Check the new version here

Popular channels

El legado (inheritance) parte 2

Este post es el segundo post que hago sobre El legado. Por favor visiten el otro post que creé:
«El legado (inheritance)»

Los Shur'tugal

Descubre a los shur'tugal o Jinetes de Dragón, estos fantásticos guerreros tienen una historia increíble.

« La historia de Los Shur'tugal »

Hace siglos y siglos, los Jinetes de Dragones, cuya misión era proteger y vigilar, objetivo que durante miles de años consiguieron. Su poder en las batallas era inigualable, puesto que cada uno poseía la fuerza de diez hombres, y eran inmortales, a menos que una espada o un veneno les arrebatara la vida, por que sólo utilizaban su poder en defensa del bien. Bajo su tutela, se levantaron grandes ciudades y altas torres de piedra. Mientras ellos mantuvieron la paz, la tierra floreció y fue una época dorada. Los elfos eran nuestro aliados, los enanos, nuestros amigos. la riqueza corría por nuestras ciudades y los hombres prosperaban.
Aunque ningún enemigo podía destruirlos, no consiguieron protegerse de sus propios defectos. Y sucedió que, en el apogeo de su poder, un niño llamado Galbatorix nació en la provincia de Inzilbêth, que ya no existe. A la edad de diez años lo sometieron a una serie de pruebas, como se acostumbraba; y viendo que albergaba un gran poder, las jinetes lo aceptaron como uno de los suyos.
Galbatorix paso por un periodo de aprendizaje y supero a los demás en destreza. Dotado de una mente aguda y de un cuerpo vigoroso, rápidamente ocupo un lugar entre las filas de los jinetes, pero algunos vieron en el súbdito ascenso de galbatorix un signo de peligro, del cual advirtieron a los otros.
No obstante, el poder había vuelto arrogantes a los jinetes y no hicieron caso del aviso, día en que comenzó la desdicha. Así pues, nada mas terminar su aprendizaje, Galbatorix emprendió un temerario viaje con dos amigos. Volaron noche y día hacia el norte y entraron en el territorio que aun les quedaba a los urgalos, pensando tontamente que sus nuevos poderes los protegerían. Allí, sobre una gruesa capa de hielo, que no se derretía ni siquiera en verano, sufrieron una emboscada mientras dormían. Aunque los amigos de galbatorix y sus dragones fueron asesinados, y él mismo sufrió graves heridas, consiguió dar muerte a sus atacantes. Durante la lucha, una flecha perdida atravesó el corazón de sus dragón, y como Galbatorix no poseía conocimientos para curarlo, el animal murió entre los brazos de su amo. De ese modo se sembraron las semillas de la locura de Galbatorix.
Solo, despojado de buena parte de la fuerza y medio loco por la pérdida, galbatorix vagabundeo sin esperanza por los desolados parajes en busca de la muerte, pero esta no hizo acto de presencia, a pesar de que él se lanzó sin miedo contra cualquier ser vivo. Muy pronto los urgalos y los otros monstruos comenzaron a huir de esa angustiada presencia. Entonces Galbatorix empezó a imaginar que tal vez los jinetes le darían otro dragón, e impulsado por la idea, emprendió un arduo viaje a pie, de regreso a las Vertebradas, aunque tardó meses en atravesar el territorio sobre el que había volado sin esfuerzos montado en su dragón. Galbatorix sabia cazar utilizando la magia, pero con frecuencia caminaba por lugares por los que no había animales. De modo que, cuando consiguió salir de las montañas, estaba a las puertas de la muerte. Un campesino lo encontró desmayado con el lodo y llamo a los Jinetes.
