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Victor Lustig:rey de los estafadores

Victor Lustig:
Rey de los estafadores del
siglo veinte.






Estafadores los hay y los habrá, ya se sabe. Desde el humilde timador que quiere venderle un numero de loteria premiado, hasta aquel industrioso que se las ingenia para inventar un nuevo tipo de maquina para hacer dinero (legal,) los vivos siempre intentará vivir del tonto, porque esa es la historia de la humanidad.

Pero estafadores como Victor Lustig, el cual poseia mas de 45 aliases, dominaba cinco idiomas diferentes, fué arrestado mas de cincuenta veces solamente en los Estados Unidos - ya ni contemos en Europa- y se hacía pasar por hombre de la nobleza cuando le era conveniente hacerlo, sería difiicil el siquiera imaginarlo. Y Dios nos libre que decida convertirnos en una de sus victimas, puesto que escapar a la garras de este manipulador genial era casi imposible. Muy pocos lo lograron. Lustig podía, y estafó, a gente mucho mas inteligente que Ud. y yo.

Victor Lustig nació en 1890 en Czechoslovakia. Cuando tenía 19 años, un hombre enojado porque Victor parecia estar cortejando a su novia, le cortó la cara de un navajazo. Esta cicatriz le recorreria la cara desde la base del ojo izquierdo hasta el lóbulo de la oreja.
Desde muy joven, Victor demostró gran talento para el poker, el billar y el bridge. A esto se dedicó un tiempo, timando a sus conocidos de vez en cuando. Pero como jugador, Lustig decidió que para robar dinero, lo mejor era robarle a los que tenian de ello en abundancia y de ese modo decidió hacer su felina presencia frecuente en los cruises que paseaban a los miembros de la Europa bonita por el Atlantico. Fue alli que Victor se inició en la escuela de pillos por uno de sus maestros, Nicky Arntein, otro embaucador internacional y seductor de artistas famosas, el cual lo graduó con excelentes notas y augurios de éxito en su carrera de delincuente.


Pero la primera guerra mundial hizo el que los viajes transatlanticos tuviesen que ser suspendidos, especialmente luego del incidente del Lusitania, barco que fué hundido por torpedos de un submarino alemán. La interrupción de los viajes transatlánticos fue inconveniente para Lustig, el cual ya se habia habituado a separar a los ricos pasajeros del barco de sus dineritos, de modo que decidió ir a probar suerte a los Estados Unidos justo cuando los llamados "años locos" se iniciaban.

Durante los años de la Ley Seca, la venta y el consumo de bebidas alcohólicas estaban prohibidos en los Estados Unidos, y el Mercado de Valores no paraba de crecer. Todo el mundo se estaba enriqueciendo y, ley o no ley, todo el mundo tomaba y se emborrachaba con gran felicidad. Para Mister Lustig, tenía que haber una manera de participar en tanto jolgorio. Con ese proyecto en mente Victor Lustig arriva a Los Estados Unidos Estafa numero uno: La triste historia del "conde"venido a menos.

En 1922 Lustig llegó a Missouri anunciando que tenia interes en comprar una granja que el banco habia reposeido por falta de pago. Nadie quería esta propiedad, y el banco no sabia qué hacer para sacársela de encima. Asi llega el "Conde Victor Lustig" un dia, y relata a los banqueros una triste historia de cómo su familia en Austria habia perdido todas sus posesiones durante la guerra, destruyendo asi su apacible vida de noble sangre azul, y por esa razon se habia visto obligado a emigrar a America con la intencion de comenzar de nuevo.

Y este caballero de noble estirpe y tan linajuda alcurnia había decidido que, para reconstruir su vida nada mejor que ponerse a trabajar en el campo! De alguna manera fantastica, los banqueros se tragaron el cuento...

