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Resfriados en gatos: síntomas y remedios









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Resfriados en gatos: síntomas y remedios





Bajan las temperaturas y suben los resfriados, también para nuestros gatos. Descubre qué precauciones tomar y cómo ayudar a tu gato si sufre un constipado.

A todos los mamíferos nos gusta estar calentitos. Si a los humanos nos encanta dormir con arropados y acurrucados, ¡¡a los gatos mucho más!!

Posiblemente os habréis dado cuenta de que vuestros gatos están más perezosos de lo habitual, se ponen encima del portátil o se enredan entre las sábanas…y es que el otoño ha llegado y ellos lo notan, ya que son los animales más sensibles a los cambios de temperatura.



Una imagen típica es ver nuestro gato dormitando sobre el radiador, y es que los gatos soportan el contacto con superficies de temperaturas de hasta 50º.

Por eso los radiadores suelen ser un lugar perfecto en el que echarse una siesta.

Debido a ello, es aconsejable estar pendientes y así evitar posibles accidentes.

Sería conveniente no dejar calefactores o estufas encendidas si no estamos en casa. Así, cuando fisgoneen e introduzcan sus patas o bigotes, impediremos que puedan quemarse.




¿Cómo afecta el frío en los gatos?

No a todos los gatos les afectan por igual las bajas temperaturas, por eso hay que tener especial cuidado en:

- Gatos con poco pelo: Felinos como el siamés o el esfinge necesitan más abrigo que los gatos que tienen con un abrigo de pelo natural.
- Gatitos: Los gatos jóvenes o bebés tienen un sistema inmune poco desarrollado.
- Gatos mayores: Las defensas de los gatos de más de 7 años no actúan al 100% y pueden empeorar su capacidad para aguantar el frío.
- Gatos enfermos: Cuando tienen una enfermedad sus defensas son muy bajas y son más susceptibles de coger resfriados. Además, las enfermedades articulares y del aparato locomotor (como artrosis y artritis) empeoran con la llegada del frío.



Precauciones a tener en cuenta

En todos los casos es imprescindible darles una buena alimentación. Además, unas mantas o una cuna cerrada les ayudará a estar más protegidos del frío.

Si es un gato aventurero que incluso con bajas temperaturas da paseos al aire libre, también es ideal darle comida balanceada. Ésta contiene vitaminas y minerales necesarios para fortalecer las defensas de nuestro pequeño.

No obstante, los gatos caseros en general deben seguir una misma alimentación durante todo el año, porque con suplementos específicos tal vez podrían engordar más de lo conveniente.

Además, hay que tener en cuenta que en esta época mudarán su pelo. Este cambio natural les ayudará a prepararse mejor para el frío, pero también provocará una mayor acumulación de pelo muerto. Además de cepillarles más a menudo para que no se generen bolas en su estómago, no olvidéis darle malta para favorecer la expulsión.



Y si el gato se ha resfriado?



Es cierto que nuestros pequeños no se constipan como nosotros, pero los virus pueden afectarles también al sistema respiratorio. Los síntomas son muy parecidos a los que podemos padecer los humanos:

- Irritación
- Inflamación
- Ojos llorosos
- Mucosidad
- Tos
- Estornudos
- Inactividad

En este caso, lo mejor es llevar al gato al veterinario para que le dé el tratamiento adecuado y así pueda recuperarse cuanto antes.

Nosotros ya hemos desempolvado del armario las mantitas de la siesta y las hemos dejado en el sofá. Nuestros dos pequeños están encantados. Se pasan las tardes enroscados en ella y no dejan de ronronear. ¡Hacer lo mismo y seguro que vuestros gatos os lo agradecen de la misma forma!









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