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Los 100 mejores videojuegos de PS2 [Parte 11]

90. Soul Calibur II


Soul Calibur estaba en un pedestal gracias al gran trabajo de Namco con la primera entrega, considerada una de las mejores iteraciones del género de lucha de la historia. Ese título para arcade y también Dreamcast recibiría años después una secuela directa: Soul Calibur II. Las mejoras eran evidentes en muchos aspectos: técnicamente la nueva entrega era mucho más vistosa y pulida; además, se añadían muchos personajes nuevos y también escenarios. La lucha con armas volvía con fuerza, y Soul Calibur II es el último de la franquicia que ha conseguido un consenso tan elevado en crítica y público sin llegar, eso sí, a las cotas de la primera parte. La versión de Playstation 2 tenía además el atractivo de un personaje exclusivo como Heiachi, invitado directo de Tekken, una saga que siempre estaba ligada a Sony en esos años. Posteriormente saldría la tercera entrega exclusiva para Playstation 2, pero como juego de lucha marcó mucho más la segunda entrega gracias a su gran variedad de modalidades, destacando el variado, personalizable y largo Maestro de Espadas.
91. Need for Speed: Underground


La historia ha demostrado que cuando algo no funciona, cuando con el paso de los años se estanca, solo tiene una manera de seguir adelante: evolucionando, mutando, cambiando. Quizás es lo que en su día (2003) pensó Electronic Arts cuando lanzó Need for Speed: Underground. El título, diseñado por EA Black Box, presentó una ciudad nocturna como escenario de carreras, se cargó las persecuciones con la policía tan queridas por los fans de la serie y apostó por una jugabilidad rápida, directa y centrada en el desarrollo de los vehículos, con modos de juego atractivos como Sprint. Con una veintena de vehículos compuesta por bólidos como el Toyota Supra, el Nissan Skyline, el Honda Civic o el Dodge Neon, Need for Speed: Underground se ganó el respeto de los jugadores y hasta el beneplácito para una secuela.
92. The Getaway


Cada vez que se produce un salto generacional, tanto las first parties como las third parties están obligadas a producir nuevas licencias. Estas nuevas propiedades intelectuales suelen expandirse con varias entregas y, con suerte, se mantienen vivas en el siguiente salto generacional. A pesar de que The Getaway no consiguió el impulso suficiente –su tercera parte se canceló entre polémicas en PS3–, en la época de Playstation 2 nos dejó con dos videojuegos espectaculares que brindaban una portentosa y fotorrealista recreación del Londres contemporáneo. Team SOHO, estudio dependiente de la casa de Playstation con Brendan McNamara a la cabeza (más tarde se encargó de L.A. Noire junto a Rockstar Games) diseñó una excelente experiencia cinematográfica capaz de transformar la crudeza del cine policiaco en videojuego. Torturas, corrupción, asesinatos, conducción y disparos se dieron cita en este título de gángsters donde sus protagonistas, Mark Hammond y Frank Carter, rendían pleitesía a los clásicos del celuloide con un excelso doblaje al castellano.
93. God of War

Los dioses del Olimpo me han abandonado... ya no queda esperanza”. Aquí comienza todo, con un Kratos arrojándose al vacío y una frase que con el paso de los años se mostraría profética aunque en un sentido algo distinto. Una de las grandes sagas de Sony comenzó con un juego que se quitaba los guantes para impactar al jugador desde los primeros pasos del juego. Tras acabar con unos cuantos enemigos del montón en alta mar y familiarizarse con los contundentes ataques del protagonista, a primeras de cambio nos encontramos con un combate contra una colosal serpiente de mar capaz de destrozar barcos enteros, a lo que el espartano responde con una serie de brutales golpes que van poniendo contra las cuerdas a la mítica criatura. Con una combinación de habilidad en tiempo real del jugador y algunos QTE “marca de la casa” de la serie, se quedaban fijadas algunas señas de identidad de la serie: gran espectacularidad audiovisual y gusto por enfrentar a Kratos contra seres más grandes de lo que la pantalla podía mostrar. Más adelante descubríamos que la serie ofrecía otras grandes virtudes como la espectacularidad de sus escenarios, un buen diseño de puzles y una historia que, particularmente en la primera parte, conseguía emocionarnos pese a la brutalidad generalizada del juego. Un gran título para comenzar una gran saga.
94. Ridge Racer V