Lo llevaron inconsciente a sus tierras donde sanó físicamente, y al despertar, después de haber dormido durante cuatro días, no dio muestras de tener la mente trastocada. Cuando lo llevaron ante el consejo convocado para juzgarlo, Galbatorix exigió un nuevo dragón. La apremiante petición uso de manifiesto su demencia y el consejo vio con claridad en que estado se hallaba. Rechazaba su exigencia, Galbatorix, a través del espejo deformante de su locura, creyó que la muerte del dragón era culpa de los jinetes. Caviló sobre esta idea noche tras noche y trazó un plan para ejecutar su venganza.
Un jinete se compadeció de él, y las insidiosas palabras de Galbatorix echaron raíces. Valiéndose de la insistencia y del uso de tenebrosos secretos que había aprendido de un Sombra, enardeció al Jinete contra los ancianos del consejo, y junto tendieron una trampa traicionero a uno de ellos y lo asesinaron. Cometida la repugnante fechoría, Galbatorix se volvió contra su aliado y lo mató de improviso. Poco después los Jinetes lo hallaron con las manos manchadas de sangre, pero él, dando un alarido, huyó y desapareció en la oscuridad. Sin embargo, como la locura había aguzado su sagacidad, no pudieron encontrarlo.
Estuvo escondido durante años en parajes desolados como un animal acosado, siempre en guardia contra sus perseguidores. Su atrocidad no se olvidó, pero con el correr de los años cesaron de buscarlo. En una ocasión la mala suerte quiso que se topara con el joven Jinete, Morzan, fuerte de cuerpo pero débil de mente, a quien Galbatorix convenció para que dejara abierta una puerta de la ciudadela Ilirea, que hoy en día se lama Urû'baen, por la que entró y robó un dragón recién nacido.
Se ocultó con su nuevo discípulo en un lugar maligno donde los jinetes no se aventuraban a entrar. Allí Morzan fue aleccionado en un tenebroso aprendizaje y se instruyó en secretos y magia prohibida que nunca debieron revelarse. Una vez terminada su instrucción, y cuando el dragón negro de Galbatorix, Shruikan, hubo alcanzado la madurez, el demente se presentó ante le mundo llevando a Morzan a su lado. Juntos combatieron a todos los Jinetes con los que topaban, y cada nuevo asesinato, aumentaban la fuerza de ambos. Otros doce Jinetes se unieron a Galbatorix con deseos de poder y de venganza a causa de supuestas injusticias. Esos doce hombres, junto con Morzan, se convirtieron en los Trece Apóstatas. Los jinetes no estaban preparados y cayeron ante el violento ataque. Los elfos también lucharon encarnizadamente contra Galbatorix, pero fueron derrotados y obligados a huir a sus escondites, de los que no regresaron jamás.
Solo Vrael, jefe de los jinetes, consiguió resistir a Galbatorix y a los Apóstatas. Anciano y sabio, luchó para salvar todo lo que pudiera y evitó que el resto de dragones cayeran en manos de sus enemigos. En la última batalla ante la puerta de Dorú Areaba, Vrael derrotó a Galbatorix, pero vaciló en el asalto final. Galbatorix aprovechó la oportunidad y lo embistió por un costado. Vrael, gravemente herido, huyó al monte Utgard para recobrar fuerzas, pero le fue imposible por que Galbatorix lo halló. Mientras peleaban, Glabatorix le dio una patada en la entrepierna, y gracias a ese golpe sucio, logró dominar a Vrael ,y cortarle violentamente la cabeza con la espada.
Con semejante poder corriendo por sus venas, Galbatorix se consagró a sí mismo rey de toda la Alagaësía. Y desde entonces gobierna él.

