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Los Mejores Discos De Los 70






Después de mucho tiempo volví a hacer un post, y va a estar dedicado a una de las mejores (quizás la mejor) época que la música nos ha dado, los hermosos ´70. La era ejemplar del rock, donde es muy probable que se encuentren los padres influyentes en lo que escuchamos de la actualidad. La añoramos, deseamos que se repita pero también somos conscientes de que es irrepetible e imposible de igualar. Pero no está mal recordarla, y eso es lo que vamos a hacer.

En esta década hay mucha variedad de discos icónicos que marcaron un antes y un después en la historia, dejando legados latentes hasta hoy en día. También vieron la luz albums determinantes en el surgimiento de nuevos movimientos que no tenían precedentes, como el Punk, El Krautrock o en sus finales, el Post- Punk entre otros. Además, como si esto fuera poco, no podemos dejar de lado que muchos representaron la voz de la juventud en momentos sociopolíticos muy complejos de la escena mundial. En conclusión, es una década única.

Como hago siempre, no voy a conformar la lista en puestos, ni en tops por que la relevancia no es comparable y es difícil considerar algunos mejores que otros, además de evitar problemas. Como soy de una memoria pésima seguramente he olvidado o pasado por alto muchos discos, entonces están en suma libertad de hacer justicia o explayarse con una opinión en los comentarios. En fin, no los aburro más y espero que disfruten el post.












The Rolling Stones – Sticky Fingers

1971 – Rolling Stones Records

El primer disco de los Rolling producido por su propio sello discográfico, luego de la romper con Decca Records. Sigue la misma línea que el anterior, Let it Bleed, pero es sin dudas más salvaje y real. Por eso me gusta. Un arrebato al sexo, las drogas y el rock and roll que ya es evidente con su controvertida portada diseñada por Andy Warhol, y continúa incluso con su sucesor Exile on Main St. (1972). Sticky Fingers es el primero que contó con la participación íntegra de Mick Taylor como miembro de los Stones. Además, se incluyó en la contratapa por primera vez el logo de la banda. Bien sucio y honesto, considerado como el más rockero de la banda.





T-Rex – Electric Warrior
1971 – Fly / Reprise

Lo que todos acordamos sin duda alguna es el mejor trabajo de T. Rex. La influencia que tuvo en el glam rock de David Bowie y en todo el punk y post-punk es hiper notable. La arrolladora actitud escénica de Marc Bolan se transforma en puro sonido en este disco del 71, que podriamos decir, inaugura una década dorada del rock. Podemos notar que canciones como Get It On o Cosmic Dancer expresan lo nuevo de aquella época, que posteriormente será llevada a lo más arriba por muchísimas bandas que herederas directas de este álbum.





Wire – Pink Flag
1977 – Harvest

Mientras que el punk asomaba del horizonte con los Pistols o The Clash, Wire se despachaba con Pink Flag que si bien puede ser catalogado como punk, no sonaba demasiado parecido a nada de lo que las bandas de ese género venían ofreciendo hasta ese momento. Este trabajo fue aclamado por la crítica pero no corrió la misma suerte en las ventas, algo que treinta y siete años después resulta insignificante ya que Pink Flag fue una fuerte influencia en sus artistas mas contemporaneos, como el hardcore y el britpop, pasando por post-punk y el rock alternativo.





Kraftwerk – Radio Activity
1975 – King Klang / EMI / Capitol

La innovación que trajo Kraftwerk en la música popular aún hoy en dia no se pudo igualar. Digamos que es un trabajo científico y minucioso, que se aparta un poco de la impronta tipica del rock. Pero lo tremendamente original es que esa distanciación sucede dentro de la misma cultura pop, y es en esa fisura cultural donde la obra del grupo alemán se convierte en la más importante de la historia de la música popular del siglo XX. Para ententendernos mejor: músicos que tienen que crear sus propias guitarras, calibrar y definir su afinación y el tipo de sonoridades, es decir, crearlas; construir también sus equipos y los matices del sonido de cada amplificador. Ese trabajo que comúnmente suelen hacerlo los técnicos (que en su mayoría no son músicos), en Kraftwerk, fue simultáneo. Crear música y sonidos propios al mismo tiempo.





