About Taringa!

Popular channels

Los 100 mejores videojuegos de PS2 [Parte 6]

41. Disgaea: Hour of Darkness

Otro de los regalos que esta pasada generación fue el ascenso del pequeño estudio japonés Nippon Ichi y su mayor éxito internacional: Disgaea. Planteado como un juego de estrategia por turnos, al estilo de los Final Fantasy Tactics o Tactics OgreDisgaeapronto se destaca por su gran sentido del humor y la parodia, con personajes divertidos y situaciones disparatadas en un mundo de demonios. Pero más allá de eso, lo realmente importante de Hour of Darkness en su concepto cuasi-ilimitado de profundizar en sus propias mecánicas. El juego está cargado de posibilidades para mejorar tus personajes hasta niveles imposibles, puedes entrar en cualquier objeto y mejorarlo participando en una “ascensión” de 100 niveles, mejorando estadísticas por cada nivel ganados, puedes “convencer” a un parlamento demoníaco a establecer leyes que te sean útiles como ampliar el número de objetos en venta o bajar los precios, puedes crear una gran variedad de criaturas equipadas con todo tipo de habilidades especiales, que además destacan por su gran espectacularidad y efectos pasados de rosca... Es un juego y una saga en donde “farmear” es innecesario pero que al final acabas haciéndolo con gusto para encontrar más secretos y enfrentarte a enemigos mucho más fuertes. Una gran saga que ha perdurado en nuestros días.
42. Dynasty Warriors 2


Formó parte de la primera hornada de lanzamientos de la consola, y fue uno de los más destacados en las semanas iniciales de vida de PS2 sobre todo por un par de razones. La primera: mostrar el potencial de PS2 al poner en pantalla algo que en la generación de los 32/64 bits no habría sido posible, como era una batalla campal y masiva gestionada en tiempo real, librada entre dos ejércitos que pululaban por escenarios de generosas dimensiones y libre exploración; la segunda: revitalizar y adaptar a los nuevos tiempos un género histórico como el beat ’em up, de capa caída desde que la mayoría de salones recreativos cerraran sus puertas unos años atrás. Con una historia basada en elRomance de los Tres Reinos, una de las obras literarias de culto provenientes del lejano oriente, Dynasty Warriors 2 nos permitía controlar a un poderoso general con el que nos abríamos paso entre centenares de soldados y tropas enemigas con el objetivo de unificar China bajo nuestra bandera. El juego sentó cátedra, resultó ser todo un éxito en Japón y dio pie a una macrosaga que se extiende hasta nuestros días. Gráficamente adolece de limitaciones evidentes (el potencial de PS2 aún estaba por explorar), y su mecánica puede resultar repetitiva para muchos, pero todos los que antaño disfrutaron de brawlers como Double Dragon o Final Fight vieron aquí un título indispensable al que echar decenas y decenas de horas de juego sin dejar de pasarlo en grande.
43. Valkyrie Profile 2: Silmeria

De entre los muchos juegos de rol que nos quedamos sin probar en España en la época de PSOne, uno de los mejores fue el maravilloso Valkyrie Profile, al menos hasta que fue relanzado en PSP allá por 2007. La que si pudimos disfrutar fue esta, su secuela, desarrollada por la experimentada tri-Ace para los circuitos de nuestra Bestia Negra. Exploración 2D con elementos de plataformas, movilidad en un solo plano y una dificultad creciente a medida que se progresaba para uno de los títulos de la compañía que con más injusticia pasaron desapercibidos en la consola. Si bien a nivel jugable no era convencional, su mecánica tras varios minutos quedaba perfectamente asumida y sólo quedaba, a partir de ahí, maravillarse con la construcción de su composición de planos mediante unos gráficos ideales para la historia que se quería contar, a lo que había que añadir unos inspirados combates en 3D y múltiples elementos roleros que completaban una experiencia fantástica.
44. Dragon Quest VIII: El Periplo del Rey Maldito

