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Se cumplen 50 años de la salida de "Revolver" de The Beatles





Revolver: 50 años del disco que cambió a los Beatles
y el pop-rock






Hoy se cumplen cinco décadas de la salida de esta obra fundamental que "abrió cabezas" en todo el mundo y modificó la manera de hacer, pensar y grabar discos





El álbum enterró definitivamente a los Fab Four juveniles para dar paso a un periodo de mayor creatividad y madurez, fijando al canon de los años siguiente de la música popular de masas






¿Ha sido Revolver el disco de pop-rock más influyente de la historia?

Probablemente sí. No vale la pena ser apocado en estos asuntos. Es cierto que hay un sinfín de listas y opiniones y que otros discos de los Beatles como el Sargent Peppers o el Abbey Road suelen adelantarle posiciones en los puestos más altos de las clasificaciones, pero nadie duda en todo caso de que nos hallamos ante un gigante de la música popular, una pieza de museo que marcó el camino de la segunda etapa de los de Liverpool y, de paso, de toda una generación en el pop-rock.





Grabado entre abril y junio y lanzado este mismo 5 de agosto pero hace cincuenta años, Revolver es el séptimo álbum de los Fab Four y supone el sepelio definitivo de los viejos Beatles, los de las imágenes en blanco y negro y las multitudes enfervorizadas durante los conciertos o en los aeropuertos -agotados por las giras, darían su último concierto ese mismo agosto de 1966-, los de los simpáticos meneos de las cabezas y sonrisa perenne, y canciones también revolucionarias pero más poperas y juveniles. Aunque ese proceso ya empezó con Rubber Soul, Revolver dio paso a un nuevo imagen icónica de los Beatles, su vertiente más experimental e introspectiva, los flirteos con las drogas y con la cultura india vía California vía George Harrison, que precisamente en este disco comenzó a ganar el protagonismo que se merecía.






Un disco canónico




Revolver es el disco que mejor permite decir que la grandeza de los Beatles radica sobre todo en que sus canciones representan el canon de toda la música popular posterior. La mayoría de los estilos del pop que se pueden escuchar hoy en día están concentrados de una u otra manera en este LP de 14 canciones (11 en la versión estadounidense lanzada tres días después), como ocurrirá en los álbumes ulteriores del cuarteto. Comenzando por la primera pista, la irónica Taxman de Harrison, que anticipa unos años la eclosión de un rock más duro. Y siguiendo por la melancólica y monumental Eleanor Rigby, el primer sencillo del disco que lleva la firma de Paul McCartney, y que suele situarse como punto de inflexión en la ambición de los Fab Four en un estudio.





El tercer y el cuarto corte marcan el camino psicodélico que va adquiriendo el álbum en su conjunto. I’m Only Sleeping, de Lennon, cuenta con un doble solo de guitarra de Harrison que se puede escuchar del derecho y del revés creando un efecto que todavía ahora causa cierta sorpresa, con lo que es fácil imaginar el impacto que tuvo en el oyente de los años sesenta. Por su parte, Love To You, de Harrison, es la introducción definitiva de elementos de la música india, tanto instrumentación como estructura, en el sonido convencional beatle.






Sitar y LSD

La influencia de las drogas sintéticas y la música india, que los Beatles conocieron en California, es palpable de principio a final








Más adelante llega una de las grandes bromas del cuarteto a lo largo de su trayectoria: Yellow Submarine. Se ha escrito mucho sobre la canción que McCartney se esforzó en hacer pasar como infantil y fruto de un simple sueño pero nadie le creyó y siempre se la ha relacionado con las drogas. No ayudó a desmentir la leyenda la película de animación de 1968 con el mismo título. El estilo vanguardista y psicodélico del relato del mundo irreal de Pepperland sólo podía tener una explicación: mucha imaginación trufada de drogas sintéticas. Pero para LSD el final de la cara A del disco, She Said She Said, en la que Lennon describe un viaje del actor Peter Fonda.





La más amable Good Day Sunshine, de McCartney reinicia la cara B del álbum mientras que la siguiente, A nd Your Bird Can Sing de Lennon, retoma el pulso más psicodélico sin renunciar en este caso a la belleza. Cuenta la leyenda que la canción de Lennon es una burla a su amigo Mick Jagger y a los Rolling Stones, a los que veía como meros imitadores.





Seguidamente, For No One vuelve a mostrar al McCartney más maduro y, con Doctor Robert, Lennon mantiene la acidez al máximo del álbum, que se va preparando para un colofón final. McCartney se acordó en Get to Get You into My Life, penúltima pista, de otra de las grandes estilos del momento, el soul estadounidense. Para ello, se volvió a servir de un despliegue de medios nada habitual en los álbums pop de la época incluyendo a la instrumentación órgano y sección de vientos. El tema anticipa la canción final, una de las cumbres psicodélicas del momento: Tomorrow Never Knows.



Revolución en la grabación y el diseño

El álbum no solo revolucionó la música sino también la forma de grabarla. Buena parte del éxito que cosechó de inmediato -se situó arriba de todo de todas las listas desde el primer momento- se debe también a los métodos nuevos de registro a cargo de George Martin, que se encumbró desde entonces como el gran productor capaz de canalizar el talento de los Fab Four. No por casualidad, se le apodó el quinto beatle. Su contribución al sonido orquestral de Eleanor Rigby fue fundamental pero no solo eso.





El ansia por buscar los sonidos más nuevos y experimentar con las más nuevas técnicas fue otra de las características del disco. Precisamente en Tomorrow Never Knows, Martin introdujo una novedad en el sistema de grabación, aplicar a la voz un altavoz que normalmente se empleaba para las órganos para crear un efecto de vibración que tanto caracteriza el sonido del último tema del álbum.





Mención aparte merece la portada del disco. Diseñada por el alemán Klaus Voorman, amigo del grupo desde los tiempos de giras en Hamburgo, en ella se combinan dibujos y fotografías de los cuatro músicos en un collage imperfecto y tan psicodélico como el propio álbum que tuvo un importante impacto en la época. Como en lo musical, el disco también abrió el camino a muchos artistas a diseñar portadas cada vez más arriesgadas y originales que superaran la manida fotografía del grupo





TrackList

Lado 1:



1. «Taxman»
2. «Eleanor Rigby»
3. «I'm Only Sleeping»
4. «Love You To»
5. «Here, There and Everywhere»
6. «Yellow Submarine»
7. «She Said She Said»























Lado 2



1. «Good Day Sunshine»
2. «And Your Bird Can Sing»
3. «For No One»
4. «Doctor Robert»
5. «I Want to Tell You»
6. «Got to Get You into My Life»
7. «Tomorrow Never Knows»


































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