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Animales Heroicos en la Segunda Guerra Mundial



Buen día camaradas!, en esta oportunidad les traigo información poco conocida sobre esos pequeños amigos que también dejaron su huella en el transcurso de la última gran guerra, tomando en cuenta que el sufrimiento en este conflicto no fue solo para los soldados y civiles, no nos olvidemos de nuestros adorables compañeros los animales que sin importar la especie o raza, salvaron cientos de vidas tras su servicio en combate.



Bamse



( Noruego para "oso de peluche" ) fue un San Bernardo que se convirtió en la mascota heroica de las Fuerzas noruegas libres durante la Segunda Guerra Mundial. Se convirtió en un símbolo de la libertad de Noruega durante la guerra.

Bamse levantó la moral de la tripulación del barco en el que habitaba, y llegó a ser conocido por la población civil local. En la batalla, se ponía de pie en la torreta del arma principal del barco y la tripulación le hizo un casco especial. Sus actos de heroísmo incluyen el salvar a un joven teniente empujando el agresor en el mar a un hombre que lo había atacado blandiendo un cuchillo, además de arrastrar a la orilla a un marinero en apuros que había caído por la borda. También fue conocido por romper las peleas entre sus compañeros de tripulación poniendo sus patas sobre sus hombros, calmándolos y luego los lleva de vuelta al barco. Una de las tareas de Bamse en Escocia fue a reunir a su equipo y escoltarlos de regreso al barco a tiempo para el deber o el toque de queda.



Existe una estatua de bronce en el puerto de Honningsvag, Noruega, que inmortaliza a Bamse y nos recuerda sus hazañas.



Wojtek



Wojtek fue un oso pardo encontrado en Irán y adoptado por los soldados de la 22.ª Compañía de Suministros de Artillería del Segundo Cuerpo Polaco. Durante la cruenta Batalla de Montecassino, Wojtek contribuyó al transporte de suministros y municiones. El nombre “Wojtek” es un diminutivo de “Wojciech”, un antiguo vocablo eslavo común todavía en la Polonia actual y que podría traducirse como “aquel que disfruta de la guerra” o “guerrero sonriente”.
En 1942, un chico iraní encontró un osezno huérfano cerca de Hamadán (Irán). Se lo vendió a Irena Bokiewicz, una joven refugiada polaca que escapaba a pie de la Unión Soviética por el paso de las montañas del Elbrús. Cuando creció demasiado como para quedárselo, lo donó al Ejército de Polonia. Dado que el oso tenía menos de un año por aquel entonces, tenía problemas para deglutir y había que alimentarlo con leche condensada mediante el uso de una botella vacía de vodka.



Más adelante, el oso empezó a recibir una dieta a basa de frutas, mermelada, miel y sirope, y a menudo se le premiaba con cerveza (terminaría siendo curiosamente su bebida preferida). También le gustaba fumar. Le encantaba pelear amistosamente y se le adiestró para devolver el saludo siempre que se le saludaba. Wojtek terminó convirtiéndose en toda una atracción tanto para civiles como para soldados. Viajó con su compañía por Iraq, Siria, Palestina y Egipto.
Cuando los soldados polacos fueron requeridos por los británicos para participar en la Campaña de Italia, se toparon con la desagradable sorpresa de que su peludo amigo no podía subirse al barco de transporte. Los polacos, decididos a no abandonar a su fiel amigo, lo alistaron oficialmente en el Ejército de Polonia, dándole toda la documentación pertinente. El encargado inglés de autorizar los embarques, haciendo gala de la flema inglesa característica, le dio una palmadita en la espalda a Wojtek y le encomió a subir a bordo.



Dado que ahora era un “soldado” oficial de la compañía, vivió en las mismas condiciones que sus compañeros. Según numerosos testigos, durante la Batalla de Montecassino, Wojtek ayudó valiente y diligentemente al transporte de municiones, sin dañar ni una sola caja. En reconocimiento a la popularidad de Wojtec, el Alto Mando autorizó el uso de una efigie de un oso portando obuses de artillería como el emblema oficial de la 22.ª Compañía.



Gunner



Fue un perro de raza Kelpie mezclado que alertaba los ataques aéreos japoneses a los aliados apostados en la base Darwin con precisión fiable previniendo varios ataques incluso minutos antes que sonaran las sirenas de alarma.

Fue adoptado por Percy Westcott un aviador estadounidense, en un principio Gunner se mostraba temeroso ante los bombardeos japoneses, pero al ir creciendo comenzó a demostrar una habilidad auditiva impresionante, mientras los hombres estaban trabajando en el campo de aviación, Gunner comenzó a gemir y saltar muy agitado. No mucho después, el sonido de los motores de avión que se acercan fueron escuchado por los aviadores. Unos minutos más tarde una ola de invasores japoneses apareció en los cielos sobre Darwin y comenzó a bombardear y ametrallar el lugar.

