de los datos de A.Kokurin y N.Petrova, los de A.Mezhenko cuadran, además de que Mezhenko utiliza fuentes documentales de archivo6.

Resumiendo: en marzo de 1944 los organismos del NKVD habían investigado a 256.200 ex prisioneros. De ellos:

Pasaron la investigación con éxito 234.863 (91,7%).
Fueron enviados a batallones de castigo 8.255 (3,2%).
Fueron detenidos 11.283 (4,4%).
Murieron 1799 (0,7%).



Una proporción similar se mantiene en otoño de 1944. He aquí un extracto del documento:

Informe sobre el grado de desarrollo de la investigación de ex cercados y ex prisioneros a fecha de 1 de octubre 1944. 7

1. Para investigar a los ex-soldados del Ejército Rojo que fueron hechos prisioneros o estuvieron cercados por el enemigo, mediante la resolución del GOKO № 1069ss de 27.XII-1941 se crearon campos especiales del NKVD.

Los trabajos de investigación de los soldados del Ejército Rojo que se encuentran en campos especiales está siendo realizada por los departamentos de contraespionaje del “SMERSH” NKO adjuntos a los campos especiales de la NKVD (en el momento de la resolución eran denominados Departamentos Especiales).



En total por los campos especiales habían pasado 354.592 militares del Ejército Rojo, que habían roto el cerco o habían sido liberados de los campos de concentración; de ellos, 50.441 eran oficiales.

2. De esta cifra, fueron investigadas con los destinos siguientes:

a) Son devueltas al Ejército Rojo: 249.416 personas, de las que:



- 231.034, de las que 27.042 eran oficiales, fueron destinadas a las unidades militares, pasando por los voenkomat (comisariado militar encargado de movilización, llamamiento a filas, etc.);
- 18.382, de las que 16.163 eran oficiales, pasaron a formar batallones de asalto.

b) Pasan a la industria según las resoluciones del GOKO: 30.749 personas, de las que 29 eran oficiales;



c) Ingresan en las tropas de escolta y el servicio de guardia de los campos especiales: 5.924 personas;

3. Son detenidas por el SMERSH: 11.556 personas, de las que:
- 2.083 resultaron ser agentes del espionaje y contraespionaje enemigos;
- 1.284 eran oficiales (acusados de diversos delitos).

4. En todo este tiempo fueron dadas de baja definitivamente por diversas causas (hospitalización, enfermedades y fallecimiento): 5.347 personas.



5. Permanecen en campos especiales del NKVD de la URSS en fase de investigación: 51.601 militares, de los que 5.657 son oficiales.



… Con los oficiales que aún permanecen en los campamentos del NKVD de la URSS en octubre se están formando 4 batallones de asalto, compuestos por 920 personas cada uno.

Prácticamente las mismas cifras aparecen publicadas en el libro de V.F. Nekrasov:

"De conformidad con lo dispuesto en la Resolución del GKO (Comité Estatal de Defensa) de 27 de diciembre 1941 y en la del SNK de la URSS (Consejo de Comisarios del Pueblo) de 24 de enero 1944, todos los militares del Ejercito Rojo que estuvieron cercados o fueron capturados pasaban por los puntos de reunión y traslado, para luego ser enviados a los campamentos especiales del NKVD para ser investigados. De allí las personas investigadas eran devueltas al Ejercito Rojo a través de los Voenkomat (comisariado militar encargado de la movilización, llamamiento a filas, etc.), algunas eran enviadas a trabajar en la industria, y una parte resultaba detenida por los organismos del “SMERSH".



Así, el 20 de octubre de 1944 estos campos especiales del NKVD habían recibido a 354.590 personas de las cuales, después de ser investigadas, habían sido devueltas al Ejército Rojo 249.416, seguían en fase de investigación 51.615, habían sido destinadas a la industria y a formar parte del servicio de guardia 36.630, habían sido detenidas por el "SMERSH" 11.566, y habían sido dadas de baja por causas diversas, incluyendo a los que fueron enviados a los hospitales del Comisariado del Pueblo de Defensa y a los fallecidos, 5.347"8..



Dado que el Informe ofrece más detalles que V.Nekrásov, vamos a analizar estos últimos. Tal y como se ha dicho, el destino de los ex-prisioneros de guerra que habían pasado la investigación hasta el 1 de octubre de 1944, se distribuye de la siguiente manera:




Ya que en el documento citado anteriormente se especifica el número de oficiales para la mayor parte de categorías, podemos calcular por un lado los datos de soldados y suboficiales, y por otro los de los oficiales:




? = no se especifica el rango, aparece el total en las ultima y penúltima columnas.

