5 especies animales que nuestros hijos ya no conocerán.

5 especies animales que nuestros hijos ya no conocerán.


La siguiente lista muestra 5 animales que son considerados como Especie en peligro crítico de extinción según la Lista Roja de la UICN. En ella se incluye a la especie más amenazada actualmente en México, el Ajolote, el cual esta próximo a desaparecer.



5. Leopardo del Amur (Panthera pardus orientalis)

El Panthera Pardus Orientalis es la subespecie de leopardo más rara que existe. Está en gravísimo peligro de extinción pues sólo existen en libertad entre 25 y 34 ejemplares (según censo del 2007), en la reserva de Sijote-Alin (Siberia), cuya endogamia los coloca al borde de la extinción total, pues se considera que se necesitaría que hubiese al menos cien para evitar la extinción. La mayor parte de los ejemplares de esta subespecie viven en cautividad en zoológicos de Europa y Estados Unidos con alrededor de 100 y 200 ejemplares. La destrucción de su hábitat y el comercio de pieles han reducido la cantidad de leopardos del Amur de modo espectacular, hasta el punto de haberse convertido en el felino más raro del planeta.





4. Sapillo Pintojo Palestino (Latonia nigriventer)

El Latonia Nigriventer, también conocido como sapillo pintojo de Israel, es una especie de anfibio anuro de la familia Alytidae que estuvo considerado extinto durante varias décadas, debido al drenaje de las zonas pantanosas donde habitaba en la década de 1950, hasta que fue redescubierto en noviembre de 2011 en el norte de Israel, considerandolo como en peligro crítico de extinción. Se conoce muy poco de su ciclo biológico, debido a que solo se ha estudiado dos veces por los científicos: dos adultos y dos renacuajos se recogieron en 1940, y un individuo aislado en 1955. Su área de distribución es extremadamente limitada, estimada en menos de 2 km², lo que junto a su reducida población hacen que la UICN la clasifique como en peligro crítico de extinción. La presión por predación de aves acuáticas, y la reducción de su hábitat son sus principales amenazas.





3. Ajolote (Ambystoma mexicanum)

El Ambystoma Mexicanum, del náhuatl axolotl, “monstruo de agua”, es un anfibio caudado (anfibio con cola) que no crece sino que se desarrolla en su estado larval y permanece como un animal acuático, y es endémico de México. Algo que ha llamado la atención de los científicos es que tiene la capacidad de regenerar algunas partes de su cuerpo. Se sabe que en México existen 18 subespecies que habitan en lugares muy específicos, y de ellas dos subespecies de axolotes se catalogan como en peligro crítico de extinción: Ambystoma mexicanum y Ambystoma bombypellum. Estas se diferencian únicamente por su hábitat: la primera vive en las cercanías de Ciudad de México y la segunda en San Martín Texmelucan, Puebla. El único hábitat natural del Ambystoma mexicanum son los lagos próximos a la Ciudad de México, en Xochimilco y en los ahora desaparecidos lagos de Texcoco y Chalco.

Investigadores de la UNAM llevaron a cabo la primera parte de un censo de la población de ajolotes en los canales de Xochimilco en 2013 no encontraron ningún ejemplar de la especie endémica de la ciudad de México. Debido a ello se planeó un segundo censo que se llevaría a cabo entre febrero y marzo del 2014, época en que la especie se reproduce. Ello no significa que la subespecie este extinta ya que muchos se encuentran en las reservas de la UNAM.

Sus grandes amenazas son la introducción por parte del hombre de otras especies predadoras, lo que ha ocasionado una disminución de la población de ajolotes, cuyos desoves y crías jóvenes son devoradas por dichas especies; también son afectados por la descarga de aguas residuales en su hábitar. Una de las acciones que tú puedes emprender para rescatar al ajolote es no comprándolo, pues algunas personas los retiran de su hábitat para venderlos en el mercado negro ya sea como mascotas o con fines medicinales, además de los jarabes también se consume en caldo.

A nivel cultural, los indígenas prehispánicos lo consideraban el hermano mellizo de Quetzalcóatl, quien fue condenado a vivir como un monstruo acuático porque no se quiso inmolar como otros dioses para que el Sol volviera a Salir. Y “El que se extinga es como si se extinguieran los pandas en China”.




2. Tortuga de caparazón blando de Shanghái (Rafetus swinhoei)

La Tortuga de Swinhoe, o mejor conocida como Tortuga Gigante de Caparazón Blando del Yangtsé, es una especie asiática de la familia Trionychidae, cuyo caparazón es blando y pueden pesar hasta 130 kilos, medir casi un metro de largo y vivir más de cien años. La especie fue durante casi todo el siglo XX víctima de la captura indiscriminada, su carne servía de alimento, su caparazón y huesos para la medicina tradicional.

Esta especie se encuentra en gravísimo peligro de extinción. Sólo quedan dos ancianos ejemplares (una hembra y un macho) en cautividad en China (en dos zoológicos) y recientemente se encontró un ejemplar macho en libertad en un lago al oeste de Hanói en Vietnam. Grupos conservacionistas pensaban que el animal estaba ya extinto a causa de la caza furtiva y la pérdida de su hábitat por la deforestación. Hasta el 2008 los intentos de reproducción (cada año) fracasaron ya que ninguno de los huevos rompió su cascarón, aunque más de la mitad de los huevos parecían fértiles, los embriones murieron pronto; así mismo varios de los huevos eran muy finos o tenían grietas, lo que sugiere que la dieta de los animales antes del apareamiento no era óptima. En Julio de 2013 National Geographic informó que en la sexta temporada de cultivo los huevos todavía tenían que salir del cascarón.


1. Delfín chino de río (Lipotes vexillifer)

El Lipotes Vexillifer es un cetáceo odontoceto de la familia Iniidae, también conocido como Delfín Baiji. Es un delfín de río endémico del río Yangtze (China), que fue apodado “la diosa del Yangtze”. En China, se presumía extinto a fines del 2006 luego de que una expedición visual y acústica realizada por 30 investigadores durante seis semanas en el río Yangtze, no pudo encontrar ejemplares en el río. Sin embargo, en 2007, un baiji fue visto en Anhui. pero aún así en 2008 se volvió a declarar al baiji, completamente extinto.

Entre sus intentos de conservación se pueden resaltar un macho que vivió en un delfinario desde 1980 hasta 2002; otro que fue capturado en 1996 y que después de un año falleció en una reserva donde solo vivían marsopas; así como una hembra hallada en 1998 la cual falleció de hambre después de un mes de no aceptar la comida que se le daba. Las causas de su extinción son muy diversas, aunque concretamente, se ha atribuido a la sobrepesca, a la construcción de represas, a la degradación ambiental, a las colisiones de embarcaciones con estos animales, así como el efecto que provocó en su hábitat la represa de las Tres Gargantas.