Los dragones, su leyenda

Los dragones son inmensos reptiles alados pertenecientes a una de las razas más antiguas que existen en la mitología. Son famosos por su enorme figura, de unos treinta metros, y por sus cualidades mágicas.
Los dragones se pueden clasificar según el color de sus escamas. Dentro de cada especie de dragón hay categorías que se basan en la edad. El poder de un dragón va en aumento con los años, los dragones adultos son posiblemente las criaturas más poderosas dentro del mundo mitológico.
Son seres independientes que rara vez viven en comunidad. Prefieren tener su propia guarida, generalmente una cueva grande, donde guardar sus pertenecias y sus apreciados tesoros.
Los tesoros son muy valiosos para el dragón, que hace su cama con los que acumula, y se deleita con solo mirar las montañas brillantes que forman.
Durante los años se han definido dos grupos principales entre los dragones; los buenos y los malvados. Normalmente no interactúan entre ellos. Estas dos subespecies llevan separadas muchísimos años.
Los dragones se caracterizan por su ataque en forma de aliento, cada dragón dependiedo de sus características atacará con un aliento distinto. También atacan con las garras, con mordedura, pateando, azotando con las alas y con golpes de cola.
El vuelo del dragón es muy ágil a pesar de su inmenso tamaño, es característico su vuelo en rizo, al igual que el circular para lanzarse depués en picado.
Su piel es escamosa y con los años se va haciendo más dura, los dragones adultos son inmunes a los proyectiles normales, además suelen tener gemas engarzadas que desvían los flechas.
Un dragón es un ser mágico que tiene capacidad de lanzar conjuros. Estos conjuros son adquiridos durante los años, de ahí que un dragon adulto sea más poderoso mágicamente que uno joven. Los conjuros los lanzan innatamente sin necesidad de libros.
La inteligencia de un dragón es variable, puede ir desde la de un astuto animal hasta la de de un ser inteligente como pocos. Independiente de su inteligencia, un dragón es un ser con los sentidos muy agudos, lo que le permite detectar seres invisibles. Además un dragón tiene clariaudiencia natural en su guarida.
Hay 2 tipos de dragones, dragones benévolos y dragones malvados.



¿Que es lo que sabemos de los dragones?, ¿Exisiteron?, esta gran incognita es la que planteamos en esta sección con la explicación de una de sus leyendas.

Hay muchas historias como esas alrededor del mundo sobre dragones. Una de las más antiguas es la de Gilgamesh, héroe de una leyenda épica babilónica de la antigüedad, quien mató una creatura enorme parecida a un reptil llamada Kumbaba, en un bosque de cedros.3 Los Britones primitivos proveen los primeros relatos europeos de reptiles montruosos, uno de los cuales mató y se devoró al rey Morvidus de Gales, c. 336 a.C.
Otro monarca, el rey Peredur, sin embargo, logró matar su monstruo en un lugar llamado Llyn Lion, en Gales.4,5
El poema épico anglosajón Beowulf cuenta cómo Beowulf (c. 495-583 d.C.) de Escandinavia mató a un monstruo llamado Grendel, y a su supuesta madre, así como a varios reptiles marinos, 6 pero que eventualmente perdió su vida a los 88 años en el proceso de matar a un reptil volador. La descripción sajona de esta creatura encaja con la de un Pteranodonte gigante - éste tenía 'cincuenta pies de longitud (o posiblemente largo de alas)'.7 El mosntruo llamado Grendel, al que Beowulf mató muchos años antes se describe de la siguiente manera. Era aparentemente un joven (habiendo sido conocido sólo durante 12 años), parecido al hombre en postura (p.e. bípedo), y tenía dos pequeños miembros delanteros que los Sajones llamaban eorms (brazos), uno de los cuales le fue arrancado por Beowulf. Era un muthbona -uno que mataba con su boca o su mandíbula- y su piel era impenetrable a los golpes de espada.8
Otras historias bien conocidas involucrando héroes medievales y dragones incluyen a Sigifredo de los antiguos Teutones (posiblemente la misma persona que Sirgud de Old Norse, quien mató a un dragon llamado Fafnir),9 Tristán (o Tristram), el Rey Arturo, y Sir Lancelot, de Bretaña,10 y quizás el más famoso de todos, San Jorge quien se convirtió en el santo patrón de Inglaterra. (La película y video El Gran Misterio de los Dinosaurios11 muchos otros de esos relatos aparte de los listados aquí).
La insignia del dragón fue usada por muchos ejércitos. Bajo los últimos emperadores romanos de oriente, la insignia del dragón morado se convirtió en el estandarte ceremonial, llamado el drakonteion.12 En Inglaterra, antes de la conquista Normanda en 1066, el dragón era el jefe entre las insignias reales en la guerra, habiendo sido instituido por Uther Pendragon, padre del Rey Arturo. Otros reyes que usaron la insignia del dragón fueron Ricardo I, en 1911, durante las cruzadas, y Henry III, en 1245, cuando fue a la guerra contra los Galeses.12
En China, el dragón aparece como el símbolo nacional y la insignia de la familia real, y el dragón adornó la bandera china hasta la fundación de la República China, en 1911.
Aunque dudosas durante años muchas de estas historias de dragones y pinturas han ganado embellecimientos, el hecho de que existen virtualmente en todo el mundo, y los muchos ítems de similitud entre la matanza de las creaturas y los fósiles conocidos de dinosaurios, claramente apuntan a una realidad latente. Los libros de cuentos infantiles modernos sobre dragones invariablemente tienen dibujos de criaturas de cuentos de hadas, pero según Paul Taylor,13 quien ha investigado ampliamente la materia, muchos (quizá la mayoría) de los relatos históricos sobre dragones no tienen este elemento imaginativo; usualmente, entre más antigua es la historia mayor es su cualidad de relato ajustado a los hechos reales, mientras que los más recientes tienden a la fantasía. Una explicación para esto es que a medida de que la evidencia en forma de dinosaurios se extinguía, los cuenteros tuvieron más libertad para hacer sus historias más maravillosas y combinar los rasgos de diferentes dragones en uno solo.

