Cameron Diaz, de madre abnegada a actriz porno







Más de una década de matrimonio, dos hijos en común y la monotonía y la rutina consumiendo sus vidas, en las que ya no hay tiempo para el sexo, ni siquiera el fin de semana. Así que Annie (Cameron Diaz) y Jay (Jason Segel) deciden volver a ponerle chispa a su relación grabando con el iPad un vídeo porno casero en el que prueban mil y una posturas y que luego borrarán y punto. Pero la tecnología es peligrosa, las redes las carga el diablo y el vídeo acaba subido a la nube digital y compartido con todos los contactos: familia, amigos y jefes.

Este es el argumento de Sex Tape, algo pasa en la nube, el regreso a la comedia más gamberra de Cameron Diaz y Jason Segel junto a Jake Kasdan, que ya los dirigió a ambos en Bad Teacher (2011), que se estrena en España este viernes 25 de julio. Para conocer los secretos del rodaje desde dentro, RTVE.es se metió literalmente en la cama con los dos protagonistas en Barcelona en una divertida entrevista.

A la actriz de ascendencia cubana, cuando leyó el borrador del guion, le pareció "una historia divertida de contar" y que veía reflejada en muchos de sus amigos que llevan casados más de una década y que "realmente se aman mucho" y buscan "cómo mantener su relación porque están enamorados y quieren tener más tiempo para estar juntos porque realmente están comprometidos".

Una "madre sexy"



El papel de Annie estaba escrito expresamente para Cameron Diaz. "No quisimos hacerlo con nadie más", confiesa su 'compañero de cama', Jason Segel (Marshall en Cómo conocí a vuestra madre), quien también es coautor del guion junto a Kate Angelo y Nicholas Stoller.

"Cameron Diaz es obviamente tan bella y tan encantadora, pero también es buena en la comedia como nadie, así que queríamos a alguien que pudiera tener estos atributos, además de ser una mujer muy inteligente…", revela Segel a RTVE.es hasta que es interrumpido por las carcajadas de la actriz, que le espeta un: "Parece que te han contratado para hablar bien de mí".

Según el actor cómico, querían ofrecerle un papel en el que, además de ser madre, pudiese ser "increíblemente sexy y...". "Y ser su esposa...", vuelve a interrumpir Cameron Diaz a Segel, que confiesa entre más risas que precisamente esa era su "meta secreta" y el motivo de realizar esta película.

Los peligros de la tecnología



En realidad, el origen del proyecto se remonta a una discusión de Segel, un fanático de la tecnología, con un grupo de amigos sobre los "misterios" de la nube, ese ente virtual que "nadie entiende" y que almacena información de todo tipo de millones de personas de todo el mundo.

"Realmente es un misterio, ¿verdad? Todo el mundo pone toda esa información en la nube, pero ¿dónde va?, ¿qué pasará?; ¿dónde está la nube?; ¿qué ocurre?; ¿dónde está la información…?", bromea de nuevo Cameron Diaz, que lanza una advertencia a quien quiera subir cosas a la nube: "¡¡No lo hagas!!".

Pero, ¿cómo es la relación de Cameron Diaz con la tecnología en la vida real?: "Odio la tecnología y la tecnología me odia a mí. De verdad, va a por mí. No me funciona nada. Nunca intento subir nada a la nube porque no sé".

"Lo pasamos genial rodando las escenas de sexo"

La cinta incluye divertidas escenas de sexo y el desnudo integral de Cameron Diaz, una de los motivos por los que en Estados Unidos la película está clasificada como "R" -no autorizada a menores de 17 años-, atendiendo a la doble moral estadounidense.

El caso es que ambos protagonistas se lo pasaron en grande en el rodaje del 'making of' del vídeo porno casero, poniendo en práctica las posturas del libro ilustrado El placer del sexo: "Eso fue lo mejor del rodaje. Nos lo pasamos genial desde el principio al final y eso traspasa la pantalla. Nos estás viendo disfrutar y eso creo que se nota", afirma Segel convencido.

"Literalmente nos reímos desde el primer momento hasta el final", corrobora Diaz.

Rob Lowe se ríe de su pionero vídeo porno

Quien también disfrutó al máximo en el rodaje fue Rob Lowe, el ídolo juvenil de los 80 miembro del denominado 'Brad Pack' (la 'pandilla de mocosos' que protagonizó Rebeldes (1983) de Coppola, incluidos Tom Cruise y Matt Dillon), al que las series de televisión (El ala oeste de la Casa Blanca, Parks and Recreation) le han dado el estatus que el cine nunca le dio. En Sex Tape encarna a Hank Rosenbaum, el respetable presidente de una empresa dedicada al sector infantil, a cuyo iPad también llega el vídeo porno cuando se está debatiendo contratar a Annie, pero que también esconde una doble vida.

Lowe, en una entrevista con RTVE.es ya 'fuera de la cama', califica de "hilarante" el rodaje, con una Cameron Diaz a la que conocía desde hace años pero con la que no había trabajado y resulta ser "todo lo que esperas que sea", un director "divertido, inteligente y fantástico" y un Jason Segel que es "el mejor". "Ha sido una de esas experiencias que realmente esperas que sucedan. Y un sueño trabajar con Jason y Cameron", asegura el actor, que añade que de su personaje le atrajo que era "muy difícil de describir" y "un papel que no había visto nunca", lo que "pasa muy pocas veces".

Pero, la presencia de Rob Lowe en esta cinta hay que leerla también desde otro punto de vista, ya que fue la estrella de cine pionera en el campo de los vídeos pornos caseros filtrados después de ser grabado en 1988, con 24 años, manteniendo relaciones sexuales con dos chicas de 22 y 16 años. Todo un escándalo sexual para la época que dañó su carrera. ¿Es su participación en Sex Tape un modo de reírse de ese pasado?, le preguntamos.

"Sí, exactamente. Yo creo que definitivamente traslada ese mensaje, que en el amor y en la guerra todo vale, como dicen", afirma el actor sonriendo, para a continuación ponerse un poco más serio y reflexionar sobre cómo se consigue permanecer vigente en la industria del entretenimiento durante más de 30 años: "Necesitas reírte de ti mismo o, cómo mínimo, saber en qué momento tienes que reírte de las cosas y pasártelo bien. No puedes tomarte muy en serio constantemente, todos los minutos de cada día, porque al final eso es aburrido. Y yo creo que esto es un buen ejemplo de ser capaz de divertirse".

Y precisamente eso, diversión y risas, es lo que nos propone Sex Tape durante 90 minutos.