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Acusan a Verbitsky de haber trabajado para la dictadura

Acusan a Horacio Verbitsky de haber trabajado para la dictadura

ES DIRECTOR DEL CELS.Según un libro, colaboró con la Fuerza Aérea entre 1978 y 1982. Escribió discursos para el brigadier Graffigna donde escribió sobre “el cáncer de la disolución totalitaria que las Fuerzas Armadas hemos venido a extirpar”.



Dcoumentos vinculan a Verbitsky con la dictadura (PlazadeMayo.com)



Un libro que está por aparecer sobre el periodista Horacio Verbitsky cuenta su relación con la dictadura militar.

Esa biografía sobre el titular del CELS que prepara Gabriel Levinas, señala que Verbitsky trabajó para la Aeronáutica durante la dictadura militar entre 1978 y 1982.

Allí, adelanta que Horacio Verbitsky trabajó para un manuscrito usado en un discurso del brigadier Graffigna en ocasión del Día de la Fuerza Aérea, 10 de agosto de 1979, en el que señalaba: “Estamos unidos en sociedad por las grandes coincidencias del amor a Dios, a la Patria, a la Libertad, a la Propiedad, a la Justicia, a la Paz, Derecho y al Orden, que son los grandes valores aglutinantes cuyo culto permitirá que se mantenga indestructible la unidad de nuestra Patria, de nuestros hogares, y de nuestras familias, todavía no afectadas en sus partes vitales por el cáncer de la disolución totalitaria que las Fuerzas Armadas hemos venido a extirpar”.

Y cita una columna de la periodista de Clarín, Susana Viau, quien según Levinas “algo sabía” sobre esa relación. Y que en su última columna antes de morir, publicada el 17 de marzo de 2013, hablaba así: “Hace apenas una semana se dijo desde esta columna que la Presidenta estaba perdida en el escenario internacional. Muerto Hugo Chávez, su valedor, su papel se esfumaba en el bloque regional (……) Al mismo tiempo, la posibilidad de que fuera Jorge Bergoglio el elegido la dejaba frente a una dura realidad: “Con la Iglesia hemos topado” (…..) Dijeron, a modo de proscripción, que su pasado era Guardia de Hierro. ¿Y el del consejero favorito de los patagónicos, Juan Carlos el Chueco Mazzón, no? Se dijo también que había colaborado con la dictadura, ¿acaso Alicia Kirchner no?; el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel negó el colaboracionismo bergogliano. La ex defensora de Horacio Verbitsky, Alicia Oliveira, también. Los Kirchner, en ese plano, no eran una voz autorizada haciendo una fortuna gracias a la 1050, en aquel contexto un pecado capital. En cualquier caso no fue la mano de Bergoglio la que escribió para que Orlando Ramón Agosti pusiera en funciones al brigadier Graffigna: “Hemos ganado la batalla de las armas, que ellas no se contaminen de la pestilencia que vinieron a limpiar”. Algún día, tarde o temprano, se sabrá quién fue el autor de semejante brutalidad.

Luego de esto, Levinas cuenta (a modo de adelanto en el sitio PlazadeMayo.com) que “pues bien, a casi 40 años de los hechos y poco más de dos del texto de Viau, podemos afirmar con certeza que el cerebro y la mano detrás de 'semejante brutalidad' fue Verbitsky, escriba permanente, junto al comodoro Juan José Güiraldes y otro colaborador de nombre Pedrerol, de los discursos de los comandantes en jefe de la Fuerza Aérea”.

“Verbitsky gozó de la protección de Güiraldes, un militar retirado pero muy ligado a las fuerzas armadas e 'intelectual orgánico' de la dictadura, sobre la cual tuvo una fuerte influencia. Insuficiente para encarrilarla, como quería, en la represión legal de la llamada “subversión”, pero suficiente para proteger a Verbitsky, ex miembro de Inteligencia de Montoneros, gestionar la liberación y salida del país de algunos militantes revolucionarios detenidos por hechos de sangre y actuar como consejero de la alta oficialidad militar y organizador y anfitrión de importantes eventos del Proceso de Reorganización Nacional”, cuenta el relato de Gabriel Levinas.