Asi las cosas, Victor les ofrece acciones Liberty por el valor de $22,000, y los banqueros las aceptan alegremente puesto que la acciones eran legitimas. Luego, Victor les solicitó que le adelantasen $10,000 para poder tener algun capital con el cual comenzar a trabajar la granja. Se estableció el interes de pago (altísimo y que le convería al banco, ya se sabe...) y los banqueros le prestaron ese dinero. Los banqueros estaban tan contentos con la posibilidad de sacarse de encima la granja, que no se dieron cuenta que en la transacción el vivillo les cambió los sobres con los documentos, y de esa manera se llevó las acciones y el efectivo junto con él. Lustig, así, desaparece de la escena temporariamente.


Los banqueros enojadísimos contrataron un detective privado para rastrearlo. Eso no podía quedar así. Pero Lustig, extrañamente, no hizo ningun esfuerzo por escapar. Es mas, el detective lo encontró esperándolo con toda tranquilidad en un hotel de la ciudad de Nueva York.
Sospechoso!
Durante el largo viaje en tren a Missouri con el detective que lo traía agarrado del cuello, Lustig de alguna manera se las ingenio para convencer a sus captores de que si presentaban cargos en su contra, ellos perderian mas que él, puesto que al descubrirse la estafa, muchos inversores comenzarian a desconfiar de la solidez administrativa de la institución en donde habían depositado sus dineros, y simplemente retirarian los fondos apresuradamente, causando pánico, y el banco terminaría por arruinarse. De modo que mejor lo dejaban ir en ese mismo instante, y si no era mucha molestia, seria ideal que lo compensaran con $1,000 a causa de los inconvenientes que el arresto le habia producido en su vida personal. De algun modo increíble, Lustig no solo convence a los banqueros de que lo dejen ir, sino tambien de que lo compensen por haberlos estafado!



Estafa numero dos: rumbo al Canada. Un "heroe" modesto y noble.


Mientras estaba en Montreal el "conde" decide enfocar su atencion en un tal Linus Merton, banquero de Vermont. Por medio de una treta tan gastada como ingeniosa, Lustig se gana la amistad de Mister Merton: Lustig le paga a un carterista para que le robe la billetera al banquero, y a los pocos días se aparece a la puertas de la casa de éste con el contenido intacto de la billetera y con la intencion de devolversela a su dueño. Heroico proceder! Así comienza a ganarse la confianza del senor Merton, el cual se encuentra deleitado de hacer amistad con tan fino personaje.

Luego de un tiempo, el "conde" comparte con el banquero un secreto cuyo valor es inimaginable. Primero, le relata de su apacible vida de noble europeo en Vienna, la guerra, etc. Luego, le confiesa que su primo Emil, (otro "noble...") trabajaba en un lugar en donde se transmitian los nombres de los caballos que ganan en las carreras en otros estados. Esta informacion era valiosísima, puesto que su primo sabia con antelacion cuáles caballos habian ganado y cuáles habian perdido. Sabiendo esto de antemano, no habia manera posible de apostar equivocadamente. Todo era cuestion de apostar unos minutos antes de que la ventanilla cerrara, y por supuesto, por una módica suma, el primo Emil les daría esta informacion a ellos antes de darselas a la ventanilla.
Y asi fue. Merton ganó una serie de apuestas un par de veces, y cuando mas ganaba, mas apostaba. Hasta que un buen dia el "primo" Emil sale con la historia de que iba a renunciar a su trabajo porque él y su mujer tenian que mudarse de inmediato. Apresuradamente, Merton decide apostar en grande antes que otra persona tomase el lugar de Emil, y, por supuesto, pierde la apuesta. Victor Ludig se marcha con $30,000 del banquero, y a Lustig y a su "primo" la atónita victima nunca mas volvió a ver. Estafa numero tres: Se vende torre Eifflel. Como nueva. Un solo dueño.





