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Comandos de EE.UU. y del Reino Unido operan en secreto en Ir

Comandos de EE.UU. y del Reino Unido operan en secreto en Irak


La crisis iraquí Lo admitieron funcionarios de los dos países. Intentan frenar el avance en el norte de la milicia integrista del ISIS.





Comandos de élite de las fuerzas armadas de Estados Unidos y Gran Bretaña operan en secreto en estas últimas semanas en el norte de Irak para detener el avance de los feroces combatientes del Estado Islámico (ISIS) e intentar rescatar a las miles de familias católicas y yizadíes que, huyendo de las matanzas de los fundamentalistas, se refugiaron en el monte Sinjar.

Los estadounidenses enviaron a sus Fuerzas Especiales del Ejército, unidades de operaciones conocidas popularmente como “Boinas Verdes”. El Reino Unido, por su parte, mandó a sus famosos comandos del Servicio Aéreo Especial (SAS). Se trata de equipos pequeños, pero efectivos en el campo de batalla. Oficialmente se habla de una veintena de integrantes de cada fuerza, pero se sospecha que hay un número mayor desplegado en forma encubierta en puntos clave de la región.

La representante diplomática de Gran Bretaña en Irak, Emma Nicholson, admitió que comandos de las SAS están trabajando en conjunto con los estadounidenses desde hace unas “seis semanas”. La funcionaria eludió dar detalles, y sólo señaló que “están recabando información secreta ”. También se supo que los efectivos estadounidenses dieron apoyo a los refugiados en el monte Sinjar, y acordaron respaldarlos en las evacuaciones.

El presidente Barak Obama también confirmó las operaciones de sus fuerzas y los bombardeos sobre posiciones yihadistas. “La situación en las montañas mejoró y los estadounidenses deberían estar orgullosos de nuestros esfuerzos, porque gracias a la competencia y profesionalismo de nuestros militares y a la generosidad de nuestro pueblo hemos eliminado la sede del Ejercito Islámico en el Monte Sinjar, y hemos salvado muchas vidas inocentes”, afirmó.

El mandatario descartó nuevas acciones de salvataje. “Gracias a esos esfuerzos, no creemos que haya otra operación para evacuar gente de la montaña y por eso es poco probable que necesitemos continuar los lanzamientos de ayuda humanitaria”, dijo. En cambio, ratificó los bombardeos al señalar: “Vamos a continuar los ataques aéreos para proteger a nuestra gente y nuestras instalaciones en Irak”.

Sus palabras tuvieron lugar minutos antes de que se concretara lo que su gobierno venía buscando en Irak: el alejamiento del primer ministro Nuri al Maliki, a quien acusaban de haber dividido el país al marginar de la conducción a la minoría sunnita.

EE.UU. y Gran Bretaña, que encabezaron la coalición que invadió Irak en 2003, habían retirado sus fuerzas militares del país hace dos años y medio. Sin embargo ahora, ante la ofensiva imparable de los ultraislámicos del ISIS que hace peligrar el gobierno pro occidental iraquí, decidieron dar apoyo táctico y utilizar aviones de combate para bombardear posiciones de los yihadistas. Lo hacen a cuenta gotas y de manera discreta, ya que quieren evitar los problemas que acarrearía una intervención militar formal.

El principal detonante de este escenario fue la grave situación de los kurdos del norte de Irak. Los fundamentalistas del ISIS tomaron varias poblaciones de la zona y cometieron atrocidades. También amenazaron a las familias de religiones minoritarias, como católicas y yizadíes a las que consideran “infieles”, con matarlas si no se convertían al Islam. Alrededor de 200.000 personas huyeron con lo que tenían y se refugiaron desde entonces en distintas poblaciones de la región autónoma kurda del norte del país.

Unos 80.000 de ellos, desesperados por las matanzas, treparon la región montañosa y desértica del Sinjar, donde quedaron rodeados por las milicias fundamentalistas, sin agua ni alimentos. En los últimos días, y gracias a la ayuda de tropas y organismos internacionales, un número importante de yizadíes pudieron escapar de ese encierro. El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) señaló que muchos de ellos se encuentran “extremadamente extenuados” y padecen de deshidratación.

De acuerdo a las últimas cifras del Pentágono, sólo quedarían alrededor de 4.000 yizadíes en las montañas. Fuentes militares estadounidenses precisaron que casi la mitad de ellos “vive habitualmente en la zona” y “no proyecta marcharse, si la seguridad está garantizada”. Según cálculos de la Organización Internacional de Migraciones (OIM), más de medio millón de personas huyeron de sus hogares en el norte de Irak desde el inicio de la ofensiva yihadista, a principios de junio pasado. Por eso para ellos es un alivio la ayuda militar internacional.


Es extraño ver un post donde los yankees eviten matanzas de inocentes y ni hablar un post donde los Rusos eviten alguna matanza y no apoyen a algún dictador
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