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Cuentos tradicionales de Japón 5, Tsuru no Ongaeshi.

Hola!

Tsuru no Ongaeshi, que en español significa "la devolución del favor de la grulla", es uno de los cuentos más lindos de Japón.
Era uno de mis favoritos cuando era pequeña y disfruté un montón traduciéndolo. Así que espero que lo disfruten también. Como muchos otros cuentos tiene varias versiones, así que talvez en otra oportunidad traduzca otra versión.



Tsuru no Ongaeshi
Hace mucho tiempo, había una pareja de ancianos, que a pesar de ser muy pobres tenían un buen corazón.
Un día muy frío de invierno, el anciano fue a vender leña al pueblo. En el camino, en medio del arrozal, se encontró con una grulla que quedó atrapada en una trampa.
“Ooh, pobre grulla” Dijo el anciano mientras la soltaba, liberada la grulla volando dio 3 vueltas alrededor de su cabeza y se fue.



Esa noche, mientras atardecía, comenzó a nevar y al poco tiempo se hizo una gran tormenta de nieve. El anciano le contaba a su esposa sobre la grulla de aquel día, cuando oyeron que alguien golpeo la puerta.
“Perdón, ¿es posible que me abran?” dijo la voz de una joven mujer.
Cuando la anciana abrió la puerta vio a una joven muchacha totalmente cubierta de nieve.
“Seguramente has tenido frío, pasa y caliéntate un poco” le dijo rápidamente la anciana y la metió en la casa.
“Disculpen, llegué a este pueblo en busca de una persona, pero no la encontré por ningún lugar, comenzó a nevar, se puso el sol y por fin encontré un refugio aquí. ¿Es posible que me quede esta noche aquí?” pidió la chica de forma muy respetuosa.
“Qué mal la has pasado, quédate con nosotros si te sientes cómoda” le respondió la anciana.
“Muchísimas gracias” dijo muy feliz la muchacha.
La chica muy feliz se quedó esa noche en la casa y ayudó en los preparativos de la cena.

A la mañana que sigue, cuando la anciana se despertó, encontró a la muchacha ya trabajando. Ya había prendido la fogata, donde había una olla con comida. Y no fue solo eso, la casa estaba muy limpia y bien arreglada.
“Muchas gracias por preparar la comida y limpiar la casa” dijo la anciana.

Los días siguientes a causa de la nieve, seguían sin poder salir de la casa.
“Qué bien trabaja esta niña, y qué buena que es. Como me encantaría tener una hija así” dijo el anciano. El anciano y la anciana se miraron.
De repente la joven se arrodilló en el piso, bajó su cabeza y pidió “Por favor, déjenme con ustedes, no tengo familia”.
Los ancianos muy sorprendidos, pero felices, aceptaron lo que ella les pedía.

Un día, la joven les pidió a los ancianos que quería hacer telas, y si pueden comprarle hilos para eso. El anciano le compró los hilos y ella se fue a la habitación del telar.
“No miren hasta que termine la tela, por favor” pidió ella.
Luego de 3 días ella terminó la tela, era una tela sorprendentemente hermosa.
“¿Será posible que vayan a vender esta tela al pueblo y a la vuelta me compren más hilo?” les preguntó a los ancianos entregándoles una tela tan ligera como las nuves del cielo.
“Esto es hermoso” dijeron los ancianos.
Los ancianos se fueron al pueblo y vendieron la tela a un precio muy elevado y volvieron con el hilo. En cuanto le dieron el hilo a la joven ella comenzó a hacer un nuevo telar.
Y así estuvieron varios meses.
Hasta que un día, la anciana pensó “¿Cómo es posible que haga telas tan hermosas?¿Y si miro un poco, sin que se de cuenta?”
Miró por el costado de la puerta corrediza, pero ahí no estaba la muchacha, en su lugar estaba una grulla que se quitaba las plumas con su pico y con esas plumas se ponía a trabajar.



Le contó esto al anciano, y en ese momento para el sonido del telar y sale la chica con una nueva tela. Ella se veía más flaca y pálida que antes.
“Perdón por esconderles la verdad durante mucho tiempo, yo soy la grulla que el anciano salvó en su momento. Y estoy aquí porque quería devolverle el favor, pero ahora que saben quien soy ya no me puedo quedar más con ustedes. Espero que vivan bien” luego de decir esto, sin escuchar a los ancianos que la querían detener, se convirtió de nuevo en una grulla y fue volando hacia el cielo.
Giró volando 3 veces por sobre la casa y desapareció detras de la montaña.
“Grulla, no, hija nuestra, espero que a ti también te vaya bien. Muchas gracias por todo” dijeron los ancianos.
Y los 2 vivieron felices con el dinero que hicieron al vender las telas que hizo la muchacha.


Fin.




Si les gustó, tengo otros cuentos traducidos.
Dejó por aquí los links
Urashima Tarou: http://www.taringa.net/post/ciencia-educacion/19758843/Cuentos-tradicionales-de-Japon-1-Urashima-Tarou.html

Kintarou: http://www.taringa.net/post/ciencia-educacion/19760502/Cuentos-tradicionales-de-Japon-2-Kintarou.html

Sannen Netarou: http://www.taringa.net/post/ciencia-educacion/19761035/Cuentos-tradicionales-de-Japon-3-Sannen-Netarou.html

Momotarou: http://www.taringa.net/post/manga-anime/19761733/Cuentos-tradicionales-de-Japon-4-Momotarou.html



Muchas gracias por leer.
Hasta luego!
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