En este repaso nostálgico a grandes títulos de PlayStation 2 no podía faltar aquel que inauguró su catálogo. Sellado en su lomo como el juego número 50000, Ridge Racer V se convirtió en el primero del sistema y el primero que muchos probamos al coger elDualshock 2 por primera vez, algo que a posteriori Namco convertiría en tradición para inaugurar consolas tanto de sobremesa como portátiles de Sony, Microsoft o Nintendo. RRV contenía siete pistas, 21 coches, cinco modos de juego –el escondido The Duel era una de sus mejores bazas- y una BSO que oscilaba entre estilos nuevos y viejos de la saga como el Breakbeat, hip-hop, scratching, rock vocal, drum 'n' bass, techno, house, garage y hard techno que escuchábamos en la frecuencia in-game Ridge City FM 76.5 MHz viendo a la nueva modelo, Ai Fukami, que no terminó de caer tan bien y fue sustituida por la icónica Reiko Nagase. En su momento espectacular a nivel visual -ahora todo un festival de aliasing y jaggies constantes- llantas de los coches, nubes, árboles,  destellos del sol al encararlo, chispas de los tubos de escape, reflejos de las luces en el chasis al competir en circuitos nocturnos o la estabilidad de los fondos daban buena fe de ello. El espíritu puramente de viejo arcade de la serie sobrevuela una jugabilidad deudora de entregas anteriores en la que la IA de los pilotos enemigos nos regalaba instantes como frenadas en seco de nuestros rivales y demás lindezas que teníamos que aprender a esquivar y a anticipar. Un gran título para descubrir un sistema único como fue PS2 al que solo su apartado técnico le robó mejores puntuaciones, por más que el recuerdo del portentoso Ridge Racer Type 4 siguiera presente.
95. Tekken 5


Como exclusiva de consolas PlayStation desde sus inicios, la franquicia Tekken fue también una de las licencias más importantes que PS2 enarboló para aplastar a sus rivales hasta acabar obteniendo una amplia y cómoda mayoría absoluta en ventas a lo largo de toda la generación de los 128 bits. Tekken Tag Tournament no gustó demasiado al ser en el fondo una actualización del Tekken 3 de PS1, y Tekken 4 no agradó a los aficionados más acérrimos a la franquicia a pesar de contar con un buen ramillete de novedades en su haber. Así, finalmente fue Tekken 5 el título de lucha de referencia de PS2 gracias a su habilidad a la hora de condensar los aciertos de entregas precedentes en un único juego, al tiempo que se eliminaba todo lo que había hecho a la saga dar bandazos en años precedentes. En esencia, Tekken 5 es un juego muy continuista ya que, tras el fiasco de Tekken 4, Namco llegó a la conclusión de que lo mejor era dejarse de innovaciones para centrarse en pulir jugabilidad y sistema de combate. Aun así, permanecer completamente fiel al legado de una obra maestra como fue Tekken 3 no puede ser malo, y desde luego Tekken 5 se beneficia visiblemente de ello. Dotado de un entretenido hilo narrativo (como suele ser habitual en la franquicia), una IA enemiga competente y desafiante, modos de juego para aburrir y un apartado gráfico de quitarse el sombrero, Tekken 5 es la mejor opción con la que PS2 cuenta a la hora de disfrutar de un buen título de lucha versus tridimensional.  
96. Fire Pro Wrestling Returns


Sin lugar a dudas, el mejor juego de lucha libre que se ha podido disfrutar en PS2. La saga Fire Pro es una vieja conocida para los puestos en juegos clásicos japoneses y es la gran decana de su género desde los tiempos de los 8 bits. De vez en cuando contamos con la fortuna de ver uno por estos lares y en este caso particular los usuarios se llevaron una auténtica joya. Pese a que no cuenta con gráficos 3D ni fuegos artificiales, sus sprites están repletos de carisma, con una excelente animación, una variedad incontable de modelos en base a un potente editor y la mayor variedad de llaves, estilos, golpes y tretas que puedas encontrar en cualquier juego de estas características. Eso sí, tiene una larga curva de dificultad y requiere algo de paciencia, no es como otros juegos más obvios en los que a primeras de cambio ya estás realizando súplex como un campeón. Pero la recompensa al final del ascenso merece la pena.
97. Rygar: The Legendary Adventure


