Ciccone: Que parezca un accidente



La IGJ habría “perdido” unos papeles de las sociedades que estuvieron detrás de la compra de la imprenta.

Julio Alak, ministro de Justicia de la Nación, es una nueva víctima de la causa Ciccone. Esta vez, la mira de la Justicia se posó en el ex intendente de La Plata, imputado por irregularidades en la Inspección General de Justicia (IGJ), organismo que depende de su cartera.

La jueza federal María Romilda Servini de Cubría investiga si funcionarios nacionales intentaron encubrir al procesado vicepresidente Amado Boudou, adulterando y extraviando documentación sobre la compra-venta de la imprenta Ciccone Calcográfica.

Según indica hoy el diario Clarín, el juez de la causa Ciccone, Ariel Lijo, y Servini de Cubría, que investiga el supuesto encubrimiento, tienen en su poder un documento clave del Ministerio, firmado el 26 de abril por el entonces titular de la IGJ, Marcelo Mamberti, y que fue aprobado por Alak.

El documento daría cuenta de que uno de los trámites que la sociedad The Old Fund, que compró Ciccone, realizó ante la IGJ fue “extraviado” en 2012, justo un mes después de que el caso se difundieran en los medios. Una resolución de la IGJ da por “reconstruido” ese “trámite” luego de la pérdida.

La “reconstrucción” de los papeles tenían que ver con el momento en que fue registrado el intercambio de dinero realizado entre The Old Fund y la sociedad Dusbel. Esa acción es clave para determinar quienes eran los dueños de las sociedades controlantes de Ciccone y que están siendo investigadas por lavado de activos.

Según consta en la IGJ, la cartera a cargo de Alak dio por “reconstruido” la información de The Old Fund en cuatro fojas a pesar de que el documento extraviado tendría 22. La ex directora del Registro Nacional de Sociedades de la IGJ, Silvina Martínez, dijo ante la jueza Servini de Cubría que había denunciado ante el ministro la perdida del trámite de The Old Fund, y que el funcionario no hizo nada al respecto. Luego, fue despedida.