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Los 100 mejores videojuegos de PS2 [Parte 8]

60. Spider-Man 2

Con GTA en la mesa, otros estudios se lanzaron a intentar parasitar la nueva tendencia y meterla en todo tipo de juegos, algunos con más sentido que otro. En el caso de Spider-Man 2, juego lanzado algo posteriormente al estreno de la película, Treyarch acertó de lleno. El estudio que en la actualidad lleva las riendas de Call of Duty demostró una vez más su gran capacidad, creando una amplia Nueva York virtual dividida en islas y permitiéndonos usar los arácnidos poderes del protagonista para desplazarse a voluntad por el cielo de la gran manzana. Fue una gran demostración técnica, con un buen combate y varios usos muy interesantes de las habilidades marciales de Parker. No era el juego más diverso y estaba falto de variedad o actividades secundarias, pero sentó las bases y el ejemplo para un nuevo subgénero dentro del sandbox: el de super héroes -que además justo el mismo año recibía otro de sus juegos fundadores: el mmo para PC ahora desaparecido City of Heroes-
61. The Warriors


Si bien Dynasty Warriors 2 actualizó el beat ’em up para las nuevas generaciones, logrando con ello que al fin conectara con el público masivo (al menos en Japón), no eran pocos los que echaban de menos un buen brawler de pura raza, un verdadero “yo contra el barrio” que nos devolviera a sórdidos y oscuros callejones urbanos en los que, a golpe de nudillo y tubería, pudiéramos enfrentarnos a navajeros, pandilleros, banqueros, políticos y demás escoria de la sociedad. Finalmente, tuvo que ser Rockstar, por medio de su estudio canadiense Rockstar Toronto, la que nos brindara dicho brawler, el mejor lanzado tras el declive de los salones recreativos. Basado en una película de culto dirigida por Walter Hill en 1979, The Warriors nos pone en la piel de los miembros más destacados del grupo de pandilleros que dan nombre al juego, los cuales son acusados de asesinar al líder de la banda más poderosa de Nueva York. Durante toda una larga y sangrienta noche, los Warriors deberán luchar por sus vidas mientras son perseguidos y acosados por el resto de bandas de la ciudad, debiendo atravesar en el proceso media Nueva York hasta Coney Island, único territorio en el que tendrán alguna posibilidad de sobrevivir dado que es su zona de operaciones. El juego en sí es una auténtica maravilla. Largo, variado, dotado de un profundo y absorbente sistema de combate y una enorme variedad de situaciones, The Warriors sigue siendo uno de los mayores exponentes del beat ’em up callejero junto a históricos de la talla de Renegade, Double Dragon o Final Fight. Eso sí, no confundir este título con el The Warriors: Street Brawl lanzado como juego descargable en 2009, dado que este último no le llega ni a la suela de los zapatos.
62. Project Zero II: Crimson Butterfly


El Survival Horror es poco más que un cadáver muriente en esta generación, tras una anterior en la que brilló y abundó tanto como el FPS hoy en día. Después de la revolución cinematográfica que provocó Ringu de Hideo NakataTecmo quiso implementar las bases del nuevo cine de terror oriental a los videojuegos, creado una de las sagas (sino la que más) más terroríficas y sobrecogedoras de toda la historia virtual: Fatal Frame /Project Zero. Tras una primera parte que sentó las bases, Tecmo lanzó una secuela que sigue siendo uno de los títulos más perturbadores, terroríficos y a la vez fraternalmente hermosos del catálogo de PlayStation 2. Una auténtica sinfonía de delicado y macabro horror que nos narraba la historia de (la cojita) Mayu y Mio, dos hermanas gemelas muy unidas entre sí que se encuentran de repente en un pueblo tragado por la niebla y el silencio. Manteniendo la mecánica de survival horror, exploración, investigación, puzles y combate, el uso de la Cámara Oscura para exorcizar a los fantasmas volvió a regalarnos pesadillescos instantes que se unían a las cuidadas escenas de video y a uno de los mejores apartados sonoros de un juego de terror, en el que voces, pisadas, susurros, gritos, flashes, psicofonías y llantos se unían en un todo terrorífico. Si creéis ser unos Juan sin Miedo tras pasaros Slender y Amnesia, probadlo de noche, con cascos y la luz apagada, ya que el verdadero escalofrío no conoce de generaciones.
63. Tomb Raider: Anniversary

