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Los 100 mejores videojuegos de PS2 [Parte 2]

1. Onimusha Warlords

Una de las primeras franquicias que nació en PS2 y logró asentarse en la 128 bits. Mezclando el Sengoku Jidai del Japón feudal y reinterpretando ese periodo histórico con demonios, magia y un resurrecto Nobunaga Oda como antagonista, Capcom, gracias a la creatividad de Keiji Inafune y Jun Takeuchi, acuñó una serie de acción, combate, exploración y puzles que cuenta con ocho títulos y que es la sexta propiedad intelectual más importante de la compañía. Warlords supuso el punto de partida, con el samurai convertido en ronin Akechi Samanosuke como protagonista y su asalto a un castillo Inabayama poseído por los demonios Oni de Fortibras y Nobugana para salvar a la princesa Yuki de un sacrificio humano. Además de Samanosuke, interpretado por el actorTakeshi Kaneshiro -le vimos por aquí en La Casa de las Dagas Voladoras- también se toma control de la ninja Iga Kaede, que nos asiste durante la aventura. La combinación de folclore japonés y sistema de juego como un beat'em up rápido, de combos sencillos, armas exóticas y elementales -Raizan, Enyuu y Shippuu- y los jefes finales, catapultaron al éxito a Onimusha. Incluso forzando a la competencia a pedir a Capcom una edición especial con contenido ampliado, Genma Onimusha.
2. ICO

Dicen que el arte en el caso de los videojuegos no existe. Que una pieza interactiva que nosotros controlamos no puede crear sentimiento. ICO, la opera prima del irrepetibleTeam Ico con Fumito Ueda a la cabeza es la respuesta a los que piensan de esta manera. Una respuesta en forma del más hermoso relato de princesitas pálidas como la nieve, pero más poderosas que la Naturaleza; de héroes desterrados y encarcelados por ser diferentes sin querer, con más pureza de espíritu que sus acusadores; de malas malísimas de cuento de los hermanos Grimm; de enemigos que jamás vemos más que en forma de oscuridad; de castillos retorcidos que parecen no tener fin sala tras sala. ICO, secuela espiritual de Shadow of the Colossus, y una absoluta, verdadera e irredenta obra maestra de la sencillez y el minimalismo, sigue una década después desafiándonos constantemente en un recorrido de plataformas y puzles constantes que forman parte de un puzle gigantesco, luciendo mejor que nunca en HD en un recopilatorio imprescindible. Arte, sentimiento y poseía en movimiento cuyo único pecado es ser tan breve como los relatos que nos contaban antes de dormir.
3. Shadow of The Colossus

Un título único, donde confluyeron elementos difícilmente repetibles bajo la dirección de un artista con talento y sensibilidad. Fumito Ueda forzó a PS2 hasta el borde de sus posibilidades técnicas para plasmar su particular fábula; la historia de un jinete errante y triste que cabalga hasta un antiguo templo para encomendarse a un antiguo dios. Su plegaria; devolver a la vida a una joven recién muerta. El precio a pagar; acabar con la vida de 16 colosos, 16 formidable titanes que vagan libres por un mundo vacío y desierto. A lomos del corcel Agro y con el destello de su espada como guía, el jugador deberá encontrar y abordar a las monstruosas criaturas para darles muerte. Las habrá terrestres, anfibias, voladora, sombrías, ígneas, arenosas, escurridizas, arcanas y hasta maléficas. Unas vidas por otra. Todo en una vorágine dicotómica que se espesa y ensucia, como las ropas de Wander, con el terrible conflicto moral que subyace en la cadena de decisiones en las que Ueda nos sume, al ritmo de la épica banda sonora de Ko Otani. Hasta un clímax imborrable digno de la Obra Maestra que Shadow of the Colossus es.
4. Metal Gear Solid 3: Snake Eater

