Apple y Samsung entierran el hacha de guerra fuera de EE.UU

Ambas empresas mantienen desde 2011 un proceso juidicial por supuestas copias de patentes




Enterrada el hacha de guerra. Pero con truco, eso sí. Apple y Samsung, dos de los principales gigantes de la electrónica, han llegado a un acuerdo para poner fin a las disputas judiciales que mantienen sobre patentes de sus productos fuera de Estados Unidos.

¿Qué implica esto? Se trata de una tregua sobre los dimes y diretes acerca de las reiteradas y recíprocas acusaciones de supuestas copias de productos que han mantenido en los últimos años. Sin embargo, este acuerdo no evitará que se sigan con los litigios en EE.UU. donde se acumulan la mayoría de las denuncias. En términos generales, quedará prácticamente igual como hasta ahora.

Ambas empresas se arrogan todo el 40% de la cuota de mercado global, y cuentan con una posición dominante en el segmento de mercado de la gama alta, lo que les permite agarrar gran parte de los beneficios que genera la industria.

«Samsung y Apple han acordado abandonar todos los pleitos entre las dos empresas fuera de Estados Unidos», ha apuntado Samsung Electronics en un breve comunicado conjunto, en el que matiza que el acuerdo con la firma norteamericana, por tanto, «no implica ningún pacto de licencias», por lo que y ambas empresas «seguirán adelante en los litigios en curso en tribunales de EE.UU.»

La guerra continuará, por tanto, ya que al margen de las fronteras norteamericanas, donde la batalla de patentes alcanza una mayor dimensión, las dos firmas han mantenido disputas judiciales en Corea del Sur, Japón, Alemania, Italia, Holanda, Gran Bretaña, Francia y Australia.

Esta decisión llega después de que la corte federal de San José (California) condenara a Samsung a indemnizar a Apple con 119.6 millones de dólares (unos 90 millones de euros), en un nuevo capítulo de la guerra legal en EE.UU. que se inició en en el año 2011, año en el que se lanzó el modelo Galaxy SII, uno de los de mayor éxito hasta la fecha. El jurado popular que dio el veredicto consideró entonces que Samsung había copiado en todos sus teléfonos inteligentes dos prestaciones del iPhone de las cinco reclamadas por Apple, mientras solo plagió en algunos de sus modelos otra de las prestaciones y no lo hizo con las dos restantes.

Las demandas cruzadas y los juicios en todo el mundo entre los dos titanes de la tecnología han sido constantes, con victorias para Apple en la mayoría de los casos. Así, en total, la compañía surcoreana adeuda más de 1.000 millones de dólares (746 millones de euros) a su máximo rival, principalmente por los fallos emitidos en los tribunales de EE.UU.

Samsung y Apple han apelado sin excepción todos los veredictos en contra, de manera que el proceso vive ahora una segunda parte en la que los esfuerzos de una y otra empresa se centran en tratar de demostrar los daños que los supuestos plagios de la competencia han causado sobre sus ventas y planes de expansión.