Con un largo proceso de desarrollo, al igual que el VII, la octava parte de la gran saga de rol japonesa llegó para gran disfrute de sus aficionados, esta vez con unos cada vez más importantes Level 5 desarrollando el motor en lugar de Heartbeat y ArtePiazza. El contar con un estudio con una base técnica mucho más sólida y madura contribuyó a crear unDragon Quest arrebatador, en el que por primera vez se veían a los personajes con sus proporciones reales y donde un estupendo uso del Cel-Shaded daba vida como nunca a las ilustraciones de Akira Toriyama. Por supuesto, el padre de Dragon Ball repetía en su posición de artista que mantiene desde el primer juego, junto al director Yuji Horii y el compositor Koichi Sugiyama, que son el alma de la saga. Bajo su batuta, la séptima parte se convirtió en una entrega mágica, que conseguía reproducir a la perfección esa sensación de viaje y gran aventura de manos de unos protagonistas que no dejaban indiferentes. Largo, épico, con un gran sistema de combate y además dotado de una excelente localización para un público europeo que nunca había tenido la oportunidad de disfrutar de la gran saga -los aficionados españoles pudieron disfrutarlo con textos en castellano, todo un acontecimiento para una generación de roleros forzados a las miradas melancólicas o a la importación-.
45. Virtua Fighter IV: Evolution

Generación tras generación, Virtua Fighter ha seguido manteniendo su status y aglutinando a sus fieles alrededor, a los que siempre consigue ofrecer una experiencia mejorada, un combate más ajustado, personajes interesantes o modos de juego capaces de mantenerse relevantes durante meses e incluso años. Evolution fue, nunca mejor dicho, la evolución de la cuarta parte de la saga, que acostumbra a asentarse con un juego por generación y a introducir numerosas mejoras de balance o personajes en recreativas que luego llega al formato doméstico -de hecho Evolution no es la revisión final, sino Final Tuned, que sólo apareció en recreativas-. Fiel a la saga que pertenece,VF4: Evolution ofrece su célebre complejidad, su gusto por combates pausados y por pensar bien cada paso ante un rival con numerosos recursos para contrarrestar. Con una curva de dificultad más elevada que la de otros juegos de lucha y unos combates muy satisfactorios por sensaciones y control, este parche introduciría además un modo llamadoTournament Quest, en donde viajábamos a diversas salas recreativas célebres en Japón a conseguir destacar y obtener objetos con los que personalizar nuestro personaje.
46. Tales of the Abyss

Como siempre, la trayectoria de Tales of fuera de occidente demostró ser errática fuera de las fronteras japonesas. Fiel a la tradición, Namco tampoco facilitó las cosas con su baile de plataformas entre Gamecube primero y PS2 después, con algunas entregas de portátiles para sazonar. Finalmente el peso de la evidencia dejó a la consola de Sony como la depositaria de la saga y nuevamente nos quedamos con las ganas de ver varias entregas como Tales of Rebirth fuera de Japón. Tales of the Abyss fue el último de su estirpe, un título especial creado por el equipo “principal” para celebrar el 10º Aniversario de la saga.  Abyss recoge todos los elementos de la decana saga rolera, empezando por un sistema de combate único y en semi tiempo real como es seña de identidad, introduce a una serie de personajes de muy distinta personalidad e ideales y los introduce en una gran historia repleta de actividades principales y secundarias. Es planteable que Abyss no llegue a la calidad de Symphonia en algunos aspectos, pero Abyss tiene también sus propias virtudes como una historia más sorprendente -y uno de los más elegantes diseños femeninos vistos en un JRPG: Tear.-
47. Shadow Hearts: Covenant

