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Guía de supervivencia de Dying Light



1 No dejes de correr. Y cuanto más alto, mejor

Techland hizo un trabajo encomiable añadiendo las opciones de parkour al juego. Si bien es cierto que durante el día los zombis no tienen por qué darte mucha guerra, cuanto más te alejes de ellos mejor. De hecho, puedes incluso correr entre una multitud de zombies siempre y cuando no pases tan cerca de ellos como para que te agarren; pero siendo tan ágil, ¿para qué correr riesgos? Eso por no comentar que eso de correr sin parar es divertidísimo...

Aprovéchate de las alturas. La mejor forma de salir del alcance de un grupo de zombies es subirte a algo, ya sea un bus, un edificio o un simple poste de teléfonos. Sólo los zombies Virales pueden trepar (además de correr), así que es una buena forma de separarlos del grupo y encargarte de ellos de uno en uno. Eso sí: el truco quizá no funcione tan bien de noche (hay enemigos capaces de hacer daño de área, por lo que la altura no te salvará)... ¡y cuidado con dónde aterrizas, que Dying Light tiene daño de caída! Si estás en un punto muy alto, busca cubos de basura o algo por el estilo para amortiguar el golpe.

2. Explora. No dejes un solo rincón sin rebuscar

Como buen survival los recursos son escasos. Por todo el gigantesco mapa de la ficticia ciudad de Harran encontrarás cientos de cajas, armarios, baúles, cajas fuertes (que tendrás que abrir a base de ganzúas) y un largo etcétera para buscar suministros de todos los tipos. Recomendamos especialmente las furgonetas policiales, aunque son difíciles de abrir. Usa tu "sentido de supervivencia" para destacar todos los objetos que puedas coger en la zona en la que estás y asegurarte de que no te dejas nada atrás.

No sólo te centres en aquellos que parezcan “útiles” en ese momento: quizá haya algo que, aunque aún no lo sepas, te sirva para fabricar objetos de interés. Y en última instancia casi cualquier cosa que encuentres, por inservible que te pueda parecer, te puede generar unos dólares extra al al venderla en las tiendas. Cuando encuentres un vendedor compra todos los recursos de crafteo que puedas, aunque pienses que en ese momento no te hacen falta: cuando los necesites lo que seguro no tendrás es un vendedor cerca... y visita a los intendentes siempre que pases cerca de uno: ¡te ofrecerán algunos recursos gratis!




3. Hazte con las zonas seguras en cuanto te sea posible

Aunque creas que durante el día puedes hacerte cargo de los zombis sin mayores problemas, al caer la noche la cosa cambia considerablemente. En esos momentos desearás estar cerca de una zona segura, así que siempre que tengas ocasión de ello, no dudes en liberarlas y hacerte con ellas; y si tienes que realizar una misión más o menos peligrosa en la ciudad, no lo hagas sin liberar antes la zona segura más cercana. Créeme, lo agradecerás llegado el momento.

Para liberar una zona segura lo primero que tienes que hacer es acabar con todos los infectados en el área, así que obviamente es preferible que sólo lo intentes de día. Una vez hayas acabado con los zombies, atento al minimapa: te aparecerán uno o dos iconos blancos que te indicarán la acción que necesitas para asegurar la zona. Puede que sea restaurar la energía, sellar una puerta... Una vez hayas realizado esa acción la zona segura ya estará disponible para to.

4. Sé sigiloso. El silencio es tu aliado

El ruido atrae a los zombies, y la cosa puede ponerse muy peliaguda incluso de día si de repente tienes un pequeño ejército de muertos vivientes rodeándote. Por eso has de ser rápido y sigiloso. Cuanto menos llames la intención, mejor que mejor... salvo que quieras atraer la atención de los zombies por alguna razón, ¡como dirigirlos hacia una trampa!

Tenlo muy en cuenta a la hora de elegir las armas. Tal vez estés deseando tener entre tus manos ese flamante M16… pero recuerda que cada disparo atraerá a más y más zombies, así que elegir armas de fuego (una vez estén disponibles) no siempre será la mejor opción. Siempre que sea posible es mejor utilizar armas cuerpo a cuerpo o armas cortas que algunas más "contundentes", pero que llamarán la atención de todos los zombies de la zona.