Los Vardenos :: La rebelión

La rebelión que lucha contra la tiranía del rey Galbatorix.

Los vardenos :: La resistencia

Los vardenos son la resistencia que luchan contra el Imperio y el Rey Galbatorix.
Esta lucha de poder está centrada en torno a los Jinetes de Dragón y, por tanto, alrededor de Eragon y Murtagh.
Solo quedaban tres huevos, los cuales están en poder del Rey Galbatorix, que se hizo con ellos en una batalla contra los Jinetes.
Uno de los valiosos huevos fue robado en Gil’ead por Brom y su amigo Jeod, un agente de los vardenos y que en una emboscada fue perdido en una emboscada es Saphira. El otro, que prendió en la presencia Murtagh cuando los gemelos lo llevaron ante Galbatorix después de la batalla de Farthen Dûr, es Espina(o Thorn, dependiendo de la Editoriall.
Por tanto solo queda un huevo en poder de Galbatorix esperando eclosionar.
¿Pero son los vardenos los buenos? Una vez Brom advirtió a Eragon de que si decidía unirse a ellos, lo involucrarían en sus asuntos políticos y en misiones y podría ser peligroso.

Tronjheim, refugio de los vardenos

Los vardenos se refugian en las cuevas de los enanos, cerca de la cascada de río Diente de Oso, donde están las puertas de acceso a la ciudad principal, Tronjheim.
Estas puertas de acceso que raramente se abren tienen cuatro metros de grosor y dan paso a un túnel de unos diez metros de altura, pero existen grandes mediadas de seguridad: todo el que entre tendrá que soportar que los gemelos (los magos de los vardenos, antiguos líderes de Du Vrangr Gata) entren en su mente y descubran todos sus secretos o que lo encarcelen.
La ciudad de los enanos está recorrida por túneles construidos por estos de una gran precisión. El centro, Farthen Dûr, es un gran cráter de unos veinte kilómetros de longitud con una abertura en la parte de arriba por donde se filtra la luz y las paredes recubiertas de musgo.
En el centro se encuentra un monte blanco que es la ciudad-montaña de Tronjheim, construida por mármol blanco y decorada con pilares de jaspe que representan extrañas criaturas. La ciudad está construida con hermosas tallas y adornadas con joyas y estatuas. Para entrar en la ciudad hay cuatro puertas principales
En la parte más alta de la cámara se encuentra la dragonera y una gran gema en forma de rosa, el mayor orgullo de los 7 clanes (el cual se quebró durante la batalla de Farthen Dûr).
Tronjheim se comunica con las demás ciudades por extensos túneles, construidos tambien por los enanos
Debajo de la ciudad se encuentra el salón del trono, donde se encuentra el rey Hrothgar.