En mayo de 1925 Lustig viaja a Paris con un secuaz llamado Dapper Dan Collins. Mientras se encontraba leyendo el periodico una apacible tarde, Lustig alcanzó a notar un pequeno reporte en el cual se decia que la torre Eiffel necesitaba reparaciones muy extensas. En efecto, el costo de las reparaciones era tan prohibitivo, que se especulaba que el gobierno ya estaba pensando si no seria mas conveniente el desmantelarla antes que el gastar dinero en repararla. Total, para que servia esa torre, de cualquier manera?

"Idea!"dijo don Victor.

Aqui habia que tomar cartas en este asunto, y Victor Lustig decidio que el era el hombre adecuado para ello. Primero, falsificó papeles que lo identificaban como Director General del Ministere De Postes et Telegraphes del gobierno francés. Despues envio sendas misivas de apariencia oficial a los dueños de industrias metalurgicas mas importantes de Francia citándolos a una conferencia privada en la suite de un hotel distinguido en Paris.
Las misivas estaban compuestas de una manera deliberadamente vagas
para picar la curiosidad de las potenciales victimas y solo se mencionaba
que el proposito de la reunion era para discutir la probabilidad de un contrato con el gobierno.

Asi llega el dia en que los pomposos industriales, muy intrigados en enterarse respecto del misterioso asunto, se reunen con nuestro pillo de turno. Luego de entretenerlos un poco y hacer un perfil mental de la vulnerabilidad psicológica de cada uno, Ludig les anuncia la verdadera naturaleza de la pequeña conferencia. El gobierno estaba planeando el desmantelar la torre Eiffel y los materiales serian vendidos al mejor postor.
Si, por cuanto la torre, erigida en 1889 nunca habia sido construida con la intencion de ser permanente, el gobierno habia decidido que era necesario sacarla de alli porque solamente estaba ocupando lugar sin comerla ni beberla. Por supuesto, Ludig apuntó que esta decision era muy controversial, puesto que por alguna razon inexplicable, habia todavia muchos ciudadanos franceses que se encontraban encariñados con ella, y si supiesen del plan de desmantelamiento, podrian producirle problemas al gobierno. Era necesario pues, guardar la mas estricta confidencialidad.
Cuatro dias despues, los industriales sometieron su oferta para comprar la torre. Pero a Lustig no le importaba cuál oferta era la mas grande. A él lo que le importaba era cual de los industriales era el mas "estafable." La afortunada victima fue un señor llamado Andre Poisson. Lustig llama a Poisson y le anuncia la feliz noticia: su empresa habia ganado la licitación. Pero habia un pequeno inconveniente, sin embargo. El "conde" le pasa a relatar a Poisson de las enormes privaciones que un servidor del gobierno frances sufre a causa de las limitaciones en su pauperrimo salario, y a pesar del salario bajo, el gobierno frances exige a sus trabajadores el vestirse de manera que refleje mas de lo que son, etc. Poisson se dio cuenta de que Lustig estaba a la busqueda de una coima puesto que de lo contrario la licitacion se le iba a ir de las manos. Inmediatamente busca en su bolsillo y le ofrece un fajo de dinero, el cual Lustig acepta compungidamente.

Y luego le acepta la oferta de la compra de la torre.

Despues de este glorioso hecho, Dapper y Ludig salen corriendo hacia Viena con la recompensa de sus esfuerzos. Alli se la pasan viviendo la vida de mujeres, juergas, y champagne a costillas del dinero de Poisson. Ni siquiera intentan esconderse, pero todos los dias Lustig revisa los periodicos para ver si Poisson ha ido a la policia con el cuento de la estafa. Pero tal como Lustig lo habia calculado, Poisson nunca lo denuncia puesto que estaba demasiado avergonzado de haber caido en una trampa tan burda. Habiendo concluido que el crimen iria impune, Lustig decide ir a Paris de nuevo, cita a cinco industriales diferentes... y vende la torre Eiffel otra vez!!! Pero esta vez la suerte no lo acompañó, puesto que aunque alcanzó a concretar el negocio, su victima fue a la policia y el hecho alcanzo proporciones épicas en la prensa francesa de esos días. Lustig huye a los Estados Unidos.