5. No hay misión demasiado pequeña

Como buen sandbox, Dying Light te ofrece la posibilidad de realizar decenas de misiones. Hazlas. Por pequeñas que te puedan parecer siempre te reportarán algún beneficio, por no hablar de lo mucho que mejorarán tu reputación. Además, a nivel jugable lograrças aumentar la duración del título considerablemente, eso por no comentar que muchas de esas misiones están estrechamente relacionas con la historia principal del juego… Ahí lo dejo.

Además, si fracasas en alguna misión difícil o crees que se te puede hacer muy cuesta arriba, la mejor forma de prepararte es realizar unas cuantas de menor calado. Así podrás obtener recursos para mejorar tu equipo y afrontar las misiones duras con mayor seguridad de éxito. Eso sin contar que, curiosamente, algunas de las misiones secundarias están muy bien escritas y son muy emocionantes, así que merece la pena sumergirse en ellas.

Y otro consejo útil sobre misiones secundarias: para evitarte estar yendo y viniendo con paseos innecesarios, no es mala idea aceptar unas cuantas de golpe y cumplir con todos los objetivos que vayas encontrando en la misma zona. El juego permite avanzar en las misiones en paralelo.

6. Mucho cuidado con la noche

Aunque en parte ya lo hemos comentado antes, lo volvemos a recalcar: de noche Dying Light se convierte en otro juego totalmente diferente, con zombis mucho más agresivos y letales. Realizar las misiones durante la noche te compensará con más y mejores premios, pero más te vale tener un considerable cargamento de pañales cerca… El punto número tres cobra vital importancia: aprenderás a la fuerza, te lo aseguro, la importancia de tener siempre cerca una zona segura liberada.

Si las misiones difíciles se te hacen demasiado cuesta arriba de noche, siempre puedes darle un puntito de sal extra a las más sencillas realizándolas de noche. Es una buena forma de hacerlas más desafiantes y, de paso, de aumentar el premio que obtienes por ellas, que de otro modo podría quedársete pequeño. Incluso el simple hecho de pasearte por la ciudad de noche huyendo de los zombies es una excelente forma de mejorar tus habilidades de agilidad mucho más rápido, y si sobrevives a una noche entera en el exterior tus habilidades de supervivencia recibirán una importante mejora.

Por cierto, recuerda que el ciclo día-noche de Dying Light es dinámico, lo que quiere decir que se hará de noche quieras o no... Estate atento a los avisos del juego, vigila la hora y si vas a salir de misión de día hazte una agenda realista para llevar a cabo todas la tareas necesarias y estar en zona segura antes de que caiga el sol.

7. Esto es un survival. No te flipes

Tu agilidad en el juego y la cierta “facilidad” de acabar con los zombis durante el día te pueden hacer creer que para ti no existe peligro alguno. Nada más lejos de la realidad: como intentes ir de “Rambo” por el juego te aseguro que lo único que conseguirás es acabar muerto más pronto que tarde. Sé cauteloso y piensa las cosas dos veces antes de actuar.

Recuerda que cada vez que mueres pierdes algo de experiencia; apenas lo notarás si sólo caes una vez, pero si te atrancas y te matan varias veces seguidas puedes llegar a perder un nivel de experiencia. Eso sí: de noche, aunque morir es más fácil, el castigo es menor... así que igual hasta te merece la pena correr el riesgo de vez en cuando.



8. Cuantos más mejor

SI obligatoriamente necesitas despejar una zona infestada de zombis, a menudo lo mejor es que los amontones. Puedes llamar su atención de distintas formas (con petardos u otras formas de hacer ruido, por ejemplo) para que se junten. Después, elementos como el cóctel Molotov son herramientas maravillosas para acabar con varios caminantes a la vez. ¡Pero ojo: no todos los zombis sucumbirán a las llamas! Ten cuidado y no des la espalda antes de estar seguro de que has acabado con todos.

