80 diamonds esperan turno para operarse y adelgazar

En un hospital 80 personas esperan turno para operarse y adelgazar

Tres de Febrero

Es en el Bocalandro, donde realizan esta cirugías gratis desde hace dos años. Va gente de toda la provincia.




mpezaron hace dos años, a partir del lanzamiento del Programa de Cirugías Bariátricas de la Provincia de Buenos Aires. La difusión de los tratamientos –gratuitos– y los resultados obtenidos por quienes se operaron potenciaron la demanda y hoy, tras 60 operaciones exitosas, el número de interesados crece. "Tenemos en lista de espera para poder operarse a unas 80 personas", detalla Fernando Alonso, director del Bocalandro. El hospital de Loma Hermosa, en Tres de Febrero, es una de las cuatro sedes del plan provincial (hay otras dos en La Plata y una en Florencio Varela).

Un equipo interdisciplinario formado por nutricionistas, trabajadores sociales, psicólogos, psiquiatras, cirujanos y gastroenterólogos, entre otros especialistas, atienden a personas de distintos lugares de la provincia, que se acercan con la intención de pelear contra la obesidad. "Los pacientes tienen diferentes edades, pero el promedio es de entre 25 y 40 años", cuenta Alonso. Más allá de la cuestión estética, los especialistas remarcan que el descenso de peso para las personas que sufren obesidad les genera una mejor calidad de vida, dado que impacta directamente en otras patologías relacionadas como la hipertensión, la diabetes y el colesterol. "Al adelgazar, los pacientes obesos resuelven otros problemas –señala el director del hospital–. Algunos hasta dejan de tomar medicación para enfermedades que tenían". Dentro del programa del Ministero de Salud bonaerense, son dos los tipos de cirugías bariátricas: la manga gástrica (reducción en sentido vertical del tamaño del estómago) y el by pass gástrico (conexión con el intestino sólo de una parte mínima del estómago). "El tipo de operación depende de las características de cada paciente", explica Alonso.

Marcela Di Stéfano pesaba 126 kilos y para la cirugía los médicos le exigieron que llegara a 112. "Con dieta y ejercicio lo logré en cinco meses y pude operarme", cuenta. Hoy pesa 32 kilos menos e irradia alegría. "Es difícil y lleva mucho esfuerzo pero te cambia la vida, es volver a nacer", afirma orgullosa. Es que la cirugía no es el único paso que compone al programa: para poder operarse, los pacientes tienen que hacer dieta, ejercicio y controles mensuales para alcanzar un peso que les permita someterse a la intervención. Incluso antes de la cirugía deben cumplir con dos semanas de dieta líquida. Y tras la cirugía, continúa el seguimiento de los profesionales médicos hasta con contención psicológica a través de terapia grupal con otros pacientes en similar situación.