Iggy Pop – Lust for Life
1977 - RCA, Virgin

Esa combinación tan disparatada como Iggy y Bowie viviendo en Berlin en aquel 1977 (Y sin embargo nunca vamos a terminar de entender en qué consistió esa química) da como resultado uno de los mejores trabajos de la Iguana. Iggy grabó este trabajo fenomenal con una música tan elegantemente distante del punk naciente pero a la vez moderna y lanzada hacia el futuro. Bowie, que tomó control de casi todo el trabajo, siempre se mantuvo fiel a su esencia, vampirizando aquí y allá. Este disco es altamente corrosivo y una percusión tan metálica que te remite a una industria metalúrgica en plena actividad.






Blondie – Parallel Lines
1978 – Chrysalis

Bueno, este es el tercer y definitivo álbum de la rubia. El debut homónimo está bien, Plastic Letters (el segundo) también, pero con Parallel Lines Debbie Harry y los suyos finalmente alcanzan el suceso comercial y las razones son más que obvias: One Way or Another, y por supuesto Heart of Glass dejan de lado el sonido new-wave para ser una banda netamente pop, y del más exquisito, llegando a editar seis sencillos. ¿Por qué está en esta lista? De actuar en el CBGB y ser parte de la gran escena punk a ser bailada y coreada en las discotecas de ese momento: en este album está la confirmación de que si algo fue under en un momento, no hay por qué ser cruel cuando se convierten en mainstream, si el producto sigue siendo de alta calidad.





Nick Drake – Pink Moon
1972 – Island

En sus últimos años antes de su sobredosis de antidepresivos, estaba sumergido en una depresión clínica, viviendo con sus padres, y retraído e incapaz de comunicar o socializar. Fue un verdadero acto de generosidad que nos haya dejado Pink Moon donde condensó todo su sufrimiento y lo convirtió en un disco pocas veces igualado en términos de belleza, con su voz gentil y sus cuerdas acariciando los oídos y la sensibilidad de cualquiera que decida escucharlo. Drake se limitó al uso de guitarras acústicas, arpegios y no mucho más. Es un testamento de su enorme talento que con tan pocos recursos haya logrado uno de los albums más bonitos del mundo.





The Clash – The Clash
1977 – CBS

Todos tenemos en claro una cosa, que es único. Crudo, directo, horriblemente mezclado y un cuasi testimonio de lo que era vivir en un edificio abandonado en Londres. “White Riot”, o “London’s Burning” te evocan desde pequeñisimos clubes hasta sudorosas arenas. Este fue el primer paso de una de las bandas más grandes y completas no solamente del punk, sino de la música británica en su totalidad. Ese cartón blanco, negro, verde y naranja encierra mucha furia y agresividad, pero a la vez tiene esperanza y la voz de un cambio, bajo un cambiante y progresivo ritmo de caos.





Joni Mitchell – Blue
1971 – Reprise

La forma de desnudo e intimidad que expuso acá no tenía precedentes: narra sobre cómo la embarazaron en su juventud y tuvo que dejar a su bebé en adopción para que tenga la mejor vida posible. Es que este álbum, como el color de su título adelanta, es una colección de tristezas catárticas en pleno pasaje del folk al jazz y del romance a la soltería. Entre los cambios de afinaciones, los acordes inusuales, las letras asquerosamente personales y la voz angelical, Blue es uno de los mejores discos de la historia. Eso.





Psiglo – Ideación
1973 – Sondor

Rock progresivo Uruguayo. Si, leíste bien. Esta obra maestra de la breve Psiglo está considerada como una de los mejores discos de Latinoamérica. El sonido es bastante interesante y muy peculiar para esa época, lo más llamativo es la alta calidad musical y el excelente sonido. Tienen una fuerza que no permite que pase desapercibido, y capaz suene polémico pero hasta me atrevo a decir tranquilamente que se puede posicionar al nivel de bandas progresivas de Europa. Otra iconicidad es el contenido de sus letras que tienen un trasfondo político muy profundo y que sin embargo no ofuscan su música.





Led Zeppelin – Houses of the Holy
1973 – Atlantic

Este es el quinto album de Zeppelin, el que marca una ruptura con la secuencia de los números y de los nombres impronunciables. Es uno de los pilares más prominentes de su carrera musical, porque muestra una banda asentada y osada en explorar nuevos matices de su sonido. Que comprenda canciones tan diferentes pero bien impactantes o la canción de lluvia más hermosa de todas, hace que se te vayan las dudas acerca de si debe estar o no en esta lista.