Una selección de PS2 no podría estar completa sin al menos un representante de una de las grandes tapadas de esta generación en cuanto a JRPG. La saga comenzó regular en Playstation con Koudelka, pero a partir de ahí dio el salto con Shadow Hearts y consiguió destacar con una banda sonora de lujo gracias a Mitsoda y por ofrecer un juego atípico tanto por mecánicas como por historia y personajes. El pequeño éxito permitió desarrollar la saga con este Covenant, ofreciendo uno de las historias más curiosas de todo el catálogo de PS2, acompañado por un elenco de personajes memorables. Con un gran sentido del humor mezclado y momentos hilarantes mezclados con partes más serias, así como un sistema de combate tremendamente original y con un gran ritmo, los argumentos sobran para dejarle un sitio en esta lista, pese a que no compitiera en ventas o atención con los JRPG más grandes.
48. Street Fighter Alpha Anthology


Antes de que Yoshinori Ono lograra convencer a sus gerifaltes de que Capcom debía volver al género que tantas satisfacciones le brindó a lo largo de la década de los 90, la compañía nipona lanzó esta recopilación para PS2 que atesoraba la gloriosa trilogía Street Fighter Alpha, subsaga que antaño tuvo el honor de recoger el testigo de la franquicia de manos del inmortal Street Fighter II. SFA Anthology incluye, además de los tres Alpha originales de recreativa, varias sorpresas tan o incluso más jugosas: Pocket Fighters, otro auténtico juegazo de tortas en el que los luchadores de Capcom son pasados por el filtro super deformed; la versión especial de SFA 2 denominada Street Fighter Alpha 2 Gold; la primera revisión de SFA 3, que incluía luchadores inéditos como Guile o Thunder Hawk; y ya por último un remix especial de esta subsaga denominado Hyper Street Fighter Alpha. Aunque queda fuera de la recopilación la mejor versión de SFA 3 que jamás haya visto la luz (el sensacional Street Fighter Alpha 3 Max de PSP), nos encontramos ante una estupenda recopilación que nos brinda un pequeño gran trocito de la que fuera edad dorada de este histórico género.
49. Digital Devil Saga

No sólo de Persona vive Atlus. Es más, este Digital Devil Saga podría casi considerase un precursor de aquel (hablamos de Persona 3, en su renacimiento en 128bits) a la hora de abordar historias adultas en un mercado en el que parecía imposible en la época. Como todo Shin Megami Tensei, la historia de Japón era aquí reimaginada en un contexto apocalíptico y tras una soberbia secuencia en la que descubríamos el destino de nuestros protagonistas aparecíamos en un mundo gris donde varias tribus daban rienda suelta al canibalismo como metáfora -nada sutil- de la supervivencia de la especie. Combates por turnos, como era habitual en el JRPG de la época, gráficos con un estilo muy personal y grandes ideas de diseño y desarrollo para un título que contó con una secuela que mantenía el nivel, como poco, conformando un díptico perfecto para adentrarse en el lado más árido de la conservadora fantasía rolera nipona.
50. Contra: Shattered Soldier


Contra es una saga que desde sus gloriosos tiempos en 16 bits no ha conseguido alcanzar la importancia que tuvo en su día. A veces aparece un auténtico desastre que aparece con este nombre, pero otras veces aparecen títulos que mantienen la dignidad del legado como es el caso de Shattered Soldier. Fiel al legado de del Run’n Gun de referencia, este nuevo contra en PS2 se realizó en 2,5D usando además una estética “sucia”, difuminada, buscando crear situaciones y enemigos que impactaran audiovisualmente al jugador y activaran su adrenalina, algo en lo que la saga tiene una orgullosa tradición con sus brillantes jefes finales. Esta nueva entrega aportó un juego rápido, intenso y con una dificultad “de vieja escuela”, permitiéndonos redescubrir las bondades del arcade clásico en un mundo aplastantemente 3D. Junto con los recopilatorios de Metal Slug -que son más propios de Neo Geo- y algunos, pocos, ejemplos, uno de los mejores en su género para la negra de Sony.
0No comments yet
      GIF