Cada asesinato de la Yihad es una lección de muerte





Cada asesinato de la Yihad es una lección de muerte




La Yihad ha mutado, se ha vuelto más primitiva en sus atentados y su virus se ha extendido a otras organizaciones.

Ahora Libia es su centro de operaciones y su reto al mundo es desconocido.



La Yihad ha mutado. Y su virus es más peligroso que nunca. No solo mata. Se imita. Sus asesinatos ya usan como medio herramientas caseras. Cuchillos, hachas... Todo el mundo es válido para morir. El enemigo es todo Occidente.
La Yihad sigue siendo cruel, terrorífico, primitivo… los ataques yihadistas han mutado. Se ha pasado del objetivo masivo al individual, de la participación de un grupo a la ejecución por parte de uno o varios individuos, de los ataques con bombas a atentados con cuchillos, machetes o coches. La amenaza es la misma pero la metodología más primitiva. El atentado de esta mañana en una sinagoga de Jerusalén es el último ejemplo de la barbarie yihadista.
Coincidiendo con este atroz acto terrorista en Jerusalén el investigador noruego Petter Nesser ha subrayado que la amenaza yihadista en Occidente “tiene objetivos más individuales y utilizan armas y tipos de ataque más diversos”.
En su opinión, los objetivos han cambiado porque “Al Qaeda y sus aliados necesitan objetivos lo más justificados posible para obtener apoyos, o no perder los que tienen” y las tácticas son más diversas “para hacer frente al contraterrorismo occidental, pero también porque intervienen más actores”.




En 2004 ya lo llevaron a la práctica en Amsterdam


Este modelo de terrorista individual, vinculado a un grupo de Al Qaeda, no es nuevo. Apareció en Ámsterdam, en 2004 cuando un individuo solitario disparó y remató a cuchilladas al al cineasta Theo van Gogh. Posteriormente, la policía danesa detuvo a dos musulmanes acusados de planificar un atentado contra el caricaturista danés autor de la viñeta de Mahoma, Kurt Westergaard.
En 2012 en la ciudad francesa de Tolouse un lobo solitario afín a los combatientes yihadistas mató a siete personas durante casi una semana de pánico y persecución policial. Más recientemente, el yihadista de origen francés Nemmouche Mehdi entró en el museo judío de Bélgica y mató a tiros a cuatro personas. Todos estos ataques definen la nueva amenaza yihadista en Occidente.
“Los ataques están dirigidos a personas en uniforme, judíos o políticos”, insiste el experto, y responden a un estímulo impulsivo en el que armas como cuchillos o pistolas son más fáciles de obtener que una bombas. Con frecuencia estos individuos han tenido la oportunidad de pasar por un campo de entrenamiento y, por tanto, pueden haber adquirido la habilidad necesaria para fabricar explosivos o manejar con soltura armas de fuego, además de recibir directrices y enseñanzas de instructores experimentados.




Libia es ahora su centro neurálgico


Refugio, zona de paso y lugar de de contrabando de las armas saqueadas en los arsenales de Muafar Gadafi. Esta es la radiografía que trazan los expertos de Libia, un estado fallido que están aprovechando los yihadistas para convertir en su nuevo santuario. La ingobernabilidad en este país del norte de África “ha hecho que sea un país de retaguardia donde los yihadistas aprovechan para abastecerse de logística, principalmente armas”, ha asegurado el Inspector Jefe del Cuerpo Nacional de Policía, José Antonio Vázquez Osuna, durante el Foro ElCano sobre Terrorismo Global celebrado en Madrid.
El itinerario de los yihadistas discurre por una zona desértica donde confluyen las fronteras de Libia, Argelia y Níger, eje del contrabando y de terrorismo desde hace años entre el norte de África y los países de la franja entre el Sahel y Sahara. Desde la caída de Gadafi en 2011 y el saqueo de sus arsenales, el contrabando de armas ha florecido en esta región de fronteras porosas.
El control de esta región es muy difícil para cualquier ejército debido a su inmensidad y por la movilidad de los grupos terroristas, capaces de instalar campamentos a pesar de las adversas de las condiciones en el territorio. La propia estructura actual de los grupos yihadistas, formados por células con gran capacidad de mutación y adaptabilidad, y su habilidad para aprovecharse de los vacios de poder, son los dos principales motivos por los que Libia es actualmente un refugio de extremistas. Además, los movimientos yihadistas gozan de apoyo logístico de grupos libios, concentrados en el norte, como sucedió en 2013 en secuestro de la planta de gas en Argelia.




Internet foco de radicalización


Los grupos terroristas hacen uso intensivo de los foros de Internet de isnpiranción yihadista y las redes sociales para potenciar sus labores de reclutamiento. No sólo son un instrumento para distribuir propaganda, sino también un escenario virtual donde tiene lugar un proceso de radicalización violenta. Los foros radicales de Internet permiten a sus usuarios reforzar sus identidades como militantes e interactuar con otras personas con las que comparten unas mismas creencias radicales.



Hay que evitar su legitimación, llamarles Estado Islámico es un error, mejor Daesh


El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, ha pedido hoy a los expertos y los medios de comunicación que se refieran a la organización terrorista Estado Islámico (IS) como Daesh (sus siglas en árabe), para "evitar la legitimación política que buscan con ese nombre". Significa "los que aplastan".
Además, Martínez ha advertido de que "no debemos asociar a Ceuta y Melilla como lugares especialmente problemáticos desde esta perspectiva porque eso sería tremendamente injusto", ha asegurado.
A su juicio, la prioridad se centra en trabajar en aquellas zonas donde se detectan focos potenciales de radicalización entrando en contacto con la gente y la comunidad.
Sobre este asunto, ha destacado que el Plan Estratégico Nacional de Lucha contra la Radicalización Violenta, que anunció el pasado junio, verá la luz en las próximas semanas.
En el foro ha participado también el jefe de la Unidad de Terrorismo Internacional de la Guardia Civil, Francisco José Vázquez, que ha advertido de que las nuevas formas de terrorismo encarnadas en el Estado Islámico y los lobos solitarios "no consumen las anteriores", en alusión a las células clásicas yihadistas que representa la marca Al Qaeda.