La Máquina De Hacer Pájaros - Películas
1977- Talent Microfón

Ya no es García y La Máquina… ahora es solo La Máquina. Esto expresa la decisión de que en la composición participe toda la banda (Cutaia, José Luis Fernández, Bazterrica, Moro), un grupo altamente virtuoso, capaz de tocar estructuras en semi-corcheas, con muchos acordes (el Indio Solari tildó a la música de Charly tener demasiados acordes) y cortes repentinos. Este discazo contiene una mezcla de ritmos, candombe rock y pasajes orquestales con influencias de jazz rock. Este disco menos escuchado de Charly está a años luz de casi todos los discos del rock argentino de antes, durante, después. Un himno de un valor indeleble.





Pink Floyd – The Wall
1979 – Harvest Records / EMI Records

¿Conocen cosas hayan tenido mismo increible impacto y la repercusión como este disco Pink Floyd? Sin dudas una de las obras más icónicas de este último tiempo. The Wall es el álbum conceptual por excelencia, te rompe el corazon y reconfigura nuestra manera de “aprehender” el mundo. Y no olvidemos que a la grandeza del disco se le suma la sublime y hermosa interpretación visual de Alan Parker además de los imponentes shows. En conclusión, una obra de arte en todos los sentidos.





David Bowie – Aladdin Sane
1973 – RCA

Muy pero muy pocos artistas han tenido períodos de creación tan intensos, fructíferos e inmediatos como Bowie tuvo a principios de los ‘70, manteniéndose a un nivel realmente alto por casi una década. The Man Who Sold The World, Hunky Dory, Ziggy Stardust y Aladdin Sane, uno por año desde 1970. Ésto es otro álbum-personaje de la fauna ¿bowieística?, en el tour norteamericano de Ziggy Stardust, y esa confusión de bueno pero a la vez destructivo está plasmado en el arte de tapa. Eso si, algo nunca se le criticó al Duque fue su infinito sentido de innovación y vanguardia: no iba a hacer un disco similar al anterior, y en Aladdin Sane lo escuchamos más rocker, incursionando además en el jazz y en la música de cabaret, sin nunca dejar de hacer arreglos increíbles.





Neu! – Neu!
1971 – Brain Records

El debut homónimo de Neu! fue la primera grabación que sus integrantes, Michael Rother y Klaus Dinger, realizaron luego de abandonar su anterior banda, Kraftwerk, en 1971. Las grabaciones del disco comenzaron en diciembre de ese año y duraron cuatro días, y fue lanzado en 1972. Atmósferas ambient e industriales, guitarras rugosas y la inclusión del motorik (ritmo característico de la escena de aquél entonces) son los elementos que predominan en el disco. La duración de los temas no baja de los cuatro minutos e incluso algunos de ellos superan los diez y parecen salida del soundtrack de una película de terror y la transición que se produce entre el final de ésta y una pura magia.





Mike Oldfield - Tubular Bells
1973 – Virgin Records

Quizás nos baje un poco la autoestima, pero Mike Oldfield lo compuso y grabó cuando tenia apenas 20 años. Este multi-instrumentista toco más de 20 instrumentos él solo en la grabación. Se edito en mayo de 1973 y el disco fue un éxito, por su novedoso sonido. La criticas lo catalogaban “De que cubría genuinamente un nuevo e inexplorado territorio”. Tanto fue el éxito, que el dinero proporciono a la recién creada Virgin que fue la base de su futuro. El sonido del album es un poco irregular y claramente progresivo. Algo novedoso para contar: Mike toca la guitarra eléctrica con los dedos, sin púa, sitúa los dedos encima de las cuerdas y las toca con todos los dedos.