Surda :: El otro refugio de los vardenos

Cuando terminó la batalla de Farthen Dûr, los vardenos decidieron refugiarse en Surda por orden de Nasuada (la nueva Lider)
El castillo de Borromeo tiene un montón de pasadizos. Es el lugar en el que se ocultan los vardenos cuando se refugian en Aberon.
El rey Orrin, rey de Surda, es un conocido amante de la química por lo que posee en su castillo un laboratorio. Es un laberinto de mesas cargadas con despliegues de alambique, vasos de precisión y retortas. En el que se pasa la mayor parte del tiempo.
Tambien posee salas con relojes de arena y reglas, volúmenes arcanos encuadernados en hierro negro, astrolabios enanos y pilas de prismas fosforescentes de cristal que emiten destellos azules intermitentes.

Sus miembros

Después de la batalla de Tronjheim contra los úrgalos y Durza su número ha menguado y además las provisiones les llegan con mucha dificultad porque Galbatorix ha descubierto a algunos de sus proveedores.
Ahijad era el líder de los vardenos y habitaba en Tronjheim con su hija Nasuada (la nueva líder de los vardenos) planificando y tomando las decisiones más importantes. El lo controlaba todo con referencia a los vardenos y se encargaba de que todo funcionase correctamente y que los distintos poderes y aliados de los vardenos estén en armonía.
Otra parte de los vardenos eran los gemelos, antiguos líderes de Du Vrangr Gata, un grupo de magos con gran poder e influencia que se encargan de explorar todo lo que entra en Tornjheim.
Desde la primera vez que se vieron, los gemelos y Eragon se convirtieron en enemigos, ya que estos intentaron sonsacarle a Eragon secretos de Jinetes y palabras mágicas.
Los vardenos cuentan con el apoyo de los elfos, aunque la mayoría de ellos se encuentre en sus reinos del norte, y también los enanos están unidos a ellos y les permiten estar en su reino, en Tronjheim, aunque siguen siendo fieles a su Rey Hrothgar, aunque estos tiene disputas con los jefes de los clanes de los enanos y por eso no puede apoyar totalmente a los vardenos. Para conservar a ambos como aliados de los vardenos tiene que satisfacer en una medida los deseos de estos.
También tiene espías y colaboradores por toda Alagaësia, como Jeod y otros comerciantes de Teirm, que les proporcionan suministros por Surda.

Los elfos

Los elfos son físicamente parecidos a los humanos, de rasgos mucho más esbeltos y delicados, pero con el rostro más fino y hermoso, con ojos mucho más vivos que pueden expresar cualquier sentimiento con una fuerza mucho mayor que cualquier otra criatura, normalmente son de tonos almendrados y claros. Su pelo suele ser largo y sedoso y mucho más hermoso; puede ser de cualquier color, pero por regla general suele seguir unas pautas según los diferentes tipos de elfos. Su estatura suele ser mayor a la de los humanos y de complexión algo más fina y más delgada, casi parecen tener una fragilidad aparente que esconde su agilidad natural.