Así pues, entre los soldados y suboficiales pasó con éxito la investigación más del 95% (19 de cada 20 personas) de los ex-prisioneros de guerra. La situación es algo diferente en el caso de los oficiales. De ellos fueron arrestados menos del 3%, pero desde el verano de 1943 y hasta el otoño de 1944 una parte significativa de los mismos fue enviada como soldados rasos y suboficiales a los batallones de asalto. Esto es muy fácil de comprender y tiene su justificación: la responsabilidad de un oficial es mucho más grande que la de un simple soldado.



Además, debemos recordar que los oficiales que fueron enviados a los batallones de castigo y purgaron su culpa fueron restituidos a su rango con las condecoraciones anteriormente obtenidas. Por ejemplo, el 1 º y 2 º batallones de asalto, formados el 25 de agosto de 1943, demostraron ser a lo largo de dos meses excelentes unidades de combate y fueron disueltas por orden del NKVD. Los soldados de estas unidades restituidos a su rango con todos los derechos, incluidos los oficiales, y luego fueron destinados a seguir combatiendo en las filas del Ejercito Rojo9.



En noviembre de 1944, el GKO (Comité Estatal de Defensa) emitió una resolución por la cual los prisioneros liberados y ciudadanos en edad militar hasta el final de la guerra fueron destinados hasta el final de la guerra directamente a las unidades de reserva, sin pasar por los campos especiales10. En esta situación se encontraron más de 83.000 oficiales. Después de pasar la investigación, 56.160 fueron dados de baja del Ejército, más de 10.000 se reintegraron en el Ejercito, a 1.567 les fue retirado el rango de oficial resultando degradados a soldados rasos, y 15.241 fueron degradados a las clases de tropa y suboficiales11.



Resumiendo, después de familiarizarnos con los documentos, una parte de los cuales fue publicada por los propios antiestalinistas, el mito sobre la trágica suerte de prisioneros de guerra soviéticos liberados estalla como una pompa de jabón. En realidad, hasta el final mismo de la guerra, la gran mayoría (más del 90%) de los militares soviéticos liberados del cautiverio alemán, tras pasar las necesarias investigaciones en los campos especiales del NKVD, fueron devueltos a filas o fueron enviados a trabajar en la industria. Un número pequeño (aproximadamente el 4%) resultó arrestado y más o menos esa misma cantidad fue enviada a los batallones de castigo.



Después de la guerra comenzó la liberación masiva de los prisioneros de guerra soviéticos y civiles secuestrados por los alemanes para ser empleados como trabajadores forzados en Alemania y otros países. De acuerdo con la Directiva dela Stavka № 11086 de 11 de mayo de 1945, para recibir a los ciudadanos soviéticos repatriados que fueron liberados por las fuerzas aliadas, el Comisariado de Defensa organizó 100 campos. Además, fueron puestos en funcionamiento 46 puntos de reunión para acoger a los ciudadanos soviéticos liberados por el Ejercito Rojo12.



El 22 de mayo 1945, el GKO emitió una resolución en la que, siguiendo la iniciativa de LP Beria, se fijaba un plazo de 10 días para el registro y verificación de los repatriados, tras lo cual los civiles debían ser enviados a su lugar de residencia habitual, mientras que los militares eran destinados a las unidades de reserva13. Sin embargo, debido a la afluencia masiva de repatriados, el plazo de 10 días resultó ser insuficiente, por lo que se incrementó a uno o dos meses14.



Los resultados definitivos de la verificación de los prisioneros de guerra soviéticos y civiles que fueron liberados después de la guerra son los siguientes: el 1 de marzo de 1946 se había repatriado a 4.199.488 ciudadanos soviéticos (2.660.013 prisioneros civiles y 1.539.475 prisioneros de guerra), de los que 1.846.802 procedían de las zonas de emplazamiento de las tropas soviéticas en el extranjero y 2.352.686, de las zonas ocupadas por las tropas anglo-americanos y de otros países 15.

Resultados de la inspección y filtración de los repatriados (a fecha de 1 de marzo de 1946) 16.




