Chavismo persigue a los opositores


La estrategia del chavismo para perseguir a los opositores

Delatores y operaciones encubiertas son algunas de las maniobras que utiliza el gobierno para arrestar a dirigentes opositores. La prisión preventiva se termina volviendo una pena anticipada



Leopoldo López sigue dando lucha desde prisión, a más de siete meses de haber sido encarcelado por las fuerzas chavistas. Al igual que el caso del ex líder de Voluntad Popular, otros opositores detenidos también sufren las acusaciones vagas del Ejecutivo, que los deja totalmente indefensos a la hora de defenderse.

Según consigna El Nacional, en estos casos existe un denominador común, y es que los procesos penales están fundamentados en informaciones reservadas que obstaculizan el trabajo de la defensa. Tal es el caso de Miguel Ángel Nieto, Rosmit Mantilla y Ronny Navarro, quienes también fueron apresados por vínculos con las protestas que se sucedieron en el pasado mes de febrero.

Desde el comienzo de los procesos que emprendió la justicia venezolana se registran ciertas irregularidades. Como en el caso de las averiguaciones, que en lugar de ser realizadas por el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas –órgano auxiliar del Ministerio Público-, son emprendidas por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).

Quienes también se encuentran en la mira son los fiscales a cargo de cada caso. A ellos se los acusa de ciertas irregularidades en torno a las órdenes de allanamiento y el rigor que le imprimen a la recopilación de los elementos de convicción que sustentan las imputaciones y acusaciones.

Por su parte, la demora que está recayendo sobre los procesos penales –como el caso de Leopoldo López- se termina convirtiendo en una pena anticipada.

Tanto Nieto, Mantilla y Navarro, como otros detenidos a raíz de las protestas fueron recluidos en la sede de la policía política.