Después de la debacle ocurrida con el defenestrado, aunque no tan malo –pero sí lleno de bugs por desgracia- como suele hacer pensar El Angel de la OscuridadCore Designperdió la licencia Tomb Raider a favor de Crystal Dynamics, autores de Soul Reaver. Manteniendo la esencia jugable, aunque adaptada al estilo perdurante de PS2, TR: Legend fue todo un torrente explosivo de acción y clímax constante en el que las set-pieces de acción se alternaban con un ritmo encomiable y un desarrollo que se hacía corto debido a esta intensidad. Pero la siguiente entrega no fue un Más Difícil Todavía, sino que el estudio se atrevió a reimaginar la aventura iniciática de Lara, Natla y el Scion de poder en Tomb Raider: Anniversary, un remake con el aspecto visual y jugable de Legend, pero con el aire, el estilo y sobre todo la maravillosa dificultad del Tomb Raider primigenio. Largo, con detalles geniales como activar el agarre manual que se usaba en PSX, y criticado precisamente por la dificultad de este frente a Legend –aún así Anniversary era un paseo comparado con el clásico-, el debut de Lara Croft reajustó su historia para encajar con Legend y el posterior Underworld, cerrando el hilo de la familia Croft. A pesar de que instantes como el Coliseo perdieron fuerza con respecto a su antecesor, lo cierto es que Aniversary es tanto un acto de nostalgia como una excelente reimaginación absolutamente recomendado para amantes de las aventuras de acción que no conozcan los inicios de la serie, amén de un verdadero desafío plataformero que requiere algo más que la experiencia que Uncharted o Assasin’s Creed brindan.
64. Killer 7

Si en algo ayudó la popularidad a PlayStation 2 fue en un catálogo que no solamente abarcó prácticamente todos los géneros, a la par que creó/potenció otros, sino que muchos pudieron experimentar con otras formas de narrativa y visuales. Como Goichi Suda, apodado a si mismo Suda51, que dos años antes de lanzar No More Heroes se dedicó a juguetear en el inclasificable Killer7 –primer juego suyo que salía de Japón- con una narrativa Noir extrema fragmentada, desfragmentada, puesta del revés, hecha pedazos y reconstruida mediante una galería de personajes que incluían guías vestidos de sadomaso extremo, criadas francesas y enfermeras, viejos asesinos en silla de ruedas o eliminadores entre los que se contaban ciegos o pálidas chicas que usaban la sangre de sus cercenadas venas. Con un esquema de juego y control que solamente nos permitía avanzar de forma 2D en 3ª Persona, para después pasar a disparar al estilo FPS, disparo, aventura y puzle se entremezclaban con una historia densa y trabajada para aquel que era capaz de seguir jugando tras sus primeros diez minutos.  Desquiciante, enfermizo, delirante, provocador, sanguinario, Killer7 es el tipo de juego que divide, que provoca cismas entre los que lo consideran un ejemplo de originalidad llevada a sus últimas consecuencias y los que opinan que no hay por donde cogerlo. Pero también es el ejemplo perfecto de la diversidad que PS2 llegó a tener hace una generación.
65. Amplitude

Antes de Guitar Hero y de la revolución de los juegos musicales con periféricos, había un pequeño estudio llamado Harmonix empeñado en sacudir el género de los juegos musicales rítmicos. Su primer intento fue el fantástico Frequency, un título repleto de estilo con una mecánica rápida y ágil que acompañaba a una fantástica banda sonora con una presentación visual a juego con la misma. El gran éxito de crítica hizo que Sonyapostara también por esta continuación, un título incluso mejor, con una notable variedad de modos de juego y en el que se incluía incluso una remezcla de un tema de David Bowie: “Everyone says Hi” junto a otros potentes temas electrónicos. Es estos juegos se puede ver sin lugar a dudas el embrión de lo que sería la corta pero intensa revolución de los juegos musicales.
66. Midnight Club III: Dub Remix

Rockstar no sólo dominó la generación PS2 con sus GTA, también se diversificó utilizando otros estudios para crear nuevas experiencias. Una de las más notables de estas aventuras fue Midnight Club, una serie de conducción con marcada personalidad “Underground” y serio rival de Need for Speed. La tercera entrega llegó además con el sello DUB, una de las marcas más influyentes en el mundo del tunning, así que el juego contaba con amplias posibilidades de mejora externas e internas para cada vehículo. Con una música y una ambientación a medida, con casi cien temas licenciados de una gran variedad de géneros, así como una amplio escenario con libertad de movimiento en varias ciudades (San Diego, Atlanta y Detroit), Midnight Club III se convirtió en uno de los grandes referentes de la velocidad en su época, a lo que contribuyó también su modo online y completo editor de circuitos.
67. Rule of Rose