Estafas número cuatro y cinco: la maquinita de hacer dinero.

Aunque Lustig no es el originador de esta idea, fue uno de los que la perfeccionó. Esta es la llamada" estafa de la caja rumana." Lustig se agencio una caja de apariencia impresionante que poseia una ranura en cada extremo y botones varios y brillantes por sobre su superficie.
En 1926 Lustig se enfoco en un industrialista llamado Herman Loller. Loller habia hecho una fortuna con sus transmisiones para automobiles, pero ultimamente los negocion no andaban bien y estaba buscando una manera de revitalizar su industria nuevamente. Asi fue como Loller inocentemente cae en la trampa que Ludig le prepara.
El "conde" se agencia su amistad contandole de su pasado noble en Bohemia, su apacible vida de caballero de sangre azul, la guerra, su familia, sus posesiones en Europa que ya no poseia, etc. Luego pasa a informarle que él, habiendo pasado por urgencias economicas similares, habia encontrado una manera infalible de ganar dinero sin arriesgar nada. Se trataba de una maquina de duplicar dinero. Perfectamente legal, tambien, y consecuentemente todos los bancos la aceptaban sin problema alguno.
Para demostrarlo Ludig inserto un billete de cien dolares en una de las ranuras, y luego le informo a su victima que para que el nuevo billete se formara, debia esperar seis horas en el cual el billete se impaparia con quimicos especiales que harian la reproduccion posible. Y asi fue que, seis horas despues, los dos retornan a la maquina, Lustig manipula una manija, aprieta varios botones, y..... voila! Por el otro lado de la caja se asoma otro billete de cien dolares, calentito y mas nuevo que el que Ludig habia puesto. Los dos salen corriendo hacia el banco, en el cual el cajero determina que, en efecto, el billete es perfectamente legitimo.
Por supuesto que era real. Si habia sido colocado en la caja por Ludig previamente! Y hasta el numero de serie coincidía puesto que habia sido alterado por el mismo con ese fin.
Loller le paga a Ludig $25,000 puesto que en todo el mundo no habia ninguna maquina como esa. Era unica. En moneda actual eso seria mas o menos $240,000. Despues Ludig se desapareceria de la ciudad con el botín, sabiendo que tenia seis horas de ventaja a su favor. Sin embargo, Ludig tuvo mucho mas tiempo que ese, puesto que cuando Loller no pudo imprimir ningun billete la primera vez que lo intento, supuso que la razon era que lo estaba haciendo mal, de modo que por semanas enteras lo siguio intentando hasta que se dio cuenta de la maquinita rumana no era mas que una estafa.
En Oklahoma Ludig fue arrestado por fraude, aunque este caso no tenia nada que ver con lo de la caja rumana. Mientras estaba preso, se las ingenio para convencer al Sheriff del condado que probara su maquinita mágica. Ludig se la ofrecia por la modica suma de $10,000, y la condición de que lo dejara libre. El sheriff simplemente inventaria una historia y diria que Ludig se habia escapado. Y como el sheriff tambien poseia el cargo de tesorero del condado, recabar $10,000 para pagar la maquina no seria dificil.
Ocho meses despues, el sheriff, habiéndolo rastreado por todo los Estados Unidos, agarra a Lustig en Chicago y le pone el cañón de su revólver en la boca. Lustig, con mucha sangre fria, le explica que la caja funcionaba perfectamente bien, pero que el Sheriff no la habia estado usando apropiadamente. Lustig le devuelve los $10,000 al Sheriff, el cual posteriormente es arrestado por falsificacion de billetes y sentenciado
a una prision federal.Todo tiene un fin.