Dos días más tarde, Gunner comenzó a ladrar y saltar de nuevo y no llegó mucho antes de otro ataque aéreo. Esto estableció el patrón para los meses siguientes. Mucho antes de que las sirenas sonaran, Gunner llegaba exaltado y agitaba la cabeza en busca de refugio. Su oído era tan agudo que fue capaz de advertir al personal de la fuerza aérea hasta 20 minutos antes de que llegaran los aviones japoneses e incluso antes de que aparecieran en el radar…ahora los soldados estadounidenses estaban listos con sus defensas antiaéreas y aviones en el aire, en lo que resulto en una victoria aplastante contra los japoneses que no tuvieron el factor sorpresa.



Cerdo 311



En 1944, los Estados Unidos llevó a cabo un par de pruebas de armas nucleares en el atolón de Bikini bajo el nombre de Operación Crossroads. Para probar cómo las explosiones nucleares afectarían a los buques en el mar, 22 barcos fueron anclados a diferentes distancias de la explosión, cargados con cobayas, cabras, cerdos, ratones y ratas para probar los efectos de la explosión. Un tercio de los animales fueron sacrificados por la explosión o por radiación. La mayoría de los demás murieron de enfermedad por radiación en las próximas semanas. Los animales fueron asegurados en sus posiciones, pero algunos de los barcos fueron destruidos en la explosión. Tripulaciones de recuperación encontraron un cerdo que había sobrevivido a la destrucción de su nave y se encontró nadando en una laguna cercana.

Entonces fue 311 el que se hizo famoso no sólo por su escape de la nave, sino porque sobrevivió a la lluvia radiactiva que mató a la mayoría de los otros animales de prueba. Después de tres años más con la Armada (como sujeto de estudio), 311, junto con otro sobreviviente, Cabra 315, se les dono al Zoológico Nacional Smithsonian.



Gender



Gander fue un perro de raza Terranova que el dueño original regaló al Real Cuerpo de Fusileros, un regimiento canadiense destinado en el Aeropuerto Internacional de Gander. Cuando su unidad marchó a Hong Kong en otoño de 1941, Gander se fue con ellos. En la batalla de Hong Kong Gander ayudó a luchar contra los invasores japoneses en tres ocasiones. En la última recogió una granada que cayó junto un grupo de soldados canadienses heridos, y la llevó donde no podía hacer ningún daño, muriendo en la explosión. Se le concedió la medalla Dickin en octubre de 2000 por sus heroicas acciones en la guerra y por salvar la vida de varios soldados canadienses.



Smoky



En 1944, en la selva de Nueva Guinea, un soldado encontró a Smoky dentro de un cráter ocasionado por la explosión de una bomba durante la guerra. Ahí comenzaría su aventura y posteriormente sería condecorada con honores.

Participó en 150 ataques aéreos, voló en 12 misiones de rescate de náufragos e incluso sobrevivió a un tifón en Okinawa. Durante la invasión de Luzón, después de sobrevivir a un ataque kamikaze aire-mar, el buque en que iba el Cabo Bill Wynne llegó a tierra. Con su bolsa al hombro, su arma en la mano y a la pequeña Smoky bajo el brazo, saltó al agua, que le llegaba a la cintura, y caminó los 40 metros hasta la costa. ¡Qué espectáculo debe haber sido: soldados bajo ataque enemigos y una pequeña yorkshire con ellos!



Después que las tropas de EE.UU. capturaron el primer campo de vuelo en Luzón, tuvieron que colocar líneas telefónicas en la pista de aterrizaje, excavar y enterrar líneas, reparar la dañada pista, etc. Cuando se encontraron con un problema: había que pasar un cable telegráfico dentro de una tubería de 22 cms. de diámetro que había por debajo de la pista de aterrizaje. En ese momento se llamó al cabo Wynne. ¿Pasaría Smoky por la alcantarilla? Él pidió cómo condición que si la perrita se quedaba atascada tenían que rescatarla. El problema era que la alcantarilla no estaba totalmente despejada, en algunos lugares solamente había entre 3” y 4” pulgadas de espacio libre. Y como cuenta Wynner: le ató al cuello una cuerda con el cable y se puso al otro extremo de la tubería llamándola: “Ven, Smoky, vamos nena, vamos”. Y entró por el tubo oscuro sólo confianda en la voz de su amo. Después de unos angustiosos minutos se vio aparecer dos ojitos ámbar y se le oía jadeante por el cansancio. Era ella, había cruzado los 23 metros de tubería. La abrazó y felicitó junto a toda la tropa, reconociéndosele así su gran obra, con lo cual se evitó tres días de trabajo para los soldados y de haberse evitado la pérdida de vidas, ya que era muy peligroso el lugar donde se realizó ese trabajo. De esa forma quedaron restablecidas las comunicaciones para las fuerzas de EEUU y sus aliados.