Al gozar de tanta popularidad como los FPS hoy en día, el Survival Horror conoció en PS2 títulos que se apartaron un poco de la fórmula Resident Evil-Silent Hill, como Project ZeroClock Tower 3, o el mencionado Haunting Ground. Uno de estos fue Rule of Rose, título considerado de culto que en su momento, 2006, provocó no sólo quejas, sino encendidos debates, repercusiones de la clase política con diputados solicitando su prohibición y demás que no hicieron más que aumentar la curiosidad del usuario. Prohibido en ItaliaInglaterraAustralia y Nueva Zelanda, estos tres negándose a concederle clasificación PEGI, la polémica fue tan alta que incluso fue solicitada su prohibición en toda Europa –a España llegó sin problemas, aunque en cantidades limitadísimas. Pero ¿cuál fue su crimen? Sencillamente mostrar una historia en la que se sugiere, jamás explícitamente pero sí rozándolo, un conato de lesbianismo entre adolescentes de apenas 13-14 años. Y es que Rule of Rose es una de las historias más bellas, tristes y macabras que hemos visto en un juego, narrada con una sensibilidad enorme y una crueldad igual de grande, haciendo honor a la máxima de que los niños pueden llegar a ser realmente crueles. Con una bellísima partitura totalmente orquestal a piano y cuerda y unas soberbias escenas CGs, solamente la jugabilidad lastró el conjunto, ya que el sistema de combate, que reflejaba lo que era pelear no con un Marine, sino con una asustada, amnésica y delicada chica de 19 años llamada Jennifer, no aprovechó esto como debería haberlo hecho, resultando en un gameplay arcaico, con armas de Melée que a veces resultaban insufribles, y un desarrollo jugable demasiado esquemático a pesar de añadidos tan notables como la interacción con nuestro fiel perro. Una de esas curiosidades que muchos atesoramos en nuestra colección y que, a pesar de sus fallos, supone una experiencia a sentir y descubrir gracias a su historia y envoltorio audiovisual, tan bella como macabra.
68. Scarface: The World is Yours

Ser un don nadie en GTA está muy bien. Ser el mismísimo Tony Montana en su viaje a los infiernos es mucho mejor. Al menos esa es la premisa que la tristemente desaparecidaRadical Games planteó en su día. Con imagen de Al Pacino y una estructura de mundo abierto, con conducción, drogas y violencia en las calles, cabría la tentación de pensar que estamos ante el primo “pobre” de Vice City. Pero The World is Yours encontró la forma de hacer las cosas a su manera, centrando muchos elementos en hacer sentir al jugador en la piel del mafioso cubano, permitiéndole usar y exhibir su poder en la ciudad, recreando con detalle la furia que desprendía en la película, junto con esa sensación de efímera omnipotencia. Con varios subsistemas que reflejaban nuestro creciente poder en la zona, a Scarface sólo le faltó algo más de empaque técnico y algunos detalles para ser un título sobresaliente, aunque el resultado final siguió mereciendo la pena.
69. Forbidden Siren


El terror japonés evoca siempre los miedos más oscuros e internos de todos nosotros, pero no fue hasta la mitad de la primera década cuando el telespectador medio comenzó a “sentir miedo” en masa. Sucedió con el estreno de “La Maldición” (la película Norteamericana). Unos años antes y con el permiso de Project Zero, SONY había apostado por esta fórmula con bastante acierto a través del videojuego Forbidden Siren,trabajo de Keichiro Toyama, uno de los padres de Silent Hill, exiliado de Konami. Una villa nipona aparentemente normal, Hanuda, y un extraño culto despertado tras años de silencio aterrorizaban a los diez supervivientes que debían sobrevivir al advenimiento de Datasushi, un ente maligno que transformaba a los residentes del pueblo en cascarones humanos llamados Shibito. Forbidden Siren puede presumir de haber dado un toque especial a la fórmula del survival horror japonés gracias a su jugabilidad apoyada en sobrevivir más que en luchar.
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