Uno de los mejores videojuegos de la historia. El espionaje táctico de Hideo Kojima volvió a cosechar aplausos de crítica y emoción de usuarios con la historia de cómo el soldado Jack y su Virtuous Mission terminaron forjándole como el legendario Big Boss, padre genético de Solid Snake. Gran trasfondo político, en 1964 tras la crisis de los misiles cubanos con las tensiones posteriores entre EEUU y URSS, Kruschev y Kennedy, las operaciones de espionaje y contraespionaje, amor hacia otras personas y hacia la patria misma, y la producción del primer Metal Gear como detonante del conflicto. Los grandes entornos exteriores, la supervivencia, el camuflaje, el CQC y el resto de grandes avances jugables que Snake Eater aportó, quedan olvidados con el debut de The Boss, instructora de Jack y una auténtica patriota, uno de los personajes de videojuego que verdaderamente puede hacer al jugador soltar una lágrima, con ese imborrable combate final entre flores blancas con el título de Boss en juego. Magistral. La Unidad Cobra logra rivalizar en carisma y enfrentamientos con los jefes finales del Metal Gear Solid de PSX, especialmente el duelo de francotiradores con The End, y el Coronel Volgin, despiadado, termina por explicar el porqué del parche de Jack. El epílogo es digno de las mejores películas de James Bond, con la acción repuntando y amores traicionados por lealtades inquebrantables. Imperdible e imprescindible.
5. Grand Theft Auto: San Andreas


Grand Theft Auto III fue la revolución; Grand Theft Auto: Vice City se convirtió en la confirmación; y el juego que nos ocupa, el único, genial e irrepetible Grand Theft Auto: San Andreas, se convirtió en el listón del género sandbox; un listón colocado a una altura tal que ni siquiera la mismísima Rockstar North ha sido aún capaz de volver a alcanzar. Resumir las virtudes de San Andreas en un único párrafo es una tarea imposible; demonios, incluso con diez largas páginas a nuestra disposición aún estaríamos rascando la superficie de un videojuego de dimensiones ciclópeas, el más ambicioso GTA lanzado hasta la fecha. En la piel de Carl Johnson, un antiguo pandillero que regresa a Los Santos (la Los Ángeles del universo GTA), su ciudad natal, tras enterarse del fallecimiento de su madre, nos daremos cuenta de que nos encontramos ante la filosofía GTA elevada a la enésima potencia. A partir de ahí tendremos que lidiar con policías corruptos, guerras entre bandas, oscuras conspiraciones y personajes de lealtad ambigua, al más puro estilo Rockstar. Conducción, disparos, exploración, tres grandes ciudades, otras tantas enormes zonas rurales, objetos secretos, una amplia gama de vehículos, novias, gimnasios, campos de tiro, cafés calentitos, algún que otro cameo… Todo ello salpicado a lo largo y ancho de una monumental área de juego cuya extensión ha dado incluso pie a generar sus propias leyendas urbanas (dejad de buscar al bigfoot y al asesino de Manhunt, que no están en el juego… ¿o tal vez sí?). En definitiva, el sandbox más largo y de mayores posibilidades que han visto los tiempos. Puede que Rockstar North logre al fin superar su propio listón con Grand Theft Auto V; pero hasta entonces, si solo puedes jugar a un GTA, que sea éste. Solo por conocer a The Truth, la experiencia ya merece la pena.
 6. Resident Evil 4

El gran bombazo de Capcom, un título que llamaba la atención solo por el nombre. Después de muchos años con entregas exitosas y convincentes, la franquicia ResidentEvil, precursora de los survival horror en consolas, llegaba a una cuarta entrega que lo iba a cambiar absolutamente todo. Lo primero que cambió fue el escenario: Capcom con Mikami a la cabeza firmaron un acuerdo de exclusividad con Nintendo, en un movimiento de la compañía japonesa brillante que le permitía gozar del remake de Resident Evil y de Resident Evil: Zero como las antesalas a Resident Evil 4. Pero el poder de Playstation y su penetración en el mercado era enorme, y un título como el nuevo Resident Evil no podía ausentarse de la consola de Sony.  En 2005 llegó y se convirtió en uno de los mejores juegos de Playstation 2, aunque a nivel técnico no llegara a estar tan depurado como en la versión original. La trama de Leon y el giro a la acción convierten Resident Evil 4 en una obra imprescindible para comprender las mecánicas de los juegos de acción en tercera persona, ya que muchas se han heredado del título.
7. Kingdom Hearts

