Comunismo chino intentó derrocar a Xi Jinping en Hong Kong

Xi Jinping evitó una masacre similar a la de Tiananmen en Hong Kong. Tal como informó La Gran Época, fuentes internas del régimen chino confirmaron que la facción de Jiang Zemin quiso un baño de sangre para derrocar a Xi.



La prensa de Hong Kong está informando que una facción del Partido Comunista Chino (PCCh) ha intentado manipular eventos recientes con la intención de producir en Hong Kong una masacre similar a la de la Plaza Tiananmen en 1989. El objetivo de la matanza sería derrocar al jefe del Partido Xi Jinping, según los reportes, lo que confirma informes anteriores de La Gran Época.

La edición de noviembre de la revista Frontline de Hong Kong, que acaba de ser publicada, citó a una fuente de Beijing con información interna sobre los asuntos del PCCh diciendo que Zhang Dejiang, integrante del Comité Permanente del Politburó, quiso convertir a la represión del 28 de septiembre contra los manifestantes pro-democráticos por parte de la policía de Hong Kong en una segunda masacre de Tiananmen. El artículo de Frontline, que no está disponible en Internet, fue citado por el portal de noticias en chino Aboluowang, con sede en Estados Unidos.

Zhang es presidente del Comité Permanente del Congreso Nacional del Pueblo, la legislatura del PCCh donde no se debate nada. Zhang también se encarga de los asuntos de Hong Kong y Macao, y es un aliado cercano del líder de su facción, Jiang Zemin.

De acuerdo con la fuente en Beijing, la facción leal a Jiang Zemin pensaba que si en Hong Kong ocurría una masacre ante los ojos de la prensa mundial, eso marcaría el fin del mandato de Xi Jinping.

Tal como informó anteriormente La Gran Época, la facción de Jiang quiso derrocar a Xi incluso antes de que asumiera su cargo. Parte de la estrategia de la facción de Jiang ha sido fomentar el descontento en Hong Kong con el fin de causar problemas a Xi. Esa es la información que La Gran Época obtuvo de una fuente interna del Partido y que reveló por primera vez el 3 de diciembre de 2012.

También en base a fuentes internas del Partido, La Gran Época informó en 2014, antes de que comenzaran las protestas de Occupy Central, que la facción de Jiang quería provocar un baño de sangre en Hong Kong con el fin de derrocar a Xi.

Después de que la policía de Hong Kong revoleara decenas de latas de gas lacrimógeno contra los manifestantes en la noche del 28 de septiembre, Xi prohibió que hubiera una represión violenta, informó Frontline.

La orden filtrada de Xi al gobierno de Hong Kong dice: “Está absolutamente prohibido disparar. ¿Acaso la lección del 4 de junio [de 1989] no fue suficiente? ¡Quien permita que se dispare, renuncia! Ni siquiera el gas lacrimógeno es necesario. Si ya se hizo, déjenlo. Si la gente no se asusta y no se va, simplemente váyanse ustedes. La condición se ha deteriorado hasta este punto, es vuestro trabajo descubrir cómo resolver el problema. En general, nunca permitan una masacre. Intenten ganarse el apoyo popular. Los asuntos de Hong Kong deben negociarse con el pueblo de Hong Kong”.

Lin Baohua, comentarista político, columnista e historiador sobre el PCCh, publicó un artículo de opinión en Taiwán People News el 25 de octubre en el que argumentaba que las autoridades centrales no querían un incidente sangriento en Hong Kong.

“Si Beijing no hubiese detenido [la violencia], con la naturaleza bestial de [el jefe ejecutivo de Hong Kong] Leung Chun-ying, hace tiempo que habría habido una masacre”, escribió Lin.

El comentarista agregó que la falta de acciones firmes contra Occupy Central refleja la división de opiniones en la cúpula del PCCh.

Incitando las protestas

La edición de octubre de la revista Trend de Hong Kong ofrece un panorama de Hong Kong que complementa el ángulo presentado por Frontline y Lin Baohua.

La revista cita a algunos principitos anónimos –descendientes de los fundadores del PCCh– diciendo que Zhang Dejiang es “tan malo como un terrorista violento” y que estaba “usando a Hong Kong para causar problemas a Xi”.

Xi Jinping, hijo de Xi Zhongxun, revolucionario comunista y líder político, es considerado un representante de la élite de los descendientes del PCCh. Y muchos principitos lo consideran un representante de su grupo.

La revista Trend esbozó algunos de los pasos que tomó la facción de Jiang para incitar las protestas pro-democráticas.

El 10 de junio, Liu Yunshan, integrante del Comité Permanente del Politburó y aliado de Jiang Zemin, emitió un informe en forma de Libro Blanco sobre Hong Kong que invalidaba el concepto de un país, dos sistemas al descartar toda postura a favor de la autonomía de Hong Kong.

La decisión del 31 de agosto del Comité Permanente del Congreso Nacional del Pueblo (CNP) que negaba el verdadero sufragio universal a Hong Kong fue emitida por Zhang Dejian.

La revista Trend informa que la facción de Jiang tuvo la intención de provocar el descontento entre los hongkoneses mediante el Libro Blanco y la decisión sobre el sufragio universal.

En respuesta al Libro Blanco, más de 500.000 hongkoneses participaron en la marcha del 1° de julio por la democracia. La decisión sobre el sufragio universal provocó una huelga estudiantil el 22 de septiembre, la cual evolucionó en las protestas con ocupación que comenzaron el 27 de septiembre.

Un artículo de opinión en la edición de noviembre de la revista Frontline critica a Zhang por estar “loco” al insistir en que la decisión del CNP sobre el sufragio universal es incuestionable.

En una reunión con la Federación de Sindicatos de Hong Kong del 16 de septiembre, Zhang afirmó que la decisión del CNP sobre las elecciones de Hong Kong para 2017 fue de “autoridad legal suprema”.

El artículo de Frontline señala que con esta declaración Zhang contradice a la Ley Básica de Hong Kong, la cual requiere que el Consejo Legislativo y el jefe ejecutivo de la ciudad aprueben los cambios en la metodología para la elección de sus autoridades.

Una semana después de las declaraciones de Zhang, Xi Jinping habló en un tono mucho más suave en una reunión con empresarios de Hong Kong realizada el 23 de septiembre.

Sin mencionar la decisión del CNP sobre el sufragio universal ni el Libro Blanco, Xi dijo: “La política básica del gobierno central para con Hong Kong no ha cambiado ni cambiará. [El gobierno central] se mantendrá firme con ‘un país, dos sistemas’ y la Ley Básica, apoyando la promoción del desarrollo de la democracia en Hong Kong y manteniendo la prosperidad y la estabilidad”.

Las declaraciones de Xi sobre el tema de Hong Kong fueron “fuertes advertencias para Zhang”, de acuerdo con Frontline.