Check the new version here

Popular channels

Adiós al recuerdo más vivo de mi infancia...

 Buenas a toda la gran comunidad de T!, hoy les cuento la triste noticia que recibí ayer...


Antes que nada, me llamo Lucas, tengo 21 años, soy de Mendoza, me crié, tengo mis amigos y casa en un pueblo que está cerca del límite con Chile (Uspallata) y debido a la facultad, alquilamos con mi hermana en Mendoza Capital.







 La verdad cuesta arrancar, es un tema que me duele y entristece mucho. Ayer, por la mañana, se fue el último recuerdo vivo de mi gran infancia, ayer, falleció mi perra "Mili"...





(La foto tiene muuuchos años)







Esta gran integrante de mi familia llegó a nosotros cuando tenía 6 años (1999), mientras comenzaba el jardín de infantes (cómo no extrañarla!?), una semana previa mi vieja nos decía a mi hermana y a mi que tenía un regalito hasta que llegó el día, teníamos nueva compañía.

Pasaron los años y ella se fue volviendo un tanto arisca, solitaria y poco afectiva, creemos que es debido a que con el pasar de los años llegaron otros animales... Siguió pasando el tiempo, lamentablemente perdió la visión de un ojo y la capacidad de oír. Hasta que ayer, después de su gran vida y como dijo un gran amigo que lo considero hermano: "Se fue como una campeona, 
Invicta, nunca dio problemas, es como si hubiera decidido irse a dormir, a descansar"...  
Debido a no estar en mi casa, no tengo acceso a más foto de Mili.


2014 va a ser un año del que no me voy a olvidar más, no sólo por Mili, sino también porque el 7 de febrero me abandonó a quién consideraba un pilar en mi vida, falleció Catriel!




                                            (última foto antes de morir)


Como podrán ver, estaba muy viejito... llegó a casa dos años después de Mili en 2001, fue el pequeño guardián de la casa ya que mi viejo se fue a Chipre de misión de paz... él me entendía, entendía mis estados de ánimos, cuando estaba triste, venía, se sentaba a mi lado sin hacer nada como respetando mi silencio, siempre a mi lado. Catriel sufrió más; tuvo un tumor en los testículos (curado con éxito), también perdió la visión por cataratas y como todo Pastor Alemán, sufría problemas en la cadera (y todo lo que eso conlleva)... Pero así y todo no tenía pretextos para no estar contento y ni se imaginan como se ponía las veces que iba al pueblo. Su muerte me agarró justo estando con él en todo momento, fue muy traumante por la forma, no quiero entrar en detalles... 

Sin duda me cuesta superarlo porque cada vez que voy a Uspallata, voy a visitarlo al cerro dónde lo enterramos. Lo bueno? que ya no sufren más mis amados perros...









Miles de recuerdos y ganas de llorar al hacer este post, sólo quería contar el día que acabó mi infancia. 

Es increíble el amor que pueden producir éstos seres, disfruten de sus mascotas y NO al maltrato animal...



Saludos y abrazo grande.






0
0
0
0No comments yet