Como podemos observar en la tabla superior, de los prisioneros que fueron liberados después de la guerra, sólo fueron represaliados el 14,69%. Por regla general, se trata de los vlasovistas y otros colaboradores de los nazis. Siguiendo las instrucciones que habían recibido los jefes de los organismos de la investigación, entre los repatriados tenían que ser arrestados y juzgados los siguientes:

- El personal dirigente y de mando de la policía, de la “Guardia Popular”, de la "Milicia Popular", del "Ejército de Liberación de Rusia", de las legiones nacionales y otras organizaciones similares;


- Los policías rasos y miembros ordinarios de las organizaciones mencionadas anteriormente que habían participado en expediciones de castigo, o aquellos que mostraron un celo especial en el desempeño de sus funciones;


- Los ex militares del Ejército Rojo que se pasaron voluntariamente al bando enemigo;

- Alcaldes, altos funcionarios fascistas, miembros de la Gestapo y de otros organismos de castigo e inteligencia alemanes;

- alcaldes rurales que fueron cómplices activos de los ocupantes. 17.


¿Cuál fue el destino de estos "luchadores por la libertad" que cayeron en manos del NKVD? A la mayoría de ellos se les anunció que merecían el castigo más severo, pero habida cuenta de la victoria soviética sobre Alemania, el gobierno soviético se mostró clemente al liberarlos de la responsabilidad penal que implicaba la traición a la Patria y que se limitó a enviarlos a poblados especiales por un período de 6 años.



Tal manifestación de humanitarismo con los colaboracionistas nazis fue una gran sorpresa. He aquí un episodio característico: el 6 de noviembre de 1944 llegaron a Murmansk dos barcos británicos que llevaban a bordo a 9.907 ex militares soviéticos que habían luchado en las filas del ejército alemán contra las fuerzas anglo-estadounidenses y que habían sido hechos prisioneros por estos últimos. En virtud del artículo 193 del Código Penal de la RSFSR, por cambiarse de bando y formar parte de las tropas enemigas en tiempos de guerra el castigo sólo podía ser uno: la pena de muerte y la confiscación de todos los bienes del culpable. Así pues, muchos de aquellos "pasajeros" esperaban ser fusilados de inmediato, en el puerto mismo de Murmansk. Sin embargo, los portavoces oficiales del gobierno soviético les anunciaron que el gobierno soviético les perdonaba y que no sólo no iban a ser fusilados, sino que quedaban exentos de ser procesados por la vía penal bajo la acusación de traición a la Patria. Durante más de un año estas personas fueron investigadas en los campos especiales del NKVD y más tarde fueron enviadas a un poblado especial por un período de 6 años. En 1952 la mayoría fueron liberados; y es mas, en sus expedientes no fueron registrados sus antecedentes penales, mientras que el tiempo que pasaron en residencia especial les fue acreditado como antigüedad laboral.



En total, durante los años 1946-1947, a los poblados especiales fueron enviados 148.079 vlasovistas y otros colaboracionistas con el ocupante. A 1 de enero de1953, en los poblados especiales quedaban 56.746 vlasovistas; 93.446 habían sido puestos en libertad en 1951-1952 tras cumplir su plazo de condena 19.



En cuanto a los colaboracionistas con el ocupante que mancharon su dignidad con delitos específicos, fueron enviados a los campos del GULAG, haciendo una digna compañía a elementos como Solzhenitsyn.



Nos falta añadir unas palabras sobre los ex prisioneros de guerra soviéticos que fueron destinados a batallones de trabajo. Muchos investigadores y escritores poco rigurosos los incluyen en las listas de represaliados. Pero esto no es así en absoluto.



En 1945, muchos militares se retiraron del Ejército Rojo porque estaban sujetos a una orden de desmovilización que se aplicaba en función de las edades. También se permitió que regresasen a sus casas a los ex prisioneros (soldados y suboficiales) que encajaban en esta categoría de edades. Es obvio y justo que los restantes prisioneros de guerra, cuyos compañeros continuaban sirviendo en el Ejército, fuesen devueltos a filas. Sin embargo, la guerra había terminado, y ahora el país necesitaba trabajadores y no soldados. Por lo tanto, de conformidad con la Resolución del GKO de 18 de agosto de 1945, algunos de ellos pasaron a formar parte de batallones de obreros 20.



Según la directiva del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de la URSS de 12 de julio de 1946, estos batallones, equivalentes a los batallones de construcción que existen hoy en día en Rusia, fueron disueltos21; su personal recibió el status de "personal transferido como trabajadores fijos en la industria." De acuerdo con el Decreto del Consejo de Ministros de la URSS de 30 de septiembre de 1946, se les aplicó plenamente las leyes vigentes de la legislación laboral soviética, así como todos los derechos y privilegios de los que gozaban los trabajadores y empleados de las respectivas empresas productivas y de construcción 22. Estos ex prisioneros mantuvieron la condición de ciudadanos de la URSS de pleno derecho, con la única excepción de que no podían abandonar su puesto de trabajo, asignado por el estado.



