Check the new version here

Popular channels

Instalación de OpenMandriva Lx 2014.1



A priori puede sonar un poco insulso este experimento, porque si el Graphite 30 funciona fenomenal en Ubuntu, debería ir igual en cualquier otra distro.



A principios de mayo llegó OpenMandriva Lx 2014, según sus desarrolladores, “un soplo de aire fresco con alma KDE” al que apenas pude echarle un vistazo. Para rematar, a finales del mes pasado la distribución comunitaria presentó nueva versión, que por falta de tiempo quedó relegada al PING. OpenMandriva no se merece eso, porque están haciendo cosas interesantes. Ahora vamos a instalar OpenMandriva Lx 2014.1 en el Graphite 30 y comenzamos por poner las cartas sobre la mesa:

OpenMandriva Lx 2014.1 64-bit

• Kernel 3.15.10 nrjQL-desktop
• X.org X11 server 1.15.2
• Mesa 10.2.8
• KDE 4.13.3
Requisitos mínimos: 1 GB RAM / 10 GB de disco.

Mountain Graphite 30

• Intel® i7 4712MQ a 2,3GHz
• 8 GB de RAM DDR3 1600 Mhz
• SSD Toshiba 128GB mSATA
• HDD Western Digital 750GB 2,5″
• Intel HD 4600 de 1,5GB DDR3
• Nvidia GTX 860M de 2GB GDDR5
• Intel Dual Band Wireless 7260

Instalación

La instalación de OpenMandriva es tan sencilla como lo era la de la desaparecida Mandriva, así que poco que comentar al respecto. El proceso al completo incluye un reinicio y dura alrededor de 10 minutos en la máquina que nos ocupa.










































Conectividad

Una vez en el escritorio el primer paso es el de siempre, actualizar el sistema. Pero OpenMandriva no reconoce la tarjeta Wifi. Todo un epic fail que no se puede resolver salvo conectando el equipo por cable. De hecho, ni siquiera se soluciona así, ya que el firmware requerido no se encuentra en los repositorios.

Por lo tanto, toca navegar por las páginas de Intel en busca de la descarga pertinente:

• Intel Dual Band Wireless 7260

El método de instalación del firmware consiste en descomprimir el paquete y copiar el archivo

“iwlwifi-7260-8.ucode” en la la dirección “/lib/firmware” 
(requiere permisos de administrador). Un reinicio y listo.

Solventado el asunto de la conexión inalámbrica, pasamos a comprobar el resto de la conectividad: el Bluetooth ha sido detectado por defecto y funciona correctamente, al igual que el lector de tarjetas SD, la webcam… No, la webcam no… O eso parece. Solo precisa ser activada con la combinación de teclas “Fn+F10“. Y en cuanto a la conexión HDMI, positivo de nuevo.


Gráficos

Como era de esperar, OpenMandriva se engancha de forma automática a la Intel HD 4600 integrada, que como era de esperar, funciona fenomenal. Ahora bien, con la Nvidia dedicada es otro cantar. El módulo de configuración de la distro para estos menesteres está obsoleto y toca arremangarse. El camino más recto pasa por instalar los controladores privativos de la tarjeta, en concreto, el paquete “x11-driver-video-nvidia-current” (versión 337.25) y Bumblebee para que haga de controlador del controlador, valga la redundancia. Las instrucciones para llegar a buen puerto, en la wiki de OpenMandriva.

Desafortunadamente. OpenMandriva no dispone de una solución tan cuca como el Nvidia Prime de Ubuntu y para conseguir mayor funcionalidad es imprescindible meterle mano al fichero de configuración de las X.


Otros

No podemos olvidarnos de la unidad SSD, por lo que sabiendo que soporta TRIM, solo faltaría elegir el método de configuración más adecuado. Como hay varios y solo lo explicamos para Ubuntu, más adelante publicaremos un artículo genérico que sirva para cualquier distribución.

Para terminar, ningún problema con el soporte del touchpad multitáctil y las teclas de función -para bajar/subir el brillo, volumen, etc-, tampoco con la suspensión del equipo.

La hibernación -habilitada por defecto-, por el contrario, falla la mitad de las veces y este era un punto de interés, pues una de las características más llamativas de OpenMandriva Lx 2014 es su kernel nrjQL, una versión modificada de Linux con diversos parches que, se supone, va dirigida en exclusiva a sistemas de escritorio y mejora el rendimiento y otros aspectos como la suspensión e hibernación. No en este caso.

En cuanto al rendimiento, por si alguien se lo pregunta, no he notado nada diferente al resto de distribuciones que han pasado por este portátil, aunque a decir verdad los componentes que monta hacían poco probable que algo así sucediera (seguramente los benchmarks mostrarán algo… o no).


Conclusiones

El binomio Mountain Graphite 30 y OpenMandriva Lx 2014.1 ha resultado en positivo. A pesar de los tropiezos. Una vez se tiene todo bien configurado la experiencia de uso es realmente buena, por dos factores en particular: estabilidad y rendimiento.

Sin embargo, si se tuviera que recomendar una distribución para un equipo de las características del Graphite 30 a una persona no familiarizada con el sistema, lamentablemente OpenMandriva, hoy por hoy, no estaría entre las primeras opciones. Ha llovido demasiado desde que Mandriva era grande y se nota en más cosas de las que se comentan en este artículo. Será cuestión de darle margen para que continúe regenerándose y puliendo un producto, que, no lo olvidemos, es plenamente comunitario.
0
0
0
2
0No comments yet