Smoky es el primer perro documentado que ayudó en las terapias después de haber servido a las tropas en un sin número de hospitales militares. Como Bill Wynne escribe en su libro “Yorkie Doodle Dandy”: “Con la presencia de Smoky los enfermos graves sacaban una sonrisa…” Y con ese momento de felicidad estos enfermos sacaban fuerzas para no caer en la locura…”
“Mi Yorkie Doodle Dandy podría hacer que los estadounidenses en la guerra olvidar sus problemas con sólo observarla perseguir a las mariposas gigantes… "



Palomas Mensajeras



Las comunicaciones durante las guerras son de vital importancia tanto como apoyo táctico en el campo de batalla, como en el área estratégica que incluye el espionaje. Señales de humo, espejos que reflejan los rayos solares, mensajeros a pie o a caballo, fueron algunos de los más antiguos medios de comunicación empleados. Pero desde épocas pretéritas las palomas mensajeras fueron empleadas de diversas formas, incluso como ayuda de la navegación pues una flota desorientada en medio del mar, cuando no se conocía la brújula podía encontrar la ruta correcta viendo la dirección en que una paloma retornaba a su lugar de origen. En época del esplendor de Roma se empleaban para informar los éxitos de las legiones. En épocas más recientes antes de la invención del telégrafo y del teléfono la forma más rápida de enviar mensajes era mediante las palomas mensajeras.

Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, los sistemas de comunicaciones por radio habían sido perfeccionados gracias al desarrollo tecnológico de la válvula audión o tubo al vacío, que era el dispositivo dinámico básico de la Radio en aquel tiempo. Pero los cuerpos de comunicaciones Aliados y del Eje, volvieron a pensar en usar palomas mensajeras para ciertas operaciones en las cuales el uso de aparatos de radio resultaba inconveniente o simplemente inaplicable.



Caballos de Guerra



Caballos en la Segunda Guerra Mundial fueron utilizados por las naciones beligerantes para el transporte de tropas, artillería, pertrechos, así como, en menor medida, en las tropas de caballería móviles. El papel de los caballos en cada país depende de su estrategia militar y el estado de la economía y fue más pronunciada en las fuerzas de tierra alemanas y soviéticas. En el transcurso de la guerra de Alemania y la Unión Soviética empleaba a más de seis millones de caballos.

Regimientos de caballería británicos eran más regulares mecanizada entre 1928 y el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Los Estados Unidos mantuvieron un solo regimiento de caballería estacionado en Filipinas, y el ejército alemán mantuvieron una sola brigada. El ejército francés de 1939-1940 regimientos caballos mezclados en sus divisiones móviles, mientras que el Ejército Rojo de 1941 tenía trece divisiones de caballería. Ejércitos italiano, japonés, polaco y rumano emplean formaciones de caballería sustanciales.



Transporte tirado por caballos era más importante para Alemania, ya que era relativamente escaso en recursos naturales de petróleo. Infantería y caballos de artillería formaron el grueso del ejército alemán durante la guerra, sólo una quinta parte del ejército pertenecían al móvil panzer y divisiones mecanizadas. Cada división de infantería alemana emplea miles de caballos y miles de hombres que cuidan de ellos. A pesar de las pérdidas de los caballos a la acción del enemigo, la exposición y la enfermedad, Alemania mantiene un suministro constante de caballos de trabajo y la silla hasta 1945 - Caballería del Ejército y de la SS aumentó gradualmente en tamaño, alcanzando un máximo de seis divisiones de caballería, en febrero de 1945.

El Ejército Rojo fue motorizada sustancialmente de 1939-1941, pero perdió la mayor parte de su equipo de guerra en la Operación Barbarroja. Estas pérdidas fueron remediadas temporalmente mediante la formación de masas de infantería montada que fueron utilizados como fuerzas de ataque en la Batalla de Moscú. Bajas y la escasez de caballos pronto obligados los soviéticos para reducir el número de divisiones de caballería. Dado que la producción de tanques y suministros aliados compensaron las pérdidas de 1941, la caballería se fusionó con las unidades de tanques, formando grupos de ataque más eficaces. A partir de 1943-1944, la caballería se convirtió gradualmente el componente de la infantería móvil de los ejércitos de tanques. Al final de la caballería soviética guerra se redujo a su fuerza antes de la guerra. El papel logístico de caballos en el Ejército Rojo no era tan alta como lo fue en el ejército alemán, debido a soviéticas reservas nacionales de petróleo y suministros de camiones americanos.





Y sin importar el bando en el que estas historias sucedieron, de algo podemos estar totalmente seguros, que estos leales compañeros estuvieron luchando a su manera cual fuera el motivo final, por eso les debemos el respeto y cariño que se merecen, a pesar del caos y la inhumanidad en la que las guerras se ven envueltas son ellos los que hacen recordarnos que somos humanos, que ellos estuvieron aquí primero, y que tenemos la responsabilidad de cuidarlos así como ellos cuidan de nosotros, por eso y más les damos la gracias!











































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