En 2002, 3 años antes de que Kratos la liara parda en el primer God of War, ya era posible disfrutar en PS2 de un excelente hack and slash que hundía profundamente sus raices en la mitología grecorromana. Rygar: The Legendary Adventure, una suerte de secuela o actualización de un gran clásico de 1986, ya ponía sobre la mesa muchas de las virtudes con las que años más tarde se daría a conocer el Fantasma de Esparta. Con unos hermosos escenarios que da gusto admirar (los diseñadores gráficos viajaron a la República Helénica para capturar in situ el ambiente y el legado arquitectónico de la Antigua Grecia), un ágil sistema de combate (al que Kratos debe mucho tanto en su arsenal como en su estilo de lucha) y un buen ramillete de seres mitológicos a los que hacer frente, este Rygar: The Legendary Adventure es una auténtica gozada de juego digna de ser tenida en cuenta como uno de los mejores títulos que atesoró PS2 a lo largo de su dilatada trayectoria. Años después vio la luz una conversión destinada a Wii, pero el sistema de control de la consola de Nintendo hace que la experiencia jugable se resienta notablemente, por lo que la versión original sigue siendo sin duda la mejor.
98. Medal of Honor Frontline


Está claro que ahora el reino del FPS bélico es propiedad de Call of Duty. Pero antes no era así. A finales de la 5ª generación y principios de la 6ª, fue EA y su Medal of Honor los que conquistaban al usuario y a la crítica más exigente con verdaderas maravillas basadas en la 2ª Guerra Mundial. Y, después de dos títulos de referencia en los 32 Bit de PSX, la saga saltó a los 128 de PS2 –además de GameCube y Xbox- con una entrega que nos situó en pleno conflicto europeo, cuando Estados Unidos se metió en la debacle Nazi. Frontline comenzaba no con un prólogo destacado, sino directamente con una de las consideradas mejores misiones de introducción de la Historia del sector, cogiéndonos del cuello y tirándonos en la playa de Omaha en pleno Día D, en la mejor representación virtual del Desembarco de Normandía, y siguiendo por territorios como Holanda, con la fallida y costosa Operación Market Garden. Revisitado en formato HD como extra en PS3 del reboot de la serie que se produjo en 2010, aquellos que se acerquen ahora sonreirán ante sus texturas en comparación con el fotorrealismo buscado hoy en día. Pero, y aunque mantiene ese toque guiado con Scripts para buscar el realismo fílmico que antaño era más difícil de lograr, Medal of Honor: Frontline sigue siendo una experiencia que los amantes de los FPS bélicos deberían probar, ni que sea para descubrir lo que era matar un batallón nazi con apenas munición y sin ese añadido jugable llamado Salud Regenerativa, sino mediante botiquines de vida que en no pocas veces se terminaban junto a las balas en el momento más preciso. .
99. TOCA Race Driver 3


Aunque la evolución de la tercera parte de TOCA fue discreta con respecto a su antecesor, el resultado fue redondo y la suma de toda la experiencia de Codemasters, así que no hay duda de que es el más representativo de una gran saga. La tercera parte sumó un poco en el apartado gráfico y el modelado de vehículos, pero lo principal fue el incremento de modos de juego y la mayor variedad de los vehículos, introduciendo divertidas novedades como los Karts. Tenía por supuesto sus rarezas, como la gran diferencia de dificultad entre modos de dificultad, pero no cabe duda de que un señor juego de carreras dentro de un mercado en el que resultaba bastante complicado sobresalir dada la cantidad y variedad de la oferta.
100. Dragon Ball Z: Budokai 3 



Tras varios intentos fallidos de obtener un gran juego de Bola de Dragón, la saga Budokai apareció de la nada para demostrar que las cosas, con ganas, podían hacerse bien. El primero no fue un gran juego, tenía varios errores fácilmente solucionables y una plantilla de jugadores algo limitada. Por suerte se solucionaron en las entregas posteriores, hasta llegar a cristalizar completamente en Budokai 3: decenas de personajes del manga/anime, escenarios bien recreados y numerosas técnicas conocidas convertidas en movimientos a utilizar, amén de un sistema de combate bastante más profundo de lo que podría parecer, hacían de esta tercera entrega de la saga una de las mejores jamás diseñadas sobreDragon Ball. Una pequeña joya que puede revisitarse en PS3/360 mediante el recopilatorio DBZ Budokai HD Collection.
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