Bienvenidos a la realidad



La historia de un bebé
He nacido, apenas un segundo de edad,
Mi pequeño cuerpo rojo primero siente el frío-
… Cuando caigo al suelo, no hay aterrizaje suave,
Y el hedor en el aire, más allá de mi comprensión,
Mis primeros momentos de la tierra parecen de alguna manera todo mal …
¿Dónde está mamá para que pueda acurrucarme? ¿Por qué tardas tanto?
Finalmente, a mi boca llega el liquido que anhelo,
Sin señales de un calor, trato de ser valiente-
Mi pequeño cuerpo se estremece, de miedo y de frío
Hasta que por fin el sueño me salva, esta ingenua de un día de edad.
Cuando mis ojos finalmente se abre, y veo este lugar horrible,
Voy a ver la miseria de mi mamá, la tristeza en su rostro-
La razón por la que no me puede tocar - Barras oxidadas que esclavizan,
Los residuos en el suelo de la cueva sin sol enorme.
Pronto voy a sentir el sufrimiento de miles de millones que hay que saber-
La codicia corporativa me rodea, cuando empiezo a crecer.
Por Heather Leughmye








El ser humano cuando sufre es el único ser que puede tomar la decisión de suicidarse y acabar con su extremo dolor sabiendo que va a morir, los demás animales no conocen ese concepto, como tampoco conocen el concepto de maldad a la que se someten los humanos para generar estas imágenes atroces.



Los colmillos de elefante que son vendidos como “ornamento” o los productos hechos con “marfil” tienen una horrible, cruel y sangrienta historia detrás de ellos. Aquí vemos esta desgarradora fotografía de un elefante aún vivo después de que los cazadores le han robado sus colmillos cortándole la cara. El cerebro sigue ahí y el sigue vivo y sintiendo. Esto es un robo, un abuso y es crueldad total. Por favor seamos parte de la evolución y hagamos a un lado las pieles y artículos como el marfil que vienen de historias como esta. Sé que es una fotografía muy fuerte, pero en memoria del sufrimiento y el dolor de este animal, la publico con la esperanza de que mas gente cobre consciencia y dejen de consumir estos productos.