En los años 1946-1948 fueron desmovilizados del Ejército Rojo militares de una serie de edades. Correlativamente, sus compañeros que habían sido destinados anteriormente a batallones de trabajo, también fueron autorizados a regresar a aquellas ciudades donde residían antes de la guerra 23.



Resumamos: como hemos visto, de los presos que fueron liberados durante la guerra, fueron represaliados menos del 10%; de los que fueron liberados después de la guerra fueron represaliados menos del 15%, con un importante factor a tener en cuenta: la mayoría de los últimos "represaliados" merecían ser represaliados por completo. También hubo víctimas inocentes, pero esta fue la excepción a la regla, no la regla en si.

Para concluir hemos de decir algunas palabras sobre el aspecto moral de la cuestión. En términos generales, la rendición voluntaria es un acto vergonzoso, independientemente de si es punible en el Código Penal o no. Y por lo tanto, considerar héroes a nuestros ex prisioneros de guerra significaría burlarse de los soldados y oficiales soviéticos que prefirieron morir antes que rendirse.


Fuentes:

1. Walter Friedrich Schellenberg. Memorias / Traducción del alemán M. “Prometey”. 1991, p. .215.

2. TsJIDK (Centro de Conservación de las Colecciones Documentales Históricas), F.1/p. Op.23a. D.2. L.27.

3. V.N. Zemskov. GULAG (aspecto histórico-social) // Investigación sociológica. 1991, №7, p. 4.

4. A.Kokurin, N. Petrov. NKVD-NKGB-Smersh: estructura, funciones, personal. Articulo cuarto (1944-1945) // Svobodnaya Mysl. 1997, №9, p. 96.

5. A.V. Mezhenko. Los prisioneros volviendo a formar filas. // Revista histórico-militar. 1997, №5, p. 32.

TsJIDK (Centro de Conservación de las Colecciones Documentales Históricas), F.1/p. Op.23a. D.3. L.44.

7. V.N. Zemskov. GULAG (aspecto histórico-social) // Investigación sociológica. 1991, №7, pp. 4-5.

8. V.F. Nekrasov. “Trece comisarios de acero”. M.: “Versty”. 1995, p. 231.

9. A.V. Mezhenko. Los prisioneros volviendo a formar filas. // Revista histórico-militar. 1997, №5, p. 33.

10. Ibidem.

11. A.A. Shabaev. Perdidas de los oficiales en el Ejercito Rojo durante la GranGuerra Patriótica // Archivo histórico-militar. 1998, №3, p. 180.

12. GARF (Archivo Estatal de la Federación Rusa). F.9408. Op.1. D.15. L.6-8.

13. GARF (Archivo Estatal de la Federación Rusa). F.9408. Op.1. D.1. L. 40.

14. TsAMO (Archivo Central del Ministerio de Defensa), F.3. Op.11556. D.18. L.142.

15. GARF (Archivo Estatal de la Federación Rusa). F.9526. Op.4a. D.1. L.62, 223-226.

16. GARF (Archivo Estatal de la Federación Rusa). F.9526. Op.3. D.53. L.175; Op.4a. D.1. L.62, 70, 223.

17. GARF (Archivo Estatal de la Federación Rusa). F.9408. Op.1. D.1. L.31-34.

18. V.N. Zemskov. Repatriación de los ciudadanos soviéticos y su posterior destino // Investigación sociológica. 1995. №5, p. 6.

19. V.N. Zemskov. Presos, colonos especiales, Exiliados expulsados, exiliados y expulsados. (Aspecto estadístico-geográfico) // Historia de la URSS, 1991, №5, pp. 155 y 164.

20. V.N. Zemskov. Repatriación de los ciudadanos soviéticos y su posterior destino // Investigación sociológica. 1995. №6, p. 10.

21. GARF (Archivo Estatal de la Federación Rusa). F.9526. Op.7. D.44. L.251.

22. GARF (Archivo Estatal de la Federación Rusa). F.5446. Op.52. D.6723. L.34.

20. V.N. Zemskov. Repatriación de los ciudadanos soviéticos y su posterior destino // Investigación sociológica. 1995. №6, p. 10.
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