Tienen una gran fuerza interior y su personalidad es tan variada como en el resto de las criaturas, aunque predominan los elfos bondadosos y neutrales. Su vida suele ser muy longeva y viven con gran intensidad. Ven la vida de manera diferente que los humanos y pueden ser bastantes melancólicos, miran a los humanos con desprecio pues les parecen unos niños caprichosos en comparación con ellos, debido quizá, a que la vida humana es muy cortas en comparación con la de los elfos y la viven de manera muy diferente.
Un elfo se mueve con gracia y delicadeza, y de un modo tan sutil y silencioso que a veces es imperceptible su presencia. Este hecho les permite seguir con sigilo a un enemigo al que quiere espiar, o facilitar un ataque por sorpresa. Un elfo puede resultar prácticamente invisible en un bosque.
Los elfos tienen desarrollada la infravisión, por lo que no les resulta difícil moverse en la noche o por bosques donde no entra la luz solar.
Son grandes conocedores de los bosques, en los que habitan, y sus ropas en tonos verdes les permiten camuflarse en el bosque según su necesidad.
Es famosa la habilidad de los elfos con el arco. Son entrenados desde pequeños, y aunque también dominan la espada corta y larga, es con el arco con lo que un elfo combate eficazmente. Su agilidad les permite lanzar una flecha y moverse rápidamente para un nuevo disparo. Las mujeres elfas también son preparadas para la lucha. Es legendaria la leyenda de un ejército de doncellas elfas montadas sobre unicornios, que consiguieron grandes logros y victorias.
Los elfos suelen vivir en campamentos de unos 100 a 200 elfos, y son pocas las normas que la sociedad elfa tiene.
Generalmente, los elfos suelen ser muy individualistas, por lo que las leyes que cumplan serán las mínimas y más básicas. Les gusta realizar actividades que consideran agradables y alegres, como la música, el baile y la poesía.

Personalidad: Son gentes orgullosas que tienden a cerrar su filas a aquellos que nos poseen sangre elfa en sus venas, grandes protectores de la naturaleza y el poder que de ella emana. Son respetuosos con las jerarquías y las leyes de su pueblo. Su vida es apacible y tranquila y no suelen gustar de guerras ni batallas por lo que permanecen aún más aislados si cabe del resto de razas.

Organización y Estructura de la población élfica:
Su organización varía en gran medida dependiendo de cada población que puede estar dispersa por todo el mundo y van desde pequeños asentamientos hasta grandes ciudades. La estructura que hay en cada población depende pues hay diversas opciones, normalmente están gobernados por consejos de sabios, hechiceros y militares y/o por algún regente. En todos estos sitios hay una gran variedad de ocupaciones a las que pueden dedicarse los elfos; desde guerreros hasta agricultores, pasando por herreros de gran habilidad a constructores de todo tipo. Sin embargo los elfos destacan en el conocimiento y las artes (pintura, música, esculturas), dotada de una gran hermosura y laboriosidad.
Todas las ciudades élficas tienen una gran belleza, propia de su raza y son muy habilidosos en todas las tareas que emprenden, pero además suelen dotar a todas las creaciones de grandes propiedades. Sus gustos se suelen reflejar en sus obras y en los sitios que moran. No hay sitio en que no puedan vivir en paz, pero tienen sus preferencias les gusta mucho la naturaleza a la cual muchos se sienten ligados, por lo cual algunos viven en el bosque y lo protegen. También hay algunos amantes del mar y son muy buenos constructores de barcos y grandes exploradores marítimos. Hay que destacar que también tiene gran afinidad con la magia y son muy buenos lanzadores de conjuros,.conocen muchos secretos de esta misma.

Los enanos

Los enanos son mineros, albañiles, artesanos del metal y los más maravillosos artesanos de la piedra. Como sus fatigas iban a ser muchas, se les concedió una esperanza de vida de dos siglos y medio, ya que eran mortales. Y poseen su propio lenguaje y una escritura parecida al de los humanos, un ejemplo es, "Farthen Dûr" que significa “Padre Nuestro”.
Estos esculpían con maestría una gran cantidad de esculturas, muchas de las cuales representaban monstruos y dioses enlazados en batallas épicas. Los enanos poseen una cultura fuertemente religiosa: adoraban a una gran cantidad de dioses. Gûntera era el rey de los dioses. Era un guerrero y un sabio, pero tenia un humor veleidoso. Lo rezaban antes de las batallas, porque creen que él moldeó la tierra a partir de los huesos de un gigante, que es él quién trae el orden al mundo y que todos los reinos le pertenecen.



