Brasil acuerda con Ucrania despues de 20 años de fracasos

La explosión de un cohete en la base espacial de Alcántara, en el norte de Brasil, provocó ayer la muerte de por lo menos 21 técnicos que trabajaban en el proyecto de un lanzador de satélites. Faltaban apenas tres días para el lanzamiento.



La noticia provocó estupor en Brasil, que hace veinte años intenta hacerse un lugar en el mercado mundial de lanzamiento de satélites para explotación comercial e investigación meteorológica. Otros dos intentos realizados en los últimos años ya habían fallado, aunque sin producir víctimas.

Poco después de que se conoció la tragedia, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva declaró, a través de su vocero, que Brasil "no va a desistir de tener su agencia espacial propia".

El Comando de la Aeronáutica informó ayer mediante un comunicado que aún no se conocen las causas de la explosión de uno de los cuatro motores del cohete, que tenía una altura de 19,5 metros y un costo de 6,5 millones de reales (2,2 millones de dólares).

"Lamentamos informar sobre un accidente con el tercer prototipo del VLS (Vehículo Lanzador de Satélites) en la plataforma de lanzamiento, ocurrido aproximadamente a las 13.30, en el Centro de Lanzamiento de Alcántara. No existen, aún, elementos suficientes para afirmar cuáles fueron las causas de este accidente", declaraba el primer comunicado, cuando aún se desconocía la existencia de víctimas.


Los cuerpos de los fallecidos quedaron irreconocibles a causa de la explosión del combustible, que ya se encontraba en el vehículo debido a la inminencia del lanzamiento.

Se presume que habría otros veinte técnicos heridos, de entre los 220 militares y civiles que trabajaban en el proyecto.

La explosión destruyó los dos satélites que este tercer prototipo estaba llevando al espacio. Uno, propiedad del Instituto de Investigaciones Espaciales de Brasil, debería cumplir tareas técnicas relacionadas con el propio cohete. El segundo, llamado Unosat, tenía objetivos de investigación meteorológica.

La Base Espacial de Alcántara es una plataforma de lanzamiento de cohetes creada para posicionar satélites en el espacio, desarrollada por Brasil en los últimos años con el objetivo de poder poner en órbita sus propios satélites y explotar comercialmente el lanzamiento de satélites de empresas extranjeras.

CONDICIONES DE LA BASE

La base, localizada en el Estado norteño de Maranhao, en la región conocida como Alcántara, tiene características que la hacen privilegiada. Primero, se encuentra casi sobre la línea del Ecuador, lo que reduce el viaje del cohete hasta el espacio y genera un ahorro de 30% de combustible. Segundo, está al lado del océano Atlántico, lo que ofrece la seguridad de que si hay algún accidente los destrozos caerán al mar.

Maranhao es el segundo Estado más pobre de Brasil, y la zona de la base que pretende ser el Cabo Cañaveral brasileño está en un lugar aislado. El desarrollo de la base supuestamente generaría puestos de trabajo para el Estado, ya que debería ser creada una infraestructura para atender técnicos, visitantes extranjeros y turistas.

ACUERDO CON UCRANIA

Brasil mantiene un acuerdo de cooperación con Ucrania, otra de las naciones lanzadoras de satélites comerciales, para el lanzamiento del cohete Ciclone-4.

El director general de la Agencia Espacial Ucraniana, Valeriy Komanov, justamente se encontraba en Brasil para firmar el acuerdo para el lanzamiento de ese cohete, cuando supo de la noticia. "Desgraciadamente, estos accidentes ocurren", declaró, ratificando que el acuerdo con Brasil será mantenido.

Desde hace dos décadas Brasil intenta crear su propio mecanismo de lanzamiento de cohetes, sin mucho éxito. Se realizaron dos lanzamientos que culminaron en un fracaso y no lograron dejar el satélite en órbita. Fueron invertidos hasta ahora 300 millones de dólares en el proyecto.

FALLAS EN 1997 Y EN 1999

El primer VLS brasileño fue lanzado en 1997 y tuvo que ser destruido cuando se encontraba sobre el mar, 65 segundos después de su lanzamiento, debido a un desperfecto en el motor. El segundo VLS, lanzado en 1999, también falló y fue destruido en el aire.

Los Estados Unidos lanzan al espacio entre el 70 y 80 por ciento de los satélites comerciales. .

Por Luis Esnal Corresponsal en Brasil