Check the new version here

Popular channels

Adelanto Revista Noticias


POR QUÉ NO LA QUIEREN
A veces, son sus gestos soberbios, y otras veces su dependencia del marido. Pero irrita. Pretextos, verdades y una hegemonía que se acaba.

La sombra oscura en los ojos le da un aspecto teatral. La dinámica gestual lo refuerza: acomoda a cada rato los micrófonos, dibuja comillas en el aire, levanta sus dedos índices, emprolija su pelo. A veces –según el escenario y la carga dramática que quiera imprimirle al discurso–, modula su voz en la misma frecuencia emotiva que solía explotar Evita. Ya sabe cuáles son los colores que mejor dan en la tevé. Dice: “Ya lo he dicho”. Es como si afirmara: “Yo ya lo sabía, desde antes”. Repite: “Sé que siendo mujer me va a costar un poco más”. Es algo así como desafiar a los críticos: “Me pegan porque creen que soy débil, no porque me equivoco”. Calcula cómo caer bien, últimamente reprime su tendencia al alarido y siempre dosifica su arsenal de lugares comunes. Todo el tiempo pide informes y los lee puntillosamente: Oscar Parrilli, Alberto Fernández y Martín Lousteau, por ejemplo, figuran entre sus más prolíficos redactores. Registra, acopia, memoriza: cada discurso es una actuación y le exige colocar toda su energía en ello. Seguramente, leyó a Simone de Beauvoir: “La mujer se hace, no nace".
Cristina Fernández preparó –en una semana– seis discursos “medulares” y adoptó el tono de Señorita Maestra. Cuatro fueron dedicados al conflicto con el campo: dos de ellos, fueron agresivos; dos, conciliadores. De los cuatro, uno fue economicista, otro ideologista, un tercero con anuncios y un último peronista. Un set completo de verborragia presidencialista. Imágenes evocadoras de poder. Palabras cargadas de autoridad. Eso cree.
Fuente: http://www.noticias.uol.com.ar/edicion_1632/
Jajjaa Muy bueno!
0
0
0
0
0No comments yet