The Who – Who’s Next
1971 – Track / Decca

Despues de Tommy, Pete Townshend planea otro proyecto que no llega a realizarse y Townshend termina con una crisis nerviosa. De ese intento, quedan elementos que pasan a formar parte de este nuevo disco, pero ahora sin un hilo conductor definido. Saliéndose del album conceptual, la banda le da a cada canción un peso propio y el resultado es más que brillante. Un disco claro, conciso y directo ¿no?. Hay hard rock, psicodelia, furia, emoción y electricidad. Ademas podemos sumarle la introducción definitiva de sintetizadores también le da nuevos matices a la banda, que suena como nunca, completamente cohesionada y llena de energía. Los mejores resultados llegaron al punto de convertirse en clásicos.






King Crimson – Larks' Tongues in Aspic
1973 – Island Records/Atlantic Records

Si uno tendría que elegir una etapa de la trayectoria de King Crimson habría que tomar los primeros cuatro albums. El primero de la trilogía es Larks' Tongues in Aspic y con la base poderosa del genio indiscutible Robert Fripp en guitarra el resultado es elaborado y poderoso, con un track list sin ningún relleno donde podemos destacar Easy Money, Exiles o Book of Saturday. Hay que saber aprovechar este trabajo donde la formación estuvo más estable y tres discos que son habitualmente considerados entre una de las joyitas del grupo.






Ramones – Ramones
1976 – Sire / Philips

Lo comico es que un álbum que fue grabado en siete días tenga un impacto en el mundo de la música sin precedentes. Este disco homónimo marcó un antes y un después en el punk rock y con letras inspiradas en alguna que otra chica, la playa y su surf, la marginalidad del momento y algo de política, definitivamente fueron clave para muchos artistas que se conocen actualmente. Sus canciones que apenas pasan los dos minutos, la banda se caracterizó por la rapidez de sus composiciones sin dejar de lado a los temas melosos y más romanticones.





The Rolling Stones – Exile On Main St.
1972 – Rolling Stones Records

Su disco num 12, doble, y el que cerraría todo un ciclo de rock and roll. La grabación de este disco se dio cuando ya la adicción a las drogas era de conocimiento público y ellos eran parte del más exclusive elite jet-set global. Grabado en Francia, todo el trabajo destila blues, country y góspel. Este álbum cierra una etapa que algunos llaman “la edad dorada” de la banda: es que los Stones nunca volvieron a sonar como en Exile On Main St.





The Beatles – Let It Be
1970 – Apple Records

A pesar que Abbey Road fue grabado antes, Let It Be fue el último trabajo de estudio de The Beatles y vio la luz el 8 de mayo de 1970. Como sabemos, las sesiones de grabación fueron turbulentas, con tensiones, cambio de locaciones y varios roces, por eso fue realizado de una forma particular ya que la mayoría de las canciones no estaban grabadas con toda la banda en simultáneo y en el mismo estudio sino que cada Beatle iba completándolas individualmente. Aunque era obvio que la banda se estaba desgasto y que no iba a seguir funcionando como antes, lograron regalarnos temas hermosos. McCartney, Lennon, Harrison y Starr dieron nacimiento a un trabajo que da placer de escuchar.





Pescado Rabioso – Artaud
1973 – Talent/Microfón

¿Qué decir? No se si uno o el disco más influyentes e importantes del rock nacional argentino. Esta obra surge en esta década con una fuerte dosis de surrealismo, con una poesía fascinante y bellas melodías. A partir de que comienza el disco se inmortalizan canciones como Todas la hojas son del viento y Bajan. Toda la complejidad y belleza musical parece regir esta obra magnánima del rock, lo cual queda demostrado en Cementerio Club y Las habladurías del mundo.





Frank Zappa - Sheik Yerbouti
1979– Zappa Records

Al escuchar el álbum, quedas cautivo de la avalancha de diferentes ritmos que van surgiendo. Ninguno queda atrás. La fusión disparatada es el alimento básico de este disco. Pero si eso no fuera suficiente, el álbum del jeque se cataloga como “Comedia Rock” más que progresivo por el contenido bastante osado y burlón en sus letras dedicadas hacia otros músicos. Volviendo a la perspectiva del sonido, también se lanza a toda máquina, más allá de experimentar con diversos estilos; no deja de lado su magia con la guitarra. Y lo hace dejar en claro con sus instrumentales.





