Argentina sopesa el impago



A dos días de que venza el plazo dado por el juez de Nueva York, Thomas Griesa, para que Argentina y los inversionistas alcancen un acuerdo, el gobierno del país austral estaría estudiando la posibilidad de declararse en default.

La noticia llega la misma mañana en la que una comisión de expertos, en representación de la República Argentina, tiene previsto reunirse con el mediador designado por Griesa, el abogado Daniel Pollack, y en la que no se prevé ningún encuentro directo con los representantes de los bonistas que no aceptaron la reestructuración de la deuda.

Los miembros de la comisión, integrada entre otros por la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona y el secretario de Finanzas, Pablo López, viajaron a EEUU pocas horas después de que el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, asegurase en rueda de prensa que "la comisión argentina participará del diálogo ordenado por el juez Griesa".

Pero la realidad indica que Argentina no ha llegado a reunirse en ningún momento con los fondos que reclaman el pago del 100 de la deuda. Entre los argumentos esgrimidos figura el hecho de que las condiciones solicitadas son puramente draconianas, y que de aceptarlas el país se expone a que todos sus deudores soliciten un pago igual de favorable.

Así, las cosas, y mientras el 92,4% de los deudores de Argentina aceptó una quita, se mantiene la congelación en un banco de Manhattan, el New York Mellon, de los fondos librados para pagarles mientras no resuelva su contencioso con ese 7,6% restante, especialistas en comprar bonos basura de países en problemas. Y ya sólo faltan 48 horas para el temido impago.