Boko Haram une fuerzas al Estado Islámico





LA ALIANZA DEL TERROR

Boko Haram une fuerzas al Estado Islámico





Con su voz quebrada en varias ocasiones, Abubakar Shekau pronunció su mensaje en el que juró obediencia absoluta al EI, “también en tiempos difíciles”. Foto: Agencia EFE





El líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, empleó un tono dramático para difundir su mensaje en la red: el grupo islamista nigeriano decidió unirse a los “hermanos” del Estado Islámico (EI) y luchar junto a ellos contra los “enemigos del islam”, dijo como si de un anuncio histórico se tratara.



En varias ocasiones se le quebró la voz al pronunciar su mensaje de audio de ocho minutos de duración, en el que juró obediencia absoluta al EI, “también en tiempos difíciles”.



Los combatientes de Nigeria, en el oeste de África, son el último grupo islamista que se ha unido a la milicia del Estado Islámico que ha proclamado el califato en parte de Siria y de Irak.



En los últimos meses, seguidores en Pakistán, Afganistán y varios países del norte de África también han jurado fidelidad al autoproclamado califa Abu Bakr al Bagdadi.



Una agrupación argelina que antes pertenecía a Al Qaeda se hace ahora llamar “soldados del califato” e incluso filiales en la península del Sinaí en Egipto y también de Libia han proclamado sus propias “provincias del EI”.



El EI organizó su ascenso a partir de un Irak debilitado por la invasión estadounidense y por la posterior sangrienta guerra civil.


Sin embargo, fue en Siria, también inmersa en una guerra civil, donde logró su auge. En los dos países los yihadistas se beneficiaron de la debilidad del Estado, algo que intentan hacer también ahora sus seguidores de Nigeria, Libia y Egipto.



Ahora, Libia, cuyo control se disputan dos gobiernos enfrentados y multitud de milicias, es un perfecto caldo de cultivo para los yihadistas: en los últimos meses los seguidores del EI extendieron su influencia desde la pequeña ciudad costera de Derna a Sirte, la patria del ex dictador Muamar al Gadafi.



En las zonas costeras se encuentran valiosos puertos petroleros del rico Estado desértico, donde confluyen casi todos los oleoductos que parten del interior del país.



Siguiendo el ejemplo de los combatientes del EI en Irak y Siria, los yihadistas atacan las rutas e instalaciones de suministro, y así debilitan de forma duradera al Estado.



El viernes los islamistas mataron a once empleados y tomaron a siete rehenes extranjeros -entre ellos al parecer un checo y un austriaco- en el asalto a un campo petrolero.




Los peores temores

De confirmarse los rumores, los rehenes podrían aparecer pronto en un nuevo video del EI, pues la facción libia del EI también parece haberse apropiado de la estrategia mediática del califato: a mediados de febrero los yihadistas difundieron un video que mostraba la decapitación de 21 cristianos coptos egipcios que trabajaban en Libia.


Una escenificación que no tenía nada que envidiar a los horribles videos que llegan de Siria.



Pero no en todos lugares la estrategia da frutos: aunque también la célula del EI en Egipto difundió videos de decapitaciones de la península del Sinaí y perpetró ataques regulares contra bases militares, no lograron por el momento aumentar su zona de influencia.


También los “soldados” argelinos actúan limitados a la zona de la montañas.



La milicia sunita parece fuerte, según analizan los expertos, sobre todo en los lugares donde puede demostrar que es más dura y brutal que los grupos islamistas presentes hasta el momento.


El EI necesita la competencia de Al Qaeda, afirma el experto en Libia Andrew Engel.



También Boko Haram se ha hecho famoso por su dureza y brutalidad: más de 13.000 personas han muerto desde 2009 en la ola de terror del grupo activo principalmente en el norte de Nigeria.



Pero desde hace semanas Boko Haram sufre continuos golpes, después de que tropas de Chad, Camerún, Níger y Benin se implicaran en la lucha.


Por eso el hecho de que la milicia se dirija ahora al EI no es casual y apenas sorprende: una alianza con la quizá organización islamista más temida del mundo en estos momentos podría dar nuevas alas a Boko Haram.



Algo, que también supone una fuerte advertencia para los Ejércitos de la región.





Golpe al patrimonio cultural mundial

Los combatientes del EI dinamitaron las ruinas de la antigua residencia real asiria cerca de Jorsabad, en la provincia de Nínive, informó un portavoz provincial de la autoridad responsable de Antigüedades.



Se trata del tercer ataque contra reliquias arqueológicas perpetrado en pocos días por los yihadistas en el norte de Irak. El sábado los yihadistas destruyeron parte de Hatra, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, después de hacer lo mismo con las ruinas asirias de Nimrud.



Según la Autoridad de Bienes Antiguos, los yihadistas hicieron volar por los aires parte de las ruinas y saquearon otra parte. No se conoce sin embargo la extensión de los daños, puesto que la zona se encuentra bajo control yihadista.



Jorsabad se encuentra a casi 12 kilómetros al norte de Mosul, bastión del EI. Fundada como capital asiria por el rey Sargón II en el año 717 A.C., acoge restos de la fortaleza asiria Dur Sharrukin y es famosa por sus relieves esculpidos en piedra.



El ministro iraquí de Turismo y Antigüedades, Adel Shirshab, pidió a la coalición internacional liderada por Estados Unidos que ayude a frenar la campaña del Estado Islámico (EI) contra la riqueza arqueológica del país.


“Hatra está localizada en el desierto donde es fácil divisar a cualquier infiltrado”, dijo a periodistas en Bagdad.



Además reiteró su llamamiento al Consejo de Seguridad de la ONU para que celebre una sesión de emergencia para considerar una actuación contra los ataques yihadists contra el patrimonio arqueológico del país.


“La lenta actuación de la comunidad internacional a la hora de proteger las antigüedades iraquíes ha enviado un mensaje que ha animado a los terroristas a cometer más crímenes”, dijo Shirshab.



Hatra y Nimrud están bajo control del Estado Islámico. Además, el mes pasado circularon imágenes de video en las que se veía cómo los yihadistas destrozaban estatuas de piedra de 2.600 años de antigüedad en un museo en Mosul.



Según la interpretación del islam que hacen los yihadistas, las estatuas y reliquias son consideradas ídolos que deben ser destruidos. Muchos clérigos musulmanes han denunciado esas acciones del EI.







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