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Votar con Objetividad

Tradicionalismo

Antes se le llamaba Partido “Tradicional” al Partido Nacional y al Partido Colorado, porque los votantes de estos partidos eran bisnietos de, nietos de, hijos de, votantes Blancos o Colorados.
Actualmente hay votantes del Frente Amplio que votan porque son nietos de o hijos de votantes del Frente.
O sea que el FA perfectamente puede ser llamado hoy en día un Partido “Tradicional” ya que sus votantes lo hacen por tradición, muchas veces sin objetividad.

Partidismo o militancia ciega

Hay gente que “pertenece” a un partido político y hace lo que se llama militancia partidaria, o sea, trabaja en pro del partido, ya sea de forma honoraria o remunerada (antes eran más los honorarios…hoy en día son casi todos pagos)
Ocupan locales (clubs políticos), pintan carteles, organizan reuniones, reparten volantes, reparten listas, llevan gente a votar, difunden temas de “su” partido, acompañan a los candidatos, asisten a los actos, etc.
En su mayoría estos podrían ser los votantes con más objetividad, pero no es tan así, ya que su entusiasmo nubla la razón lo que le impide ver la realidad detrás del partido o del candidato, la pertenencia y el haberse dado a conocer públicamente como militante del partido, no los deja ver más allá del horizonte que tienen marcado.
Esta tendría que ser una especie en extinción.

Hincha futbolero

Es el tipo que siente la camiseta del partido político como si fuera la del cuadro de sus amores.
Por ende es incondicional al mismo y es capaz de seguir hinchando por él en la buenas y en la malas.
O sea que aunque en su partido exista gente netamente cuestionable o aunque su partido se halla mandado macana tras macana y no ofrezca ninguna mejora a futuro, el hincha futbolero seguirá votando sin la más mínima objetividad, es más, vota sin conocimiento alguno de plan de gobierno, estrategias, proyectos, etc.
Simplemente vota al partido, revolea banderas, pone banderitas en el auto, en los balcones, sale a la calle a hacer caravana, etc.
Se imaginan que la tarea de hacer que estos tipos voten bien es titánica, cómo hacés para cambiar a un hincha fanático de Peñarol en hincha de Nacional, y viceversa ?

Votar con el bolsillo

Estos son unos cuantos, yo diría que la gran mayoría.
Es innegable que todos bregamos por el bienestar económico, incluso por encima de cualquier otro bienestar.
En el 2002 cuando la gente se iba en manadas para otros países porque acá costaba mucho sobrevivir, el voto estaba cantado y era con el bolsillo, había que cambiar y buscar salir del pozo, al menos poder aguantarnos acá sin morirnos de hambre.
La buena noticia es que ya salimos de ese momento, por ahí gracias al voto por el bolsillo que muchos hicieron y se animaron al cambio.
La otra buena noticia, ya no tenemos que votar más con el bolsillo, al menos no como en aquella época.
Ahora tenemos que votar con la cabeza, con inteligencia, con objetividad, sin dejar de pensar en el bolsillo, pero con miras a futuro, sobre todo al de nuestros hijos.
Ojo, gracias totales a los que nos sacaron del pozo, hay que tener memoria.

Miedo al cambio

El ser humano es reacio a los cambios, salvo algunos superdotados de mente muy abierta, el resto somos más propensos a seguir con lo que conocemos y nos sentimos cómodos.
Por ahí, por miedo al cambio preferimos quedarnos con lo que conocemos en vez de aventurarnos en algo diferente.
El votante con miedo al cambio piensa de esta manera y lo que es peor se deja llevar por lo que digan los demás y en esto de escuchar opiniones y darle bola más bien a las contrarias al cambio, se ata aún más y no se afilia a ningún cambio por prometedor que sea.
Lo peor es que aunque se le intente abrir los ojos mostrándole las cosas que otros con pensamiento objetivo ven, estos tipos no ven nada, también por aquello de que no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Es una lástima pero se quedan en la comodidad de lo que conocen (o piensan conocer) y no dan ni un paso al costado, posibilidad de cambio con esta gente...ninguna.

Voto por marketing

El marketing electoral es como el de cualquier otro producto, se trata de ofrecer al votante de la manera más atractiva, los candidatos y sus propuestas.
Se muestra según convenga o no a referentes de antaño, se decoran actitudes de los candidatos, se hace un buen jingle pegadizo y con cierto mensaje subliminal.
Se maquillan personajes, se cuidan actitudes, se muestra todo lo que conviene mostrar y se oculta todo lo que conviene ocultar.
Se propone, se promete, se habla lo justo para no aburrir, hay muchos abrazos, incluso con los de la competencia, se muestran niños, adultos mayores, jóvenes, mascotas, etc.
Se sale en cuanto medio de prensa exista, se difunde, se publica, se promueve.
Se usan las redes sociales, y todo lo que tenga llegada al votante.
Todo esto para pescar a los que votan al mas marquetinero (carentes de toda objetividad)
A estos productos marquetineros si los raspás un poquito se les cae la pintura.
Suelen no tener una base sólida o son el mismo lobo disfrazado de cordero y están rodeados de voraces carroñeros.
Ojo a no confundirnos que a esta jugada la hacen la mayoría de los partidos y más aún los dos que van a definir al futuro presidente.

