Cae en picado la popularidad de Maduro

Cae en picado la popularidad de Nicolás Maduro, 18 meses después de la muerte de Hugo Chávez

El 80% de la población considera que la situación del país es mala, según Datanálisis
La inflación, el desabastecimiento y la falta de credibilidad, sus principales problemas
"La percepción de la gente es que el gobierno está perdido", afirma Luis Vicente León







El sucesor de Hugo Chávez, Nicolás Maduro, apenas suscita el mismo fervor que su mentor, fallecido en marzo de 2013. Una combinación de anuncios vacilantes e iniciativas polémicas han reducido su popularidad en los últimos meses, en un contexto de grave crisis económica.

El presidente de Venezuela recoge sólo el 35% del apoyo popular después de dilapidar el 'capital de carisma' obtenido en las elecciones municipales de diciembre, tras anunciar a bombo y platillo unas bajadas de precios decretadas por su gobierno.

El 80% de la población considera que la situación del país es mala, según una encuesta realizada por Datanálisis. Incluso Hinterlaces, empresa de estudios de opinión próxima al chavismo, no tiene más remedio que asegurar que en nueve meses, el mandatario ha perdido 18 puntos en su popularidad.

"Existe una relación directa entre la percepción de la crisis económica y la caída de la popularidad de Maduro, no sólo lo que se hizo, sino por lo que no se hizo, como resolver el problema de la pobreza y la inflación", explica Luis Vicente León, presidente de Datanálisis. "La percepción de la gente es que el gobierno está perdido".

Pese a que el Banco Central no publica sus estadísticas oficiales en los últimos meses, es fácil constatar que la calidad de vida se ha deteriorado: excepto los productos cuyos precios están controlados, todo es cada día más caro. En los supermercados, es común ver los estantes vacíos o esperar meses para encontrar café, azúcar o papel higiénico.

En mayo, la inflación alcanzó el 61% en tasa interanual, mientras que en marzo, el Banco Central contabilizaba 19 categorías de productos de primeras necesidad que experimentaban "serios problemas de abastecimiento".

Por su parte, Fedecámaras, la federación empresarial que agrupa a la mayoría de las empresas privadas afirmó que "el año terminará probablemente con una caída entre el 4 y el 5% del producto interior bruto (PIB)" de Venezuela.

El Gobierno es criticado, incluso desde las filas del chavismo, por la situación de crisis económica en un país que cuenta con las mayores reservas probadas de petróleo del planeta.

Los analistas recomiendan como tratamiento de choque reducir el gasto público y la flexibilización de precios de algunos de los productos controlados como la gasolina, que es la más barata del mundo.
Cuestión de credibilidad

Pero por ahora, Nicolás Maduro, un ex sindicalista cuyo ascenso político tuvo lugar a la sombra de Chávez, ha respondido sin contundencia, anunciando medidas 'anticrisis' que nunca llega a concretar. Este martes tuvo lugar su remodelación ministerial que ha tardado tres meses en producirse, después de prometer una "conmoción revolucionaria" en junio.

"Es una cuestión de credibilidad", señala Oswaldo Ramírez, portavoz de ORC Consultores. "Anuncia medidas que nunca llegan, cuando dice que va a hacer algo retrocede, como en el caso (de la subida de precios) de la gasolina".

Además, Maduro parece hacer frente a las consecuencias de la crisis más que su origen , como el cierre nocturno de la frontera con Colombia para evitar la salida del país de miles de litros de gasolina y toneladas de comida, a través del contrabando.

Otra medida para luchar contra este problema y que ha provocado incredulidad es el anuncio difuso de un sistema de sensores de huellas digitales en los supermercados para controlar las compras de la población.

La caída de popularidad de Maduro no es una amenaza a corto plazo para la estabilidad de su gobierno, según los analistas, que comparan su popularidad a las de los presidentes de EEUU, Barack Obama (38%), o de Perú, Ollanta Humala (32%).

Sin embargo, el castigo podría llegar en las elecciones parlamentarias que se celebrarán a finales de 2015: "Con un 35% (de apoyo popular), no será expulsado, pero con tan poco margen de maniobra, es difícil ganar unas elecciones", advierte L. Vicente León.



http://www.elmundo.es/america/2014/09/03/5406f8b9268e3eb9168b4573.html