En 1934 el Servicio Secreto de los Estados Unidos creó un escuadrón especializado en capturar a quienquiera que fuese que estuviera inundando al país con billetes falsos.
Las primeras sospechas recayeron en un señor llamado William Watts. Willimas Watts había sido farmacista en sus épocas decentes, pero luego comenzó a falsificar etiquetas de whisky para luego derivar en falsificación de dinero. Pero el gobierno americano, habiendo identificado a Watts como el sospechoso mayor, no tenía ni idea de dónde localizarlo. Sabían, sin embargo, que este caballero poseía un contacto seguro: el "conde" Victor Lustig.
Luego de mucho buscar, Lustig fué arrestado y se confirmó que Watts, en efecto, era responsable por los moldes metálicos para falsificar dinero. A pesar de ello, Lustig negaba que tuviese que ver en el asunto. Sin embargo, Lustig tenía consigo un llave maestra que habría una caja de depósito en Times Square. En esa caja, los agentes encuentran un conjunto de placas y $51,000 en billetes falsos. Con esta evidencia Lustig fué inmediatamente puesto a disposición del juez y alojado en la Federal House od Detention Center en la ciudad de Nueva York.

Casi inmediatamente, el aluvión de billetes falsos que había asolado a la nación previamente, comenzó a atenuarse hasta desaparecer casi por completo. La policía había por fin atrapado al "conde..." Pero ni esto duró mucho: Lustig logró escapar de sus captores antes del dia de su juicio, lo cual es bastante extraordinario ya que el lugar en donde estaba preso era considerado "a prueba de fugas."

Lustig, con calculada frialdad, les demostró cuán equivocados estaban.

Su escape fué bastante ingenioso, como todas las salidas Lustigianas. En su primer día en la prisión, Lustig se dió cuenta que cuando les traían las sábanas a los prisioneros, los guardias simplemente preguntaban cuántas camas estaban ocupadas y en base a eso decidían cuántas sábanas dejar. Pero cuando venían a recoger las sábanas sucias, no se preocupaban por contar cuantas sábanas los prisioneros devolvían! Idea! Unas semanas antes de su escape, Lustig simplemente agregó una cama extra a las ya ocupadas y de este modo acumuló nueve sábanas que bien le servirían para su propósito. Durante la noche, cuando otros prisioneros escuchaban la radio, Lustig arrancaba pedazos de sábanas, y creaba una cuerda rudimentaria.
Como parte de la rutina diaria, los prisioneros eran llevados al techo de la prision a hacer ejercicios durante la tarde. En el día de su fuga, Lustig fingió no sentirse bien y se quedó en la cama. Cuando se encontraba seguro de que nadie lo veía, marchó por el hall hasta el sanitario y con una tenaza que consiguió de algún modo subrepticio, cortó la cortina de acero que impedía el acceso de salida. Luego, procedió a amarrar su liana de sábanas, y se deslizó hacia afuera de la prisión desapareciendo en la ciudad.





Victor Lustig fué recapturado veintisiete días mas tarde en la ciudad de Pittsburgh, Pennsylvania. El 5 de diciembre de 1935 fue enjuiciado por sus crímenes. El testigo principal en el juicio fue el recientemente capturado William Watts, el cual confesó cada detalle de su negocio de falsificación de billetes. Lustig simplemente se confesó culpable y fué sentenciado a veinte años de prisión con cinco más adicionales a causa de su fuga. Victor Lustig cumpliría su sentencia en la afamada prisión de máxima segurida llamada Alcatraz, en la en que iría a conocer a malandras tales como Machine Gun Kelly, y Al Capone, entre otros. Se dice que Lustig produjo una muy pofunda impresión el Al Capone, el cual, curiosamente, también tenía la cara tajeada por un asunto de faldas.

El nueve de marzo de 1947, Victor Ludig, el "conde," contrae neumonía y muere treinta y seis horas mas tarde a los cincuenta y siete años de edad. En su certificado de defunción, en la casilla donde se requiere determinar cuál había sido la profesión del individuo, se lee: "vendedor..." foro.elaleph.com/viewtopic.php?t=10950 -


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