Otros dioses a los que adoran los enanos son: Kílf, la diosa de los ríos y del mar; Usûr, amo del aire y de los cielos; Morgothal, dios del fuego; Sindri, madre de la tierra y Helzvog, fue el dios que dio forma al primer enano con las raíces de una montaña.
Los enanos fueron durante mucho tiempo nómadas de una gran llanura que había en Alagaësia, hasta que la llanura se convirtió en el desierto de Hadarac. Entonces emigraron hacia el sur, hacia las montañas Beor último eslabón de la resistencia junto con los vardenos.
Los enanos aprecian mucho las piedras preciosas, como los diamantes. Hicieran grandes obras con ellas un gran ejemplo a la hora de demostrar su maestría como artesanos es el Isidar Mithrim, el Zafiro Estrellado
Una de las costumbres de los enanos es que cuando moría un enano, este debe ser enterrado en piedra, porque en caso contrario no podría reunirse con sus ancestros. Si moría un enano y la familia o clan consentía que lo enterraran en otro elemento inferior a la piedra la vergüenza caería sobre estos.
La raza de los enanos, al igual que los demás pobladores de Alagaësia, han tenido que soportar durante muchos años el poder del imperio de Galbatorix, fue un periodo de miedo e inseguridad. Gracias a Eragon muchos de ellos recuperaron la esperanza y llegaron a hacer grandes fiestas donde corría la cerveza, el aguamiel y la comida.
Los enanos son criaturas semejantes a humanos de pequeño tamaño, alrededor de un metro veinte, metro treinta, los varones suelen poseer pobladas barbas y gesto fiero y las hembras son robustas y fuertes, algo más bajas que sus compañeros. Su arma preferida suele ser el hacha de doble filo y tienen una gran puntería.
Los enanos son de por si desconfiados, como podemos apreciar en el primer libro (Eragon), son muy dóciles y acostumbran a estar gobernados por un rey autoritario aventura que pone las leyes, y al que ofrecen su lealtad. En ese momento gobernaba Hrothgar, que ayudó prudentemente a Eragon en gran parte de su aventura proporcionándoles armaduras y guías. Cada nuevo rey es elegido por los cinco clanes de enanos existentes. cada uno de ellos recibía su nombre de un animal que residía en las montañas Beor Uno de los clanes mas venerados era el Dûrgrimst feldûnost.
Son cascarrabias, aunque también tenemos excepciones como el enano Orik, que ayuda a Eragon y a Murtagh cuando su calvo amigo enano, desconfía de los forasteros.
Los enanos viven en las montañas Beor, donde se pueden guarecer del poder de Galbatorix imperio. Su arma preferida es la hacha, obviamente, pero tienen una gran destreza con las flechas. Están en contra del imperio y en especial de los urgalos, conviven y apoyan a los vardenos y, además son aliados de los elfos, como podemos apreciar en el libro, cuando Arya la elfa ayuda toda lo posible a Eragon en su aventura.