Y suma que “en los 14 meses que llevamos trabajando en la biografía no autorizada de Verbitsky hemos constatado esa protección, que se manifestó muy tempranamente, al punto que el hoy presidente del CELS pasó las semanas posteriores al golpe militar del 24 de marzo de 1976 “guardado” en la Estancia 'La Santa María', en San Antonio de Areco, como nos confirmaron a lo largo de la investigación tres fuentes independientes entre sí”.

“Fue en esa Estancia donde Pedro Güiraldes, uno de los hijos del comodoro, encontró a fines de abril pasado un manuscrito de 34 páginas, cuya autenticidad pudimos confirmar mediante peritajes caligráficos que contrastaron aquellos textos con manuscritos de autoría “indubitable” de Verbitsky”, indica al mostrar los manuscritos en plazademayo.com

Además, Levinas afirma que pudo confirmar la autenticidad de las memorias del Instituto Argentino de Historia Aeronáutica Jorge Newbery, un “alter ego” del Comando en Jefe de la Fuerza Aérea, que “Verbitsky firmó un contrato por el que recibió durante 6 meses una retribución mensual de 700.000 pesos (a valores de hoy, unos 40.000 pesos al mes) entre octubre de 1978 y marzo de 1979. La contratación fue autorizada y pagada con un subsidio directo del Comando en Jefe. La reunión del Instituto donde se informa del contrato con Verbitsky fue el 5 de octubre de 1978”.

Y suma luego que, documentos posteriores precisan también que Verbitsky firmó un nuevo contrato en marzo de 1981, colaboración con la Fuerza Aérea que se extendió durante al menos cuatro años, entre 1978 y 1982. Para entonces, el Instituto había sumado a los subsidios que recibía del Comando en Jefe los del Banco de la Ciudad de Buenos Aires, por gestión de uno de sus directores, el Brigadier Roberto Bortot.

“Güiraldes no fue, como pretende hacer creer Verbitsky, un militar retirado lejano a la cúpula de la dictadura. Sus archivos muestran intercambio epistolar y gestiones exitosas, que le permitieron en algunos casos salvar vidas, con altos jerarcas de la dictadura”, indica el libro.

Y cuenta que “en la misma estancia de Areco donde estuvo 'guardado' Verbitsky se realizó, en noviembre de 1978, una recepción y homenaje a Juan Carlos y Sofía, los reyes de España, a la cual asistieron, entre otras figuras del gobierno militar, el ministro del Interior, general Albano Harguindeguy y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, general Ibérico Saint Jean, uno de los jefes militares más sanguinarios, a quien se puede ver en varias fotos en amable charla con Güiraldes”, indica en el libro que se presentará por una prestigiosa editorial.

Y sentencia: “La derrota militar en Malvinas fue, precisamente, el momento que eligió Verbitsky para reaparecer 'en público' y volver a incursionar en el periodismo”.
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ArtoRia

la dekada ganada 😟

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Pilsudski

"acusan", tituló clarín en tercera persona

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angelpeludo

Pero no fue solamente Vergabisky quien trabajó para el proceso militar, también hizo carrera una tal GARRE, quien en forma paralela se entretenía en los montes tucumanos culeando con ciertos personajes. ¿Alguien sabe de que y cuando se jubiló GARRE? ¿Alguien conoce su curriculum?...se van a asombrar.
De igual manera muchos de quienes hoy hablan pestes del proceso, durante el mismo fueron colaboradores. Nestor y Cristina estuvieron en cana solo medio día, porque cuando los milicos se dieron cuenta que eran del grupo de colaboracionistas ahí nomás los soltaron para que sigan ayudando al proceso.

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