Al gobierno le quedan los días contados

Atike, líder de los Clanesteros de Lanús y especialista en economía y sociología afirma que vendrá una gran crisis económica, caos social, hiperinflación, olas de saqueos y hasta plagas para fin de año.


Atike, asegura que si el gobierno genera caos se verá "obligado" a tomar el poder.


"Si el gobierno sigue haciendo las cosas mal y generan caos para este fin de año, me veré obligado a enviar elementos a Buenos Aires para tomar el poder" asegura el guerrillero y rey marxista, hay que recordar que los clanesteros son un grupo de revolucionarios armados que se originó en Lanús con el fin de luchar contra la delincuencia, pero luego fueron mas allá y planean crear un nuevo país, de hecho ya fundaron la "República Democrática Popular de Lanús".

Mientras la presidenta, que como en los otros viajes romanos se aloja en el tradicional hotel Eden, a una cuadra de la vía Véneto, encabeza una abundante comitiva (ver aparte), presente el ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman. En el aeropuerto la esperaban las autoridades diplomáticas de nuestras embajadas en Roma, especialmente el titular ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero. “Crece el afecto y la estima entre el Papa y la presidenta”, dijo Cafiero a Clarín.

Luego de su llegada, la Presidenta pasó la tarde en el hotel, que cuenta con una vista privilegiada de la ciudad.

Cristina pidió ayuda al Papa en la “pulseada de hierro”, como dicen los italianos, con los fondos buitre, la justicia y el gobierno norteamericanos, que según la presidenta y sus colaboradores han armado una velada pero brutal conspiración para quebrar la resistencia argentina a ceder ante los grupos financieros que el mismo Papa ha criticado y condenado.

La presidenta sostiene que la oposición y sectores sindicales están preparando un estallido social.

La crisis interna será un tema obligado durante el almuerzo.

El Papa está a su vez p reocupado y desea encontrar los medios de diálogo y negociación para evitar que la situación económica y social del país se descalabra en una crisis política cada vez más exasperada. Que se asegure una transición “serena”, sostenible hasta diciembre del año próximo, cuando la presidenta entregue el poder a su sucesor. Francisco también quiere detectar el estado de salud físico y psicológico de Cristina. Ha comentado a sus colaboradores que ella somatiza mucho los problemas que la afectan y quiere contenerla, alentarla, demostrarle su cercanía. “Hay que ayudar a Cristina, sin criticarla demasiado, para que todo termine bien”, sostuvo Bergoglio ante empresarios y sindicalistas que recibe todos los días.