Los úrgalos

Hace mucho tiempo, cuando el dios primigenio aún estaba forjando el continente de Alagaësia, cuando sólo los elfos y los dragones lo habitaban, cuentan que partieron dos barcos humanos hacia esa nueva tierra. Uno salió de la isla de Varden, y otro de la isla de Úrgal. Los habitantes de estas islas eran conocidos por sus sangrientas batallas entre unos y otros. Ambos grupos huían del hambre y la miseria, y desconocían la existencia del otro barco. Esto fue su bendición, pues de haberse encontrado en altamar se habrían aniquilado, tal era su odio mutuo.
Sin embargo, quiso la mala suerte que, al llegar a la costa occidental, crearan sus asentamientos demasiado cerca, tanto que tardaron sólo dos días en encontrarse.
Un explorador vardeno llegó a los lindes del campamento úrgalo, y, desconociendo la identidad de aquellos humanos, se acercó con sigilo para investigar.
Nada más entrar, le sorprendió la violencia de todos esos seres, incluso los niños. Sus temores se hicieron realidad cuando vio la bandera de sus enemigos ancestrales. Abandonó a la vez el sigilo y el campamento, pero no había pasado la última tienda cuando le derribó una flecha.
Los úrgalos lo reconocieron como vardeno, y Kull, su jefe, decidió regar con sangre el campamento de sus rivales.
Atacaron esa misma noche, y, tal como Kull predijo, la sangre regó el campamento, aunque fue más sangre úrgala que vardena la derramada.
Los vardenos, más pacíficos, creyeron suficiente proteger su campamento ahora que sabían que los úrgalos rondaban los alrededores.
En cambio, los úrgalos no se contentaron con la derrota. Con una demostración de inteligencia inusual en ese pueblo, advirtieron que no sobrevivirían a otra batalla, así que partieron tierra adentro en busca de ayuda.
Su búsqueda dio su fruto: encontraron a Beroan, un dragón salvaje tan grande que ocupaba todo el desierto de Hadarac. El dragón escuchó y creyó todas las mentiras que le contaron los úrgalos, y les prometió ayuda con la única condición de que fueran justos en la batalla. Accedieron, y Beroan les dotó de una fuerza sobrehumana. De todas formas, decidió acompañarles para vigilarles.
Los úrgalos se lanzaron con furia contra los vardenos, en una mañana fría que se caldeó con los fluidos vitales de las infortunadas víctimas. Los vardenos eran masacrados sin piedad, sin compasión.
Beroan estaba horrorizado. Lo que veía desde los cielos no le parecía una batalla, sino un genocidio. Se repetía que tal vez esta respuesta no fuese desmesurada, pero cuando vio a un úrgalo- creyó reconocerlo como el jefe- agarrar a un niño y desgajarle la cabeza del cuerpo con las manos desnudas, comprendió que aquellos seres no conocían la justicia o la piedad, por lo que se vio obligado a castigar a aquellos humanos destructores.
Cuando Kull hubo despedazado al último vardeno, bebido su sangre y pisoteado sus vísceras, advirtió que el dragón volaba raso, casi rozando el suelo. El gigantesco reptil no abrió la boca, pero todos los úrgalos escucharon su voz:
“Malditos vosotros, asesinos sanguinarios, si vuestro único deseo es destruir, sea. Desde hoy vuestros cuerpos estarán deformados, sólo viviréis para la violencia y en solitario, y será así hasta que muera el último de vuestros descendientes”
“¡Duraiba ir anat moi!”(¡Humano, cambia en monstruo!)
La maldición de Beroan hizo su efecto: todos los úrgalos tenían ahora una forma terrorífica, y su innata sed de sangre se vio incrementada.
La transformación fue más efectiva en Kull, resultando éste más grande, más feo, más fuerte. Su primer pensamiento fue vengar la traición de aquel engendro alado que les había condenado a una existencia penosa. Agarró una lanza que vio a sus pies, y la lanzó contra el dragón.
El majestuoso reptil vio acercarse la lanza, pero el hechizo le había dejado exhausto, y cuando quiso esquivarla ya le había atravesado el corazón. Antes de que cayera muerto, Kull y los otros ya lo habían olvidado todo y se habían marchado, cada uno en una dirección diferente.
El dios primigenio lloró la pérdida de aquella magnífica criatura, aún la llora. Para que su memoria perdurase entre los mortales, con los huesos de la espalda del dragón creó la cordillera de las Vertebradas, y con el resto de huesos hizo una pila que recibió el nombre de montañas Beor.
En cuanto a los úrgalos, recordó que se había prometido a sí mismo que jamás destruiría a una especie que caminara por el mundo, por terrible que ésta fuera, por lo que se resignó a dejarlos vivir. Ya llegarían humanos más sensatos del otro lado del mar...
0
0
0
0
0No comments yet