The Doors – Morrison Hotel
1970 – Elektra Records

Con semejantes joyas que nos encontramos este disco que fue el anteúltimo de estudio de The Doors vale la pena estar en esta lista. La mayor parte de las canciones fueron escritas por Jim Morrison y nos podemos encontrar con la muy marcada influencia del blues pero obviamente sin dejar de lado los tintes psicodélicos que tantos los caracteriza de la mano de Manzarek. Para definir este álbum se puede decir que es un disco que explora diversos sonidos y nos puede remontar a una atmósfera algo oscura o caer en manos de la sensualidad de Morrison, también nos pasa por el alegria y mantiene latente el rock .





Pink Floyd – Wish You Were Here
1975 – Harvest / EMI

Uff, esos sonidos psicodélicos y unas pocas pero largas canciones irrumpen en los ’70 con el segundo disco de Pink Floyd. El disco abre con una imponente obra maestra “Shine On You Crazy Diamond”, una larguísima canción conceptual. El disco, de pocas pero imponentes canciones, tiene las rarezas vanguardistas propias de la banda con referencias lisérgicas, sociales y a su amigo Syd Barrett. “Welcome to the Machine”, “Have A Cigar” y la bellísima “Wish You Were Here” llevan la fuerte impronta conceptual de Waters y la musical de Gilmour. Un disco tan desopilante como complejo y bien influyente en la época.





Iggy and the Stooges – Raw Power
1973 – Columbia

El arrollador Raw Power apareció en febrero del 73 como tercer y último trabajo de estudio de los Stooges antes de su extincion en 1974. Aunque al principio pasó desapercibido y poco valorado, tiempo después Iggy y sus secuases lo convirtieron en uno de los discos que más influencia iba a tener sobre las bandas de punk rock venideras. En un poquito más de media hora podemos escuchar ocho canciones bien crudas y poderosas como lo indica su nombre.





David Bowie – “Heroes”
1977 – RCA

Hay una primera parte con canciones más tradicionales y una segunda mayormente instrumental. Pero como que Bowie refina esa línea experimental, con un resultado general pulido y claustrofóbico. El sonido es accesible, sin dejar de ser complejo. De todos modos sigue habiendo sintetizadores, guitarras, ritmos pulsantes, extrañeza, claridad y oscuridad. Pero la luz propia está en la canción que da título al disco. En esos seis minutos se fusionan los talentosos involucrados y la voz de Bowie lo lleva hacia nuevas fronteras.






Led Zeppelin – Led Zeppelin IV
1971 – Atlantic

Este es uno de los discos más interesantes de la banda que sintetiza en un album todo el misticismo que los caracteriza. El sonido vintage rockero de los dos primeros temas luego se convertirán en hits: (Black Dog y Rock and Roll). Tambien entre los matices diversos está Stairway to Heaven que desde ese momento se inmortaliza como himno hardcore y rockero. Dicen que el linyera de la tapa del disco es el mismísimo Jimmy Page.






Sex Pistols – Never Mind the Bollocks
1977 – Virgin

Bueno, es una obviedad que la grabación del único disco de estudio de los Pistols fueron caóticas; Sid Vicious tocó el bajo pero los productores no estaban conformes con el por lo que decidieron llamar al ex bajista Glen Matlock quien solo tocaría en Anarchy in the UK, ya que abandonó las sesiones por que nole pagaron lo acordado. Al final Steve Jones termina tocando el bajo en el resto de los tracks. En ese momento A&M Records cancela su contrato con la banda y son rechazados por muchos sellos hasta que Virgin decide contratarlos y lanzar este disco. El resto es historia.





Television – Marquee Moon
1977 – Elektra

No se, fue un momento especifico que nadie vio venir, nadie supo clasificar, pero todos reconocieron como hito. Crítica y seguidores por igual, ofrecían complejos arpegios terrenales pero letras poeticas en medio de canciones disonantes de dos minutos que hablan inhalar pegamento o llamadas telefónicas. Un disco que existe dentro de su propio tiempo, con su métrica, sus melodías.Y ni hablar de su elocuencia. Ninguna guitarra fue igual después de Marquee Moon.





Lou Reed – Transformer
1972 – RCA

El disco inmerso en la locura del “under” de New York de los ‘70. Perdido en una adicción a la heroína y el vértigo de un mundo tan cambiante, Reed siempre supo canalizar todos sus sentimientos en las letras de sus trabajos. Ya pasó mucho tiempo de esa realidad, marginal y corrupta que relata fervientemente, y así no podemos dejar de imaginarla. Y es que así se siente, como un relato de ese clima tan sombrío y visceral. Con una particularidad en los detalles y en la descripción de cada personaje, Lou nos invita a caminar por el lado salvaje.