Hay varias formas de acabar con un grupo de zombies muy rápido aprovechándote del entorno, como las trampas de pinchos: basta irlos pateando para que mueran automáticamente nada más caer en la trampa. Oh, y si te encuentras con zombies solitarios, hay una buena forma de acabar con ellos y llevarte la experiencia sin gastar mucho tu arma: patea sus piernas hasta tirarlo al suelo y luego machácale la cabeza. Con un grupo grande muy junto puede ser peligroso, pero si no son muchos y están separados puedes ir acabando con ellos de uno en uno.

9. Tómate tu tiempo para diseñar, mejorar y reparar las armas

Hay cientos de variaciones distintas de las armas cuerpo a cuerpo que puedes crear mediante el sistema de crafteo. Aparte de los tipos de armas en sí (tuberías, herramientas, palos, maderas...) podrás mejorar dichas armas con elementos que las harán más duraderas, más efectivas o sencillamente mucho más letales. Sigue atento a VADEJUEGOS: en los próximos días te ofreceremos una guía de crafteo para ayudarte a desentrañar el complejo sistema de fabricación de objetos del juego. Elije muy bien que armas quieres portar contigo para que se ajusten lo mejor posible a tu estilo de juego, y sobre todo procura mejorarlas con cabeza. No uses mejoras sin ton ni son si no vas a sacarle un gran rendimiento ni mejores un arma que esté en mal estado: recuerda que su uso es limitado. Es preferible esperar a que un arma en mal estado se termine de romper para reutilizar sus piezas.

Además, si puedes no repares un arma hasta que el juego no te indique que está rota y necesita reparación: todas las armas tienen un límite de veces que pueden ser reparadas, así que mejor apurar al máximo para que te duren lo más posible. No se trata de que te arriesgues a quedarte sin arma en medio de un combate, pero ten en cuenta que si tienes un arma favorita muy bien modificada sólo hay una forma de recuperarla cuando hayas agotado las reparaciones: realizar una misión de escolta de supervivientes (aparecen en el mapa como un icono de escudo azul).. A veces la recompensa es recuperar reparaciones de tu arma.

10. A veces, los zombis no son tu peor enemigo. Estate siempre vigilante

No sólo de zombis vive Dying Light. En diferentes fases del juego te toparás con bandas callejeras, mercenarios y otros “simpáticos” tipos que te harán la vida imposible. Su condición humana los convierte, por regla general, en enemigos mucho más letales que los propios zombis; algunos de ellos son auténticos desafíos a la hora de derrotarlos. Estate atento y no corras riesgos innecesarios.



11. Gana experiencia en todas las habilidades

Aunque adaptes tu forma de ganar habilidades en función de tu estilo de juego, es preferible que no privilegies un tipo de habilidades frente a las demás. Trata de progresar en los tres árboles (Superviviente, Agilidad y Potencia): cuando las cosas se ponen feas las necesitarás todas, así que mejor no especializarte demasiado a cambio de quedarte atrás en las demás.

Hay habilidades de cada árbol que son especialmente útiles. Te recomendamos que en Superviviente obtengas cuanto antes Mochilero (y su mejora), Camuflaje, Dedos hábiles, Manitas y Gancho; en Agilidad, Regeneración de Salud, Salto Veloz, Caída Ligera, Huida (y su mejora) y Tic Tac. Finalmente, en Potencia te recomendamos Patada Aturdidora, Pisotón, Conservar Armas y todos los niveles de Robustez que puedas.

12. Utiliza el app de Dying Light para smartphones y tablets

La companion app de Dying Light te permite reclutar exploradores y enviarlos a recolectar recursos que luego podrás entregar a tu personaje en el juego. De este modo podrás, por ejemplo, obtener kits de primeros auxilios sin tener que comprarlos ni buscar componentes; aunque seguirás necesitando explorar y saquear, pasarás más tiempo jugando y menos buscando justo la pieza que te falta pra tal o cual crafteo.