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Artículo sobre la renovación de la Fuerza Aérea





La flota de interceptores Mirage III/V franceses y Dagger israelíes, algunos anteriores a la Guerra de Malvinas, tienen prevista su desprogramación desde hace años dentro del Plan de Capacidades Militares (Plan CaMil), y dentro de los criterios para la selección de su reemplazo se planteó la posibilidad de incorporar nuevas tecnologías y la oportunidad para integrar en el proceso a la industria nacional.

El requerimiento consensuado por la Fuerza Aérea Argentina con el Ministerio de Defensa cubre los requisitos operacionales respecto a las capacidades de la nueva aeronave, las condiciones logísticas que garanticen el acceso a insumos y repuestos junto a la capacidad de completar el ciclo de mantenimiento en el país y condiciones flexibles financiamiento.

A esos parámetros se le sumó la exigencia de la transferencia tecnológica de parte de los sistemas a incorporar y el pedido de incluir a la industria nacional en la operación a través del diseño o fabricación de algunos de los componentes de la nueva aeronave.



Argentina trabaja hoy sobre ofertas de dos se sus históricos proveedores de aeronaves, Francia e Israel; junto a la propuesta brasileña de participar en la fabricación local del caza sueco Gripen NG y la oferta china por el JF-17.

Al respecto, el secretario de Ciencia, Técnica y Producción para la Defensa, Santiago Rodríguez, explicó a Télam que "La renovación de la flota de la Fuerza Aérea es algo previsto en el marco del plan CaMil, y que es parte de un proceso lógico que afecta a cualquier areonave de la que se puede preveer el fin de su vida útil".

"Hace tiempo que está prevista la desprogramación del sistema Mirage y en ese sentido se fue trabajando en la elaboración de un requerimiento técnico que cubra las necesidades operacionales, garantice la histórica capacidad técnica de nuestra Fuerza Aérea para hacerse cargo del ciclo de mantenimiento completo de sus aviones y pueda darse en una operación con un financiamiento conveniente", añadió.

El funcionario subrayó que "a todo eso le hemos sumado en las negociaciones la necesidad argentina de adquirir nuevas tecnologías, cuyo conocimiento y operación nos abra nuevas puertas de desarrollo; y también la condición de integrar en el proceso a la industria nacional, aprovechando las capacidades adquiridas por la Fábrica de Aviones (FaDeA) para sumarse al diseño o fabricación de alguno de los sistemas de la aeronave".

Rodríguez sostuvo que "el proceso de búsqueda y selección ha seguido el camino lógico y previsible. Argentina lleva décadas operando con los cazas franceses Mirage III/V y eso genera conocimientos de esa tecnología, pilotos formados, técnicos especializados, capacidades de mantenimiento, un sistema logístico maduro que incluye relaciones técnicas fluidas con proveedores de tecnologías y repuestos, y una serie de empresas locales que funcionan en esa lógica; por eso no es sorpresivo que se analicen los F-1M españoles de origen francés, o los F-1 o M2000-5 franceses".



"También es lógico que se considere el Kfir israelí, porque son un proveedor conocido para la Argentina, con una agresiva política comercial, de un producto que atrae por su electrónica de última generación", explicó.

El funcionario subrayó que "la posibilidad de participar en el proyecto brasileño del Gripen NG es algo que surge naturalmente, porque se trata de un aliado estratégico regional de enorme relevancia, y porque estamos llevando adelante una exitosa coparticipación industrial, que involucró también transferencia de tecnología, en la que estamos proveyendo de distintos componentes al nuevo avión de transporte KC-390 de Embraer".



Respecto de la oferta china, Rodríguez aclaró que "es una posibilidad que surge de un aliado que participa actualmente en importantes proyectos estratégicos en nuestro país, que incluyen participación de la industria argentina y condiciones financieras muy convenientes, a través de una aeronave moderna que diseñó para la exportación. Con China estamos negociando importantes acuerdos, en todos los casos con participación de la industria nacional y transferencia de tecnología, por patrulleros oceánicos y blindados 8x8 y esto podría ir en la misma línea".

"En el caso de la oferta china, además estamos frente a un paquete tecnológico distinto, con un sistema logístico diferente, que sumaria en términos de la versatilidad y flexibilidad con la que contarían nuestros sistemas, lo que es una variable relevante para garantizar sostenibilidad y capacidad de operación en múltiples escenarios", añadió.

"Estos procesos no se resuelven de un día para otro y es necesario planificar décadas hacia adelante antes de tomar una decisión, debemos asegurarnos de responder a todas las necesidades operacionales y logísticas, de poder hacer un acuerdo razonable en términos de financiamiento, y especialmente, de aprovechar la oportunidad para acceder a transferencias tecnológicas y ganar participación para la industria nacional", completó.













































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