Una de las ideas más locas del sector dio lugar a uno de los mejores juegos de rol dePlayStation 2. ¿Mezclar los universos de Disney Final Fantasy? Sí, pero no. A través de un elenco de personajes creado para la ocasión y sazonado con héroes ya asentados como Squall o Cloud, acompañábamos a Sora en el rescate de sus amigos Riku y Kairi en un mundo azotado por las sombras y la oscuridad, utilizando como arma una Llave Espada para poner fin a los maléficos planes de varios villanos del mundo Disney. Excepcionalmente diseñado, con una historia que sabía capturar la magia inherente a las dos firmas citadas, fue Kingdom Hearts el último gran juego de Squaresoft, antes de fusionarse con Enix y dar luz a proyectos de mucha menos embergadura... con excepciones, claro. Obligatorio.
8. Final Fantasy XII

La despedida de la saga regular de Square Enix venía precidida por uno de los equipos de desarrollo con más talento y respeto que la productora japonesa podía aunar; los veteranos de Vagrant StoryYasumi MatsunoAkihiko YoshidaHiroshi Minagawa yDaisuke Watanabe acompañados por Nobuo Uematsu y la herencia del mundo de Ivalice donde discurrieron los Final Fantasy Tactics y Ashley Riot. FFXII aportó un sistema de combate en tiempo real, tremendamente dinámico, y los Gambits, acciones predefinidas para programar en nuestros compañeros para tener siempre la sensación de formar parte de un grupo en el que escogíamos un personaje principal y el resto se controlaba de esta forma pseudo-automática. La historia de Vaan y sus aliados contra el Imperio de Arcadia, con sus fantásticas localizaciones, paisajes, construcciones y mazmorras, los fascinantes y poderosos jueces que por fin tomaban un papel más directo, y el papel de las invocaciones quedaron súbitamente interrumpidos a partir de la segunda mitad del título. Una grave enfermedad de Yasumi Matsuno motivó su retiro y relevo porAkitoshi Kawazu, de Christal Chronicle, que continuó la producción desde donde Matsuno había escrito. El resultado, un Final Fantasy irregular y lastrado por un incomprensible cambio de personaje en el tramo final y una última mazmorra tediosa. Pudo llegar a brillar más si el destino no hubiera sido caprichoso.
9. Zone of The Enders: The 2nd Runner


Paralelamente al desarrollo de Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty y Snake Eater entre el año 2000 y 2004 el equipo de Hideo Kojima trabajó en una serie de mechas que se ganó a los aficionados de todo el mundo más allá de los adeptos a este género tan específico y más prolífico en Japón y ambientes Otaku. Con el mismo Kojima como productor, Yoji Shingawa en los diseños mecánicos -Kazuma Kaneko de Shin Megami Tensei colaboró con dos aportaciones- y Shuyo Murata en la dirección, el equipo se provó versátil en un registro tan diferente, dando a luz a unos Orbital Frame inolvidables, comoJehuty Anubis. El secreto de su éxito: ritmo alto en las batallas, sencillez de manejo con recompensa inmediata, gran apartado técnico y unos personajes bien hilvanados, con secuencias anime incluidas, pilotando a unos mechas francamente espectaculares. The 2nd Runner mejoró el nivel del primer ZOE, pero la historia del segundo sigue inmediatamente después de los acontecimientos del primero. Kojima, incluyendo referencias a micro cerrado en una entrevista con esta revista, fue apuntando desde 2008 la posibilidad de retomar un tercer episodio de ZOE, algo que todo apunta está en pre-producción tras las noticias de mayo del pasado año.
10. Okami


El más brillante Zelda que no haya hecho Nintendo. Uno de los juegos más encantadores y a la vez épicos que hemos podido vivir en Playstation 2. Inaba, Kamiya y el grueso del equipo de Clover crearon una magna aventura utilizando como base algunos de los mitos más arraigados del folclore japonés. Se puede argumentar que era un juego demasiado largo y tampoco tenía esa brillantez en las mazmorras que tienen las mejores aventuras de Link, pero sus posibles defectos quedaban ocultos tras el fantástico estilo visual, uno de los mejores ejemplos de cel-shaded de PS2. A sus muchas virtudes hay que sumar lo entrañable de sus historias y personajes, así como una banda sonora para el recuerdo, una de las más destacadas de la pasada generación con algunos temas capaces de iluminar nuestro día. También para el recuerdo quedan algunos momentos como cuando Amaterasu “limpia” la corrupción de una zona y el triste escenario empieza a recuperar la vida y el color.
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