Joy Division – Unknow Pleasures
1979 – Factory

Todos podemos identificar que la corriente en la cual se suele ubicar a Joy Division, esa que llamamos post-punk. Por eso es un disco muy relevante, además de tener un sonido que se disfruta hasta oscurecer tus oídos por completo. También apreciamos el talento hipnotizante de Ian Curtis, un personaje único y de culto. Letras intensamente sensibles e imaginarias. Excelente por donde lo mires, tapa y contenido, es una poesía maldita del underground.






Black Sabbath – Paranoid
1970 – Vertigo Records / Warner Bros. Records

El disco empieza con la legendaria guitarra de Iommi y esa voz de vieja bruja que tiene Ozzy en “War Pigs“, que va en contra del sistema de reclutamiento, donde los jóvenes de la clase trabajadora eran/son y serán víctimas. Porque Sabbath es pueblo. De un experimento de sonoridades vanguardistas (la guitarra afinada varios tonos más abajo), crítica social, introspección y películas de terror, el metal entró en los rankings. Se trata de metal en “slow motion”, porque tocarlo más lento les permitió exorcizar los demonios de la banda oriunda de la fábrica del mundo. La base del disco entero va entre las piruetas de batería de Ward y el movimiento rígido e hipnótico del bajista Geezer Butler.





The Clash – London Calling
1979 – CBS Records / Epic

Algo indiscutido es la pertenencia que tiene este álbum, y siempre está presente en cualquier lista que revele discos que marcaron historia. London Calling, es el tercer álbum de The Clash, que se convirtió en emblema del legado del genio Joe Strummer. Al incorporar elementos rockabilly, ska, reagge en el punk y la consigna de rebeldía, London Calling es el disco que mas se luce de la banda, y sin embargo el más cohesivo. Imprescindible en cada momento de nuestra juventud.





The Doors – L.A. Woman
1971 – Elektra

Sexto y el último disco que Morrison grabó con los Doors por lo que lo convierte en su despedida musical y de Los Angeles porque después de las grabaciones, Jim se mudaba para París y morir allí tres meses más tarde. Podría decirse que L.A. Woman es una oda al blues, a esos sonidos que tanto influyeron sobre Morrison a lo largo de su niñez y adolescencia pero que nunca había abordado hasta la salida del anterior disco del grupo, Morrison HOTEL . Cada una de las canciones es una clara prueba de la devoción que la banda tenía por el y en la mítica “Riders on the Storm” nunca se deja de lado la poesía surrealista de Morrison.






The Who – Quadrophenia
1973 – Track / MCA

Uno de esos discos esenciales y emblemáticos que condensan el espíritu de toda una época, de todo un movimiento. Si, Quadrophenia, que se creó en el medio de toda esa efervescencia juvenil y que llevan en cada una de sus canciones la sustancia de esos momentos que, como todo éxtasis, se terminan. Esta inmensa ópera rock creada por Pete Townshend y publicada en 1973 como disco doble, fue el álbum distintivo del movimiento Mod. Un disco musicalmente bueno pero culturalmente, mucho más poderoso. Legendario.





Pink Floyd – The Dark Side of the Moon
1973 – Harvest / Capitol

Hay situaciones en que el lenguaje resulta limitado para expresarse, y esta es una. No hay palabras que puedan explicar todo lo que hace a The Dark Side of The Moon uno de los discos más importantes de nuestros tiempos. Mas allá de que hablemos de lo hermosas que son sus canciones, lo emocionante que es en cada segundo y la fuerza sobrenatural con la que se separa de toda creación previa o posterior, todavía no estaríamos haciendo justicia para describir la verdadera experimentación de escuchar este disco. El regalo invaluable en la vida de todo individuo.



Finalizamos con esto, ojalá hayan quedado conformes más allá de que no es tarea fácil elegir pocos entre los diversos discos buenos que nos dejó esta época. Como dije anteriormente, si tienen una opinión o si quieren agregar otro disco, comenten.

Hasta la próxima.
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