Voto juvenil o sin experiencia

Ojo que puede ser positivo y no tanto este voto.
Acá entran todos los pibes que votan por primera o segunda vez, más bien primera.
Normalmente son jóvenes renegados de la política partidaria, no digo de la política en sí porque política es un término más amplio, hablo solo de la partidaria, por ende la que nos interesa en términos de elecciones nacionales.
Como vienen medio sin darle bola a los partidos políticos y su fauna, a estos pibes no saben ni les interesa saber quien es quien, es más, muchos de ellos ni siquiera llegan con la credencial al día para poder votar
Algunos pagan la multa con tal de no viajar al interior porque es más barato pagar la multa que un pasaje de ida y vuelta, sobre todo los que tienen que votar al norte del río negro, por poner un ejemplo.
Están en otra etapa de sus vidas, no tienen hijos (la mayoría) no están casados, no han formado una familia y las prioridades son otras, por ahí lo más importante sea su carrera en el caso de que estén estudiando, en el caso de que estén trabajando cambia un poco la cosa y si son “NINI”, menos bola aún dan a la cosa, a no ser que se arrimen a la militancia paga de algún partido que les de un mes de sueldo, haciendo poca cosa.
Por la poca experiencia y por el momento de sus vidas, se diría que no distinguen entre un gobierno que hace o deja de hacer o entre uno que promete y otro que mantiene todo como está.
Por su juventud no conocen el pasado de los candidatos y no le tienen miedo al futuro, viven el hoy.
Es un voto tipo cañita voladora pero sin la caña, puede salir para cualquier lado.
Salvo los contados con los dedos de las manos que están fuertemente vinculados a algún partido y son fieles militantes y posiblemente piensen en meterse en política algún día...contados con los dedos de las manos y creo que me sobran dedos...esos son peligrosos según la opción que hayan tomado claro está.

Voto foraneo

Es el voto de los que vienen de otro país.
Acá se da la eterna discusión de si alguien que no vive acá, puede venir a votar o no, porque no viven en carne propia la realidad del país, puede ser si, no se.
Creo que lo ideal es que voten los que viven acá o al menos tengan parientes y voten por el bienestar de ellos.
Es complicado definir si este voto es objetivo o no.
El tema es que son unos cuantos y te pueden llegar a definir una elección.
Sería bárbaro que esta gente se concientizara y se metiera bien en tema sobre lo que se está viviendo en el paisito y sobre lo que hacen o dejan de hacer los que gobiernan y quieren volver a gobernar.
También sería bueno que le echaran un vistazo a las propuestas de los que quieren empezar a gobernar.
De última ellos no son los que se van a tener que fumar 5 años de tal o cual gobierno, a lo sumo si la cosa acá mejora mucho y se pueden volver, volverán, los que quieran, claro está.

Voto desconforme y voto castigo

Los desconformes son una raza complicada y dificilmente se los pueda contentar, son de naturaleza desconforme y gane quien gane seguramente no estarán de acuerdo. Suelen votar siempre anulado o en blanco, sobre todo para poder jactarse de que ellos no fueron quienes votaron a tal o cual candidato.
Los que hacen un voto castigo son peores porque aún sabiendo que hacen daño, votan al contrario “castigando” al que le tienen rabia.
Ambos votantes son carentes de toda objetividad y no aportan nada.

Voto objetivo y con consciencia

Supe estar en varios de los grupos que menciono antes, a pesar de mis pocos 41 años, me identifico con varios de los votantes antes mencionados, salvo con los que no están en el país.
Hoy en día tengo las cosas más claras y me animo a decir que soy mucho más objetivo y consciente de lo que implica votar a alguien.
Tengo dos hijos a los cuales les quiero heredar un país mejor que el que tengo hoy, entiendo que los que votamos tenemos el poder de elegir a nuestros gobernantes, y pobre del que no se de cuenta que el país prospera o se hunde según quien lo gobierne, por ahí te jode alguna crisis regional o global, pero un país bien gobernado con políticas que defiendan a su gente y con perspectiva de futuro, es bastante menos vulnerable que un país saqueado, manoseado y usado para que se enriquezcan unos pocos, ni que hablar de un país que se estanca y no va ni para atrás ni para adelante con gente en el gobierno que sin tener maldad, es carente de ideas y piensa que estamos bien, como estamos.
El que vota con objetividad no se casa con nadie, hoy te vota a uno y mañana vota a otro, hoy te ponemos al frente y si no marchás, no te votamos más, y vamos por otro que proponga cambios y nos haga vivir mejor y más aún, proponga un futuro mejor para nuestros hijos.
Dos periodos de gobierno son más que suficiente para saber si servís o no, o si te quedaste sin ideas, o si no cumpliste lo que prometiste, o si se te llenó la casa de ratas y no las supiste hechar.
Somos pocos, lo reconozco y me da pena, pero estoy convencido que el día que aprendamos a votar con objetividad tendremos un mejor país en todo sentido, educación, salud, seguridad, economía, etc.

Fermín Barboza
C.I. 3.598.219-0
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