Afirman que descubrieron cómo leer la mente

Científicos alemanes afirman que descubrieron cómo leer la mente
Se valen de una máquina de ecografías en forma de aro que anticipa decisiones subjetivas

El Centro Bernstein de Berlín descubrió que la corteza prefrontal es el área del cerebro donde se manifiestan las intenciones. Ya advirtieron que peligra una libertad básica: guardarse los pensamientos.

Berlín (AP) - En un avance llamado a exterminar a la sorpresa y al secreto, científicos alemanes afirman poder leer mentes humanas, hallazgo que revolucionaría una infinidad de campos, desde las pesquisas policiales hasta los controles en los aeropuertos.
Aunque grupos de expertos lograron en el pasado anticipar decisiones relacionadas con movimientos físicos, en esta ocasión, sus pares del Centro Bernstein para Neurociencia Computacional consiguieron anticipar, por primera vez, decisiones sobre actividades mentales más complejas. Lo hicieron valiéndose de una máquina de ecografías en forma de aro, adonde ingresan los voluntarios para realizar tareas sencillas.
Especialistas ajenos al experimento coincidieron en calificarlo de “progreso extraordinario”. “El que podamos adivinar las intenciones de una persona le da otra dimensión a nuestra comprensión del pensamiento subjetivo”, resaltó el doctor Paul Wolpe, profesor de psicología de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos).
En términos similares se manifestó su colega Todd Braver, de la Universidad de Washington: “Esto abre nuevas posibilidades de predecir comportamientos; lo valioso es que siguen derribándose barreras”.

COBAYOS

¿En que consistió el experimento, que comenzó en julio de 2005 y tuvo un alcance limitado? Los investigadores germanos le pidieron a los voluntarios que sumasen o restasen un número, segundos antes de que apareciesen las cifras en una pantalla.
En el pequeño lapso transcurrido, una computadora captó imágenes de las ondas cerebrales para predecir la determinación que adoptaría el conejillo de indias. Un patrón pronosticaba que habría una suma, mientra que otro, una resta.
El equipo de profesionales comandado por el doctor John-Dylan Haynes buscó identificar qué parte del cerebro almacena las intenciones. Y descubrió que lo hace la región de la corteza prefrontal, donde las ecografías detectaron un aumento en la actividad cuando a la persona se le daba a elegir. Acto seguido, examinaron qué tipo de patrones pueden ser asociados con las intenciones.

TEMORES
Expertos en cuestiones éticas no tardaron en criticar el trabajo de estos científicos. “Por primera vez, la tecnología ofrece chances reales de llegar a la fuente y ver lo que alguien piensa o siente, sin que la persona pueda impedirlo -advirtió Hank Greely, director del Centro para la Ley y las Biociencias de la Universidad de Stanford-. Esto podría afectar seriamente la noción de que uno puede guardarse sus pensamientos”.