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En una semana decisiva, Argentina calcula los costos de otro 'default'




BUENOS AIRES-Argentina podría hacer historia esta semana si incumple su deuda soberana por segunda vez en 13 años, conforme se termina el plazo para llegar a un acuerdo con los acreedores que no aceptaron canjes de bonos.

La última cesación de pagos de Argentina, en 2001, fue el mayor default de deuda soberana de la historia.
El país tuvo que reestructurar los bonos y soportó su recesión más profunda desde la Gran Depresión. La agitación política fue tal que tuvo cinco presidentes en poco más de una semana.










Las semillas del drama actual fueron sembradas poco tiempo después, cuando los inversionistas compraron bonos incumplidos del país pero nunca aceptaron los términos que ofreció en sus reestructuraciones de deuda. Ahora, están obstaculizando los pagos que evitarían un default esta semana.

Aunque el temor de un contagio a otros países emergentes es mínimo, así como la preocupación de que Argentina sufra el tipo de implosión económica de hace 13 años, una cesación de pagos podría representar un enorme costo para la cuarta economía de América Latina, al marginarla de los mercados de deuda internacionales y limitar el crédito a las empresas. También podría complicar la transición a un nuevo gobierno tras las elecciones presidenciales del próximo año.

"Para mí está muy claro que Argentina se acerca a un default", dice el ex secretario de Finanzas argentino Guillermo Nielsen. "Para la mayoría de los argentinos, esto significa que el estancamiento económico será más duro. Habrá menos dinero en las calles".

Sumida en una recesión, Argentina ya sufre de escasez de divisas extranjeras y una inflación anual que, según algunos economistas, llega a 40%. Una cesación de pagos ejercería presión sobre el peso al socavar la confianza, alimentaría aún más la inflación al encarecer las importaciones y elevaría el desempleo. También podría reducir sus reservas internacionales, de US$29.700 millones y entre las más bajas de la región.